Saint Seiya y sus personajes no me pertenecen a mi, si no a Kurumada-sama, yo solo hago esto por diversión y sin fines de lucro.
Obsesion
Cap. 2 Insoportable Convivencia
Ninguno entendía que era lo que pasaba después que el rubio y el peliazul gritasen al mismo tiempo, "TU", no habían vuelto a abrir la boca y se veían de manera no muy amistosa, Shura conciente de que era el anfitrión se animo a romper el silencio.
-Asi que… ¿Se conocen?-…dijo con algo de duda.
-El idiota me rompió la nariz-
-Me secuestro en el baño-…dijeron al unísono nuevamente se hizo un tenso silencio.
-¡Ah!, este el nómada que te rompió la nariz-…dijo el otro rubio de la habitación, el galo le reprendió con la mirada.
-¿Nómada?-…dijo Ikki sintiendo que comenzaba a salir un tic en el ojo.
-Si es el-…dijo con descaro y prepotencia el rubio.
-Este… Ikki quiero presentarte a Camus Chandonne, Milo Stravos e Hyoga Ivanov ellos acaban de comprar el rancho vecino, pero como aun no esta listo y le faltan algunas reparaciones ellos se quedaran aquí unos días-…soltó el español como si nada.
Por supuesto que le molestaba, aquel rubio no solo le había secuestrado (Vale que le había roto la nariz, pero no era para tanto), encima le llamaba nómada, no ya se imaginaba que tan `agradables' serian sus días con el rubio ahí, en cuanto a los adultos no tenia mucho que decir uno parecía una piedra y el otro…sonreía demasiado para su gusto.
-Hn-…dijo por toda contestación, de todas maneras no tenia mucho opción finalmente era la casa de Shura, bastante hacia con acogerle a el y a su hermano, hablando de su hermano…se giro para verle el joven de ojos verdes se mantenía al margen de todo, con una de aquellas inocentes sonrisas que Ikki tanto admiraba, a veces se preguntaba de haber seguido con su madre ¿Tendría esa inocencia y pureza tan características de Shun?, honestamente lo dudaba el siempre fue una `manzana podrida', como tanto le decía su tío.
-¿Shun?-…nuevamente el español rompió el silencio al reconocer al hermano menor del torero.
-Que tal Shura-San es un placer verle de nuevo-…dijo con educación y haciendo una reverencia al español.
-Vamos Shun, que ya no estas en Japón asi que deja esos formalismos háblame de tu-…dijo con una sonrisa.
El pequeño correspondió con una similar…-De acuerdo, Shura-
-Eso esta mejor-
-Por cierto Milo, Camus, el es Ikki mi casi hermano con el que vivo, y el es su hermano menor Shun quien viene recién llegando de Japón-
El moreno tan solo se presento con un escueto…-Hola-…por su parte el peliverde fue mas educado.
-Un placer conocerles, Camus-San, Milo-San. Hyoga-Kun-…dijo imitando la reverencia de hace unos momentos, sorprendiendo a los presentes por acordarse con perfección de los nombres de los tres
-Igualmente Joven Ikki, Joven Shun-…comento con elegante español el Frances.
-Igualmente, pero como Shura te pido el favor de que me quites el San, háblame de tu-…contesto con una enorme sonrisa el rubio heleno, por su parte Hyoga cambio radicalmente ante el peliverde al cual saludo con mucha cortesía.
-Mucho gusto Shun, y también puedes hablarme de tu-
-De acuerdo hechas las presentaciones, ¿Que les parece si después de que tomen un descanso bajamos a comer todos juntos?-
Todos asintieron, asi que mientras Ikki llevaba a su hermano a la habitación que le fue designada, Shura y Aioros hacían lo mismo con sus invitados.
Una de las cosas que mas gustaba al ruso era sin duda tomar un buen vaso de leche mientras disfrutaba de una buena lectura, aquella manía (heredada de su madre), había sido suspendida en últimos tiempos debido a su estado de animo, sin embargo estaba dispuesto a reiniciarla, había finalmente decidido en cuanto piso tierra Madrileña, que no se ataría al pasado, estaba ahí para comenzar de nuevo y eso es lo que haría.
Shura le había comentado que su padre era un gran amante de los libros, y que por lo tanto su Casona contaba con una extensa biblioteca, esto debido a que Milo le había comentado sobre la manía del joven ruso.
Después de la cena había pedido al Español que le llevase a conocerla, mas que nada para poder memorizar el camino y asi poder ingresar en la madrugada sin equivocarse, y es que su manía era algo peculiar ya que solía despertarse por la noches en busca de su vaso de leche y un libro, Milo decía que era una manía extraña, y no solo para Milo para cualquiera era extraña.
Antes de ingresar a la biblioteca hizo una parada en la cocina, sin embargo se topo con la sorpresa de que no estaba solo el joven de cabellos verdes estaba ahí, tomando una vaso de leche al tiempo en que comía unas galletas, el joven parecía distraído mientras observaba algo que sostenía en sus manos.
-Buenas noches-…saludo al tiempo en que abría el refrigerador para extraer la jarra de leche y servirse en un vaso que saco de la alacena.
-Eh…ah Hyoga-Kun, buenas noches, disculpe no le vi-
-No te preocupes, pero por favor háblame de tu-
-Si, lo siento, Usted… ¿Tu tampoco puedes dormir?-
-No precisamente-
El peliverde puso una expresión de duda que provoco una pequeña risa en el rubio…-Lo que sucede es que tengo la extraña manía de que por las noches me levanto a tomar leche y leer un libro, precisamente pienso ir a la biblioteca-
-Oh ya veo-
Se quedaron en silencio, a lo que el rubio dirigió nuevamente su vista a lo que el joven sostenía en las manos, este al observar lo que miraba e rubio se la mostró…-Somos yo y mi hermano, cuando éramos mas chicos-
El rubio se acerco a observar la fotografía donde el `rompe narices', (como secretamente le llamaba), abrazaba a un pequeño niño de cabellos verdes y mirada pura e inocente, el rubio pudo observar que la mirada del chico no había cambiado mucho.
El chico de cabellos azules por el contrario tenia un expresión seria aunque bastante alegre, se sorprendió a si mismo comparándola con la actual, tenia una expresión ruda, salvaje, intensa.
Decidió que le gustaba mas la actual, al darse cuenta de sus pensamientos decidió regresar a la conversación, ya que a el no le gustaba nada de aquel Idiota.
-Siempre estuvimos solos, es decir aunque tuvimos a nuestros padres siempre hemos sido nosotros dos, Ikki se ha sacrificado mucho por mi, por ello le quiero tanto es un gran hermano-
-Supongo-
El peliverde río…-¿No te agrada verdad?-
-No mucho, digamos que nuestro primer encuentro no fue muy amable-…dijo recordando el incidente en el baño del aeropuerto, y llevándose inconcientemente sus dedos a su lastimada nariz.
-Es una buena persona, solo debes conocerle mejor-
-Hn-…dijo por toda respuesta y el peliverde concluyo que se parecían bastante…-Por cierto tengo una duda, Shura dijo que recién venias llegando de Japón, ¿Por qué no vivías con tu hermano?, no entiendo ¿El te envío a estudiar?-
-No, en realidad mi hermano tiene mucho tiempo viviendo en España, yo vivía en Japón con mama y mi padrastro-
El rubio se confundió mas…-¿No entiendo?-
-Es una larga historia-…dijo el peliverde y asi el peliverde comenzó con una larga conversación.
Esa noche Hyoga no pudo leer como era su plan inicial, sin embargo no era algo que le preocupase mucho, el joven proveniente de tierras orientales era realmente agradable, pronto llego a la conclusión de que serian buenos amigos.
Y Shun por su parte se alegro de que pudiese conseguir su primer amigo en tierras españolas, aun cuando este no fuese precisamente español.
Para un Medico de prestigio como el, no fue difícil conseguir una transferencias a tierras gallegas, el Hospital de Madrid fue el primero en abrirle las puertas, y aun a pesar de que aun tenia unos días antes de presentarse a laborar había decidido darse una vuelta por la Clínica, deseaba conocer el lugar donde trabajaría.
Al entrar fue recibido por la recepcionista quien al verle no pudo evitar una sonrisa al saber que semejante monumento de hombre trabajaría en aquel lugar, ¡Joder pero que tío tan bueno había llegado!
Después de ser anunciado y ser atendido por el director del Hospital, quien se encargo de guiarlo, al ir pasando por la sala de emergencias, fue entonces cuando el director comprobó la buena elección que había hecho al elegir al Medico Frances, ya que este demostró sus buenas cualidades.
Y mientras Camus tenia un día interesante en su futuro centro de trabajo, no pudo evitar pensar en Milo e Hyoga, y en como les estaría yendo en sus respectivos lugares.
Para Hyoga fue una sorpresa descubrir que el y el Joven Peliverde estarían estudiando en la misma Universidad, asi que acordando que iban al mismo lugar decidieron irse solos, Ikki quien había presenciado esto no lo había tomado muy bien, alegando que temía que el rubio pervirtiese a su inocente hermano.
El rubio bufo diciendo que el no era un pervertido, que no lo compara con el, y antes de que la pelea tuviese tintes un tanto mas ásperos, Shun intervino diciendo que le agradaba la compañía del ruso, y que no se preocupase por el.
Aun con cierto recelo al Japonés no le quedo opción que aceptar, eso si con la consecuente amenaza de que si tocaba un solo cabello verde, tendría roto algo mas que la nariz.
Una vez que los vio irse, Ikki se cuestiono el por que de su molestia y es que aunque en cierto modo el era muy sobre protector con Shun, en realidad su molestia era por algo mas, sin embargo no quiso ahondar mas en ello, y decidió ir a sus deberes tenia que trabajar y entrenar un poco.
Milo por su parte siendo socio de Aioros y Shura, había decido trabajar con ellos, los cuales se tomaron muy bien la noticia e incluso le acondicionaron una oficina.
Después de dejar sus cosas en dicha oficina y echarle el visto bueno, fue arrastrado por sus socios para ser presentado con el resto del equipo, (secretarias, ejecutivos y demás trabajadores de la Viñera), no fueron pocos los que de inmediato pusieron los ojos en el apuesto griego.
Sin embargo a nadie intereso tanto aquel hombre como a un castaño de similar apariencia a la del hombre que era pareja del Español, Aioria hermano menor de Aioros.
Una vez que Milo se hubiese instalado en su oficina, comenzó a adentrarse a lo que seria su nuevo trabajo, contrario a lo que la mayoría pensara era un hombre responsable.
Se vio interrumpido por un llamado a la puerta, pensando que seria alguno de sus socios le concedió la entrada.
En cuanto vio al castaño pensó que se trataba de Aioros, pero al fijarse mejor pudo comprobar que se trataba del hermano menor de su socio.
-Hola disculpa que interrumpa tu trabajo-…dijo con una sonrisa que a Milo le recordó la de un gato, al tiempo en que se sentaba en una de las sillas frente a su escritorio.
-No hay problema, ¿Aioria, verdad?-
El castaño asintió alegre de que recordase su nombre…-En realidad el motivo de mi visita, es para invitarte a salir-
-¿Invitarme a salir?-…dijo con sorpresa el rubio.
-Si, pensaba que estaría bien que fuésemos a tomar un trago después del trabajo-
Milo quien se percato de por donde iba el asunto trato de cortar de manera sutil, pero firme cualquier intención que el castaño tuviese con el.
-Lo siento, pero tengo un compromiso cenare con mi pareja nuestro hijo-
-¿Tienes un hijo?-…dijo con sorpresa, sabia que tenia pareja (Aioros ya le había advertido al ver su interés en el heleno, pero sabia que este era hombre y por tanto no podían tener hijos).
-En realidad Hyoga es sobrino de Camus, pero es como un hijo para nosotros-
-Entiendo, bien de todos modos espero que un día aceptes mi invitación un par de tragos, no nos caerían mal-… y con su sonrisa (que Milo insistía le recordaba a un gato, por ello decidió bautizarla como gatuna), desapareció de la oficina dejando al heleno bastante…contrariado, decidiendo no darle mucha importancia prosiguió con su trabajo.
Aioria debía reconocer que no se esperaba un rechazo, sin embargo lo tomo como un reto aquel hombre le gustaba, le gustaba en verdad y estaba dispuesto a conquistarlo aun con las advertencias de su hermano.
Después de las clases Hyoga había regresado solo a la Casona, Shun se había quedado por que aun le quedaban algunas clases y le dijo que no era necesario que le esperase ya que saldría demasiado tarde, acordado aquello regreso.
Los mayores aun no llegaban, asi que decidió dar un paseo por el lugar, el rancho era bastante grande.
En ello estaba hasta que llego a las caballerías, Shura tenia muchos caballos todos ellos pura sangre, según le habían dicho.
Tenia que reconocer que los caballos le causaban sentimientos encontrados, por una parte cierta curiosidad ya que se le hacían animales hermosos y misteriosos, pero por otra parte le daban pavor debido aun trauma de cuando era más pequeño.
Decidiendo que estaba mas seguro viéndoles de lejos, decidió observarles desde donde se encontraba.
-Valla parece que alguien le tiene miedo a los caballos-…dijo una voz burlona a su espalda, que pudo reconocer fácilmente como la del molesto rompe narices.
-No les tengo miedo-…dijo con acritud tratando de aparentar fastidio para que el otro no notara que le había asustado.
-¿Ah no?, entonces por que no te acercas no muerden, te lo aseguro, al menos no demasiado-
El rubio le miro mal antes de acercarse unos pasos para demostrar que el no tenia miedo, claro solo fueron unos pasos no considero necesario acercarse tanto.
-Eso no es acercarse, esto es estar cerca-…dijo el moreno caminando hacia un ejemplar de color negro, el cual parecía reconocer al Japonés ya que dejo que el otro le acariciara el lomo.
Hyoga tan solo observo le gustaría acercarse pero su miedo era mas grande, sin embargo por otro lado también estaba su orgullo el cual era bastante grande cabe señalar.
-De acuerdo si es verdad que no tienes miedo te reto a una carrera-
-¿Una carrera?-…Oh, Oh aquello no se veía bien.
-Si, una carrera, o que ¿me dirás que a aparte de tener miedo no sabes montar?-
-Claro que se, y no tengo miedo-
-Entonces demuéstralo-
-Esta bien-…dijo dirigiéndose al caballo que mas había llamado su atención, un hermoso potrillo blanco que se asemejaba a la nieve.
Alguna vez alguien le había dicho que era demasiado orgulloso y que aquello podría traerle problemas, hoy el ruso podía comprobarlo, ¿¡En que diablos estaba pensando!? Pero ya era tarde no podía echarse para atrás, si lo hacia el Japonés no solo se volvería a burlar, si no que algo le decía que se lo recordaría constantemente.
Con cierta precaución se acerco al caballo antes mencionado…-¿Esta amaestrado?-
-Si, todos los caballos lo están-
-De acuerdo, entonces que asi sea-…dijo con la mayor dignidad que su miedo le permitía, y haciendo gala de la elegancia heredada de su tío monto al caballo, ganándose la mirada admirada del Japonés la cual por supuesto el moreno jamás admitiría.
Este por su parte imitando al ruso, monto a su fiel "Fenix", como se llamaba su caballo y cabalgo con calma fuera de la caballeriza en compañía del ruso, quien experimento un pequeño temblor, solo esperaba no colapsar y caer en pánico, o estaría en problemas.
Finalmente Ikki le señalo lo que debían de correr, la meta serian los linderos del rancho de Shura con los del rancho que recién había adquirido sus tíos.
La carrera comenzó, y al momento de correr fue cuando Hyoga recordó el por que les temía tanto a los caballos, una ola de pánico no le permitió tener el control del animal, este se asusto y termino tirandolo, al ver esto el nipón se preocupo deteniendo la carrera para ir a ver el estado del rubio.
Este por su parte se quedo en donde estaba, se sentía adolorido sin embargo estaba mas concentrado tratando de calmarse de su reciente ataque de pánico, asi le encontró el torero.
-¿Estas bien?-…pregunto llegando hasta el rubio.
-Si, solo dame unos segundos-
-¿En verdad estas bien?, si quieres llamo a un medico y…-
-Que si, estoy bien-…dijo con exasperación.
-Ya, tan solo estoy tratando de ser amable-…dijo con molestia ante la respuesta del rubio.
Se quedaron unos momentos esperando a que el rubio se tranquilizara…-Estarás contento ¿No?, tenias razón tengo pavor a los caballos por un incidente que tuve con uno cuando niño-
El moreno sintiéndose culpable por haberlo retado y provocado el accidente pregunto…-¿Por qué aceptaste entonces?-
-Por Idiota, ¿No es obvio?, soy demasiado orgulloso-
-Tienes razón eres un idiota, no deberías seguir tanto a tu orgullo, un día te meterá en problemas-…el rubio río ante el comentario.
-Me lo han dicho antes-
-¿Seguro estas bien?-…dijo con genuina preocupación.
El ruso al ver esto decidió dejar de lado su mala leche, al menos por esta ocasión…-Si, solo un poco adolorido alcance a meter mis brazo realmente la caída no estuvo tan mal, de todos modos en cuanto llegue Camus le pediré que me revise-
El moreno asintió, al ver que el rubio intentaba levantarse decidió ayudarle, este le dejo sin embargo sucedió algo que ninguno esperaba, sus rostros se acercaron demasiado, sin poderlo evitar sus ojos se encontraron, dos pares en igual de azules pero de diferente intensidad, como si hubiesen caído presas de un hechizo sus rostros se fueron acercando mas y mas, y cuando sus labios estaban a escasos milímetros, una voz conocida les hizo apartarse con rudeza al ver lo que estaban a punto de hacer, claro que esto provoco un quejido de parte del rubio debido al recién golpe recibido.
-Nii-san-…dijo el peliverde llegando hasta ellos.
-Shun pensé que saldrías mas tarde-…dijo el peliazul.
-Lo mismo pensé, sin embargo finalmente me dejaron salir antes-
Pronto se percato de que su hermano no estaba solo si no que su rubio amigo le acompañaba, algo no le gusto de aquella escena pero al ver recostado al rubio y con una clara muestra de dolor en el rostro se preocupo…-¿Hyoga?, ¡Por Kami que te sucedió!-…dijo con alarma en su voz.
Este al ver la preocupación en el rostro del menor, sonrío para tranquilizarle…-Me caí del caballo, pero no te preocupes no fue nada grave-
-Pero pudiste lastimarte, Nii-san, ¿No tendrás tu la culpa?-…dijo en forma de regaño.
-¿Qué?, no, yo no-
-No importa Shun, de verdad estoy bien solo debo llegar a la casona y esperar a Camus el es medico, podrá atenderme-
-Esta bien Hyoga, te ayudaremos a llegar-
Asi entre el peliverde y el peliazul le ayudaron a ponerse en pie, Shun había ofrecido que su hermano lo llevara en brazos, alo que ofendido el ruso negó, no era una delicada chica para que le llevaran en brazos.
Mientras los tres caminaban en dirección a la casona Shun se pregunto si habría visto mal, o en verdad cuando llego les vio a punto de besarse, arrugo el ceño y volteo a ver a su hermano y al ruso quienes intercambiaban agrios comentarios y varios insultos subidos de tono.
No, seguramente fue su imaginación, su hermano y el rubio no se soportaban, si seguramente había sido su imaginación, y por su bien esperaba que asi fuese…
Continuara…
Hola, hola…
Lo se no tengo vergüenza dije que en 1 mes o menos y me tarde mas XD, pero de verdad fueron por causas ajenas a mi voluntad en fin…
Espero que le agrade el segundo capitulo y bueno, no tengo mucho que comentar salvo que… ¿No son adorables ese par?, ah los angelitos XD…
Sin mas que agregar me despido…saludos…
XOXO ensangretados o shokolatosos como gusten…
Umi la vampichita…
