Después del Adiós
Capitulo 2
Mensaje
Aunque empecé como un simple asistente ahora me he convertido en todo un cazafantasmas.
Mi nombre es Tadao Yokoshima, un increíble cazafantasmas que se ha ganado el titulo de: "El mas fuerte e invencible".
Entre mis armas están mi escudo espiritual (un escudo hecho con mi propia energía espiritual concentrada. Me permite bloquear cualquier ataque que intercepte. De ser necesario me es posible lanzarlo contra el enemigo. El efecto destructivo es masivo), también tengo como una de mis armas principales mi "Mano de la gloria" (siendo la segunda habilidad espiritual que adquirí, es energía en forma de una garra de color blanco. Puede adquirir la forma que yo desee. Normalmente hago que adquiera la forma de una espada de luz.) Finalmente esta la mejor de mis habilidades adquiridas de momento, hablo de mis "Monju" (Literalmente son esferas de energía concentrada que pueden hacer cualquiera de mis comandos realidad). Si, sin duda soy una persona talentosa.
Pero hablando en serio… ¡Gracias a mis grandes habilidades tengo miles de seguidores que darían su vida por mí si se los pidiera (Pete, Tigre, Yukinojou aparecen a mi lado por un momento, mis queridos siervos sacrificables). No solo eso…tengo todo el dinero, todas las propiedades que podría querer en la vida. (Dinero, joyas, oro, casas, mansiones y sirvientes, todo comienza a aparecer delante de mí, es maravilloso…)!
Pero lo más importante… ¡Siempre estoy rodeado de las mujeres más hermosas que me aman sin remedio. Y por su puesto como tengo una responsabilidad para con ellas cada noche yo…!
– Ya es suficiente de soñar, querido Yokoshima – Una voz femenina ligeramente molesta le hablo al "joven Yokoshima" para que interrumpiera lo que siguiera de sus desvaríos.
– ¿Quién es?...
De la mano de la chica se podían ver destellos de energía. De haber pasado un par de segundos más sin duda le habría atacado. Poco a poco la energía desapareció de entre sus dedos. Ella era…
– Luciola
– Veo que te diviertes – Dijo Luciola tratando de tomar una postura más serena.
– No, no para nada. P…Por favor toma asiento.
Inmediatamente que Yokoshima dijo eso un par de sillas y una mesa circular aparecieron delante de los dos. Un fondo de piscina y jardín fueron en cambio las creaciones de Luciola. Un par de tazas y té fueron servidos al final.
– Yokoshima, ¿quieres galletas?
– N…No, gracias, estoy bien.
"Luciola: Entre la guerra comenzada por Ashtaroth ella tenía la apariencia de una hermosa joven de piel blanco y cabello oscuro, pero en realidad su identidad era la de una poderosa demonio. La única manera de diferenciarla de un ser humano era ver detenidamente que de entre sus cabellos sobresalían dos pequeñas antenas.
Al enamorarse de Yokoshima, Luciola toma la decisión de traicionar a Ashtaroth, su creador. Casi al final de la batalla la joven demonio, de menos de un año de edad, se sacrifica a si misma para poder salvar la vida de Yokoshima".
En ese momento Yokoshima no sabía por que, pero se sentía un poco intimidado por la joven. Ciertamente lo que había estado soñando anteriormente no era algo que habría querido enseñarle, pero esa no parecía ser la razón por la que se sentía preocupado. Era mas bien "algo que no había hecho" lo que hacia que se sintiera culpable.
– Entonces, ¿cómo van las cos…?
– ¡Lo lamento mucho! – Le interrumpió Yokoshima agachando la cabeza a tal punto que esta golpeo la mesa con tanta fuerza que de ser esta real seguro le habría provocado una contusión.
– ¿Qué es lo que lamentas? – Pregunto Luciola al tiempo que le daba un sorbo a su té.
– Pues que va a ser, por mi culpa no has podido volver a la vida. Ya ha pasado un año y yo…
–…Ya no importa Yokoshima.
– ¿Cómo que ya no importa? – Yokoshima estaba sorprendido por la serenidad de la chica.
Aunque sin duda Luciola había muerto en la guerra con Ashtaroth, siendo Luciola un demonio en vez de un humano, esta podría haber sido revivida de otra manera. Esta era que Yokoshima tuviera un hijo propio, este habría de ser en si mismo la reencarnación de la fallecida Luciola, pero había un problema…
– Y…Yo, ¡Aún no he tenido sexo con nadie! – Yokoshima derramo lágrimas de sangre.
– Querido Yokoshima no tienes que gritar tan fuerte.
– No he tenido sexo con nadie, por que no he tenido una novia aún y no he tenido novia aún, por que no tengo dinero y no he tenido dinero por que mi jefa y mis amigos me odian…
– Por favor cálmate Yokoshima.
Luciola no pudo evitar pensar:
"Entonces, completamente todo lo que has soñado fue una mentira".
– Yokoshima, te estoy diciendo que ya no importa…, desde hace tiempo que no importa.
– Luciola.
Las cosas alrededor de Yokoshima comenzara a desaparecer.
– ¿Qué?
Yokoshima pronto se dio cuenta que estaba a punto de despertar.
– Adiós, Yokoshima, espero que nos veamos después.
– ¡Luciola!
Se acababa de levantar gritando el nombre de Luciola. Tenía algo de sudor en sus ropas. Había sido completamente lo contrario a una pesadilla, pero lo agitado de su respiración significaba que había tenido que esforzarse para mantener activo la conversación con Lucila. Solo unos minutos había tomado toda su energía espiritual. Aún así gracias a eso estaba seguro, realmente había visto a esa parte de Luciola que habitaba en su cuerpo.
– Necesito hacer algo pronto, Luciola podría pronto desaparecer por completo.
– ¿Pasa algo, señor Yokoshima?
– Oh, Maria.
Yokoshima desde hace algún tiempo que compartía la renta de una habitación con el doctor Caos. Ambos siendo pobres vieron conveniente una alianza. Como resultado de esta unión pudieron incluso rentar una habitación con un pequeño sótano. Ya que Caos pasaba la mayor parte del tiempo en el sótano con sus experimentos, Yokoshima podía disfrutar del espacio de la habitación para el solo.
– ¡¿…Y a ti misma?!...
Se escucho la voz de Caos desde abajo. Después hubo una explosión que hizo temblar el piso desde abajo.
– ¿Qué hizo el viejo esta vez?, vamos a ver que paso Maria.
– Sí, señor Yokoshima.
