¡Hola! Me reporto con el capítulo nuevo, el primer capítulo de este fanfic, y recomiendo los libros, son altamente genialosos. Bueno, espero que haya salido como planeaba, porque lo tuve que rehacer al menos unas 3 veces en algunas partes, pero creo que ha quedado bien.

¡Los dejo leer!

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

Capítulo 1: Ciego

No vemos las cosas tal cual son,

las vemos tal cual somos.

-Anaïs Nín

Naruto se despertó ciertamente cansado. No durmió correctamente gracias a su estúpida "aventura" que lo había dejado pensando un buen momento antes de dormir. Su padrino estaba despierto desde las tres de la mañana.

Vivía con Jiraiya, el escritor de guiones para hentai y libros eróticos más reconocidos de Japón, el lugar donde residía, en Tokio. Este hombre lo había cuidado desde que recordaba, era su padrino.

Sus padres habían muerto, culpa de una explosión hacía mucho tiempo. Ni siquiera los recordaba, era como si hubiera nacido de la tierra. En verdad ya no le importaba, porque Jiraiya siempre había ido a sus festivales del Día del Padre, a las ceremonias, a los cursos de los que se graduaba y a las premiaciones en atletismo.

Y para el Día de la Madre, las dudas y consejos estaba Tsunade Senju, su tía, su gran protectora y amiga.

No le hacía falta nada.

Se levantó y camino por su habitación, cambiando su pijama por el uniforme de la escuela y tallando sus ojos sin molestarse en peinarse. Tomó el camino para ir a la cocina y en el comedor, en la mesa estaba un inspirado Jiraiya escribiendo en su notebook.

-Temprano hoy, Naruto- dijo el hombre y sonrió amablemente.

-¿Que horas son, ero-sannin?- preguntó el rubio, y el peliblanco revisó su reloj de mano.

-Tienes tres cuartos de hora para comer y ver televisión si quieres- dijo Jiraiya animado de que su ahijado por fin tuviera tiempo.

-Ehh supongo que sí- dijo Naruto, mirando al escritor en la mesa y abriendo la nevera un poco para sacar algo de lo que había sobrado del ramen de ayer. Lo calentó mientras miraba fijamente al hombre- Etto... Ero-sannin- pronunció de forma dudosa el joven.

Jiraiya, jovial como siempre, lo volteo a ver.

-¿Que pasa, Naruto?- preguntó, con un tono que habría alegrado a cualquiera.

-Ehm... Ayer leí una página. Eran puras tonterías'ttebayo- agregó rápidamente- Pero... tengo dudas... ¿Has oído algo de un supuesto Mundo Invisible?- preguntó el rubio, mirando dudoso a su querido mentor.

Jiraiya detuvo su afanosa escritura un buen rato y cuando Naruto se sentó a su lado para comer, el peliblanco lo miro como si hubiera predicho una apocalipsis.

-¿Quién te habló de eso?- preguntó, intentando lucir calmado, pero en su interior sabía que no era así.

-Sasuke me dio una página. Habla de unas familias, la Uchiha y los Hyuga, y una tal Atanih Hyuga que es una Cazadora- mencionó el rubio. Jiraiya suspiró pesadamente y dejó de lado el documento en Word, poniendo una mano en su frente.

El joven Namikaze conocía ese gesto. Era el que hacía cuando a veces la madre de Sasuke iba de visita junto con su hijo menor, y mientras ellos jugaban Halo los adultos hablaban. Recordaba haber oído el grito de "¡No puedes ocultarlo por siempre, Jiraiya!" y la calmada, triste respuesta de "Quiero que viva sin preocupaciones, Mikoto". Lo había olvidado gracias a la victoria de Sasuke y sus burlas.

-Debí decirte hace mucho... Mucho- susurró el hombre - Quería protegerte. No pensé que los Uchiha y los Hyuga menores se me adelantaran... Quería decirte en un rato más...

-¿Decirme qué?

-Mira, empecemos con Sasuke. El es un gran chico, orgulloso de su clan. El te ha protegido desde hace años...- se perdió- Atanih Hyuga es Hinata Hyuga. Atanih es Hinata escrito al revés- agregó- Tu... Eres un Guardián.

Naruto tragó precipitadamente y miro con sorpresa al peliblanco.

-¿Quién? ¿Yo?- preguntó estúpidamente.

-De Kurama no Kyubi- repuso, ignorando sus preguntas- Tu madre lo fue antes de ti, y Uchiha Madara intentó extraer al demonio de su interior cuando apenas tenías unas semanas de vida. Tu padre era un Cazador... Y lo detuvo un rato. Tu madre, Kushina metió a Kurama dentro de ti y luego luchó contra Madara con lo que le quedaba de vida. Antes de que Madara intentara tocarte, Minato puso una runa nueva creada por Hikari en tu vientre. Una runa de protección que restauraba el sello al máximo. Madara no te pudo tocar y Minato luchó a muerte contra él hasta que ambos murieron- explicó- Luego Tsunade y yo te encontramos... Y te traje a vivir aquí.

Naruto sé quedó estático. Eso explicaba la marca en su vientre. Sin embargo, miro con algo de escepticismo a Jiraiya.

-¿Una runa?

-Es un símbolo que tiene efectos mágicos que se graba en la piel o en los objetos- murmuro Jiraiya.

-¿Y como la gente no la tiene?

-Debes estar bendecido. Ser hijo de un Cazador para ser uno o ser hijo directo de un ángel para estarlo- dijo- Los mundanos no pueden tenerlas, porque su poder los mataría.

Naruto se levantó y caminó a la puerta, con aire sombrío, como si fuera a sacar una pistola y dispararlo.

-¡Me matas, Ero-sannin!- rió el rubio, y luego abrió la puerta- Sé que pronto voy a cumplir 17, pero por Kami-sama, no era necesaria una broma tan grande- rió, como si en verdad fuera una broma.

-Naruto, no es lo que piensas. Todo es verdad- exclamó el peliblanco.

-Claro. Bueno, me voy a clase antes de que algo místico y misterioso me pase- bromeó el rubio y salió por la puerta, dejando a un decepcionado Jiraiya en la mesa del comedor, pensando en lo ciego que podía ser su ahijado.

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

El plantel de la secundaria Chunnin-Jounnin Den era enorme. Tan grande que la casa de Naruto cabría 4 veces en él. En el pasillo no había mucha gente: Había llegado casi 10 minutos antes de la hora de entrada.

Se sentó en el suelo, al lado de una maceta, viendo fijamente a una pared blanca.

Ahí había un chico castaño, de largo cabello recogido en una coleta pequeña y con rostro serio. Tenía los ojos gris perla, de un tono claro. Lo reconocía. Era Gruñon-Neji, un chico que había tratado poco, pero era un sujeto serio, frío y calculador, aparte de que se volvía un maldito psicópata cuando se le acercaban a su pequeña prima Kowai-Hinata.

El Hyuga lo miró atentamente unos segundos, luego una expresión de concentración intensa lo lleno. Se dio la vuelta y se marchó.

Naruto lo miró irse a otro lado.

Los Hyuga eran gente demasiado extraña para su gusto, aunque Hinata le agradaba porque era una buena amiga, una dulce chica, y era muy bonita.

Bonita era quedarse corto.

Su mejor amiga y enamorada eterna Sakura era preciosa; Su cabello de un extraño color rosa, sus ojos de un tono verde jade hermoso, y su piel clara, suave al tacto. Su cuerpo no era el mejor, pero era uno bueno.

Sin embargo Hinata...

No sólo su hermoso rostro, perfectamente proporcionado y amable, como si un ángel mismo lo hubiera labrado. Sus ojos grandes, de un tono lavanda grisáceo, sus labios delgados y carnosos, su expresión dulce y noble. Su figura, una chica no muy alta, pero muy trabajada, con curvas que se notaban incluso debajo del uniforme.

Aunque Sakura era la que lo había enamorado en primera, Hinata siempre había sido una chica angelical. Y obviamente el no era el único en notarlo; A veces Sasuke hacía comentarios cachondos sobre lo mucho que le gustaría "ayudarla" con sus deberes (dejando muy dolida a Sakura). Incluso sus mejores amigos Kiba y Shino a veces tenían dificultades con mirarla fijamente a los ojos.

En ese momento, mientras recordaba a su mejor amigo decir "Sus pechos son como dos almohadas bien rellenas" la misma Hinata lo saludó.

-H-hola, N-naruto-k-kun- saludó, nerviosa.

Quizá sería uno más del club de fans de Hinata de no ser por su timidez extrema, que lo llevaba a no notarla en más de una ocasión.

-Hola Hinata- saludó alegremente, sonriendo. En lugar de pasar de largo, la chica lo miró como si quisiera preguntar algo indebido.

-Etto... N-naruto-kun- volvió a pronunciar, tal y como Naruto lo había hecho con Jiraiya.

-¿Uh? Dime, Hina-chan- dijo el rubio, aún sonriente.

-Crees que yo... Que N-neji y yo... ¿Podamos hablar contigo en el almuerzo?- preguntó, intentando sonar casual.

-Ehm, quizá Sasuke y Sakura se decepcionen un poco, no estoy segu...-fue interrumpido por la joven.

-Sakura-san y Sasuke-san estarán con nosotros- explicó la chica, con cierto tono de yo tampoco quiero hacer esto.

-Entonces esta bien, creo'ttebayo- sonrió el rubio y la miro con una sonrisa. Hinata asintió.

-Voy a clase. Gracias Naruto-kun- sonrió y se fue a un aula cercana a la suya. Naruto sonrió y asintió, ciertamente confundido.

Antes de que entrara al aula, Naruto recordó que no traía ningún bolígrafo y estaba muy distraído riendo de la broma de Jiraiya como para comprar otro. De hecho, esa era la única razón para levantarse temprano.

-¡Hinata!- gritó, y la joven fue con él rápidamente.

-¿N-n-nani?- preguntó, sorprendida por la repentina llamada.

-¡Por favor, prestáme un bolígrafo!- pidió, y la joven buscó a toda prisa en su maletín, debido a que los profesores ya estaban adentro y podían castigarle por llegar tarde.

-¡Toma!- gritó, lanzando una bonita pluma hecha de cristal, la cuál Naruto tomó rápidamente.

-¡Gracias'ttebayo!- le gritó, sin saber muy bien si fue escuchado.

Entonces entró a su aula.

No había nadie, excepto Asuma-sensei.

-Hola youkai- saludó amable, como nunca había sido saludado por Asuma. Naruto alzó una ceja con cierto asombro, el cuál se aumentó al notar que el bolígrafo en su mano no era un bolígrafo, sino una especie de navaja de cristal, con la punta afilada y peligrosa hecha de oro y grabados un sinfín de símbolos.

Quizá Hinata se había confundido con las prisas , al fin y al cabo parecía una pluma pero se le hacía increíble que la joven trajera esas cosas a la escuela. Sus dedos recorrieron a toda velocidad los grabados de cristal.

Runas pensó el rubio sorprendido de sí mismo Pero... ¿Como sé esto?...

Entonces Asuma apagó su cigarrillo y lo miró.

-¿Como va todo, youkai?- preguntó, con una sonrisa media. Naruto apretó el pequeño cuchillo en su mano.

Una pausa en el tiempo, casi inexistente, en la que el tragó saliva y miro a Asuma, fue el último momento en calma antes de ver a su profesor partirse a la mitad, y de que de su interior saliera una cosa negra, enorme, amenazante, que se abalanzó hacia él.

El chico se lanzó hacía atrás, asustado, entonces la pequeña cuchilla se encendió en una luz blanca, que lo hizo sentir valiente durante un pequeño segundo. Entonces la cosa se colocó a toda velocidad sobre él, su apestosa saliva cayó en su rostro y el rubio sólo pudo enterrar esa pequeña navaja en la cabeza del monstruo antes de caer inconsciente.

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

Bueno, un poco raro el final. Creo que no ha quedado tan mal, aquí minimice mucho el papel de Sasuke, Sakura y Neji, pero bueno, cada cosa a su tiempo. Espero que les haya agradado y muchas gracias a HiNaThItHa.16241, y a Blink por dejar su valiosa opinión sobre el prólogo.

Les mando besitos y saluditos

Atte.

Amaya de Inuzuka (/*O*)/