Antes doy las gracias por leerme y pido mil y un disculpas por no subir mas, estuve full con el colegio y bueno debo admitir que me desanimo la cantidad de reviews pero he vuelto y créanme no planeo irme. Este capitulo va dedicado a mi mejor amigo Christian (ya lo veran por ahi) y a Maryoric por haber sido la única en dejarme review xD que conste que acepto comentarios y criticas estoy totalmente abierta a eso. Los adoro un mundo y ups casi lo olvido TWD pertenece a Robert Kirkaman. Ojala disfrutéis bastante con mi locura un besote -Hackray- (soy mujer por cierto xD) PD: El Daryl/OC viene despues no desespereis :D
-Me canse de esta situación- dije tranquilamente y en un momento pase mi pierna por detrás del gigantón y presione quedando yo encima de él sin problemas y sacando mi arma apuntándolo con mi mirada fija en él.-¿y ahora que harás? Cuéntame-dije susurrándole en su oído.
-¡Basta!- Dijo "Andrew"
-Vaya y yo que pensé que solo podías temblar como niña- Bufé divertida por toda la situación.
La verdad es que toda el momento le resultaba hilarante y sobretodo muy divertido, hacía varios meses que no se encontraba con ninguna persona viva y la última vez que paso…digamos que no acabo muy bien, ellos terminaron huyendo de su frialdad y carencia de "sentimientos" o por lo menos eso fue lo que dijeron. Todo esto era demasiado interesante y casi podía morir de intriga por saber cómo iba a resultar todo esto, aunque lo más probable es que ellos terminaran yéndose por donde vinieron pero aun así esa pequeña conclusión no le quitaba lo curioso.
-¡Quien te crees que eres niñata!- Dijo El Grandulón con un todo amenazante, yo solo pude reír disimuladamente.
-Quien soy no es lo realmente importante aquí Grandicello (grandote) ahora dime que hace tu sorellina piagnucolosa (hermanita llorona) en mi campamento o ambos terminaran con un pequeño orificio en sus cabezas- Dije retadoramente conectando mis ojos grises y fríos con los suyos marrones.
-Solo esta-ta-tabamos intentando buscar un lugar seguro- Aseguro el menor con ojos suplicantes.
-Ya nada es seguro piccolo illuso (pequeño iluso)- Señale con un pequeño destello de tristeza en mi rostro. Le incomodaba un poco el hecho de no poder hablar inglés sin el pequeño acento italiano, además de no poder completar una estúpida oración sin usar por lo menos una palabra en su idioma paterno revelando así su ascendencia, se sentía un tanto expuesta.
-¡¿Podrías dejar de hacer eso?! Me estas confundiendo- Dijo el Grandulón aun debajo de mí.
Ladee la cabeza ligeramente sin entender a qué se refería, casi podía sentir el signo de interrogación creciendo sobre mí y como si su hermano hubiese leído mi pregunta silenciosa respondió rápidamente.
-Dices muchas palabras en italiano- Dijo un poco nervioso
-¿Capisci italiano?- Pregunte un poco asombrada.
-En-entiendo un poco, pero no hablo absolutamente nada- Dijo ruborizándose levemente.
-Quítate de encima enana- Dijo el mayor revolviéndose bruscamente.
Me levante lentamente y los volví a apuntar con mi arma esta vez solo con la intención de mantenerlos a raya.
-¿Puedes bajar eso? No vamos a hacer nada- Aseguro el mayor mirándome con el rostro en una mueca de fastidio, yo obedecí y dije claramente y sin espacio a replicas.
-Frignone (llorón) ven para curarte esa herida antes de que mueras desangrado- El simplemente asintió con la cabeza, este mocoso parecía un niño de 6 años en el cuerpo de uno de 16.
Se acercó lentamente a mí pero con la mirada en su hermano como si estuviera pidiendo permiso con sus ojos, al parecer su hermano aprobó la idea pues él menor dejo de mirarlo y termino de llegar a mí con el semblante más seguro; para ese momento yo ya había abierto la puerta trasera de la camioneta y había sacado un pequeño botiquín de primeros auxilios y me senté en el asiento trasero esperando a que "Andrew" terminara de llegar hasta donde yo estaba.
-Affliggiti, no tenemos todo el día- dije notando como el cielo empezaba a tornarse de colores.
Cuando llego hasta a mí lo mire un poco burlonamente pues lo que seguía iba a ser extremadamente divertido. Vertí alcohol directamente en la herida y me felicite mentalmente cuando escuche.
-¡ME CAGO EN LA PUTA!- Mantuve mi semblante serio pero podía jurar que iba a morir si seguía reprimiendo la carcajada que quería salir desde el fondo de mí.
-Bambino, nada de groserías en este campamento- Dije divertida y sarcásticamente.
Su hermano me fulmino con la mirada y casi podía ver todas las formas en las que me estaba asesinándome en su escaso cerebro. Seguí limpiando su herida y al final la vende para que no se infectara, satisfecha con mi trabajo le di una pequeña sonrisa de medio lado que más bien se parecía a una mueca.
-Gracias- Susurró él al notar mi pequeña mueca.
Bufe frustrada porque limpiar y vendar la herida del pequeñajo había tomado más tiempo del esperado y ya casi era de noche.
-¿Tienen su campamento cerca?- Pregunte tratando de ocultar un poco mi preocupación, la verdad es que se había apegado un poco al pequeñajo y no quería que un Walker se fuera a aprovechar de su situación de "cojera".
-Esta como a 3 kilómetros hacia el sur, no llegaremos sin luz-Dijo el mayor.
- Grandicello, Bambino ¿Cuáles son sus nombres?-Pregunte curiosa
-Yo soy Andrew Collins y él es mi hermano mayor George.
-Ángela, el apellido no importa ya.-Sisee- Pueden quedarse aquí y partir por la mañana, total el frignone no podrá caminar tanto mucho menos de noche.
-George, ¿estás de acuerdo?
-No nos queda de otra, partiremos en la mañana.
-Bambino, Grandicello comamos algo antes de dormir, sinceramente mi estómago está pidiendo tregua.
Asamos unas ardillas y nos la comimos como si de un manjar tratara, y pensar que hace un año si alguien me hubiese ofrecido una ardilla tal vez lo hubiese pateado y vomitado.
Los hermanos me contaron como habían sobrevivido tanto tiempo y las circunstancias en las que estaban, al parecer tienen un campamento en donde viven decentemente no es muy grande serian como otras 5 personas además de ellos y eso solo me hace preguntarme si sería buena idea vivir con ellos, tal vez sea momento de convivir con otras personas y dejar atrás tanto tormento. En eso se nos fue la noche hablando de sus vidas y evadiendo preguntas acerca de la mía.
-Increíble que ya haya amanecido –Dijo Andrew sorprendido.
-No pudimos dormir nada- Señalo George.
-Tampoco es que se duerma mucho en estos días- Puntualice a la vez que se oscurecía mi mirada.- Sinceramente no he dormido mucho últimamente.
-Puedes quedarte en nuestro campamento si quieres, hacemos turnos para vigilar.-Ofreció el pequeñín.
-Sería un placer bambino pero no creo que a tu hermano le agrade la idea.- Dije mirando de reojo al grandicello.
-Da igual, no hay muchas personas buenas vivas por ahí de todos modos.- Dijo con indiferencia.- Solo hay que ver que tal lo tome Christian.
-¿Christian? No sé quién sea pero ya me las arreglare con él.
-No creo que a Christian le importe, total Angie nos salvó.-Dijo el niño.
-¿Angie?… Bambino te agradezco el afecto pero no, solian llamarme Ela puedes llamarme así si quieres.-dije con una mirada más suave.
-Pues Ela agarra tu arco y vámonos mientras más rápido te encuentres con el jefe mejor.
-Grandicello el supuesto Christian primero tendrá que clavarme una estaca en medio de mi pecho para hacerme llamarlo "El jefe".
-Calla enana que no entiendes nada.-Dijo sonriendo.
Bufe frustrada, que mida 1.55 mts no le da derecho a nadie de llamarme enana. Lo fulmine con la mirada y me monte en la camioneta esperando a que ellos se subieran tirando la puerta del piloto tras de mí.
-¿Ela te sientes bien? Estas un poco pálida, más de lo que ya pareces.-Dijo el pequeño.
-No te preocupes bambino es solo affaticamento (el cansancio).-Dije sintiéndome de verdad un poco fatigada.
-Puedo manejar yo si quieres total después de aquí no conoces el camino.- Grandicello en acción.
-Puedo yo sola, pero no conozco el camino así que te cedo el puesto grazie (Gracias).-Dije con mi tono de voz aún muy orgulloso pues no importa cuánto tiempo pase sigo siendo una LoScalzo.
-Orgullosa de mierda…
-Cuida tu lengua grandicello nunca se sabe cuándo esta buena samaritana tenga tu vida en sus manos.
Cuando estamos a punto de llegar al dichoso campamento comencé a sentirme nerviosa, más que nerviosa, no quería admitir que me daba algo de miedo el supuesto jefe pero y si no me admitía en su grupo? Y si me mandaba a volar? O peor que pasaba si era un psicópata? Bueno si es un psicópata es más fácil para eso está mi colt.
Llegamos y lo primero que vi fue 3 armas apuntando hacia la camioneta, parece que mi bienvenida esta lista…
El grandicello bajo rápidamente de la blazer con las manos en alto al igual que el pequeño.
-Calma, calma que somos nosotros.-Dijo divertido George.
-Qué triste que nos reciban así, sin caviar ni salmón ¿verdad George?.- Bromeo el bambino.
Las 3 personas bajaron sus armas y de detrás de ellos salieron dos adolescentes y sin querer note la pequeña chispa que salto de los ojos del bambino para con una hermosa adolescente de piel tostada. Reí silenciosamente y mire como todas las personas abrazaban al par de hermanos que habían creído muertos este par de días. Pero solo una persona llamo mi atención de verdad aún no se si de manera positiva o negativa pero él llamaba a mis ojos para que lo observaran.
Y es que era demasiado…demasiado si entienden? Su piel era muy blanca casi tanto como la mía su cabello era corto de un marrón oscuro y con pequeños rulitos y sus ojos juro que me perdí en ellos y en su oscuridad, yo no soy cursi ni un poco pero el describirlo ameritaba tanta cursilería.
Baje de la camioneta lentamente sintiendo todas las miradas en mí, levante mi cabeza y los mire a todos con mucho orgullo.
-Christian ella es Ela la que salvo a Andrew en el bosque cuando íbamos de cacería.- Dijo George señalando al tipo que me había cautivado.
- Non pensavo che sarebbe voi (no pensé que serias tu).- Susurre muy bajito.
