ONESHOT

SOBRE ESTE ONESHOT:

1. Puedes leerlo aún si no conoces su precuela. Así que te invito a disfrutarla sin problemas.

2. Es clasificación PARA MAYORES DE EDAD. Contiene lenguaje explicito referente al sexo, así que precaución por favor.

3. Por si alguien leyó la otra historia, les comento que ésta, NO TOMA EN CUENTA EL EPÍLOGO, ni la primera ni la segunda parte.

4. LA NARRACIÓN, va desde primera a tercera persona, algunas veces de forma intercalada. Esto debido a que se me hace más fácil expresar las ideas de esta forma.

5. LOS FLASH BACK o recuerdos estarán en cursivas.

Conquistar y Seducir

Son un Arte…

-…Las grabaciones deberán iniciar a principio de año, es necesario aprovechar que "CLOSER" es tendencia aún, si bien con este nuevo calendario de eventos que se propone, podríamos iniciar en Enero y terminar en…

A pesar de que el moreno se encontraba en aquella habitación, debía admitir que su mente nunca había estado tan lejos como en ese momento. Ya se había rendido del intento de obligarse a seguir un discurso que le parecía molesto y tedioso, la voz de aquel hombre le estaba llevando a un nivel de irritación peligroso y ciertamente sopesaba la idea de salir de aquel lugar…

Sintió la vibración en su bolsillo y sacó el objeto que le había sacado del estupor en el que había caído. Abrió el mensaje.

"No pareces muy contento"

Leyó.

En seguida buscó con la mirada a la persona que le había escrito y se cruzó con unos ojos aguamarina que no ocultaban su interés. Este encuentro de miradas, duró solo un momento antes de tener que fijarse en el segundo hombre que ahora tomaba la palabra y mostraba unos gráficos.

Decidió contestar.

"Interrumpen mis vacaciones, no estoy feliz"

El teléfono del pelirrojo recibió la respuesta y lo leyó sin dudar.

Gaara no Sabaku conocía muy bien el carácter de Sasuke Uchiha, no por nada, eran amigos desde su más tierna infancia, pero este mismo conocimiento era el que le decía que había algo más incomodando a su pelinegro amigo.

"Sakura te quitará ese mal humor tranquilo"

Sasuke frunció el ceño ante el nuevo mensaje recibido de parte de su amigo y le maldijo mentalmente, sabía perfectamente que el pelirrojo estaba sospechando lo que le estaba ocurriendo.

El recuerdo del día anterior, era la más reciente fuente de su mal humor.

No pudo soportarlo más, de un arrebato arrojó todos los objetos que estorbaban sobre la mesa, la otra persona sentada le miró entre impresionada y aterrada.

-¿Sasuke que…? – comenzó a preguntar. Pero el pelinegro se posicionó de sus labios con fiereza callándola.

No sabía como se había atrevido a reaccionar de aquella forma tan violenta, pero no deseaba pensar sus ojos tan solo visualizaron, a la chica ahí, sentada, mirando un libro, mientras que su otra mano sostenía un lápiz que tomaba apuntes con rapidez, y se sintió acalorado. Ella vestía una camisa de mangas cortas con los dos primeros botones desabrochados, dejando entre ver un poco de su brasier…

A medida que Sasuke se acercaba, en lo único que era capaz de pensar, era en esa zona y en el pálido cuello que le estaba exigiendo ser mordido inmediatamente. Aguantó la respiración, admirándola, siendo incapaz de hacer otra cosa que ser víctima de la excitación que ella despertaba en él, su rostro era el de un ángel y tras los lentes que emarcaban sus ojos verdes, se veía una expresión inteligente, sus labios en un ligero tono rosa murmuraban para sí misma lo que escribía, sin embargo, cuando se percató de que alguien había entrado al salón, apartó su mirada del libro y una sonrisa dulce se dibujó en su rostro, dándole la bienvenida.

Ese simple gesto, esa simple mirada, despertó algo en él. Algo que se apoderó de su ser y le hizo obrar salvajemente…

Al principio, Sakura parecía asustada por su comportamiento, él, por el contrario estaba totalmente excitado como para pensar en el miedo que había producido en ella. Tomó a la chica por la cintura y la sentó sobre la mesa.

-Pero… Sasuke…

-Te he deseado tanto… - habló con voz ronca preso de su propia excitación, posicionándose en medio de las piernas de su novia - te DESEO tanto.

Era importante que la chica lo supiera, y quería demostrarselo con los besos y caricias que le estaba propiciando, ¡Cuánto demonios la deseaba!, había estado tanto tiempo buscando el momento adecuado para expresarle lo mucho que la amaba, ¿Cómo podría decirle que dentro de él habitaba un verdadero infierno y que ella era la única capaz de apagar esa llama que le consumía?

Y cuando Sakura se rindió a sus caricias y comenzó a responder a sus besos con la misma intensidad, se sintió realmente extasiado ante la entrega que se estaba llevando a cabo, no sabía como exactamente, pero se había quitado la camisa, y prácticamente arrancó la de ella, rompiendo en el proceso los botones restantes.

Las sensaciones que sintió mientras la poseía en la mesa se le resultaron únicas, increíbles, y el escucharle repetir su nombre de esa forma tan excitada fue el detonante para que terminar…

-¿Sasuke? – una tierna voz le hizo salir de su ensueño.

-¿Disculpa? – la verdad no había escuchado nada de lo que la pelirrosa le había dicho.

-Te decía que tengo aún que terminar el informe para la universidad, pero podemos salir a comer si quieres…

Ante sus palabras sintió una frustración terrible. Su cuerpo pareció levantar una barrera casi inmediatamente, y cuando habló, la voz usada no parecía ser propia de él.

-No te preocupes, también… voy a estar ocupado

Y sin decir más, se dio media vuelta, marchándose del departamento dando un portazo.

Sakura ignoraba por completo lo que estaba pasando. No entendiendo aquello que atormentaba la mente del Uchiha, mientras tanto, el pelinegro se dirigía con un sentimiento de impotencia hasta su propio apartamento. Necesitaba una ducha de agua fría con urgencia.

Estaba más que molesto al leer aquel mensaje, volviendo a sentir la misma frustración. Dejó el teléfono a un lado dando a entender que ya no deseaba hablar. Y fijó su indiferente mirada en las otras personas. Mientras internamente no dejaba de maldecir su suerte.

"SAKURA"

Miró el reloj de pared pensando que sus tres minutos de descanso habían terminado, la voz de su entrenadora llamándola se lo confirmaba.

-¿Lista Sakura? – preguntó, viendo como la chica se colocaba de nuevo frente al saco de boxeo. Ella se dispuso a sostenerla mientras indicaba un: ¡YA!, y los golpes no se hicieron esperar.

La entrenadora miró a su amiga, desde que llegó se había estado comportando de forma extraña, y a pesar que la chica le había asegurado que estaba bien, por supuesto que no le había creído. La detalló entonces. El cabello rosa que le había caracterizado al conocerla, ahora solo se encontraba a la mitad del cabello, y se podía ver en su cola de caballo. Llevaba un top y unos shorts, propios del entranamiento y su cuerpo ahora lucía más atlético.

Hace unos siete meses que la chica había llegado al frente de ella diciéndole que lo sabía todo, que Sasuke le había rebelado que ella era una de sus guardaespaldas, destinada a vigilarla, había creído que Sakura comenzaría a reclamarle pero en cambio una vez más su petición le dejó sorprendida…

-Por favor enséñame a defenderme – le había dicho con una expresión decidida.

Sakura halegaba que ya estaba cansada de ser tantas veces la victima. Tantas malas experiencia que había tenido hasta ahora, actuaban como motivación para que la chica se preocupara por tener algún entrenamiento.

Yuki por su parte, no pudo más que aceptar su petición, después de todo, se lo debía. Y Sakura había resultado ser una aprendiz bastante competente, y persistente, en sus siete meses, había asistido puntual a aquellas citas unas tres veces por semana. Y el entrenamiento daba frutos, sin embargo, aquel día, era distinto, había llegado a la conclusión de que definitivamente algo estaba ocupando la mente de la pelirrosa.

-Suficiente Sakura, vamos a practicar defensa… ¡Konohamaru acercate!

Sakura se fue al otro lado del salón haciendo un par de estiramientos mientras veía al chico acercándose al trote. Se miró en el reflejo del espejo y se admitió a sí misma que debía concentrarse en su entrenamiento, pero su mente estaba más ocupada recordando la conversación de su amiga el día enterior…

Al tener Konohamaru frente de ella, ignoró el hecho de que este parecía nervioso.

Konohamaru era uno de los asistentes en el gimnasio, y estaba ya acostumbrado a ese tipo de encuentros con Sakura, se sintió nervioso al verla, y es que no podía negar que era bastante atractiva, nadie podía culparle el sentirse así, sabía que no era el único que había sido descubierto mirándole con embeleso.

Vio a Yuki y esperó su indicación. Su deber era aparentar ser un atacante, la chica se colocó en posición y él estaba preparado. Pero Sakura no estaba con ellos completamente, su mente se encontraba en un sitio lejos de allí, reviviendo una y otra vez aquel momento…

-¿Entonces que tal la vida de casada?

La rubia le miró por encima de su taza de café. Sus verdes ojos brillaban con luz propia, se mordió su labio inferior como si tratara de luchar contra su sonrisa pícara. De verdad que encontrarse con su amiga tan cambiada le causó sorpresa, ya había dejado sus mayas, sus faldas y accesorios de cuero, Temari no Sabaku ahora de Uchiha rebosaba elegancia y madurez, luciendo como una presencia irreal en la sencillez del apartamento.

-Tengo que admitir que si hubiese sabido que era tan divertido estar casada con Itachi. Ya lo hubiera hecho hace años - Al decir esto su suspiro y cara de embeleso fue notable.

Sakura no dudaba que su amiga fuera feliz. Se sintió complacida.

-De verdad me alegro por ti.

-¿Y que hay de ti y tu convivencia con Sasuke?

-Pues… ha estado bien – aceptó con una ligera sonrisa

-¿Solo bien? – Preguntó alzando una ceja escéptica. No creyendo que después del reencuentro, sus días juntos podrían describirse en esas simples palabras.

-Él, ha estado bastante ocupado a decir verdad – admitió tomando de la taza de té que se había servido – y últimamente tuvo una gira, duró mucho tiempo fuera…

-Oh ya veo… es una lástima, de verdad esperaba encontrármelo por aquí. ¿A que hora llega? – preguntó con curiosidad.

-Oh, no. Si quieres vamos a su apartamento, mañana tengo que entregar un trabajo y él se fue a descansar…

-¿A su… apartamento? – Preguntó mirándole extrañada - ¿Qué no viven juntos?

-¿Vivir juntos? – Sakura pareció escandalizarse – No, no claro que no. Él alquiló un apartamento en el piso de abajo.

Temari lucía algo extrañada y le sorprendió al ver su ligera sonrisa.

-Ah, ya veo… ¿Y me puedes decir cómo de extraño ha estado actuando por favor?

Y cuando comenzó a explicar sus molestias y sus deseados tiempos a solas, Temari tuvo una ligera sospecha de lo que estaba sucediendo. Su sonrisa de condecendencia no se hizo esperar.

"Pobre Sasuke"

-Creo saber que ocurre con Sasuke – comentó – te haré una pregunta, pero necesitaré que me respondas con la verdad…

La caída al piso le regresó a aquella realidad. Había hecho la maniobra de forma incorrecta y se había enredado con sus propios pies. Logró colocar las manos justo a tiempo para evitar caer sobre su nariz, pero la vergüenza se había apoderado de su ser.

-Disculpa Sensei estoy distraída – confesó. A lo que la chica replicó.

-Si, ya lo veo… - sonrió un poco – vamos, ¡De nuevo!

"SASUKE"

Aún se encontraba molesto desde la reunión de aquella tarde, había pasado por su departamento a cambiarse, decidido a ir al gimnasio para poder deshacerse de toda aquella molestia que recorría su cuerpo. Eso, por un lado, por el otro, que Sakura le había dicho que estaría entrenando.

Sasuke aún no había tenido la oportunidad de ver a la chica en acción directamente ya que a la semana de haber comenzado en su misma universidad y haberse mudado a su edificio, recibió una propuesta que de verdad no pudo rechazar.

Una productora había escuchado las canciones de su grupo "Los increíbles" y no había dudado en contactarlos para ofrecerles una oportunidad de trabajo. No era que Sasuke y sus amigos necesitaran de ayuda para poder grabar, pero resultaba alentador que una agencia quisiera invertir en ellos.

Naruto, Gaara y Neji estaban tentados en aceptar, después de todo, no habían estado la mitad de su vida, ensayando para que se tratase tan solo de un hobby, pero lo que implicaba aceptar esa oportunidad, era el tener que alejarse una vez más de Sakura, y de su recién establecida relación, la pelirrosa sin embargo, le apoyó de inmediato, alegando que si sus sueños era continuar con el grupo, ella estaría feliz de esperarle.

Después de hablarlo, analizarlo y pensarlo por varios días, todos habían decidido aceptar. Admitía que algunas veces, entre las grabaciones, y las giras, se arrepentía por el poco tiempo que tenía para dedicarle a Sakura, en esos seis meses, eran contados los días que había podido estar compartiendo con su novia…

"Es el comienzo", decía su mánagger, "Querrán entrevistas, fotografías, autógrafos, a medida que pase el tiempo, las cosas se tranquilizaran"

Ya habían pasado cinco meses desde que habían iniciado sus viajes, y comenzaba a poner en duda las palabras de su mánager. Esa misma mañana le habían anunciado que a principios del siguiente mes harían un viaje de unas cuatro semanas para una sucursal en Estados Unidos, que les querían de modelos.

Por otra parte, el estar lejos de Sakura le había hecho despertar un deseo incontrolable, muchas noches húmedas imaginándosela a su lado y muchas otras auto complaciéndose, ahora le habían dado algunas semanas libre de sus obligaciones con el grupo y el tenerla tan cerca, a solo unos metros de distancia, le hacía feliz pero también le causaba una desdicha enorme, poder salir con ella, tomarla de la mano, abrazarla, besarla, se estaba convirtiendo en su más dulce y excitante tortura.

No sabía como expresar sus sentimientos de Hombre sin que ella se lo tomara a mal. Y por más que pensara en las mil y una forma de como comenzar aquel acto que haría uno solo sus cuerpos, no se atrevía a intentarlo, temeroso de que ella le rechazara, ¿Cómo decirle a la persona que amaba que estaba loco por poder sentirla y hacerla su mujer sin sentirse un depravado?, era consciente que a pesar de sus comunicaciones diarias por las redes sociales, el "contacto" no había sido constante. ¿Cómo llegar una noche después de dos meses sin verle y meterse a su cama como si nada como si ella tuviese el deber de complacerle? Conocía el carácter de Sakura y lo más probable era que no se lo tomara bien y que le sacara a patadas.

Esos últimos meses había pensado erróneamente que el hecho de mudarse a su mismo edificio, tendrían más oportunidades para estar juntos y "afianzar" su relación. Le parecía increíble que él, quien era uno de los hombres más cotizados de la ciudad, tuviese problemas para buscar la forma de hacerle (como algunos llamarían) la propuesta indecente a su novia. ¿Que le diría?

"Ehm... ¿Sakura? ¿Quieres que nos acostemos?" o tal vez… "Sakura… te deseo tanto que no puedo dormir por las noches, ¿Puedo hacerte mi mujer?"

Si cerraba los ojos y pensaba en aquella escena con la cabeza fría debía admitir que ninguna resultaba en un final favorable, solo en sus fantasías bastaba con una mirada para que ambos entrelazaran sus cuerpos. A veces se encontraba deseando que pudiese ser tan sencillo. Y otras veces se maldecía por haber aceptado aquel "contrato" y deseaba renunciar para poder estar a su lado.

Pero allí estaba, a pesar del mahumor que había presentado aquellos días, había podido pensar y tranquilizarse y ahora estaba dispuesto a remediar su comportamiento tan inaceptable. Subió a su auto, y condujo al gimnasio en donde esperaba hacer ejercicio a la vez de darle una sorpresa, era tonto molestarse solo por no tener el suficiente tiempo para estar con ella, solo tenía que aprovechar que PODÍA estar con ella y aquel contacto sabía que llegaría en su momento, naturalmente, era consciente que el hecho de tener que distribuir aquel tiempo libre, entre su familia y su novia era lo que había interrumpido sus momentos íntimos. Estaba dispuesto en ir hasta la chica y disculparse con sinceridad. Es más estaba inmensamente agradecido por su paciencia. Tal vez aún quisiera ir a comer con él. El día anterior le había rechazado la invitación. Hoy estaba dispuesto a compensarle. Era la noche del viernes después de todo. Esperaba que la chica ya estuviese libre de sus obligaciones de la Universidad.

"SAKURA"

Había logrado zafarse con éxito de su contrincante, ahora una vez más estaban uno al frente del otro, Sakura se preparó para los intentos del chico que consistían en tumbarla al suelo, y una vez allí debería buscar la forma de inmovilizar a Konohamaru.

-¿A que te refieres con… si hemos tenido intimidad? – preguntó Sakura con un cierto sonrojo en el rostro. Claro que sabía a que se refería la rubia, solo que casi no podía creer que le estuviese preguntando aquello.

-Ya sabes Sakura, son jóvenes, es obvio que quieran… conocerse mejor – murmuró esto último en confidencia. No era que viese mal que dos adultos (Ya que consideraba a esos chicos lo suficientemente maduros para tomar sus propias decisiones) que vivían prácticamente juntos, decidieran compartir el lecho. Con protección por supuesto.

-Pues… la verdad es que… aún no hemos estado juntos – contestó con algo de vergüenza. A lo que la chica sonrió.

-Y he ahí la molestia de Sasuke – dijo como si hubiese confirmado sus sospechas.

Sakura le miró con algo de duda.

-¿Estás insinuando que Sasuke ha estado malhumorado por que no hemos…?

-No lo insinúo, estoy completamente segura que es por eso – dejó su taza ya vacía en la mesa y siguió hablando – verás Sakura, un hombre tiene… necesidades. Y más un hombre con una experiencia sexual previa, que supongo que Sasuke ya ha tenido, considerando la cantidad de féminas que le acosaban, dudo que él haya sido un completo caballero siempre.

La chica se avergonzó ante aquellas palabras. Claro que sabía que Sasuke no era precisamente virgen. Recordaba cuando él mismo le había preguntado si era su primer novio, y ella le había contestado que lo era, y además nunca había besado siquiera a otra persona, había visto con claridad como la comisura del labio del chico se curvaba en una sonrisa. Y fue en ese momento que ella consideró apropiado preguntarle lo mismo, y de paso preguntarle si había tenido intimidad con alguna de sus "Ex" y él le había contestado con sinceridad, sin entrar en detalles por supuesto.

-Si dices que se ha estado molestando sin motivos, tal vez sea signo de una… frustración sexual ¿No lo crees? – Preguntó sin dejar de sonar pícara – piénsalo Sakura… es muy probable que las pistas estén por ahí.

Y de pronto Sakura comenzó a ver toda su convivencia con Sasuke debajo de una nueva luz, recordó las veces que se había comportado de formas extrañas…

*Cuando habían estado viendo una película juntos, hace unas noches, compartían las palomitas, hablaban mientras estaban abrazados, cuando sin previo aviso una de las palomitas cayó dentro de su camisa, no le dio mucha importancia, introdujo sus dedos por su escote agarrando el objeto y llevándoselo a la boca como si nada, al segundo siguiente Sasuke lanzaba un gruñido y decidía que debía ir a su apartamento a darse una ducha dejando a Sakura sola y sin entender muy bien lo que había pasado…

*En otro momento, recordaba como ambos se estaban besando en el sofá, Sasuke estaba introduciendo las manos bajo su camisa y ella estaba perdida entre sus labios, cuando sonó el timbre interrumpiéndoles, era Naruto que iba de visita, ese día también Sasuke tuvo que excusarse para irse a duchar… "Uhm… creo que anda malhumorado tebayo" comentó Naruto rascándose la cabeza sin comprender… Sakura pensó que Sasuke se había comportado maleducado con su mejor amigo.

*Y por último recordaba el día que habían ido todos a la playa, Sakura se sentía orgullosa por su traje baño nuevo, el cual le hacía lucir muy bien, resaltando el busto que le había crecido y los glúteos más firmes fruto de los meses ejercitándose, sin embargo cuando el moreno le vio, su expresión cambió de inmediato a una bastante extraña y comentó un: "Voy… a la ducha… digo… al agua… sí, al agua" y acto seguido se metió al mar. Dejándole sola… una vez más.

¡Kami-sama bendito! ¡Ya sabía porque el chico parecía pasar más tiempo en las duchas que ante su presencia! Sintió sus orejas arder por la vergüenza. Y se sintió realmente idiota al no haberlo comprendido antes.

-¿Ves? – comentó Temari viendo el sonrojo y el shock en la chica.

Ahora sí que tenía mucho en que pensar.

-Ah – exclamó con sorpresa cuando en un descuido, Konohamaru se había pocicionado sobre ella, Sakura estaba boca abajo con el peso del chico restringiendo sus movimiento.

Se maldijo, la situación con Sasuke le tenía tan distraída que no le sorprendía encontrarse en dicha desventaja. Y justo cuando estaba analizando la mejor forma de librarse, alguien le llamó por su nombre.

-¡SAKURA! – una voz masculina totalmente furiosa retumbó en el lugar, dejándole paralizada por completo.

Tal vez lo había imaginado porque Sasuke no había ido nunca a aquel Gimnasio.

"SASUKE"

Había estado pensando en cual sería el mejor lugar para llevar a su novia a cenar cuando al llegar al gimnasio se encontró con semejante escena, no fue muy difícil encontrar a la muchacha, solo debió preguntarse por qué había tantos hombres con caras idiotas, reunidos a un extremo del Gimnasio y acercarse con curiosidad para averiguar la razón, nunca se imaginó que justo ahí se encontrara su novia en tal posición, su cuerpo se sintió hervir por el enojo.

-¡SAKURA! – rugió casi sin poder evitarlo como si de un león enjaulado se tratase. Porque el ver a SU NOVIA debajo de un desconocido que le presionaba con su cuerpo, le estaba haciendo perder la cabeza.

-¿Sasuke? – escuchó la voz de Sakura sorprendida, estaba acercercándose con paso decidido, dispuesto a quitar a aquel chiquillo bastardo que se osaba a estar encima de ella y molerlo a golpes, cuando la chica en un movimiento rápido safó una de sus piernas y rodeó a su atacante girándole, disminuyó su paso, sorprendido de que la chica había logrado cambiar sus posiciones y ahora el jovencito se encontraba bajo ella.

Cuando por fin se vio libre, dirigió su mirada en su dirección con entusiasmo y una hermosa sonrisa fue dibujada en sus facciones.

-¡Sasuke! – la chica se levantó rápidamente, y corrió a su encuentro, cuando llegó frente a él lucía agitada, y respiraba con dificultad, se quitó un mechón que le estorbaba en los ojos y continuó hablando con agrado – que sorpresa… ¿Qué haces aquí?

La emoción de la chica de verle era tanta que por un momento olvidó toda la molestia que le había causado aquel encuentro.

-¿Qué era eso? – preguntó bruscamente frunciendo el ceño.

-Oh – Sakura no dejó de sonreír en ningún momento así que se sentía tonto por su enojo – estábamos practicando defensa. Ya sabes… para que nunca más me puedan tomar por sorpresa y secuestrarme – le guiñó un ojo de forma pícara y Sasuke de verdad, en serio, que se sintió flaquear.

Y es que NO ERA JUSTO, no era justo que a él se le haya olvidado todo simplemente porque la chica se viese tan SEXY.

El top de entrenamiento que estaba usando y que dejaba ver su adhomen plano, junto con unos short tan pequeñitos que deberían ser solo para usarlos en su alcoba, le habían hecho fijarse en su cuerpo casi de inmediato, siguió el camino que hacía una maldita gota de sudor resbalando por su cuello y que se perdía en su escote, tragó en seco, deseando hacer ese mismo recorrido con su lengua.

Todos estos detalles estaban actuando como un aturdidor para el chico, cuyos ojos no sabían exactamente en donde enfocarse, de lo que definitivamente sí era consciente, es que no era el único interesado en beberse con los ojos a la chica, bastaba con simplemente ver alrededor y encontrarse con todos esos ojos masculinos observándoles. Cosa que la pelirrosa parecía ignorar completamente, para Sasuke aquello se comparaba con unos buitres rodeando una carne fresca y darse cuenta de eso le hizo sentir irritado una vez más.

No supo si era su instinto de hombre o el animal seguramente dentro de él, que le decía que debía marcar su territorio, que era necesario que TODOS supieran que Sakura no estaba disponible y que era prácticamente su propiedad. Así que, en un rápido movimiento le tomó de la nuca y unió sus labios de una forma apasionada. Apoderándose así de toda la mente y el cuerpo de la chica.

-Hey… - habló Yuki acercándose - ¿Por qué no se van a un hotel eh? – preguntó sonriéndole al que era su jefe.

Sakura quien parecía haber olvidado el lugar en el que estaban se sonrojó notablemente cuando por fin se separaron. Sasuke le dirigió una mirada con una pregunta muda y la chica le contestó con una sonrisa tímida, pero había una promesa en sus ojos que le hicieron reaccionar. Su interior rugió de gozo, y algo gritó en su cabeza que debía sacarla de ahí, en ese mismo instante. Y así lo hizo. Tomándole de la mano, la guió fuera del local.

-Estaba… diciéndolo en broma… - miró aturdida la entrenadora viendo a esos dos alejándose – chicos… - susurró para luego ver a su alrededor - ¿Y ustedes que creen que es esto? ¿Un Spa? ¡Vuelvan a su entrenamiento ahora! – gritó a aquellos curiosos quienes volvieron rápidamente a sus asuntos.

El corazón de Sasuke latía desbocado y sintió su sangre agitándose ante la excitación. Al subirse al auto en el estacionamiento, no pudo evitar volver a asaltar aquella boca, como si hubiese esperado toda la vida para perderse en ella. Sakura correspondía con igual entusiasmo y los ruiditos de placer que hacía solo le alentaban a continuar. Echó el asiento hacia atrás con ansias, dejando que Sakura se acomodara en sus piernas. Con el mismo desespero con que él le tocaba.

Sus sexos hicieron fricción, y el exceso de ropa se les hizo insoportable, lanzaron un gemido en común, sintiendo la electricidad recorrer su cuerpo. El espacio que tenían era poco, y los vidrios comenzaron a empañarse casi inmediato por el intenso calor que sentían. Asió los glúteos de la chica con firmeza y ella soltó un gritico de placer echando la cabeza hacia atrás. No dudo dos segundos para poder asaltar su cuello, la piel de la chica, a pesar de estar cubierta con su sudor, jamás le había parecido tan deliciosa. Sakura enredó sus manos en su cabello y gimió quedo.

-Sasuke… te amo

Aquellas palabras tuvieron un efecto contrario al que la pelirrosa hubiese esperado, Sasuke detuvo todo tipo de movimiento y sus manos, que habían estado sujetando el top con intención de quitárselo, quedaron paralizadas.

Sakura le miró con cierto nerviosismo aún respirando agitada. Era la primera vez, desde que habían vuelto a encontrarse, que se había atrevido a pronunciar aquellas palabras. Y sintió temor de que al chico se sintiera enojado ante su osadía ¿tal vez?

-¿Qué… pasa? – preguntó la chica con los labios entre abiertos y la respiración cortada.

Sasuke buscó sus ojos verdes velados con la excitación, los labios hinchados y húmedos y el rostro totalmente sonrosado, jamás había visto nada más hermoso.

-¿Me amas? – preguntó nuevamente sin poderlo creer aún.

-S-Si – dijo aun agitada.

El moreno, bajo la mirada aturdida de la chica, la alejó indicándole que volviese a su asiento, Sakura se sentía aún más extrañada. Lo vio respirar varias veces y parecía bastante concentrado tratando tal vez de controlar su excitación. De pronto unas palabras que le hicieron temer salieron de su boca.

-Esto… esto no está bien – anunció.

Sakura abrió sus ojos en pleno shock.

-¿Qué?... – preguntó atónita parpadeando – ¿Qué no quieres…? – la conversación con Temari pasó frente a sus ojos. ¿Podría haberse equivocado? – Yo creí que tú querías…

No podía comprender la expresión en el rostro del Uchiha.

-Oh por Kami-sama, claro que quiero esto… - contestó – más de lo que he querido algo en mi vida – confesó tomando sus manos y acercándole a su pecho para que pudiese sentir lo agitado que se encontraba. Sus palabras le hicieron sentir un notable alivio.

-¿Pero entonces…? – volvió a preguntar la chica.

-Es que… Nuestra primera vez… no debería ser aquí… - contestó sonando culpable.

Y es que a pesar de que lo había soñado más veces de lo que se atrevería a confesar, fueron incontables las ocasiones en las que se imaginó que tomaba a la chica, preso de la gran excitación que sentía y la poseía sin miramientos. Contra la mesa, ahí en su carro, en el baño, hasta había pensado hacerla suya en algún estudio, o hasta un camerino, pero ahora que estaba pasando realmente, se decía que aquello no podía ser de esa forma.

Era la primera vez para esa chica que había cautivado por completo su corazón y aliviado su alma. La que le había dado un sentido, un futuro por el que luchar. Deseaba tanto darle algo que pudiese recordar toda su vida.

Y un carro, en un estacionamiento, en donde cualquiera pudiese pasar y verlos… a pesar de lo excitante de la situación, no era lo que quería para ella. Se merecía algo mejor.

-Vamos… iremos al apartamento.

Sakura seguía sin entender los pensamientos del chico. Pero le había cautivado notablemente lo que había dicho de su primera vez. Se sonrojó y se sintió aún más atraída, si era posible, por aquel hombre que parecía interesarse por su bienestar.

Mientras le observaba, leyó en sus ojos la determinación y el deseo aún bailando en ellos, y su entrepierna le delataba bastante. Se sonrojó al ser consciente de que le había estado observando, y se había detenido más de la cuenta en aquella zona del hombre.

-¿Curiosa? – preguntó de pronto el chico con voz entre divertida y excitada

Maldijo lo mucho que se había sonrojado al haberse visto descubierta, la risa de Sasuke no se hizo esperar, quería decir algo para desviar el tema pero no podía, solo pensaba en lo mucho que deseaba continuar con lo que habían empezado

-No te preocupes mi amor… - continuó el chico – cree que tendremos toda la noche para conocernos.

Aquellas palabras le hicieron sentir una fuerte excitación en su zona baja. Se sentía empapada y juntó sus piernas por instinto, como si así pudiese aplacar de alguna forma el deseo que sentía.

Aquel acto, no fue pasado por alto por el conductor, quien sintió su mano quemarse ante el deseo de poder tocar a su acompañante, sabía que no estaban tan lejos del apartamento, pero sino hacía algo, sabía también que podría volverse loco. Estiró su mano por la rodilla de la joven y sintió como el escalofrío le recorría, sintió la piel de Sakura erizarse bajo su tacto y este fue motivo suficiente para continuar decidido a hacer aquello que abarcaba todos sus sentidos, desde la primera vez que le vio.

Sakura parecía nerviosa, y le vio a los ojos un par de veces mientras se dirigía al lugar que anhelaba tocar en realidad, el hecho de que se abriese de piernas para permitirle llegar con más facilidad hizo que él mismo sintiera el tirón en su entrepierna.

Maniobró a través de aquel short, y agradeció que fuera solo de liga, primero tocó sugerentemente por fuera de sus pantis ya húmeda, para luego hacerla a un lado acariciando, casi sin poder creerse, la zona que tanto había anhelado. La corriente de excitación en ambos no se hizo esperar y los gemidos sumado a los movimientos gatunos que hacía la chica fueron suficientes para que no pudiese parar sus actos, estaba seguro de que la oscuridad de la noche, y del auto, era la razón de que Sakura le permitiera esa osadía, eso les daba algo de privacidad mientras llegaban, y un muy pequeño alivio a aquella impaciencia que le invadía.

Sakura estaba completamente húmeda cuando la agarró, y el calor que sentía provenientes de su cuerpo le hicieron explorarle con total dedicación, sin atreverse a introducir sus dedos en ella, no aún, pero el líquido que inundaba aquel lugar le hizo comprender que ella, a pesar de ser primeriza, estaba totalmente preparada para recibirlo a él, gimió pensando que podría correrse en ese momento por tanta excitación en su cuerpo.

Sus hábiles dedos lograron arrancar de su pareja los más excitantes gemidos. Y solo retiró su mano de la preciada zona, renuentemente, cuando llegaron a su destino en el estacionamiento del apartamento. Admiró la excitación que la chica había dejado en sus dedos, el líquido cristalino se veía tan apetecible que hacer aquello en ese momento le pareció de lo más natural, saboreó sus dedos sin dejarla de ver, su mirada era cristalina y anhelante, su pecho subía y bajaba como si acabara de correr una maratón, y él se sintió el hombre más afortunado del mundo.

Saborear el dulce néctar que había quedado en sus dedos, le pareció uno de los sabores más maravillosos en su vida, debía admitir que nunca había sentido deseos de hacer esto con ninguna de sus otras amantes, pero con Sakura, el no hacerlo se le hacía inverosímil.

Salió del auto pensando en lo que hubiese dado con tal de poder arrancarse la prenda inferior y liberar su propia excitación que le estaba asfixiando. Pero tenía que obligarse a aguantar y esperar, sabía que tendría toda la noche para disfrutar de su encuentro, pero Sakura, ella solo tendría una primera vez. Y él había decidido hacerlo inolvidable.

Llegamos al ascensor intercambiando miradas prometedoras y besos rápidos, una vez dentro no supe en que momento ya la tenía presionada contra una de las paredes del ascensor besándola con locura, restregándome contra ella como perro en celo. Tratando de aliviar la presión que sentía y que rogaba ser tratada. Lo siguiente de lo que fui consciente era que tenía sus piernas rodeando mi cintura, y yo la sujetaba de las nalgas para mantenerla en su lugar. La bestia dentro de mí se revolvió con placer cuando sentí nuestros sexos presionarse, solo separados por unas pocas prendas. Faltaba poco, solo debía aguantar.

Llegamos de la misma forma a mi apartamento. Me pareció que la puerta estaba abierta esperándonos, ya que no recuerdo como exactamente pude sacar mis llaves para abrir el cerrojo sin problemas, lo único que me importaba era que por fin escuché la puerta cerrarse y estábamos solos.

La presioné contra la primera pared que encontré, como lo había hecho en el ascensor, ella afirmándose a mí con sus piernas. Y fue en ese preciso momento que nos vimos realmente. Que fuimos conscientes de nuestras respiraciones rápidas entrelazadas. Aprecié la tenue luz ultravioleta proveniente del exterior y que se colocaba por la ventana iluminándonos haciendo de ese momento algo irreal.

Me pareció que ante mí se encontraba la cúspide de la belleza femenina. No pude soportar seguir viendo esos labios ligeramente abiertos, tan solitarios, rogando por ser poseídos y luego de volverla a besar intensamente, la llevé hasta la cama, donde nos dejamos caer, sintiéndonos como dos piezas de rompecabezas que se encuentran., toda la extensión de su cuerpo estaba adherido al mío, y lancé un agradecimiento a cualquier deidad que haya permitido este momento.

La visión de Sasuke encima de mí, me dejó literalmente sin aliento, fue consciente entonces lo que significaba que su cuerpo era el que me presionaba contra la cama, había llegado la hora, sin embargo en lugar de sentirme nerviosa, estaba extasiada, ver su rostro enmarcado por aquel cabello, sus ojos de un negro impresionante totalmente dilatados, su respiración agitada, todo su ser parecía exhumar deseo, hasta ahora, no podía más que preguntarse, ¿Cómo podía ser tan tonta y no haberse dado cuenta de ese deseo innegable que el Uchiha desprendía hasta por los poros?

No había dejado de sentir en ningún momento una ansiedad en su zona baja, ansiedad que ni ella misma se reconocía, no sabía si era correcto sentirse tan necesitada, y se asustó enormemente al ver como aquel Dios griego se separaba de su cuerpo y quedó sobre sus rodillas viéndole desde lo alto. Quiso gritarle exigiéndole que no se alejara de ella, pero al comprender que la razón de su alejamiento era el poder quitarse la camisa, le hizo tragar con expectativa, estaba segura que salivó literalmente cuando su torso bien trabajado quedó al descubierto.

¡Dios Santo! Era una verdadera delicia tan solo verlo, su brazo cosquilleó con el simple deseo de estirar su mano para así tocarlo y comprobar que no iba a desaparecer como lo haría su más sexy y prohibida fantasía. Y es que sospechaba que ni la más puritana podría resistir el rendirse ante ese deseo. Subió su mirada solo para encontrarse con la expresión orgullosa del Uchiha al sentirse tan admirado. El muy bastardo sabía que se encontraba impresionada.

Su orgullo propio regresó a ella y supo que tenía que hacer algo. Así que sentándose y aún quedando frente de él se dispuso a quitarse su top también, de la manera más lenta y tortuosa que encontró, primero jugando con sus propias ligas, su visión quedó obstruida un poco cuando pasó el top por su cabeza, pero se sintió realmente satisfecha cuando observó los ojos del chico recorriendo ávidamente aquel pecho desnudo, Se sorprendió al darse cuenta de que no sentía vergüenza ante su profunda mirada, ni tampoco cuando el chico estiró su mano para acunar uno de sus pechos, hasta ahora vírgenes de todo contacto ajeno, más bien escuchó el gemido involuntario que brotó de su más profundo ser al chico apretar ligeramente su pezón.

Al ver sus ojos, me sentí tonta ante mis preocupaciones pasadas, admitía que había pensado en aquella primera vez, y muchas veces la vergüenza le había embarcado, no creyéndose tan deseable como lo era el Uchiha de por sí. Pero por la forma en que el chico le miraba sabía que ella le parecía la mujer más sexy del planeta.

Sintió los labios de él apoderándose de los suyos como si con esto quisiera borrar toda duda que sintiese y no se sorprendió cuando volvió a la carga, enredó sus dedos en los cabellos negros, mientras sentía los labios del chico bajando por su cuerpo, para ayudarle un poco en su misión optó por levantarse y mantenerse sobre sus rodillas, dejándole saborear a su antojo primero su cuello, y luego dirigiera un camino descendente. Provocando una sinfonía de sonidos provenientes de su boca.

Y cuando sintió la boca del Uchiha en su pecho por fin, bendijo eternamente sus labios, su lengua, y todo él, porque nunca habría imaginado que de esa parte de su cuerpo pudiesen surgir tantas sensaciones tan deliciosas.

No podía explicar lo dichosa y amada que se sentía con todas aquellas atenciones que recibía de aquel hombre, el cual parecía querer aprenderse de memoria cada rincón de su cuerpo pero con su lengua, explorando hasta los lugares más íntimos en su anatomía, los cuales ella no creía que alguien alguna vez conocería de esa forma y cuando su vergüenza amenazaba con salir, las frases excitadas del chico le hacían aplacar de inmediato.

"Eres perfecta… hermosa… deliciosa… me encantas…" se entrelazaban con los "Te amo… te quiero… eres mía" que el Uchiha no se cansaba de recitar como si de un mantra se tratase.

Sentía todo su ser gritando que había nacido para este momento. Su existencia se reducía a estar con él. No había nada más natural que esto. Y podía estar el resto de su vida feliz, solo teniendo la certeza de poder estar así con él por el tiempo que respirara.

Sasuke no dejaba de pensar en la suerte que tenía, la mujer frente de él se le hacía simplemente perfecta, como si hubiese sido un regalo hecho especialmente para él. No solo era agradable, inteligente, astuta sino que su cuerpo perfectamente distribuido le hacía sentir tan caliente que su mayor preocupación hasta el momento había sido el poder aguantar lo suficiente, una vez que estuviese dentro de ella.

El simple pensamiento le hacía sentir tan locamente extasiado que se preguntaba como no recordaba el sentirse de aquella manera en sus experiencias sexuales pasadas, admitía que aquellas experiencias, se remontaban desde la tierna edad de quince años, dos años antes de su primer encuentro con aquella chica que había representado su perdición total.

En esos dos años en el que descubría los primeros placeres del cuerpo, pudo disfrutar de distintos encuentros y fantasías, ya que siendo siempre tan conocido, y atractivo para las mujeres, en ese tiempo no comprendía como tuviese tantas propuestas indecentes a su alrededor, desde chicas de su misma edad hasta mujeres maduras, cuyas edades rozaban los treinta. Hoy día comprendía lo excitante que les parecía a esas mujeres poder ser las primeras en introducirle a ese mundo aún desconocido para él. No importándole no ser su pareja definitiva, se deleitaban con el simple hecho de ser "La primera".

Ahora Sasuke estaba completamente seguro de que había encontrado la mujer que quería que fuese "La última", a su tierna edad de veinte años estando allí con Sakura, explorando su cuerpo virgen por primera vez, hundiéndose y saboreando su sexo hasta embriagarse por completo de su esencia, y escuchando sus gemidos extasiados, tuvo la completa y total certeza que esto era lo que quería para el resto de su vida.

Un escalofrío como ningún otro le recorrió, al por fin llegar el momento más esperado por ambos. Al sentir todo su cuerpo junto, sus sexos reconociéndose por primera vez, resbalándose, el de él bañado completamente de aquel líquido pre seminal que había brotado sin parar preso de la mayor excitación que había tenido en su vida, y el de ella completamente listo para recibirlo, tan preparado como solo los orgasmos previos a la penetración le habían concebido, todo esto gracias a la maravillosa boca del que ahora consideraba su amante y el ser más maravilloso del mundo.

Sus ojos verdes lo miraban con tal adoración y entrega que no pudo detenerse más y se hundió en ella primero lentamente, y en estocada superficiales, para que se acostumbrase a algo mucho más largo y grueso que los dedos con que le había estado preparando, resultándole tan fácil, debido a su excitación natural. Para luego adentrarse por completo en ella y esta vez dejarse llevar por el placer.

El dolor que sintió ante la molestia de la primera intromisión en su cuerpo, se vio totalmente apocado a la dicha de ver el rostro de su amado tan lleno de placer, nunca había visto a Sasuke así, tan entregado y complacido como en ese momento. El gemido fuerte que brotó de su garganta le hizo excitar tanto que no se impresionó que su sexo volviera a exhumar aquel líquido resbaladizo que solo ayudaba a que el hombre sobre ella pudiese sacar nuevamente su miembro para volver a hundirlo esta vez con más determinación.

Definitivamente a la tercera estocada sintió que iba a enloquecer. Podía apreciar su hombría saliendo y entrando de ella, y esta visión era tan excitante que casi no podía creer que Sasuke fuera aquel hombre envuelto en un torbellino de emociones y exclamaciones sin sentido. Quería más. Más de él. Más de todo. Le abrazó con sus piernas, con su ser, con su alma. Se adherió a su espalda, resbalándose con su sudor, pero no dejándose rendir al sujetarlo, como si de este modo pudiese evitar que alguna fuerza externa los separase. Aunque estaba segura que el mundo podría caerse, pero Sasuke no pararía.

Su último pensamiento fue un profundo "Te amo" cuando sintió como el torbellino que se acumulaba en su vientre estallaba en un millón de chispas que se extendió por todo su cuerpo, hasta así recorrer cada pedacito de su piel. Se percató por un momento que se quedaba vacía, Sasuke había salido de ella y le vio colocarse un preservativo, ante la visión, en medio de aquel torbellino de emociones, no pudo más que admirarse de su piel tan perfecta, pensó en la suerte que tenía de tener a aquel hombre, y cuando lo sintió posicionarse entre sus piernas una vez más, se sorprendió recibiendo gustosa, las nuevas y apasionadas estacadas. Ahora sí que Sasuke no se detenía, cuando antes se había estado albergando de un ritmo a otro y en distintas posiciones, ahora solo se concentraba en poderla llenar por completo, muy profundo, con su hombría, y esto le estaban llevando al borde de la locura… más profundo… más fuerte… Sakura se sentía totalmente presa de su goce y la nueva ola de placer se abrió paso ante el anterior, coleándose entre los espasmos que ya recorrían su cuerpo ¿era posible languidecer de esta forma?, y pensó que esos segundos de descanso, en que Sasuke se colocaba aquel preservativo, solo había sido para prepararla para ese otro torbellino que le hizo ver luces frente a sus ojos...

"¡Sasuke!" gritó totalmente extasiada. Sabía que Sasuke también había acabado porque esta vez luego de exclamar "Sakura" sus estocadas se volvían más erráticas hasta que comenzaba a detenerse, lo sentía temblar, y la expresión que tenía en esos momentos se quedaría grabada con fuego en sus recuerdos.

No supo por cuanto tiempo Sasuke pareció estar disfrutando de su propio orgasmo, solo que al dejar caer su cuerpo lapso a un lado de ella, sus ojos se anclaron a los suyos con un brillo que le hizo pensar que le entregaría toda su vida a aquel hombre si él así lo quisiera. Sasuke horas más tarde le confesaría que había experimentado el mejor orgasmo de su vida.

Con su hombría fuera de ella, Sakura se sentía vacía, y ahí comprendía que jamás en su vida se había sentido tan completa como en ese momento, como si su cuerpo hubiese estado esperando pacientemente hasta por fin completarse con aquel hombre.

Quince minutos después en medio de caricias y besos de mariposa en sus dedos, ya que Sasuke los había tomado y parecía querer tratarlos como si de una reina se tratase, adorándole con besos, el silencio por fin fue roto por el moreno. Ella tenía miedo de hablar y que aquella noche solo formara parte de un maravilloso sueño. Sin embargo su dicha fue completa cuando le escuchó en medio de la oscura habitación.

-¿Estás bien? – preguntó. En su voz había un dejo de temor. Sakura sonrió con amor extremo ante su preocupación.

-¿Bien? – Repitió sin poder creer que esa pudiese ser una palabra digna para describir como se sentía – Sasuke… esto ha sido tan… - una sonrisa se dibujó en sus labios no sabiendo como explicarse.

-¿Maravilloso? ¿Mágico? ¿Increíble? ¿Lo mejor que ha pasado en tu vida? – completó el chico con una sonrisa, como queriendo ayudarla a buscar las palabras correctas, por desgracia, cada una de esas definiciones le parecían poca cosa comparado con aquello.

-Todo eso multiplicado por un millón – contestó Sakura por fin con total sinceridad. Sasuke pareció satisfecho con su respuesta.

-Pensé que tal vez… por ser tu primera vez…

Sabía lo que quería decirle. Recordando sus palabras en el auto y de nuevo se sintió morir, no podía creer la suerte que tenía, al poseer el corazón de un hombre tan considerado.

-Fue totalmente perfecto, no cambiaría nada – admití no importándome que mis palabras le hicieran subir el ego hasta el infinito, se lo merecía ¡Por todos los cielos que se lo merecía! Porque la única palabra que se comparaba a lo que sentía era "Sublime" pero se lo guardó para sí misma, no pensando que Sasuke necesitara más inspiración para su ya elevada arrogancia. Sin embargo sus preguntas le hicieron despertar también la duda en su persona.

-¿Y tu…? – comencé a preguntar. Realmente deseaba saber si lo había disfrutado. Y claro que había presenciado los hechos. Pero también sabía que el chico ya había tenido experiencias sexuales previas, y me asustaba no haberle satisfecho por completo. A pesar de que admitía que ella no había participado tanto como había querido, ya que solo se había dejado amar, (cosa que remediaría en cuanto tuviese la oportunidad, eso lo juraba). Pero deseaba tanto que su primera vez con ella haya sido especial también para él.

Su sonrisa y su expresión enamorada expresaban que así había sido.

-También fue mi primera vez – lo dijo sonando sincero – nada del pasado se compara ni remotamente a estar contigo.

Esas palabras me hicieron sentir un profundo orgullo. Admitía que el hecho de conocer que el chico era más experimentado de lo que hubiese querido, le había hecho sentir celos, muchísimos celos, debía admitir. Pero en aquel momento con él a un lado de ella, y habiendo sentido su entrega total le hacían sentir tonta por tales pensamientos. Me sentía enormemente aliviada. No pude soportar más el tenerle tan cerca y sentirlo tan lejos, prácticamente me acurruqué en sus brazos y deposité un tierno beso en sus labios que fue correspondido. Nos quedamos en silencio disfrutando de la presencia del otro y de lo que acababa de ocurrir. Y una vez que descansaba sobre su pecho, con su mano acariciando mi cabeza. Escuchando los latidos acompasados de su corazón y acariciando su adhomen (su parte baja estaba cubierta por la sábana, cabe agregar) escuché su voz preguntándome.

-¿En qué piensas?

Quería admitir que era infinitamente feliz, pero quise ser un poco más sincera con mi respuesta y así lo hice.

-Pienso en mi vulnerabilidad – expliqué - que en este momento podrías pedirme cualquier cosa y no te lo negaría…

No lo veía, pero él sonrió encantado ante mis palabras.

-¿Entonces crees que puedo convencerte de cualquier cosa? – preguntó como si pensara en todas las posibilidades de esa oferta tan tentativa.

Me reí divertida pensando en las cantidades de cosas que podrían ocurrírsele en ese momento, admitirle aquello, no parecía buena idea.

-¿Y crees que te puedo convencer de que seas mi esposa? - continuó

Reconocí aquello como una forma de turbarme y sonreí. Contestando en el mismo tono jocoso.

-Sasuke, en este momento podrías pedirme ser tu cómplice de asesinato y la respuesta seguiría siendo sí…

Pasaron unos segundos antes de que volviese a preguntar

-¿Serás mi esposa?

Y ahora sí que mi corazón dejó de latir. La seriedad con la que había hablado me alertó de que tal vez hablaba en serio. Me incorporé en uno de mis brazos para así poder mirarle mejor. Por un largo rato nuestros ojos se encontraron. Yo buscando en ellos una muestra de que era una broma. Él… esperando pacientemente mi respuesta. Me pareció una eternidad antes de que por fin pudiese recuperar mi voz y pude contestarle con toda la sinceridad y el amor que podía sentir.

-Por siempre.

Y sellamos nuestro compromiso mutuo con un beso intenso, que solo era el inicio para la batalla pasional en el que nos volveríamos a perder. No creí poder ser más feliz en lo que quedaba de mi vida. Y esta vez, me tocaba a mí hacerle el amor. Y juraría que le daría el segundo mejor orgasmo de toda su vida.

FIN

¿CONTINUARÁ?

¡Hola! Aquí Lily, y deseo darles unas últimas noticias (que ya había aclarado pero por si acaso alguien se saltó el capítulo anterior):

-Por mi edad tan temprana, de cuando la escribí, considero que "Como conquistar a un Uchiha?" se dirige más que todo a un público adolescente, y a pesar que le tengo un aprecio especial por tan buenos recuerdos que me dejó, he decidido realizarle una EDICIÓN COMPLETA, (Que ya estoy realizando) en donde trataré de hacer una narración más amena para todos, sin los dichosos horrores ortográficos con los que cuenta. Y tratando de mantener la historia y los hechos intactos, esto, por agradecimiento de aquellos que lo leyeron y que pensaron que, a pesar de su ineficiente narración, era una historia que valía la pena. Muchas gracias.

-Deseo expresar mi deseo de realizar UNA CONTINUACIÓN, como es debida de ¿Cómo conquistar a un Uchiha?, con una narración más elaborada por supuesto. El mismo podrá ser leído sin necesidad de ir a su PRECUELA. Ya que pienso realizarla con unos personajes ya viviendo en un periodo Universitario. Me gustaría saber si a alguien le agrada la idea.

Una vez más. Gracias por leer, y si eres una de las que ya leyó durante su publicación ¿Cómo conquistar a un Uchiha? Me gustaría ver un comentario, siento de verdad que me sentiría como si viera una vez más a una vieja amiga(o)

Nos leemos.