Pensó que sería más fácil quedarse en la casa del peli rosa, pero se sentía que el corazón se escapaba del pecho si no se esforzaba por mantenerlo ahí, la casa no era para nada el calabozo que se imaginó, a decir verdad era linda pero tenía un aire extraño parecía que el tiempo se había detenido ahí, si no viera las manecillas del reloj moverse se convencería de eso. Fue de gran impacto para ella darse cuenta que el jardín que todas las mañanas se detenía a admirar eran de la casa del ojiverde, le atribuía eso a la gran tempestad que sentía en su interior, pensó que debía de haberse visto muy tonta si es que el chico alguna vez la vio (y lo más probable era que sí), pero contra todo el manojo de nervios que estaba hecha, ahí estaba sentada en su sala, sabía que el chico había hecho un gran esfuerzo en presentarse y ella no fallaría a su palabra, aunque sentía que el corazón se le iba en ello.

-¿Vas a empezar a hablar o te quedaras viendo el piso más tiempo?- el chico la saco de sus pensamientos

-ahh…no…empecemos, bueno… ¿con que quieres empezar?-seguía tropezándose con sus palabras, pero sentía que era más fácil hablar con el que al inicio

-Matemáticas- la chica asintió mientras empezaba a sacar el libro de dicha materia. Natsu aún no creía que era verdad, ya había decidido rendirse, pero ahí estaba dándose una última oportunidad. La tarde transcurrió tranquila, la peli azul era bastante buena explicando y entendía muy bien los temas así que Natsu no tuvo problema en entenderlo, sabía que para ella no era fácil estar ahí, probablemente se creía los rumores que corrían sobre él, sabía que le tenía miedo, nunca le pudo sostener la mirada, los ojos azules siempre terminaban o en el libro o en cualquier otro lugar, pero nunca se detuvieron a ver los suyos, pero la chica seguía ahí y él se preguntaba el por qué.

-Eso es todo… ¿tienes alguna duda?- el chico negó con la cabeza-Bien mañana veremos otro tema…Natsu tienes oportunidad de recuperar el semestre-

-Eso ya lo dijiste-

-Pero ahí un problema- el chico la miro sereno y de nuevo la azul mirada huyo de él, en el fondo presentía que será así

-¿Cuál?-

-El profesor Clive ya hizo el examen…-

-¿Gildarst?...carajo deja de llamar a los profesores por apellido-

-De acuerdo… ¿Qué piensas hacer?- pregunto al cabo de un rato la chica

-la re cursare-

-Pero…ni siquiera hiciste examen-

-No tiene caso, el viejo no me tolera ni yo a el-

-pero…-

-Ya es tarde, deberías irte- el peli rosa se puso de pie, la chica no insistió más en el tema y empezó a guardar sus cosas, cuando termino se acercó a la salida noto que el chico la seguía, inconscientemente detuvo el piso, y lo miro brevemente, aunque no dijo nada el chico respondió

-Te voy a acompañar, no me importa si quieres o no, si algo te pasa Mavis me mata- ella solo asintió con la cabeza. El camino a la casa de la chica fue en completo silencio algo incómodo para ella y en su parecer al chico le daba igual.

Había pasado ya un tiempo, si bien aún no podría decirse que eran amigos del todo si que el peli rosa y la ojiazul se habían vuelto cercanos. El chico mejoro en las notas y en los exámenes que había presentado había obtenido buenas calificaciones, podría decirse que todo iba particularmente bien a excepción del profesor de historia, era la única materia que había perdido y aunque se supone que no era su asunto eso no dejaba de rondar en la mente de la azulada. Pensó en hablar con el profesor, era buena alumna así que lo más probable fuera que lo escuchara. Natsu noto lo que Juvia ignoro toda la clase por estar metida en sus pensamientos, y no le gusto. Sobre Gildarst se rumoreaba que era un mujeriego y un pervertido y eso a Natsu le importaba un bledo, hasta que noto la mirada constante y ligeramente lasciva que este tenía sobre las piernas de la peli azul, no se reprimía en cazarlo con la mirada y esto el maestro lo noto

-¿Tiene algún problema Dragneel?-hablo con un ligero tono de molestia el profesor interrumpiendo la clase

-¿Lo tiene usted?- respondió sin tapujos el chico

-Entonces ¿podría decirme que es lo que está viendo?-

-¿Por qué mejor no dice lo que está viendo usted?- la mirada del chico era filosa, intimidante casi como la de un dragón, ahí estaba el Natsu que todos conocían, al que todos (lo admitieran o no) temían

-¿Qué esta insinuando?-

-¿Quiere que lo diga?-

-Salga de la clase- ordeno serio el profesor

-No me diga ¿lo hice cabrear de verdad ahora?- contesto irónico, lo que hizo que el adulto se enojara aún mas

-¿Sabe? su situación no es muy buena en la escuela, por si no lo recuerda y una queja mía puede hacer que lo expulsen-

-Y una mierda que me expulsen, una acusación de un alumno también puede hacerlo perder el trabajo ¿sabia?-la situación era tensa, había un silencio total en el aula

-Debería cuidar más sus palabras Dragneel-

-También usted debería ser más cuidadoso…aunque no precisamente con las palabras- Gildarst noto la doble intención del comentario

-Salga del aula- la orden fue más severa que la primera vez que la dijo

-Oblígueme-

-Un delincuente no debería estar aquí-

-Un viejo rabo verde tampoco- el chico se había puesto de pie, lo más probable fuera que se aproximara una pelea, una de la que el Dragneel no saldría bien librado, su mano hecho puño temblaba y Gildarst lo noto

-¿Qué? ¿Vas a golpearme? Anda, hazlo y así nos libras a todos de ti-

-Bastardo- maldijo por lo bajo, Natsu perdía la cordura

-¡Natsu!- pero ella lo hizo recuperarla, su voz detuvo sus pensamientos y las ganas de partirle la cara al hombre que tenía enfrente, por primera vez desde que se comenzaron a relacionar, los ojos azules sostenían la mirada de los jades del peli rosa, fue un breve tiempo pero lo hicieron, la chica no dijo nada pero Natsu entendió lo que suplicaba con la mirada.

-Solo por esta vez- susurro solo para que la peli azul lo escuchara, antes de tomar sus cosas y salir del salón visiblemente molesto.

-Continuemos con la clase- comento el maestro tratando de mejorar la incómoda situación que se había dado

La jornada continuo relativamente tranquila ignorando los cuchicheos que los compañeros de aula de ambos chicos llevaban a cabo en las clases restantes. Cuando el timbre sonó anunciando la salida Lockser se encamino al aula del profesor Gildarst, el ojiverde la vio desde lejos y aunque no podría decirse que la conociera bien la chica era de esas personas que es muy fácil anticipar lo que harán, y después de un breve dilema se decidió a seguirla

-¿Profesor?- entro tímida la chica al salón

-¡Juvia!... ¿Qué te trae por aquí?- Según Juvia no debería ser un problema tratar de hablar con el maestro sobre Natsu, según Gildarst la visita fue de lo más grata que pudo tener en ese momento, recorría el cuerpo de la peli azul con descaro

-¿Está ocupado?-

-Para ti no, ¿Qué pasa?-

-Me gustaría habla sobre Natsu-

-Dragneel ¿te hizo algo? ¿Acaso te molesta?-

-Para nada, me gustaría que reconsiderara su situación en la clase-

-Ya tiene la materia perdida-

-¡Pero ni siquiera hizo el examen!-

-¿Intentas abogar por el?-

-Todos merecemos otra oportunidad- Gildarst medito un momento la situación y la sonrisa de zorro aprovechado que lo caracterizaba no se hizo esperar en aparecer

-Tal vez lo considere…pero eso dependerá de ti-

-¿De mí?-

-Convénceme- sonó lascivo, más de lo que hubiera esperado pero no le importo, la peli azul no quería creer que el maestro hacía referencia a lo que su mente trabajaba

-¿ah? –Soltó un vocablo antes de que la puerta fuera abierta abruptamente por el peli rosa-¿Natsu?-

-Vámonos- la tomo sin delicadeza de la muñeca y la arrastro fuera del salón

-¿Quién te crees para entrar así mocoso?- Gildarst hablo antes de que salieran por la puerta

-No te vuelvas a acercar a ella, créeme no vas a salir bien librado- la amenaza estaba palpable en la frase dicha y la mirada del chico era fuego puro, el maestro no reclamo y el ojiverde se llevó a rastras a la peli azul.- ¿Qué tratabas de hacer eh?- reclamo mientras seguía llevando a la chica a la salida

-Te ayudaba en tu problema- contesto débil la voz femenina

-No, tú solo te estabas metiendo en uno más grande- paro de golpe pero sin soltar a la chica

-Trataba de convencerlo de que te dejara hacer el examen-

-La única forma de que lo convenzas es que le enseñes las tetas- No lo golpeo. Ni siquiera le dijo algo pero Natsu vio como los ojos azules en los que se reflejaba se agrandaron y se rompieron, Juvia soltó su mano y salió corriendo. Natsu cerró los ojos con pesadez, sabía que no había sido la mejor forma de hablarle pero su enojo puso más en ese momento. No tardó mucho en salir corriendo tras la chica, la encontró parada justo a un lado de la puerta con la cabeza gacha y abrazando la mochila en su pecho y aunque aguados, sus ojos no derramaban lagrimas

-Juvia- ella no respondió

-Escucha, lo siento de acuerdo, sé que no tango la mejor forma de hablar…es solo que…-

-Yo no quería molestarte- interrumpió en voz baja la ojiazul

-No me molestas, es que…bueno es la primera vez que recuerdo que alguien se esfuerza tanto en ayudarme que no me gustaría que salieras dañada por mi culpa-

-¿De verdad?- Natsu vio en sus ojos por un momento a una niña pequeña al borde del llanto

-Sí, solo no se te ocurra llorar- Poco a poco la peli azul se calmaba y con ello la culpa que sentía el Dragneel

-¿Juvia? ¿Natsu? ¿Qué hacen aun por aquí?- Mavis se había topado con ellos-¿Juvia estas bien?- pregunto al ver los ojos de la chica, Vermillion era de esas personas sumamente perceptivas con los demás

-Sí, no se preocupe-

-¿Segura?- dijo mientras miraba al Dragneel de forma no precisamente amistosa

-Ya me disculpe ¿de acuerdo?-

-Más te vale, y bien no me han respondido-

-Estaba hablando con el profesor Cliv…Gildarst y Natsu me estaba esperando-

-¿Y hablabas con él por?-

-Quería…bueno…Natsu…-Juvia no era mala mintiendo, era pésima y sentía que si decía la verdad terminaría haciendo que el Dragneel se llevara un buen sermón

-Perdí la materia y Juvia trato de abogar por mí-interrumpió el chico

-¿No se supone que ibas mejorando?-

-El maestro hizo el examen en el tiempo que Natsu falto, vale el 60%, no hay forma que pase sin presentarlo- hablo ya sería la chica

-Ya veo, Juvia me dejas hablar con el- la chica asintió y se fue a sentar a una jardinera cercana a ver la flores

-¿Juvia tenía los ojos así solo porque fue a hablar con Gildarst?-

-No…fue porque le grite-

-¿Y por qué le gritaste?-el chico guardo silencio –Natsu…-insistió la profesora

-De todos modos no vas a creerme-

-Al menos inténtalo- Natsu lo medito un poco y después de un breve silencio hablo en voz baja

-Juvia fue a hablar con ese viejo, sola, la seguí y escuche que el tipo…-

-¿le hizo alguna propuesta poco decente no?-

-¿Cómo sabes eso?-

-Los rumores de Gildarst que corren entre los alumnos también los conocen los maestros-

-¡¿Se supone que no quieren mierdas como yo en esta escuela pero dejan que sujetos como ese den clases?! ¿En qué carajos piensan?- espeto molesto el muchacho

-No eres una mierda ¿de acuerdo? No lo repitas y lo de Gildarst es algo complicado, pero digamos que el director cree en las segundas oportunidades y fuera de eso Gildarst es muy bueno en su trabajo, a Juvia le gritaste por eso supongo-

-Me cabree de verdad de que pensara aprovecharse de ella-

-¿Sabes por qué le pedí a Juvia que fuera contigo ese día?-

-Porque eres una bruja-

-Si con eso te refieres a que sabía que con ella actuarias distinto, si lo soy- respondió sonriendo- pero no fue solo eso-

-¿De qué hablas?-

-Pensaba que Juvia te apoyaría a ti, pero también en que tú la apoyes a ella, sabes yo solo le pedí que te convenciera en venir, no que hiciera todo lo que hizo, tenía mucho de no verla tan motivada en algo y ese algo que le devolvió vida a sus ojos eres tu- el color del chico se tornó ligeramente rojizo- además tú has madurado-

-Oh cállate-

-Ya deberían irse- Mavis hizo referencia con los ojos al lugar de la chica y cuando los ojos jades encontraron a la peli azul la vio hablando con Fullbuster, el que hacia ahí el chico siendo ya tan tarde no le fue importante, pero sí que se empezara a acercar a la chica y no es que sintiera celos (aunque internamente sabía que sí) sabía que era una pareja que tenía mucho potencial para darse, también sabía que cuando Gray frecuentaba a una chica era con el fin de que le abriera las piernas y Juvia era la clase de chica que quería una relación, eran un cliché de una película romántica, solo que para Natsu no había magia, donde las personas cambien con el bien del otro, incluso si tuvieran una relación solo veía a un mujeriego caliente y a una muñeca rompiéndose poco a poco. Cuando el pelinegro se fue el de ojos jades se acercó a la chica. Pensó en decir algo, pero sus labios no se movieron

-Solo me pidió la hora- hablo Juvia, no es que el pidiera explicaciones, ella no tenía la obligación de dárselas, pensó entonces que su mirada era más fuerte de lo que esperaba, no pudo evitar que el desagrado se reflejara en ellos y eso logro intimidar a la chica

-No te lo pregunte, solo vámonos-