Capítulo 2: Felicidades, papá


-Adelante...

Gideon entra a la oficina, Strauss se levanta de su escritorio y se dirige a la pequeña sala en su oficina y toma asiento.

-Sientate Jason, tenemos que hablar.

Gideon toma asiento frente a ella, y espera.

-Ahora que estamos frente a frente, podemos hablar

-Supongo que es por el caso Gardner y mi actuación.

-Si y no. Leí el informe de Hotchner, detalló todo lo sucedido.

-Yo provoque la muerte de Greenaway.

-No es así... después de analizarlo, llegue a la conclusión que una serie de desafortunados acontecimientos provocaron el deceso de Greenaway. Tu decisión de hacer la rueda de prensa fue arriesgada, pero efectiva, logró que Gardner cometiera un error y gracias a eso, se pudo llegar a él. Pero también hubo otras situaciones que provocaron el ataque, la decisión de Hotchner de enviarla a su apartamento, Anderson que no usó el sentido común y la dejó sola, el hecho de que Reid haya contado a su madre esquizofrénica sus hazañas y que ella lo contara en un sanatorio... pero todo empezó con García, al utilizar los recursos del Bureau en algo personal, y permitir así que el sistema fuera violado. Al final, eso es lo más preocupante.

-Entiendo tu punto, pero este equipo ya tuvo una pérdida sensible.

-Y qué sugieres?

-Me pides mi consejo?

-No, pero me interesa tu punto de vista. No deseo afectar al equipo más de lo que está ya dañado, pero no se puede pasar por alto lo sucedido, no solo por García, sino que se debe prevenir que situaciones como esa vuelvan a ocurrir.

-Y qué tal si convertimos en algo beneficio esta tragedia.

-Escucho...


Fuera de la oficina de Strauss, Hotch y García seguían esperando, pero desde hacía unos minutos, se les había unido Morgan y JJ.

-Es bueno que estén aquí, chicos, pero no creo que puedan hacer algo...

-Al menos te daremos apoyo moral, le contesta JJ mientras la abraza. Hotch y Morgan están de pie a otro lado de la oficina.

-Qué crees que pase?

-No tengo la menor idea. En otras ocasiones, Strauss me ha insinuado algo, pero esta vez ha sido hermética.

-Porqué hasta ahora?

-Quiso dar tiempo a Gideon, casualmente la llamó ayer. Supongo que habrá una sanción disciplinaria también para él.

-Al fin se le hizo a Strauss, con esto podría deshacerse de Gideon.

-No se, Morgan, no creo que esa sea su intención.

Reid sale del ascensor en ese momento y se encuentra primero con García y JJ. La analista lo abraza, y los tres se quedan conversando, ante la mirada atenta de Hotch y Morgan.

-Qué dijo el médico?

-Dice Reid que tiene desnutrición, presión baja, en fin, le responde serio.

-Problemas?

-Mmm... no, nada que no podamos solucionar.

En ese momento, Gideon sale de la oficina y se acerca a García, JJ y Reid.

-Te espera.

-Gracias señor... nos vemos chicos.

La rubia sonrie y entra. JJ no le dice nada a Gideon. Camina hacia Hotch y Morgan, quienes se quedan donde están. Gideon se acerca a Reid y lo observa.

-No te ves bien.

-Estoy mejor que ayer, no te preocupes... Cómo has estado?

-Mm... pasándola... siento no haber estado contigo este tiempo...

-Está bien, Gideon. Para todos ha sido difícil.

-Lo sé, aún así, siento que te falle.

-No fue así, qué te dijo Strauss?

-Mmm... conversamos, nada especial. Ella ya tomó su decisión con respecto a García. Solo se lo quiere informar personalmente.

-Es muy malo?

-Mmm... si y no.


Strauss estaba en su escritorio revisando un expediente, cuando entró la analista.

-Pase y tome asiento.

García caminó hacia el escritorio y se sentó. Por algunos segundos, que sentía años, se quedó en silencio, esperando.

-Hice un par de llamadas, y luego de analizar lo sucedido, he llegado a la conclusión que merece una acción disciplinaria, pero no tanto por darle una lección, creo que ya usted sufrió las consecuencias de su descuido. Aún así, he querido que todo esto sea, al final, beneficioso para BAU. He decidido, con la anuencia del director Graham, que quedará suspendida por dos semanas, sin goce de salario a partir del día de hoy, además, usted tendrá que preparar y presentar una conferencia a los departamentos de BAU en la fecha que se le indicará posteriormente sobre Seguridad en Redes y Bases de Datos, esto, por supuesto, no le generará ningún tipo de remuneración. Por último, aunque tengo entendido que desde el mismo día usted hizo algunos cambios en su sistema operativo para que esto no volviera a suceder, tendrá que hacer una revisión del sistema y documentar todos los cambios realizados, así como sus recomendaciones como analista técnico para los departamentos de FBI en Quantico. Para todo esto, tendrá un plazo de tiempo que determinaremos posteriormente, y de lo cual será informada oportunamente tanto usted como el agente Hotchner.

García escuchó, sin decir una palabra, no sabía como reaccionar.

-Quedó todo claro?

-Señora... emmm... si... señora, no me va a despedir.

-No. Sus dos jefes inmediatos hablaron a favor de usted, y... ya este equipo ha sufrido demasiado. Pero quiero quede claro esto: usted vino a este equipo por razones especiales, está consciente de eso?

-Si señora

-Esto pudo haberle traído graves consecuencias. Evite que esto vuelva a suceder, por que no habrá una segunda oportunidad.

-Si señora... gracias señora.

-No me agradezca, ahora retírese, y dile al agente Hotchner que lo veré en la tarde, ahora tengo una reunión.

-Si señora... gracias, señora... pase buen día..., repetía García mientras caminaba hacia la puerta.


Reid seguía hablado con Gideon, desde que había llegado, ni siquiera había vuelto a ver a Morgan, quien estaba tan molesto que ni prestaba atención a la conversación de Hotch y JJ

-...qué estará sucediendo allá adentro?

-Ni idea, pero algo me dice que no será tan malo para García.

-Porque no te habrá llamado?

-No sé, supongo que ya tomó su decisión, y solo espera comunicárselo... Morgan?... Morgan?!

-Amm... si, me hablaste.

García sale de la oficina con una gran sonrisa, corre y abraza a un distraído Morgan que sonríe y le responde.

-Ey, qué pasó babygirl? Qué dijo?

-No me despidió!

-Si, eso estamos viendo, contesta JJ alegremente. -Qué sucedió?

-Bueno, me suspendió dos semanas... pero comparado con la otra opción, estoy más que agradecida. Tendré que dar unas conferencias al personal sobre Seguridad en Redes y Bases de Datos y entregaré un trabajo del mismo tema para que sea distribuido en Quantico... ahhh... Hotch, dice que no podrá reunirse contigo hasta esta tarde.

-Ok, me alegra que todo haya salido bien.

-Si... dice que ustedes hablaron a mi favor, gracias.

-Hotch y quién más, muñeca?

-Gideon, creo que eso fue lo que hablaron allá adentro, por cierto..., García busca a Gideon con la vista, Reid y Gideon estaban aún en su rincón, sonriendo. García corre hacia Gideon y lo abraza.

-Señor... gracias señor...

-Gar... García... ya... tranquila... no hice nada.

-Dice Strauss que usted habló a favor mio, gracias... yo se que usted estaba muy enojado conmigo por la estupidez que hice...

-Espera, espera... escucha..., le responde, mientras la separa de él, -...cometiste un error, igual que yo... ya perdimos mucho con todo esto, ahora... debemos mirar hacia adelante... estoy feliz que todo haya salido bien para ti.

-Gracias, señor... Oh Reid, tu también..., contesta la rubia cuando se lanza al joven y lo abraza.

-Yo... García... yo no hice nada...

-Tu eres un ángel cariño... te quiero mucho.

-Yo también.

Gideon sonríe y se acerca a Hotch, mientras que la rubia aprovecha y se lleva a Reid aparte.

-Qué sucede?

-Qué está pasando entre tu y mi trueno de chocolate?

-Qué? Nada...

-Reid, por favor, ustedes no se hablan, y él estaba muy afectado ayer.

-Él... ajjj... García, es... complicado

-Cariño, te amo, en serio, los adoro a los dos, pero a veces siento la necesidad de darle a cada uno por la cabeza con lo primero que tenga en la mano.

-De qué hablas?

-Cariño, hace mucho sé lo que hay entre ustedes... así que no quieras engañarme... mira, sea lo que sea que estés pensando o sintiendo, lo mejor es que lo hables claro con él, tu no me engañas, estás muy mal, verdad?

El joven baja la mirada, y responde afirmativamente.

-Es difícil para mi, García... él no lo entendería.

-Bueno, tienes que darle la oportunidad de probarse, no lo ignores, prométeme que vas a pensar en lo que te estoy diciendo.

-Bien... lo haré.

García le sonríe y le da un gran beso en la frente, dejándose la marcada con lápiz labial.

Todos, a excepción de Reid, van al bullpen. El joven vuelve a su departamento y se recuesta en el sofá. Las horas pasan, hasta llegar la noche. En ese momento ruidos lo despiertan. El lugar está oscuro, así que enciende la lámpara.

-Ey, como estás?, le pregunta Morgan, mientras se sienta.

-Mmm... bien... Dios, creo que dormí toda la tarde.

-Y? fuíste con Smith?

-Si, fue antes de ir a Quantico... confirma lo que dijo el médico en el hospital, no es nada serio, pero si me llamó la atención, dice que es una alarma, que debo prestar atención.

-Qué sucede Spencer? Dime...

Morgan lo observa con atención, anhelando una respuesta. Reid se endereza, hasta sentarse. Recuesta sus brazos sobre las piernas, y busca en su mente, que palabras utilizar.

-Vamos Reid, puedes hablarme, qué pasa? Porqué actúas tan extraño?

-Morgan... yo... tengo miedo... eso es lo que pasa... Este trabajo, lo que vivimos todos los días... arriesgas tu vida constantemente... antes pensaba que nada podría pasar... que nos cuidábamos mutuamente, pero ahora... no quiero vivir esto otra vez... perderte, como perdimos a Elle, y eso, no sé... me siento asustado, frustrado, tengo... siento ira... culpa, no sé... cómo enfrentar estos sentimientos... sé que no lo entiendes...

-Claro que lo entiendo, más de lo que piensas... es lo que siempre siento cuando te veo en el campo, fue lo que sentí al ver que entregabas tu arma para encarar a Gardner... siento miedo, ira, frustración, todo eso que acabas de decir. Pero trato de que esos sentimientos no rijan mis acciones, como más de una vez me has dicho, trato de comportarme como un agente federal, pero se que es difícil... ahora, no entiendo que tiene que ver eso con que seas tan poco asertivo conmigo.

-Lo sé, lo siento, no debí... fui un cretino contigo y no lo merecías, lo siento... La extraño demasiado.

-Yo igual, pero si algo me enseñó Greenaway, fue darle una patada en el culo a los problemas y encarar la vida con fuerza y determinación.

-Ja, tienes razón.

El genio sonríe, aún si levantar la vista. Morgan se acerca y toma su mano.

-Está todo bien entonces?

-Si... eso creo.

-Bien, porque a partir de ahora, comerás a tus horas, aunque tenga que amarrarte en una silla y darte cucharada a cucharada...

-Morgan...

-Y bajarás el consumo de café...

-Oh no, eso si que no...

-A partir de ahora, tomarás te de hierbas...

-Qué?! Estás loco, ni muerto...

Morgan lo corta con un beso prolongado. Reid le responde abrazándolo, mientras Morgan lo toma de la cintura y lo recuesta en el sofá, sin soltar sus labios, esos labios, que podrían perderlo y hacerlo olvidar del mundo.


Temprano, en la mañana, Morgan fue a su apartamento a cambiarse para ir a la oficina. Estacionó su auto y caminó hacia la entrada, silbando una melodía que siempre escuchaba en el apartamento de Reid, instrumental, de Shubert o algo así. Pero al llegar a la entrada, se encontró con una silueta femenina, le parecía conocida. Alta, morena, hermoso rostro.

-Buenas, te conozco?

-Derek hola!. Le responde la mujer, que se acerca y le besa en la boca.

-Uoyyy... disculpe señorita, pero qué hace?

-Derek, qué pasa, no te acuerdas de mi?

-Emmm...

-Soy Carla... vamos, nos conocimos hace unos meses en un bar... ahora sí?

-Emm... no es posible...

-Me trajiste a tu apartamento un par de veces...

-Emm... Carla, lo siento, pero, sinceramente no la recuerdo, y... bueno, yo estoy en una relación ahora...

-Bueno, en ese caso, solo vengo a informarte que serás papá...

-Disculpa?

-Estoy embarazada. Y es tuyo.

Morgan sintió que el mundo se le venía encima. Un hijo? Y de alguien que no tenía idea de quien era.

-Está segura de lo que dices?

-Deja de hablarme con tanto respeto, o se te olvidó todo lo que pasamos juntos en tu alcoba.

-Señorita, le repito que yo no la recuerdo.

La mujer se quedó un poco desconcertada.

-Ok, entendí, tienes una relación, bien. No voy a intervenir, pero pensé que debías saber que serías padre, le responde molesta. Trata de irse, pero Morgan la detiene.

-Espere... entre, hablemos.


Dos semanas después

Finalmente, Reid entra al bullpen, con el documento que por fin le daba de alta. Después de 8 meses, sentía un nuevo aire. El tratamiento había funcionado, sin embargo, aún debía ser revisado frecuentemente, pero al menos, ya podía tener una vida normal. El resto del equipo estaba en Jacksonville, Florida, atendiendo una serie de violaciones y asesinatos de mujeres, por lo que, primero, fue buscar a García, que había vuelto de su suspensión dos días antes. Al entrar, vio a la rubia digitando como loca.

-Emm... hola.

-Oh, cariño! Bienvenido!, le responde con un gran abrazo... -Por fin, estás de nuevo con nosotros! Como te sientes?

-Feliz, supongo... No te imaginas lo mucho que deseaba esto.

-Lo sé, nos hiciste tanta falta.

-Pero nos vemos casi a diario.

-Si, pero no es lo mismo.

Aunque Reid sonreía, la rubia observó algo extraño en él.

-Te sucede algo?

-Si... emmm... necesito hablar contigo.

-A ver, siéntate, y dime que nubla ese lindo rostro.

-Ja, es... Morgan... Ha estado un poco extraño últimamente.

-Ajá..., le responde. Ella también había visto un comportamiento inusual, pero no quería angustiar a su amigo.

-Está... no sé, distante... Le he preguntado, pero me dice que todo está bien... Tu sabes alguna cosa? Te ha dicho algo?

-No cariño, en lo absoluto. Pero no te sientas mal, es... no sé... la presión del trabajo. Ahora que hizo falta gente, el equipo estuvo muy presionado, entre él, Hotch, JJ y Gideon han tenido que enfrentar varias situaciones de riesgo.

-Lo sé... pero, él no es así, está... preocupado, y no me dice que tiene.

-Ten paciencia, honey. Pero si quieres, hablaré con él.

-No le digas que yo...

-Tranquilo, no le diré de nuestra conversación, pero trata de llevarlo con calma... Ahora que volvimos tu y yo, la presión será menor para ellos, y seguro Morgan cambiará su conducta, ya verás.

-Eso espero, gracias

-Para eso estoy, cariño.

En ese momento, son interrumpidos por el teléfono, García de mala gana se acerca a su computador, murmurando... -Ojalá sea algo bueno...

Reid sonríe, hasta que escucha la voz de Gideon.

-García?!

-Ohh... Hola... Sí, señor... Estoy aquí... Lo siento. Sólo... No estaba... Me sorprende...que usted me llame, le responde. Reid no deja de reír al ver la reacción de su amiga.

-Necesito saber con quién compartió celda Joseph Davin.

-Sí. Claro... ammm, suspira, mientras teclea y busca sin parar. -Era un chico...llamado...Se llamaba Tony Canardo. Compartieron su celda... ..durante 18 meses y ambos fueron liberados hace tres años... Antes de que empezaran los asesinatos.

-Eso es todo?

-Amm... Su dirección actual es 865 Kentwood en Jacksonville.

-Es todo lo que has conseguido?

- Sí.

-García.

-Señor?

-Haces un buen trabajo... Sigue así.

-Gracias, señor.

Gideon corta, y García sonríe. Al volverse, ve a Reid sonriendo con ella.

-Viste Reid... Gideon cree que soy fabulosa

-Ja, lo sé, García, lo sé.


Al rato, Morgan estaba en un vehículo, esperando en la dirección que les había dado García del sospechoso. Hotch y los oficiales iban en camino. Su mente estaba en la conversación que había tenido con Carla un par de semanas antes...

-Estás segura?

-Bueno, ahí está el ultrasonido que me hice hace dos meses, mira la fecha, y dime.

-Según esto, tendrías 5 meses..., Morgan la observa, ve su vientre, hasta ahora, no había notado que, efectivamente, estaba un poco pronunciado. -Porque hasta ahora vienes a decirme?

-Bueno, recordarás en que trabajo, no?

Al ver la mira desconcertada de Morgan, ella suspira, -Bueno, soy conferencista, trabajo con una empresa tecnológica. Estaba de paso en la ciudad cuando nos conocimos, después me fui a la costa oeste. No me di cuenta hasta el segundo mes, y no tenía tu número, pues eras tu quien tenía el mío. El asunto es que mis jefes no están muy a gusto con mi situación, me dejaron muy en claro que no pueden despedirme, pero tendré que pasar a otra división, pues no puedo viajar en mi estado, y he luchado mucho tiempo por tener la posición en la que estoy, no pienso permitir que algo así suceda, mi profesión es lo más importante para mi. Sin embargo... bueno, soy hija de madre soltera, se lo que es vivir sin saber de tu padre y no quise cometer el mismo error de mamá... No te voy a engañar, también pensé en abortar, pero desistí de la idea...

-No, no... no puedes... si es mi hijo, quiero ser su padre.

-Ajá... y cómo? Porqué yo no me voy a quedar con él?

-Qué quieres decir?

-Hable con Adopciones en Los Ángeles...

-Uooyyy, espera, no lo harás!, yo lo quiero.

-Derek, no puedes quedártelo, me contaste de tu trabajo...

-Entonces a que viniste, si ya habías tomado una decisión!

-Ya te dije, no quería hacer lo mismo que mamá.

-Escucha... yo me encargo de él, si es mi hijo, yo me haré responsable de él.

-Ajá, y qué harás con tu pareja?

-Yo... ajjj... de eso me encargo yo, lo único que te debe importar es que quiero la custodia completa de mi hijo, pero primero...

-Si, si, lo sé... No te preocupes, haré la prueba de paternidad.

-Bien...

Fin del Flashback

En ese momento, el sonido de un vehículo lo hizo reaccionar. Una van azul y en él, el sospechoso. Se estacionó al frente de la casa y entró. Temiendo que se fugara, Morgan saca su arma y lo sigue. En un momento lo pierde de vista, camina un poco, pero es sorprendido con batazo la espalda y cae en el suelo. Inmediatamente Morgan reacciona e intenta levantarse, recibiendo una patada en el hombro. Él se endereza y tira los lentes a un lado. -Vaya error!

-Fuera de aquí!, le responde Canardo. Intenta volver a golpearlo con el bat, pero Morgan toma impulso y lo taclea. El hombre trata de liberarse, intenta golpearlo, pero Morgan le responde con una patada en el estómago y luego con un certero puñetazo en la cara, cayendo su rival al suelo. Mientras lo esposa, escucha pasos que se aproximaban.

-Morgan!

-Aquí Hotch!

-Qué, no pudiste esperar?

- No quería que se escapara.

-Estás bien?

-Sí. Estoy bien

-Dijo algo?

-No.A este solo le gusta golpear mujeres, llévense lo.

Morgan espera afuera, mientras revisan la casa. Estira su brazo. Le dolía la espalda como un demonio, pero no iba a ceder ante Hotch.

Al salir, Hotch paró a Morgan fuera de la propiedad.

-Qué sucede contigo?

-Qué quieres decir?

-Estás tomando decisiones sin sentido, como se te ocurre entrar y enfrentar al sudes solo? Y si hubiese estado armado?

-No podía dejar que se escapara, no sabía cuanto durarían en llegar, que querías que hiciera?

-Sabes el protocolo Morgan, eso es un descuido que pudo costarte caro.

-No soy un novato Hotch, se que hacer en situaciones de riesgo.

-A sí? En este momento estás actuando peor que un novato, diablos! Ni siquiera Reid hizo algo así...

-No metas a Reid en esto!

Hotch se queda sorprendido y Morgan inmediatamente reacciona...

-Hotch, yo... lo siento, no debí hablarte así.

-Hablaremos luego, cuando estés más calmado, le responde fríamente y va a la camioneta.


Al día siguiente el equipo venía de regreso. Después volver Gideon, solo Hotch conversaba con él, JJ y Morgan aún seguían aparte, solo hablándole lo necesario. La rubia se acercó a Morgan, aprovechando que Gideon y Hotch estaban en sus asuntos, para conversar con él.

-Ey...

-Hola, necesitas algo JJ?

-Mmm... no en realidad, pero quería conversar contigo.

-Adelante.

-Qué te sucede últimamente?

-Mmm... nada, por?

-Estás preocupado, distraído, supe por un par de oficiales que discutiste con Hotch en la escena, sucede algo?

-No, estoy bien. Tu también has estado igual?

-Qué quieres decir?

-Se que lo de Elle te pegó duro, aunque nunca lo hablas con ninguno de nosotros.

-Estoy bien, es un proceso, lo sabes, no?

-Claro... escucha, mi vida está un poco enredada en este momento...

-Tiene que ver con Spence?

-No, eso está bien... soy yo. No te preocupes, solo necesito algo de tiempo.

-Bien, pero busca alguien con quien conversar, no es bueno tener carga encima.

-Claro, te agradezco tu preocupación.


En la noche, Morgan fue directamente a su apartamento. Durmió un par de horas, cuando sonó su teléfono.

-Si...

-Hola, Derek, soy yo.

-Dime Carla.

-Ya hable con el especialista, mañana a las 9 tengo cita

-Bien, dónde?

-En el Memorial. Te espero entonces?

-Si... yo pediré permiso, te llevaré.

-No es necesario, puedo llegar por mis propios medios, solo te avisaba, creo que debías saber.

-Escucha... ya basta, te dije que estaría pendiente de todo, deja de ser tan condescendiente conmigo.

-No voy a discutir contigo!, yo no escogí esto, nadie te tiene de mujeriego. Ya te dije, no es necesario que hagamos tanto, yo podía simplemente deshacerme...

-Nooo... Quiero a mi bebe!

-Estás seguro? Porqué te comportas como si no lo quisieras!

-Tengo una carrera, una pareja... esto es... es difícil para mi Carla, pero aún así, quiero a mi hijo conmigo, ya lo hablamos.

-En fin, de todas formas, ya no puedo abortar, pero si puedo ponerlo en adopción...

-No es necesario, ya te dije, yo me encargaré de él. Lo quiero conmigo... mira, estoy cansado, hablamos mañana.

-Bien, nos vemos entonces.


Reid estaba en su apartamento. Miraba su teléfono. Ninguna llamada. Eran las 11 de la noche. No se había comunicado ni tampoco había pasado a verlo. Finalmente, apaga las luces y se acuesta. Una noche más sin él.

En la mañana, ruidos de la cocina despiertan al genio. Se limpia los ojos y se pone sus gafas. Se para en la puerta, y sonríe al ver a Morgan ocupado en la cocina. Caminó sin hacer ruido, se acerca y lo abraza por detrás, aprisionándolo con fuerza.

-Ayyy.!..., se queja Morgan, asustando al joven.

-Morgan! Qué pasa! Qué tienes, te lastimé!

-Ahh.. no, hola, le contesta con una sonrisa y lo besa ligeramente en los labios. -Disculpa por no venir ni llamar ayer, terminamos muy cansados y quise recostarme, y tu? Cómo has estado?

-Bien... no cambies el tema, qué te pasó en la espalda?

-Ah, eso... no fue nada, uno de los sudes me recibió con un batazo, nada grave, te aseguro que él quedó peor que yo.

-Y te sientes bien?, le pregunta mientras toma su café.

-Claro, hombre. No es nada. Y? Cómo pasaste tu regreso al trabajo?

-Ja, genial. Aunque no hice gran cosa, espero al menos tener que completar informes hoy.

-Bien, entonces te dejaré varios de los míos para que te entretengas.

Mientras desayunaban, Reid no dejaba de verlo. Algo andaba mal, lo sentía, pero no sabía que podía ser.

-Emm... Derek, hace días te he visto extraño, tienes algún problema?

-No... claro que no, han... sido semanas complicadas, mucho trabajo, pocas manos. Mira, me a tocado hacer los informes de arresto para Hotch yo solo, sabes, como no has estado, y Elle, bueno...

-Lo sé, lo lamento... Tienes razón, no debe haber sido fácil para ti... Sabes qué? Olvida que te pregunté.

-No, no, me gusta que lo hayas hecho. Se que te preocupas por mi.

-Bueno, como no hacerlo, has sido increíble conmigo este año, no tengo porque quejarme... Pero, ahora que estoy devuelta, podrás relajarte un poco.

-Lo sé, y será muy bueno tenerte otra vez, pero ahora, completamente sano... Por cierto, como va la pierna.

-Perfecto, ya no me duele.

-Es bueno saberlo, ahora, me tengo que ir.

-Pero... espera a que me bañe...

-No puedo... por eso vine a esta hora, tengo que pasar a una de mis propiedades, es... algo sencillo, pero tengo que estar ahí. Vuelvo a las 10.

-Ok, te veré allá entonces.

Morgan se limpia la boca con la servilleta y va a lavarse los dientes. Reid se queda pensando. Razona que no tenía porque preocuparse, García tenía razón, no era nada grave. Y no tenía razón para angustiarse, finalmente, Derek lo amaba, estaba seguro de eso. Morgan sale del baño y toma sus llaves, pero antes de irse Reid lo abraza suavemente y lo besa.

-Ey, y eso?

-Nada, es solo que te amo demasiado... aún no sé porque...

-Ja, porque soy irresistible...

-Ohh, Dios! Realmente estás enfermo! Vete de aquí...

-Nos vemos en la oficina, pretty boy.


Tal y como habían acordado, Morgan y Carla esperaban ser atendidos por el médico. Carla se preparó y se recostó para el ultrasonido. Morgan estaba nervioso, sería la primera vez que vería a su hijo. A pesar de todo, algo en él decía que Carla no mentía, y que ese niño, era suyo. El médico pasa el gel sobre su vientre y luego la sonda. Poco a poco, la imagen sale en el monitor. Carla no reacciona al verlo, no lo odia, pero tampoco está en sus planes ser madre. Pero con Morgan es diferente. Ve que sus manitas y pies ya están formados. Es pequeño y frágil.

-Bien, efectivamente, tenemos un embarazo de aproximadamente 22 semanas... como pueden ver, todos sus miembros están prácticamente formados.

-Doctor, disculpe, ese ruido...

-Es su corazón

-Late rápido

-Si señor, es normal... los niveles de líquido amniótico son normales, no aparece ninguna malformación...

-Y... qué es?

-Bueno, serán padres de una hermosa niña.

-Una niña!

-Vaya, felicidades papá, le responde Carla. Lo observa, sus ojos están húmedos, no deja de ver el monitor, con una expresión de alegría y sorpresa. Ella sonríe. Al menos, algo bueno saldría en medio de todo el desastre que se había convertido su vida con ese embarazo.