Sola
Abri los ojos de repente, estaba sola en una cama tamaño King, del otro lado las sabanas se sentían mas frias que nunca. Daniel no habia venido a verme hace ya 2 meses, me texteaba diciéndome que estaba muy ocupado con problemas de su empresa y al menos se acordaba de mi y me decía que me quería y que me extrañaba; ese era mi consuelo.
Tome mi teléfono y vi la hora 4:33 AM –exhale- sabia que después de esto no podría dormir mas.
me levante con desgana y fui a la cocina a prepararme un te. Cuando caminaba por el pasillo me detuve en seco frente a un espejo. Mire mi reflejo horrorizada
- ¡¿Qué estoy haciendo con mi vida?! –Exclame- ¿Qué ESTOY HACIENDO?
Comencé a llorar desconsoladamente y me arrastre por la pared hasta llegar al suelo. Llore hasta que me quede dormida acurrucada en el suelo.
*knock knock* *knock knock*
- Regina abre la puerta –grito una voz desesperada fuera del apartamento- Por favor abre. –dijo suplicante-
Me levante de golpe, estaba dormida en el piso. Con la cara echa un asco de tanto llorar.
Me acerque a la puerta, la abri y me fui a la cocina.
- Ya conoces el camino a la cocina –dije bostezando-
Zelena:
- Gina, son las 12 del mediodía, ¿Qué te paso? –dije preocupada- ¿Por qué no llegaste al set?
Comencé a hacer preguntas sin siquiera detenerme a ver a mi amiga
Al entrar en la cocina tuve mi respuesta, Gina estaba hecha un desastre. Se le notaba que había estado llorando, nunca creí que la vería así.
- Regina, dime ¿Qué te ha pasado? –pregunte horrorizada-.
- Nada, solo he estado llorando –dijo mientras trataba de limpiarse la cara- me quede dormida en el piso mientras lloraba.
- Pero, ¿Por qué lloras? Dímelo Gina, somos amigas. –dije tratando de entender que era lo que estaba pasando-
- Hace 2 meses que no veo a Daniel –contesto- solo me envía mensajes y me hace una que otra llamada. –dijo sollozando- Creo que me está pintando el cuerno.
Abrace a Regina y la lleve hasta el sofá de la sala, tome mi teléfono y le envié un mensaje a Robín diciéndole que Gina estaba bien y pidiéndole que nos trajera algo para almorzar.
- Robín está muy preocupado por ti –dije tratando de cambiar el tema- viene a traernos almuerzo. El pobre paso toda la mañana buscándote en el set.
- ¿De verdad? –preguntó y se le iluminaron los ojos- El, siempre tan tierno haciéndome reír con sus chistes y sus detalles. Es un buen amigo.
- ¿Un buen amigo? –comencé a reír a carcajadas- ¿Enserio Gina?
- ¿Enserio qué? Zelena –Pregunto-
- Regina, a Rob se le escurre la baba por ti –dije mofándome- no me digas que no te has dado cuenta
- Deja de decir tonterías Zelena, tanto él como yo tenemos nuestras vidas separadas –dijo poniéndose seria-
- Pues la que esta matrimoniada con el problema eres tú, Rob se separo de su pareja hace 1 mes. Nos lo comento hace un par de días en un almuerzo, quiso que sonara a algo casual, pero fue una indirecta bien directa para ti Regina –Dije explicándome-
Tocaron la puerta del apartamento y ambas volteamos a la vez.
Robín estaba del otro lado de la puerta, con comida china en una mano y un ramo de flores en la otra. Se balanceaba de un lado a otro mientras esperaba impaciente a que la puerta se abriera.
Regina:
- Zelena se levanto y abrió la puerta
Al fin llegaste –exclamo aliviada- estamos muertas de hambre, Gina no ha probado bocado desde ayer, creo. –Dijo mirándome, esperando a que contestara-
- Tiene razón –conseguí decir- Ya regreso.
Camine apurada hasta la habitación para que Robín no viera el estado en el que me encontraba, me metí rápidamente en el baño, abrí la ducha y sin pensarlo dos veces me metí. El agua tibia comenzó a recorrer mi cuerpo mientras este se tensaba.
Acaso Zelena tenía razón? Será que Robín sentía algo por mi? La cabeza me daba vueltas y no podía pensar con claridad. Termine de ducharme, me puse el primer vestido casual que encontré, cubrí mi rostro con un poco de maquillaje, arregle mi cabello y Salí de la habitación.
Rob y Lena estaban terminando de poner la mesa para almorzar, me acerque a él y lo abrace por la espalda, el extendió su brazo y me acerco a su pecho.
- ¿Cómo estas preciosa?-dijo mientras me daba un beso en la frente-
- Cansada –conseguí decir-
Bueno, pues ya está todo listo ¡a comer! –Dijo Lena animada- Nuestros queridos productores nos dejaron la tarde libre para venir a animarte. Así que podemos hacer algo juntos!
- Esas son para ti –dijo Robín señalando el hermoso ramo de flores que había acomodado en el centro de la mesa-
- Gracias, están hermosas.
Almorzamos entre los chistes de Rob y el humor negro de Lena, ellos 2 sabían muy bien como animarme.
Luego del almuerzo fuimos a una tienda a hacer el súper, Zelena tenía planeada toda una velada hasta el amanecer y Rob y yo la dejábamos inventar todo lo que quisiera. Rentamos unas películas y Lena compro desde helado hasta vino y champagne.
Regresamos al apartamento y movimos todos los muebles de la sala, pusimos cobijas, cojines, almohadas y todo lo que compramos en el piso frente a la pantalla plana, Lena puso la primera peli y comenzamos a reír, era una comedia. A mitad de peli comenzamos una guerra de palomitas de maíz y terminamos todos llenos de caramelo y chucherías, Rob se reía y me abrazaba, haciéndome sentir la mujer más querida del mundo. Pasamos lo que restaba de la tarde viendo películas, bebiendo vino y riéndonos de nosotros mismos, hace mucho que no me sentía así, feliz.
Entre risas y bromas escuchamos que se abrió la puerta del apartamento, y con una pequeña maleta de mano apareció Daniel y toda mi alegría se esfumo.
