Adolescentes

Advertencias: Twincest hecho de una forma muy extraña. Me disculpo de antemano por todo el contenido "inapropiado" que puedan encontrar en este fanfic.
Disclaimer: ¡Vocaloid no me pertenece! Hecho sin fines de lucro.
Primera Parte, Capítulo #1: De Presentaciones Varias y Bares de la Esquina

Escena I, Salón de Música

- Hatsune – llamó el profesor de cabello azabache apenas sonó el timbre del receso - ¿Todo bien? Te noto distanciada.

- Sí – se apresuró a decir, mientras guardaba sus cosas y se paraba en la puerta – Es que estoy un poco cansada – sonrió, ansiosa por salir de allí.

- Vale – Dijo devolviéndole la sonrisa – practica si puedes para la semana entrante, porque tenemos que mejorar la parte de tu solo, esa en la que cantas el Si bemol…

Pero le estaba hablando a la pared. La fulana Miku ya se había marchado de su clase. El profesor Hiyama Kiyoteru se encontraba solo en su preciado salón de música. Nadie se había molestado en sugerirle alguna canción para la semana entrante, o en enseñarle alguna de sus composiciones… Su coro se deterioraba, y él lo sabía.

Los gemelos ya no se mostraban tan interesados como solían durante sus horas de clase, y su voz de oro, el canto gregoriano que solamente Luka podía pronunciar ya no lo hacía a menos que sea bajo amenazas. Las canciones alegres que tarareaba su alumna Megpoid, fueron sustituidas por un silencio ensordecedor. Sus alumnos mayores, tales como Kaito y Meiko, se saltaban las clases…

Y para colmo, ahora su última esperanza, su alumna Miku Hatsune lo trataba sin el mismo encanto con el que solía. La clase de música debía ser un momento recreativo para todos, pero ahora era tan pesada para sus alumnos como la de matemáticas, o eso parecía.

Sí, sus alumnos habían crecido uno o dos años, pero estos adolescentes ya no se molestaban en pulir las voces que se les había regalado. No eran capaces de mostrarle siquiera un poquito de interés…

Ni siquiera en el día de su cumpleaños.

Escena II, Baños Masculinos

- Te amo – Le susurró al oído mientras besaba sus labios.

Ella separó sus cuerpos al instante – N-no… lo repitas – rogó con tono suplicante – Si quieres quiéreme cuanto te dé la gana, pero no digas la palabra con "A"...nunca.

Él bajó la cabeza y se sintió culpable por su error, aquellas palabras se habían escapado de sus labios sin pedir permiso. No era la primera vez que Meiko le recriminaba su vocabulario.

- ¿Esperas que me disculpe por lo que siento hacia ti?

- ¿Acaso es mucho pedirte que no lo grites a los cuatro vientos, Kaito? –le recriminó perdiendo las pocas ganas de darle cariño- Escribe lo que sientes en un papel y arrójalo lejos al mar… pero no me lo digas cada vez que estoy contigo.

Antes de que el aludido pudiera objetar algo, el teléfono de la castaña hizo lo suyo, y sin despedirse con la mano siquiera, ella se levantó de su regazo y salió de aquél cubículo del baño de los chicos, dejando a Shion completamente solo.

- Si será cruel – un tanto decepcionado y otro tanto molesto, Kaito golpeó el retrete en el que hace segundos se encontraba sentado con esa divina mujer, aunque para su mala suerte, el inodoro era más duro de lo que parecía.

Escena III, Cuarto de los Kagamine

Los gemelos Kagamine habían hecho planes para ese día.

- Simplemente no lo entiendo.

- ¡No seas baka, Len! ¿Tengo que explicártelo todo de nuevo? – Ante un rotundo silencio, la rubia chasqueó la lengua con resignación – Esta noche vamos a ir al bar y vas a bailar con la joven más bella que veas.

- ¿Pero y qué si esa chica no es Luka? – El plan de conquista "supremo" que había ideado su hermana no le sonaba fiable, por alguna regla de tres. Ella estaba demasiado extraña con respecto a ese tema desde hace semanas atrás.

- Esa es la idea. A ella le dará un ataque de celos, y con un poco de ayuda del alcohol en sus venas, no será difícil lograr lo que deseamos…deseas.

- De verdad, Rin… ¿Por qué tienes tanta prisa en que yo me lance a esto?

- Pues porque si no te lanzas tú, alquien se te lanza a ti, y te vuelve gay. Creo que sería bueno que te volvieras hombre de una vez.

- Hablas como si fueras un chico.

- Alguno de los dos tiene que serlo.

- Pues sigo sin entenderte –concluyó, cruzándose de brazos y desviando la vista.

- No tienes que entenderme. ¡Tienes que hacer lo que te digo, demonios!

- Es que me asusta la prisa que tienes. No es como si tuviera cuarenta. A penas tengo dieciséis. Además tú tampoco has… - Len Kagamine simplemente no entendía el punto de su hermana. Era bastante confuso y a veces hasta se contradecía en lo que decía.

- Pero las mujeres tenemos que llegar castas al matrimonio, esa es la diferencia – Dijo puntualizando con el dedo índice.

- Anda, Rin… que tú de casta tienes lo que yo de moreno –dijo soltando una sonora carcajada.

- No digas estupideces. Tú y yo solamente hemos "practicado", eso no cuenta. Además tampoco estuviste tan bien - Mostrándole la lengua, y riendo con ganas, Rin se defendía como siempre lo había hecho.

Escena IV, Auto de Meiko

-¡Discúlpame primo! –Suplicaba mientras conducía sin apartar la vista del camino, y sostenía su celular. Meiko Sakine estaba atrasada. El idiota de Kaito la había hecho atrasarse.

- ¡¡NOVENTA MINUTOS SAKINE!! ¡¡NOVENTA MINUTOS DESDE QUE ME SENTÉ A ESPERARTE EN ESTA ESTACIÓN!! ¡¡Y CON LO QUE ODIO JAPÓN!! – Al otro lado de la línea, un joven de larga cabellera rojiza, pariente político de Meiko, el llamado Ritsu la mataría si pudiera… Sin embargo, esas cosas no se podían hacer por teléfono y estando aún a ocho kilómetros de distancia.

- ¡¡Ya te he pedido disculpas!! ¡¡El tráfico está jodidamente trancado y no puedo hacer nada Ritsu!! ¡Deja de gritarme! – El imbécil Shion, con sus besos y sus jodidas palabras con "A" la habían hecho olvidar por completo que su "primo favorito" (el único que tenía) llegaba hoy desde Corea a visitarla.

- ¡Lo haría si no desperdiciaras tu tiempo revolcándote con extraños en vez de venir a buscar a tu querido primo! – Bien… todas las cosas tenían un santo límite. La paciencia de Meiko había llegado al tope. Simplemente se quedó callada, sonrió para sí misma y colgó el teléfono, lanzándolo al asiento trasero de su auto.

- ¡¡No me ignores cuando te hablo!! ¡¡Meiko!! ¡¿Sigues ahí?! ¡¡MEIKOO!!

Escena V, El Bar de la Esquina

La noche era joven y los jóvenes tenían toda la noche para festejar. El bar de la esquina era frecuentado siempre por los estudiantes, maestros y uno que otro extraño, pero las caras siempre eran las mismas.

Esa noche, Rin Kagamine observaba desde la barra cada uno de los movimientos de su gemelo. Luka Megurine ya había mordido el señuelo que prepararon al poner a bailar a Miki con él, aunque sea por unos segundos. Ahora ella estaba prácticamente encima de su hermano, quien, sin disimular, miraba de a tantos en dirección a ella buscando su aprobación.

En eso, un joven de cabellera azul de rostro ligeramente familiar se sentó a su lado.

- Hey… ¿Kagamine, verdad?

- Depende de quien la busque – Lo miró de soslayo y volvió la vista hacia su hermano y su "víctima", haciendo caso omiso al chico a su lado.

- ¿Quién es? – preguntó sonriendo, mientras bebía algo que la rubia no supo identificar.

- ¿Quién es quién?

- El chico al que te estás comiendo con la mirada – dijo con total seguridad, mientras sonreía y con una cuchara se llevaba su extraña mezcla a la boca.

- ¿Ese de allá? – ella sonrió al percatarse de lo que el peliazul insinuaba- Ese es mi hermano.

- Oh –justo cuando Rin creyó que el impertinente Kaito se callaría la boca y volvería por donde vino, continuó hablando- Pues no está nada mal.

- Detén tus cabales, que a Len le gustan las chicas – "Y espero que siga siendo así" añadió para su conciencia.

- No tonta, lo decía por ti

- ¿Estás insinuando una relación de incesto entre mi hermano y yo? – Dramatizó Rin, llevándose una mano a la boca y gesticulando exageradamente.

- Es que está muy mono – respondió riendo, luego de pedir otro de sus tragos raros – Además, todos tenemos nuestros tabúes.

Rin pidió otra cerveza, esa conversación con Kaito se estaba volviendo interesante.

- ¿Ah, sí? Entonces cuéntame el tuyo.

- Pues… Tengo novia, pero no la quiero como ella a mí. Es decir… yo la adoro, -Kaito hizo una pequeña pausa para tomar aire, y continuó-pero la quiero como si fuera mi hermanita, y no mi mujer.

Kagamine soltó otra risita por la ironía del comentario, o por el efecto del alcohol. De cualquier manera… Algo le decía que ese Kaito tenía aún algo interesante para decir. Después de todo… ¿Qué no era él el novio de su mejor amiga Miku? Ah, pobre Kaito. No sabía en la que se estaba metiendo.

- Así que no puedes cortar con ella.

- Así... así que la engaño con otra mujer.

Al otro lado del bar, una joven de largas coletas verdes hacía su presentación en el escenario cantando dulcemente. Una máscara cubría su rostro tallado por ángeles. Nadie, absolutamente nadie, sabía que ella estaba en ese momento allí, aún cuando estaba parada cantando frente a todos.

Backstage -Detrás de Escena-, Comentarios

Les dije que metería a todos los vocaloids. Estaré actualizando semanalmente, aunque creo que eso ya lo iré viendo con el tiempo. Me gustaría saber sus opiniones sobre este principio, ya que me ha costado tantito... Aún tengo que meter a muchos, muuuuuchos otros personajes.

Los comentarios alimentan a los lectores amateurs sin fines de lucro... ¿Merezco Review? Nee, que yo les responderé uno por uno cuando suba el próximo capítulo!

Ya saben, recibo tanto tomatazos como aplausos. Y pido disculpas por borrar Love Is War, es que el fic se me iba a la mierda.

Lenalee Rose

Aquí la conti ^^

Ukyo-san

Estoy bien Ukyo, gracias Nee~ (: Espero que te guste este capítulo, aunque la verdad creo que el título poco tiene que ver con esta historia. Por cierto, aún no meto a Gumi, pero de que vendrá, vendrá.

andy-kikyo-love

Muchas Gracias Andy, espero que te guste!