Capitulo 2
Al caer la noche, Jeff dio su rutina matutina de buscar más víctimas. Paseo y paseo por todo el bosque, sin ningún rastro de ser viviente. Agarró una botella de whisky que tenía en su bolsillo y se puso a beber, pero el crujir de una rama lo hizo exaltar.
-¿Quién es?- grito Jeff algo mareado. El alcohol en pocos minutos le nublo la vista y la mente, y tambaleándose fue caminando en busca de él supuesto sujeto.
-Sé que estas aquí, así que no intentes escapar- seguía diciendo Jeff, esta vez un poco confuso. Pero de pronto, una sombra negra y blanca se interpuso rápidamente en su camino. Era delgada y vestía ropa formal, lo único que lograba captar Jeff. Al verlo de frente, con fuerza y dificultad intentó golpear a su oponente, pero este lo esquivo. Con el alcohol en su cuerpo, Jeff no pudo mantener equilibrio y se calló al suelo, golpeándose la cabeza con una roca.
Al despertar, Jeff noto que estaba dentro de una cama, confuso y débil trató de levantarse y averiguar en donde estaba, pero su cabeza seguía lastimada por el golpe y dolía. Escuchó un leve sonido del otro lado de la puerta de aquella habitación en donde estaba, y luego vio al sujeto con el que se había encontrado en el bosque. Se asombró al ver que no tenia rastros faciales, era delgado y su cuerpo pálido totalmente. Su ropa, como la había reconocido en el bosque, era un traje negro con pantalones formales y una corbata roja.
-¿Quién mierda sos, donde estoy?- chillo Jeff algo adolorido
El sujeto pálido simplemente se acercó más a Jeff, y le apoyo su mano contra su frente.
- Por ahora tenés que descansar, ya tendrás el momento para hablar.
- P-pero…por lo menos, di tu nombre- le refunfuño Jeff
Alejándose lentamente de Jeff, el hombre se inclino de forma cortés
- Me llamo Slenderman, ahora si me disculpa, que descanse bien.-y despidiéndose de Jeffy, le deseo unas buenas noches.
Jeff simplemente quería saber que pasaba, quien era él, como había llegado a ese lugar…pero Slender tenía razón, tenía que estar en condiciones para poder escucharlo todo. Se recostó e intentó dormir.
Sintió como esos tentáculos le rodeaban el cuerpo sudoroso, masajeando y penetrando por todos los orificios. Lanzaba gemidos desesperantes, intentando obtener más y más placer. Recostado sobre las caderas de Slender, la excitación fue subiendo de a poco cuando sitió el pene penetrar sobre su ano, hasta poder entrar todo. Fue de a poco empujando y meneándose contra esa majestuosa pieza sexual, hasta que sintió como la velocidad aumentaba rápidamente. Gritó como nunca al ver el pene de Slender salir y entrar ferozmente, y a la vez chorreaba sangre y semen a cantidades.
Cuando pasaron entre 4 minutos, el clímax estaba a punto de llegar, y al intentar sacar a su pareja de adentro suyo, simplemente Slender lo sostuvo por la cadera y apretó fuertemente contra abajo, metiendo más profundo su pene contra el recto de Jeff.
Su mirada se convirtió en una combinación de dolor y placer extremo, hasta acabar en una imagen invisible.
Jeff se despertó con un grito y sudando, estaba excitado.
Eran las 3 de la madrugada.
