Hola! En el primer capítulo se me olvidó hacer una pequeña aclaración. Como se sabe, los personajes no me pertenecen, como tampoco algunos de los hechos que describo o contaré posteriormente en referencia a la guerra y otros temas. Sólo espero que os guste y disfrutéis. Intentaré a medida que avance la historia, introducir un poco de acción, ya que igual puede resultar un poco pesada, no sé! Espero que me digáis que os parece en los reviews y alguna sugerencia que podría considerar para la historia, pero tampoco seáis crueles conmigo por favor! Jajaj
Bien, sin nada más que añadir…os dejo con el segundo capítulo! Que lo disfrutéis!
Capítulo 2: Una buena acogida.
Cuando al fin parecía que el coche perdía velocidad, Hermione le señaló una casa haciendo que el chico posara su mirada en la que iba a ser su hogar durante ese verano. Era sencilla, toda de color blanco con unos grandes ventanales que, seguramente, permitían que el interior quedara iluminado hasta durante las horas de la tarde. Le gustaba, era minimalista, sin muchos aspectos decorativos, con líneas rectas que le daban un aspecto moderno y sofisticado, al mismo tiempo. Por la parte delantera disponía de un pequeño jardín, al parecer muy bien cuidado, que se partía a ambos lados de un camino que llegaba hasta la puerta de entrada. Cuando dejaron el coche en el garaje y si dirigieron a la entrada de la casa, esta se abrió de golpe, revelando a una mujer con el pelo castaño rizado y una gran sonrisa en la cara.
- Harry! Cuánto me alegro de que hayas salido del hospital!.- Y la mujer se acercó de un solo paso y lo abrazó de manera maternal, mientras le fregaba la espalda con una mano.
- Muchas gracias Sra. Granger, estoy contento de que me dejen pasar aquí un tiempo y…
- Pero que tonterías dices! Puedes estar aquí todo el tiempo que te plazca, esta es tu casa también jaja bueno pasemos adentro, que estamos aquí dando un espectáculo….-Dijo la Sra. Granger mientras se apartaba para que pudieran entrar todos a la casa y cerrar la puerta.- Aquí la gente es demasiado curiosa y te cuentan hasta los pelos que tienes fuera de su lugar jajaja.- Ante el comentario de la madre de su amiga todos rieron.
- Lo tendré en cuenta, gracias jajaja.- Contestó Harry, el cual por primera vez desde hacía mucho tiempo se sentía a gusto con alguien y, lo mejor de todo, es que se sentía relajado.
- Ven Harry, voy a enseñarte la casa, te parece?.-Le propuso Hermione cogiéndolo por el brazo.
- Me parece perfecto Herm.- Le sonrió el chico, mientras les hacia un gesto a los padres de su amiga como queriendo decir "ahora volvemos" con la mano.
- Mira, como puedes ver ahora estamos en la entrada,vale? Esta puerta de aquí de la izquierda es el salón….- Mientras decía esto se adentraban en ella.
- Wow! Es bonito…nunca había estado en una casa así…bueno, creo que he estado en muy pocas casas que no sean la de mis tios, la de Ron y la de Sirius…pero la tuya me gusta mucho, en serio.- Decía Harry mientras miraba por todo el salón, combinando las paredes blancas, con los muebles de una madera oscura y los objetos decorativos en rojo. Estaba simplemente asombrado, como podía ser tan bonito algo tan sencillo.
- Me gusta que te guste jajajaj la verdad es que es muy sencillo, pero nos agrada así, a veces hay casas que tienen tantas cosas por encima de los muebles que agobia…y encima luego tienes que limpiar más! Jajajaj Como ves…esto es más práctico,no?.- Dijo Hermione haciéndole un gesto global con la mano en referencia a toda la habitación.
- Pues sí, estoy totalmente de acuerdo jajaj
Salieron de allí y se dirigieron a lo que se suponía era una sala de estar, ya que según informó Hermione, el salón no lo solían usar mucho, solo en las celebraciones cuando venía el resto de la familia. Por lo general la vida la hacían en la sala de estar y la cocina. La primera era más o menos como el salón, sólo que un poco más pequeña y tenía algunos marcos de fotos encima del mueble de la televisión. Harry se fijó más y quedó anonadado, no lo podía creer!
- Herm…esta eres tu?.- Dijo el chico cogiendo el marco y acercándoselo más a la cara.
- Ehhh…sí…esto…ya sé que nunca os lo había dicho…pero sí jajaja.- Hermione respondió un poco nerviosa, porqué a decir verdad, ni se acordaba de que esas fotos estaban puestas ahí y que su amigo no lo sabía.
- Pero por qué no nos dijiste que hacías bailes de salón? Aquí cuántos años tenías?.- Pregunto Harry sin despegar la vista de la foto y admirando el vestido que llevaba su amiga. No haría mucho de ese momento.
- Pues…creo que esta es…del verano pasado, sí…durante el mes de Julio, antes de irnos en busca de los horrocruxes, si no me equivoco.- Contestó haciendo memoria la chica.- Esto fue que había tipo un concurso y bueno…mi primo Josh y yo participamos…cuando eramos pequeños íbamos a clase y por eso, todos los veranos practicamos un poco cuando vuelvo del colegio jajaj.- Le dijo Hermione contándole un poco la historia.- Te has quedado con la boca abierta,eh? No te lo esperabas de mi? .- Dijo la chica con una mirada divertida y una risa burlona.
- Pues…si te tengo que ser sincero…no sabía que te gustara tanto bailar…no sé! La verdad, como nunca habíamos hablado de eso…pero estoy segurísimo de que lo haces genial, como todo! Jajaja .- Le respondió el chico pasándole un brazo por los hombros y guiñándole un ojo.
- No digas tonterías Harry…todo no lo hago bien, pero bailar…para mi es como…como…no sé, un momento mio, sabes? Como si me alejara del mundo y me gusta tener esos instantes para mí.- Afirmó la chica mirando otra foto que había puesta en el mueble.- Y bailar en pareja…es más complicado, tienes que confiar en el otro y sentir lo que el otro siente, compenetrarse…no sé si me entiendes jajaj quizá lo podríamos probar tu y yo a ver qué tal sale jajaj.- Ante eso, el chico puso cara de susto.
- Que, que? Yo bailando? Pero si seguro acabarías sin dedos de los pies! Jajajaj No creo que sea una buena idea Herm…soy muy muy patoso….- Dijo el chico desviando la mirada, sintiéndose avergonzado de su falta de habilidad para bailar.
- Pero eso lo dices porqué nadie te ha enseñado…poca gente nace sabiendo jajajaj puedes llegar a coger el sentido del ritmo con la práctica, ya verás! Un día lo intentamos,vale? Venga! Por favor! Quiero bailar contigo jajaja.- Suplicó la chica juntando sus manos y mirando a su amigo con cara de cachorrito.
- Si el año pasado bailamos, te acuerdas? Cuando estábamos en la tienda un día…bueno, a decir verdad…no fue tan mal jajajaj aunque sólo hicimos el tonto un rato jajaja
- Es verdad! No me acordaba…sí…fue muy divertido, al menos durante cinco minutos pudimos evadirnos de todos los problemas y reírnos un poco jajaj.-Le contestó Hermione con la mirada perdida, recordando aquel momento, medio sonriendo.
- Está bien Herm…por intentarlo no pierdo nada…lo haré jajaja bailaré contigo un día de estos.- Dijo el chico sonriéndole y viendo como le brillaban los ojos a Hermione ante su respuesta.
- Genial!.-Gritó la chica dándole un abrazo muy efusivo.- Ya verás qué bien nos lo pasamos jajaja y tranquilo, que teniéndome a mí como profe…vas a progresar adecuadamente! Jajaj
- Modestia a parte,no? Jajajaja Anda que…serás creida!.- Mientras decían esto iban saliendo de la sala de estar y se dirigieron a la cocina, dónde estaban los padres de la chica hablando tranquilamente.
Y así, Hermione le enseñó toda la planta baja, hasta que subieron para enseñarle las habitaciones y dónde estaba el baño, ya que dentro de poco cenarían y Harry aun se quería duchar. La habitación de la chica era bastante grande pintada, a diferencia de toda la casa, de color lila de distintas tonalidades. Era el típico cuarto de una adolescente, con un escrito extralargo como dijo Harry, una cama bastante grande a decir verdad, un armario empotrado en la pared, algún mueble auxiliar y una gran estantería que casi ocupaba toda una pared. Bueno, según el chico, lo de la estantería no era lo típico de una adolescente y menos aún viendo lo atiborrada de libros que estaba. Pero esa era Hermione, sino podría estar seguro que se la habían cambiado por otra el tiempo que había pasado en el hospital inconsciente. Además, en una pared había un corcho con fotografías, sobretodo de ellos tres, de su primo, de alguna chica que no conocía…
Una vez salieron al pasillo, se dirigieron a un cuarto que quedaba a la derecha del de la chica y abrió la puerta. Hermione le indicó con la mano que entrara el primero y le dijo:
- Bien Harry, este será tu cuarto…espero que sea de tu agrado, no es muy grande pero…
- Qué dices? Es perfecto! Es…es…simplemente genial, gracias Herm.- El chico miraba por toda la habitación, admirándola.
En su opinión era perfecta, mediana, ni muy grande como la de Hermione ni muy pequeña como la que tenía cuando vivía con sus tíos. Estaba pintada de color verde clarito y los muebles eran blancos. Sí, le gustaba, le transmitía tranquilidad, serenidad, y al mismo tiempo alegría. La cama era un poco más pequeña que la de su amiga pero no le importaba para nada, estaba segurísimo que sería más cómoda y confortable que la que tenía en Privet Drive. Se había quedado callado, sólo observando el que sería su cuarto con una sonrisa en la cara, hasta que cerró los ojos y inspiró fuerte, dejando salir un suspiro.
- Estás bien Harry?.- Preguntó la chica poniéndose delante de él y cogiéndole una mano. Ante este gesto Harry abrió los ojos y le sonrió.
- No he estado mejor en toda mi vida Herm…muchas gracias!.- Y le dio un abrazo repentino que dejó a la chica un tanto traspuesta.
- No hay de que Harry….-Decía mientras le acariciaba la espalda, sabiendo que su amigo no había tenido unos veranos muy agradables con sus tíos, y que por primera vez en mucho tiempo sonreía de verdad.- Por cierto! Abre el armario y verás jajajaj.- Le animó Hermione, separándose de él y empujándolo donde estaba un armario mediano, también de color blanco.
Al abrirlo se encontró con ropa nueva, no había mucha pero era más de lo que Harry podía haber tenido nunca. Se quedó tan sorprendido que no podía decir nada.
- Qué te parece? Dime algo!
- Esto…todo esto…es para mi?.-Consiguió hablar el chico, mientras pasaba la mano por la ropa que tenía colgada en las perchas.
- Pues claro que sí! Te lo mereces después de todo, no crees? Jajaja.- Le dijo la chica riéndose y dándole una ligera palmada en la nuca a modo de broma.
- Oye! .-Le levantó un poco la voz sobándose la nuca, como si le hubiera hecho un daño terrible.- Ya en serio, esto es demasiado Herm…no puedo aceptarlo…no sé ni como agradecértelo ya…jajaj
- Mira Harry….-Empezó a decir Hermione mientras ponía una mano en su antebrazo.- No tienes que agradecerme nada…estoy segurísima que tu habrías hecho lo mismo por mí o más si cabe…me equivocó?.- Ante esta pregunta el chico simplemente negó con la cabeza, dándole la razón.
- Pues entonces deja de preocuparte por eso, de acuerdo? Jajaja Ahora sólo preocupate de ser feliz y pasarlo bien…te lo mereces! Y…déjame darte otra sugerencia….- Le dijo la chica poniéndose seria y haciéndole un gesto con el dedo para que se acercara más a ella, como si fuera a confersarle un secreto.-También te mereces darte un baño!.- Ante esto los dos se rieron a más no poder.
- Me parece que tienes razón Herm…me doy un poco de asquillo, tantos días sin ducharme…iu!.- Dijo cogiéndose la camiseta con los dos dedos y tapándose la nariz.
- Anda va! No seas tonto, que no hueles tanto,eh? Jajaja Coge el pijama si quieres.- Dijo la chica indicándole el armario con la cabeza.- Creo que te lo puse en el primer cajón, aunque no sé si será de tu gusto jajaj
- Si lo escogiste tu…estoy seguro de que sí jaja .- Dijo mientras se agachaba para buscar en el primer cajón.
Efectivamente, había un par de pijamas de verano, uno de color azul el cual llevaba la camiseta a rayas azul claro y azul oscuro con un dibujo blanco en el medio y otro de color rojo muy parecido. Harry cogió el primero y entonces pensó "ay va! Me habrá comprado ropa interior? Que vergüenza!"
- Eh…Herm…es que…verás….- Pero Hermione lo cortó antes de acabara.
-Por cierto Harry, tienes ropa interior en la cómoda de ahí, no sé si me ibas a decir eso jajaja.- Le dijo la chica con una medio sonrisa e indicándole con un dedo la cómoda.- Aunque en eso…si que no sé si habrá acertado jajaja.- Rió un poco nerviosa la chica.
- No te preocupes, si aunque sea por un día no pasa nada…a ver que lo mire.- Harry se dirigió hacia los cajones del mueble y abrió el primero.
En ese cajón había bóxers de todos los colores y estampados, algo que le causó mucha gracia al moreno y cogió unos que eran de color naranja con la goma de color blanco. Miró la talla y ponía que eran la S.
- No sé si te estarán pequeños o que, pero por si acaso también te cogí algunos de la M, pero son bastante elásticos…aunque tampoco sé si son de gusto ni nada…
- No te preocupes Herm, puedes estar tranquila que sí que me gustan jajaja y por lo de la talla….- Dijo el chico mientras estiraba el de la talla más pequeña para ver si le apretaría mucho.- No lo sé, yo creo que sí, me llevo estos y a ver qué tal, vale? Luego te digo jaja
Ambos salieron del cuarto y se dirigieron a otra puerta que llevaba al baño. Era grande, el baño de sus tíos era más pequeño. En este tenías la opción de tomar un baño o, si por el contrario llevabas prisa, también podías tomar una ducha, la cual estaba oculta por una pared de azulejos de colorines medio transparentes. La verdad es que teniendo en cuenta el resto de la casa, el cuarto de baño era bastante alegre y juvenil.
- Bueno, esto es mi baño Harry…es que mis padres tienen el suyo dentro de su habitación, así que…este sólo lo uso yo y…ahora tú claro! Jajaja Mira, aquí están las toallas.- Dijo la chica abriendo un pequeño armario que había debajo de la pila, la cual por cierto era muy moderna, era transparente.- Toma, esta misma,vale? Y bueno, te dejo que hagas lo que quieras, yo estaré abajo con mis padres, de acuerdo?.- Y se dispuso a irse, pero antes de cerrar la puerta le dijo.- Ah! No tengas prisa,eh? Tómate tu tiempo y relájate…pero tampoco te duermas! Jajajaj.-Y con eso cerró la puerta dejándolo sólo.
Por su parte, Harry empezó a quitarse la ropa, aunque hacía poco que se la había puesto, le pediría a Hermione si se la podían lavar ya que se la había puesto sin ducharse y no le parecía muy higiénico. Aunque se moría por darse un baño, en cierto modo no es que estuviera muy estresado y, la verdad, le apetecía más estar hablando con su amiga y sus padres…tal vez en otra ocasión se lo diera. Así que…se introdujo en la ducha y se dispuso a disfrutar de las sensaciones placenteras al sentir caer el agua tibia por su cuerpo. Cuando acabó y estaba secándose, se dio cuenta que había adelgazado bastante en los últimos meses, el estrés, la mala alimentación, no tener tiempo para descansar, entre otras cosas habían pasado factura. Sería cuestión de hacer algo de ejercicio a ver si recuperaba un poco de masa muscular, puede que después se lo sugiriera a Hermione a ver que opinaba ella. Se puso el pijama y unas zapatillas de estar por casa y aún con el pelo mojado salió del baño. Había dejado en el tiesto de ropa sucia la toalla y la ropa que había llevado esa tarde, ya luego lo diría, y se dirigió a las escaleras que lo llevaban al piso inferior. Cuando llegó a la cocina la Sra. Granger estaba acabando de hacer la cena, mientras Hermione y su padre hablaban sentados en los taburetes de la barra americana. Al verlo entrar su amiga se bajó de un salto y se acercó a él.
- Pues por lo visto acerté con la talla mamá, le queda que ni pintado! Jajaja .-Y todos rieron ante el comentario de la chica.
- La verdad es que si Herm, gracias jajaja tienes buen ojo para esto,eh?.- Le sonrió el chico mientras le guiñaba un ojo, haciendo que su amiga se sonrojara un poco y sonriera.- Le ayudó a algo Sra. Granger? Se me da bien la cocina y si pudiera….-Dijo el moreno acercándose a la madre de su amiga que estaba removiendo algo en una sartén.
- No no, tranquilo, hoy no me hace falta jajaj puede que otro día sí, me lo apunto,eh? Jajajaja.- Le dijo la mujer riendo.- Pero si quieres puedes ir poniendo la mesa y esas cosas, que no falta mucho para ! por cierto…y no me llames Sra. Granger, parece que tenga 60 años por favor! No me hagas vieja antes de hora jajajaja.- Y todos se rieron ante el último comentario.- Sólo llámame Jane, de acuerdo?
- Claro, como tú quieras…Jane jajaj
Entre los tres empezaron a poner la mesa y al poco rato la madre de la chica llevó la cena. Fue un rato bastante agradable a opinión de Harry, el cual se encontraba tan a gusto que no se dio cuenta que llevaban dos horas sentados en la mesa. Habían estado hablando de todo, pero sobretodo de Hermione y su vida antes de Hogwarts, antes de que supiera que era bruja. Cuando acabaron de cenar, la chica se acordó que no le había enseñado la parte de atrás de la casa, así que se lo dijeron a sus padres y abrieron los ventanales de la cocina que daban a un patio trasero. Una vez afuera, Hermione le dio a un interruptor y se fueron encendiendo algo parecido a antorchas a lo largo de todo el jardín, para que quedara mínimamente iluminado. De esta manera, Harry pudo apreciar que se encontraban como en una especie de porche o cobertizo y que, más adelante, había una piscina rectangular, como todo en esa casa, tenía una forma geométrica simple. Ésta no era muy grande, pero servía para refrescarse en los días de más calor. Además, disponían también de unos sillones blancos para tumbarse un rato y charlar (en plan chill out). El recinto estaba vallado con madera blanca puesta en vertical y, al final había como una estancia.
- Hermione…esto es…genial! Tu casa es una pasada,no?.-Dijo el chico emocionado, sin saber hacia donde mirar.
- La verdad es que sí, me gusta mucho…hace poco que nos mudamos a vivir aquí y yo…ayudé bastante a elegir el diseño, sobretodo me gusta decorar interiores, pero bueno…es más un hobbie jajaj
- Pues déjame decirte que tienes un gusto…como dirían los profesionales: exquisito jajajaj.- Le dijo Harry riéndose suavemente y pasándole un brazo por los hombros a su amiga.
- Gracias…Ahí al fondo hay como una especie de habitación dónde guardamos algunos trastos de aquí del jardín. Y si te fijas….- Dijo la chica señalándole algo con el dedo que había al final del jardín.- Al lado hay como una parrilla, para cuando viene mi familia en verano jajaj
- Ahhhh, por lo que veo…aquí haceis muchas reuniones familiares,no? Eso es bonito….- Afirmó el chico sonriendo.
- Pues sí, sobre todo durante las vacaciones, porque como yo no estoy el resto del año…
- Ya…entiendo, bueno pues ya me los presentarás,no? Jaja
- Por supuesto! Si creo que la semana que viene hay una cena, el sábado, así que…no te preocupes! Jajaj
- Muy bien….- Le respondió el chico mientras iban volviendo ya hacia los ventanales.
Hermione apartó las cortinas para poder pasar dentro de la cocina y le permitió el paso a su amigo. Una vez dentro, vieron que sus padres aún estaban ahí, acabando de preparar algunas cosas para el día siguiente antes de subirse a dormir.
- Bueno chicos… me parece que nosotros nos vamos a dormir ya…mañana trabajamos, así que…como nos levantaremos a las 7 ya no nos veremos hasta la comida, de acuerdo?.- Decía la Sra. Granger, mientras guardaba algo en un armario.
- Tranquila mamá, nos sabremos cuidar bien durante la mañana jaja volvéis para comer,no?
- Sí sí, no te preocupes, cuando lleguemos haremos la comida o algo, ya pensaré mañana.- Decía la mujer para después tapar su boca con una mano el bostezo.
Después de esto se acercó a los dos y le dio un beso a cada uno, diciéndoles buenas noches, a lo que los otros contestaron lo mismo. Por su parte, su padre acabó de arreglar unos papeles y también se despidió, sólo que a su hija sí le dio un beso, mientras que a Harry le dio una palmadita en el brazo. Harry no tenía sueño, puesto que había estado durmiendo muchos días y se encontraba bastante descansado, pero sabía que Hermione empezaba a tener signos de cansancio.
- Herm…si quieres irte a dormir también…por mí está bien,eh?- Le dijo el chico preocupado, por si su amiga no decía nada por no dejarlo solo.
- No te preocupes Harry…aunque a decir verdad…un poco cansada sí estoy.- Dijo un poco apenada la chica y sin poderlo ocultar le asaltó un bostezo monumental.
- jajajaja pues entonces…a la cama! Venga, vamos a lavarnos los dientes.
Así pues, se ocuparon de su aseo personal y se dirigieron cada uno a sus habitaciones después de darse las buenas noches con un beso en la mejilla. Harry se acostó en su nueva cama sin podérselo creer. Sólo desde que había abierto los ojos, había tenido una de las mejores tardes de su vida, y todo gracias a Hermione. Y, por lo visto, lo que le quedaba por disfrutar. Sin duda alguna, iba a tener el mejor verano. Así, contrariamente a lo que pensaba, se quedó dormido con una suave sonrisa en la cara.
Harry se despertó, empezaba a entrar algo de luz por la ventana, pero aún no había amanecido. Miró un reloj despertador que había en la mesita de noche y vio que eran las 7 menos cuarto. Aún era muy temprano, pero recordó que los padres de Hermione se levantarían a las 7. Y si…No se lo pensó dos veces. Saltó de la cama y fue al baño que compartiría con su amiga. Se lavó la cara y bajó a la cocina. Aún no se escuchaba nada en toda la casa, así que trató de ser silencioso. Quería tener un detalle con los padres de su amiga por lo mucho que habían hecho por él y, por lo menos, empezaría por hacerles el desayuno. Se puso manos a la obra, haciendo tortitas, tostadas, café, había encontrado naranjas para poder exprimirlas y hacer zumo natural, había hecho un poco de huevos revueltos con jamón…No sabía exactamente qué era lo que les gustaba, pero ya de paso podría desayunar él también, ya que con tanta comida había empezado a entrarle el hambre. Y mientras estaba poniendo la mesa, entró la madre de Hermione, la cual al verlo ahí parado con el pijama y dejando los platos en la mesa se quedó con los ojos como platos.
- Pero Harry…qué es todo esto? .-La mujer no sabía ni qué decir.
- Pues…es un pequeño detalle por todo lo que habeis hecho por mí y bueno…es algo sin importancia…y, no se…pensé que como os ibais a trabajar…pues así podríais desayunar bien y sin prisas por hacéroslo vosotros.- Decía el chico mientras acababa de dejar los vasos y le hacía un gesto con la mano para que se sentara.
- Vaya…es…quiero decir…vaya, me has dejado sin palabras jajaja.- Empezó a reir la mujer por su torpeza para hablar en esos momentos.- Yo que siempre bajo antes que George para preparar los desayunos de ambos…y mira lo que me he encontrado! Jajaja En serio, muchas gracias Harry.- Y diciendo esto empezó a servirse su desayuno, mientras que en ese momento el padre de Hermione hacía su aparición en la cocina.
- Vaya cariño, cada vez te superas más, lo sabías? Jaja.- Le dijo George a su esposa dándole un beso en la mejilla cuando pasó por su lado y se sentó en la mesa.
- Pues me parece George…que esto no lo he hecho yo jajaj cuando he bajado Harry ya nos había preparado el desayuno.- Dijo la mujer señalando con la cabeza al chico y mirando a su marido que se había sentado a su lado.
- No me digas? Pues entonces…muchas gracias chaval! Has hecho un desayuno continental, de esos que te hacen en los hoteles,eh? Jajaja .-Comentó el hombre haciendo que los otros dos rieran ante su ocurrencia.
- Pues…no lo se la verdad, pero es que no sabía que es lo que acostumbrabais a desayunar, así que…he hecho un poco de todo, espero que os guste.- Dijo Harry un poco vergonzoso rascándose la nuca.
- En mi opinión…todo lo que he probado hasta ahora está delicioso Harry, no te preocupes jajaj sabes cocinar? Algo así me dijiste anoche,no?.- Preguntó curiosa la mujer.
- Pues sí.- Afirmó el moreno mientras se servía una tostada y se ponía mantequilla por encima.- Es que cuando vivía con mis tíos…por decirlo de alguna manera…era como una especie de…criado? No se si esa es la palabra jajaj pero vamos, que les hacía el desayuno, les arreglaba el jardín, limpiaba…lo típico.- Decía el chico mientras comía distraídamente su tostada.
- No me digas? Eso es degradante! Desde luego…siendo tus tíos…como podían tratarte así?.- Preguntó la mujer visiblemente molesta por el trato que había recibido el chico.
- Bueno…al final te acostumbras, siempre ha sido así…pero ahora ya me da igual!.- Quitó importancia Harry haciendo un gesto con la mano.- Seré mayor de edad y viviré solo, tengo dinero suficiente para mantenerme durante años, así que…
- Harry….-Lo llamo el Sr. Granger.- Sabes que aquí puedes estar todo el tiempo que quieras, está también es tu casa, de acuerdo? No quiero que te sientas presionado a irte ni nada de eso, incluso preferiría que pasaras este verano con nosotros y pensaras en lo que quieres hacer. Te parece bien chaval?.- Finalmente preguntó para después meterse el último trozo de tortita en la boca y llenándose la taza de café.
- De acuerdo George, os lo agradezco a los dos…de verdad.
Y así siguieron desayunando hasta que los padres de la chica se tuvieron que ir a trabajar a la consulta. Cuando ya eran casi las 8, Harry pensó que le podría hacer el desayuno a Hermione, pero a diferencia de a sus padres…a ella se lo llevaría a su cuarto. Ya quería ver su cara cuando lo viera cargado con la bandeja, solo de pensarlo se reía. Así que…se puso manos a la obra. Estaba seguro que hoy, sería un gran día.
