Pues bien, he regresado con el segundo capítulo.
Ojalá sea de su agrado.
Por cierto, Severus sigue siendo de J.K Rowling.
Capitulo II: Débil
Todos en el mundo mágico le respetaban, la verdad revelada les había hecho entender que aquel hombre al que un día llamaron cruelmente traidor no era sino un héroe de guerra, que había antepuesto un plan que salvo al mundo antes que su vida. Sí, definitivamente le guardaban un profundo respeto, y aunque a veces no lo aceptaran, también un dejo de cariño.
Él era valiente, decidido, leal…pero sobre todo lo demás, fuerte, o al menos eso suponían todos, después de todo no se le podría considerar débil a un hombre que hubiera enfrentado a tantos crucios sin derramar una sola lagrima, sin una sola protesta o una suplica de piedad, y después de ser torturado se levantara con las piernas temblorosas, pero la frente en alto.
Muchos rumoraban que Severus Snape había perdido hace mucho la capacidad de sentir o llorar, que era tan frío como delataban sus gestos y sus ojos, que el haber estado por tantos años al lado del Lord Obscuro le había absorbido la poca humanidad que había tenido una vez.
¿Pero, que sabe la gente?, a veces solo habla por hablar, por que no saben.
Por que el temible Severus Snape también era capaz de sentir miedo, como lo demostraba en ese preciso momento su rostro, compungido en un gesto de verdadero terror. La carta que hacía tan solo unos minutos había dejado una lechuza en su despacho de Hogwarts yacía tirada en el frío suelo de piedra, mientras él desaparecía desesperadamente camino a San Mungo.
Gente que iba y venia, con montones de heridas y enfermedades extrañas, fue lo primero que vio al entrar por la puerta doble de la entrada principal.
Estaba desesperado, si no la encontraba enseguida estaba seguro que colapsaría; pudo notar a una regordeta señora en el centro de la redonda sala, frente a un escritorio blanco, que al parecer era quien daba los informes: preguntó por ella en voz casi de grito; la mujer le indico el camino.
No debí dejarla sola, no debí dejarla sola.
Corrió por el largo pasillo hasta la habitación indicada, y entonces la encontró, sentada en la cama de hospital, mirando hacia la ventana, al notar su presencia sus castaños ojos le buscaron rápidamente con la mirada, haciendo que larga cabellera negra se agitara en el brusco movimiento.
No se entero como había llegado a su lado, de lo único que fue consiente era que ya sostenía una de sus delgadas manos entre las suyas, mientras se la besaba insistentemente a la vez que le preguntaba si estaba bien.
-estoy bien…-le respondió con su voz suave y sedosa.
El seguía besando su blanquecina mano.
-shhh, shhh- repetía ella, como arrullándolo, mientras que con la mano libre acariciaba su negra cortina de pelo negro-no llores, estoy bien.
El levanto su rostro para mirar la amable sonrisa que la mujer le ofrecía.
-no llores-le repitió, casi como si le suplicara.
Fue entonces que se dio cuenta de que por su rostro corrían lágrimas a mares, se las limpio rápidamente, nunca le había gustado mostrarse débil ante la gente. Pero por ella, sería débil, dócil, por ella rogaría y suplicaría hasta la muerte si hacia falta. Lo sabía.
Creo que no hay nada que muestre más humano a alguien que el dolor. Pues Severus Snape es mucho más humano de lo que algunos piensan.
Gracias a umineko90 por su comentario. ^^
