A la mañana siguiente, después de haberse despedido de su familia, Ginny puso rumbo a su nuevo hogar usando un traslador internacional junto a su hermano y su cuñada. Finalmente llegaron a la casa que había podido permitirse gracias a la indemnización que el Ministerio había dado a cada familia afectada por la guerra y que en el caso de los Weasley, como había habido una muerte en la batalla la cuantía había sido aún mayor, la cual ésta se había repartido a partes iguales entre los miembros de la familia.
Al entrar dejaron las maletas y tras echarle un vistazo a la casa, decidieron ir a almorzar para después por la tarde darle un repaso a fondo a la casa y ver si los arreglos que necesitaba los podía hacer Ginny sola o si en cambio necesitaría ayuda experta.
Almorzaron en un restaurante cerca de su nueva casa y mientras volvían a ésta, pasaron por delante de un orfanato y Ginny les dijo que cuando estuviera instalada y con todo arreglado, iría a aquel orfanato para visitarlo y ver las circunstancias de vida en aquel sitio y poder ofrecerse como voluntaria, su hermano y cuñada aplaudieron su decisión, sabían que eso le distraería de todo lo ocurrido en Inglaterra.
Finalmente llegaron a la casa y se pusieron a recorrer la casa en busca de desperfectos, y vieron que estructuralmente estaba perfecta, solo necesitaba reparaciones menores que se solucionaba con un hechizo básico, Reparo, y para eso Ginny podía arreglárselas sola. Las paredes necesitaban una mano de pintura, pero de eso ya se buscaría la vida para hacerlo, no era urgente.
Como vieron que Ginny podría arreglárselas sola, Hermione y Ron decidieron quedarse dos días y hacer un poco de turismo, luego volverían a Inglaterra comen resto de los Weasley.
