HOLA: ¿Alguien sigue por ahí? ¿Nadie? O.k lo entiendo… es mi culpa.

Este segundo capítulo es un poco más revelador que el primero.

Espero que mis prolongadas ausencias sean perdonadas, y de nuevo prometo que aunque tarde mil años voy a terminar este fic y "ES POSITIVO"

Esto va a ir muy lento pero seguro

Espero que lo disfruten. Gracias a las que aun continúan leyéndome, de corazón gracias.

FORKS

POV EDWARD:

Forks no era tan malo como yo pensaba, aunque yo odiaba el clima lluvioso comprendía que era necesario para Rosalie, Jasper y papá, sabía que ellos también disfrutaban salir durante el día y eso era importante para mí. El tomarlos en cuenta era importante para mí.

Después de la Primera Guerra Mundial me di cuenta de que a mi familia le dolería mucho que me sucediese algo, comencé a ser más cuidadoso, me bastaba con leer su mente para saber lo mucho que se preocupaban por mí y todo lo que me querían.

Por otra parte solamente quería estar solo y que me dejaran vivir mi vampiresa eternidad en completa calma. No consideraba que necesitara una compañera puesto que me las había arreglado más de doscientos años sin una, no me parecía algo de vital importancia. Sin embargo sabía que mi madre esperaba que me casara con una hibrida como yo para que el menos tuviera uno o dos nietos, ese era su más grande anhelo, Alice era capaz de darle un nieto, pero Jasper no quería tocar a Alice y arriesgarse a embarazarla porque le daba miedo no estar listo para una responsabilidad que duraría toda la eternidad. Por lo que estaban en celibato hasta que ambos estuviesen listos para tener uno o dos bebés, después el plan de Alice era buscar la esterilidad de alguna manera.

Rosalie no podía tener bebés, ese era su más grande anhelo, pero ella era una vampira completa, es decir que su cuerpo ya no cambiaba, ya no podía albergar vida dentro de ella y eso no solo la tenia de pésimo humor cada que veía a Alice y Jasper hablar de sus planes a futuro, también le daba rencor puesto que Emmett tenía esa posibilidad, pero Emmett era feliz con Rosalie aun en su condición y yo sabía que mi hermano jamás la dejara sola en esas condiciones.

Mis padres aun podían tener hijos, pero consideraban que ya tenían tres hijos biológicos y dos adoptivos y ya no era tiempo de ser padres sino de ser abuelos.

Finalmente estaba yo, el único soltero de la familia que no tenía planes de cambiar esa situación. Yo de verdad no quería buscar una pareja, me sentía muy cómodo solo, pero desde que nos habíamos mudado a Forks yo tenía el presentimiento de que cosas grandes me aguardaban.

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Ahora sí que bendecía la suerte que tenía, Jasper había trabajado como uno de los editores en la película de "Los Vengadores 2: La era de Ultron" y le habían obsequiado una de las primeras copias incluso antes de que se estrenara, Emmett y Rose ya la habían visto, mis padres la verían esta noche y Alice ya la había visto en una de sus muchas visiones así que estaba echado en mi sillón cuan largo era con un enorme tazón de palomitas, varios refrescos en lata, algunos dulces y sobre todo con la puerta bien cerrada para que nadie osara molestarme.

Hasta este momento la estaba pasando a lo grande, era simplemente genial, claro que yo era todo un friki, amaba las películas de guerras y súper héroes, era bastante irónico ya que tenía poderes semejantes a varios súper héroes, nací nerd y seré un nerd hasta el final de los tiempos.

Pero unos pasos furiosos resonaron en la mansión de los Swan… nadie debería llamarle casa a ese caserón que tenía más pinta de palacio que nada. Al parecer algún miembro de la familia Swan había decidido darle una visita a esa mansión que se notaba que estaba llenísima de polvo. Justo frente a mi ventana se encontraba una de las habitaciones de la familia Swan, tenía en enorme balcón hecho de piedra que estaba tupidamente lleno de rosales naturales que le daban un aire victoriano muy romántico, y fue precisamente esa habitación la que se ilumino de repente.

Se escuchaban los sollozos de una mujer sumamente triste. Después de eso se estuvo escuchando como limpiaban cada rincón de aquella habitación.

Tocaron a mi puerta y deje pasar a mi madre que venía con mucha curiosidad

-¿Qué tal la película?-Me pregunto

Ni siquiera me había dado cuenta de que la película ya estaba en los créditos, Había estado tan concentrado en los ruidos de la mansión de al lado que me olvide por completo de la película que llevaba esperando más de un año.

-¡Rayos!-Me queje- Lo siento mamá, aun no puedo dártela, no pude ponerle atención con todo el ruido de la mansión Swan-

-Lo se cielo-Me dijo y miro por mi ventana- Creo que es Isabella… se escucha muy triste-

-Debe tener problemas con su esposo-Dije muy convencido

-Tal vez-Reflexiono- ¿Sabes Edward? Me hubiera encantado que te casaras con Bella Swan-

-Te lo imploro… no hablemos de eso…-

-Es que… Edward…

-Entiende… no tengo planes de buscar pareja. Estoy perfectamente feliz solo… Enserio te amo mamá… pero tienes que entender que yo tomare mis propias decisiones. Y no quiero que ni papá, ni tú, ni mis hermanos ni nadie más tome decisiones por mi o de opinión sobre mis actos… Tienes que entender que ya no soy un bebé… y que actuare según mis sentimientos-Le dije

-Sé que ya no eres un bebé… pero cielo… llevas tanto tiempo solo…-

-Porque yo así lo quiero. Mami… compréndeme…si me caso quiero que sea porque este realmente enamorado y no solo porque tu así lo quieres… Bella Swan está llorando por su marido… si está llorando es porque lo ama…. Por favor… trata de entenderme… quiero conocer a la pareja de baile perfecta-

-¿Pareja de baile perfecta?-

Yo me entiendo-Le sonreí- Ahora me concentrare en la película como el nerd friki que soy en realidad-Ella me devolvió la sonrisa y salió de mi habitación

Esa noche tuve sueños raros.

Yo estaba dentro de una casa grande, algo dentro de mí me decía que era la casa de los Swan y escuchaba la voz de una mujer

-Edward… Edward-Sonaba sin parar y yo intentaba de verdad seguir la voz, pero no sabía de donde provenían

Entonces todo se volvió oscuro y frente a mi habían unas escaleras

-Edward, Edward-Sonaba una y otra vez y yo decidí bajar las escaleras a toda velocidad

Pero mis pies se sentían pesados y las escaleras parecían cada vez más eternas, esa voz sonaba desesperada, sonaba asustada y triste

Y yo solo sabía que tenía que ayudarla de alguna forma, que debía de estar ahí para ella

Llegue por fin a un pasillo de piedra muy oscuro y frio, parecía un calabozo de esos que están en los castillos y que te congelan la sangre

Y yo de verdad tenía la sangre congelada, se me dificultaba el respirar, me faltaba el aliento y sentía que pronto me iba a desmayar. Fue cuando vi su delgado y pálido brazo salir por una de las celdas, intente dar un paso, pero sin haberlo notado me encontraba encadenado y no podía dar un solo paso más. Me estire lo más que pude.

Incluso me recosté en el suelo para tenderme cuan largo era y obtener al menos un vistazo de su apariencia, pero me fue imposible porque aun así no la alcanzaba

-Ayúdame Edward, por favor ayúdame-Me pedía aquella voz.

-¿Quién eres?-Pregunte-

-Ayúdame, te lo imploro, ayúdame…-Suplicaba llorando

-¿Cómo? ¿Cómo puedo ayudarte?

-Sálveme Edward, sálvame por favor-

-¿Salvarte de quién?

-De mi misma-Repitió una y otra vez

-¿Por qué he de salvarte de ti misma?-

-Libérame, por favor libérame-Y entonces…. Desperté de mi sueño.

Así que estaba bastante cansado esta mañana, sentía mi cuerpo entumecido y aun sentía mi sangre gélida, tenía las puntas de los dedos congelados como si hubiera pasado la noche tomado de la mano de Tanya. Era estúpido pero sentía que ese sueño era una premonición…. Debería alejarme de Alice, aquí la rara que hacía de gitana adivinadora era Alice y no había espacio para otro adivino.

Tome un desayuno rápido junto con mis demás hermanos y me dispuse a mi primer día en el instituto.

No era nada muy maravilloso, todas las paredes de todos los salones estaban pintados de un azul pálido con la esperanza de que entrara un poco de luz, pero eso era imposible así que lucían un poco deprimentes. Olía a desinfectante en todas partes y se sentía mucho frio. Como odiaba el frio.

Todo aquí parecía estar deprimido e inmóvil, como si todo estuviera sumergido en una burbuja de rutina auto impuesta. Me sentía enfermo de repente.

Escuchaba los murmullos tanto mentales como físicos de los demás estudiantes, el tema de conversación eran los Cullen… típico de humanos.

Ya habían pasado tres semanas desde nuestro primer día de clases y ahora el murmullo ya no se centraba en los Cullen sino en una alumna nueva que al parecer no quería acercarse mucho a nadie. Yo estaba terriblemente aburrido porque Jessica Stanley y Lauren Mallory me seguían ahí a donde iba.

Tenían la absurda idea de que yo estaba interesado en ellas y mis modales me impedían decirles que las consideraba simplonas y superficiales.

Yo no estaba interesado en citas ni en el amor. Incluso ni siquiera sabía que era lo que buscaba en una mujer.

Antes de venir a Forks pensaba que algo grande me aguardaba, ahora solo pensaba que había venido a Forks para no volver a dormir nunca más. Desde hacía varias semanas que tenía siempre el mismo sueño: la chica del calabozo que no podía salvar pero que me imploraba liberarla, ahora comprendía que no era el clima lo que me tenía temblando de frio todo el día. El frio que sentía era diferente, era algo completamente mental, algo similar a lo que se siente cuando tienes los dedos de los pies y las manos congelados y a pesar de ponerte tres mantas no logras que entren en calor.

Salí de la clase de lengua y me dirigí hacia el comedor, fui por un emparedado y un jugo y me senté con mis hermanos.

Entonces ella entro a la cafetería… ella, una chica hermosa de ojos marrones y piel pálida, de cabello semi rizado y caoba, un ángel hecho carne. Su andar era grácil y preciso, cuidaba cada paso de manera pulcra y meticulosa. Iba con un jean y una blusa azul marino elegante, zapatos bajos casuales y una chaqueta de cuero calor café. Sus ojos se veían curiosos como si fuera la primera vez que veía una escuela de verdad.

Nuestros ojos se cruzaron y ella hizo una mueca curiosa, como si ella me reconociera de alguna parte.

Olfateo cuidadosamente el aire de manera discreta, al mismo tiempo que yo. Cuando note su efluvio ya no me quedo ni una sola duda de quién era… Isabella Swan… la hibrida hija de los Swan que estaba casada con un licántropo y que yo había abandonado para no comprometerme si quiera con ella.

Y me sentí realmente estúpido porque ella era verdaderamente bonita, sus labios rosas eran una invitación a ser besados, su piel parecía ser tan suave como el algodón. Sentí la sangre subir a mis mejillas, y quise bajar la vista, pero me atrapo su tímida mirada que en ese momento se había cruzado con la mía, sus mejillas se tiñeron del mismo rosado que las mías, sonrió de manera tímida y bajo la cabeza, se encamino a la barra de comida, tomo un sándwich, un jugo y una manzana y salió de la cafetería… y yo aún no podía quitarle la vista de encima.

Cuando salió de la cafetería una mano se puso delante de mis ojos y chasqueo sus dedos.

-Concéntrate-Me exigió Alice-Dinos. ¿Qué estaba pensando?-

-¿Eh?-Pregunte

-Joder-Se rio Jasper-Cuñado… tú te has enamorado a primera vista-Se burlo

-Claro que no-Me apresure a mentir-Te recuerdo que está casada y… y… y no… yo no… obviamente yo no podría… no… es ridículo…-

-Aja, cuando puedas formar una oración coherente para negar que te volviste loco así como entro por la puerta podrás negar que te enamoraste a primera vista-Dijo Rosalie con desdén.

-Como sea…. Bella es preciosa pero solo eso, esta casada y no tengo por qué admitir algo que no es verdad, una cosa es que me haya gustado físicamente y otra cosa es decir que estoy enamorado-

Cuando por fin sonó la campana anunciando el final del almuerzo, me apresure a mi clase de biología. Tome mi asiento y espere a que los demás entraran.

Cuando entro el profesor con Bella detrás de él, una estúpida sonrisa se extendió por mi rostro. El profesor le pidió a Bella que se presentara.

-Ho… Hola-Dijo tímidamente-Mi nombre es Isabella Swan, pero prefiero que me llamen Bella, tengo diecisiete años y vivo cerca de la playa La Push-

-Gracias señorita Swan, por favor tome asiento, el único disponible es al lado del Señor Cullen, el será su compañero de laboratorio el resto del semestre-Dijo el profesor.

Bella se sentó a mi lado, me asintió con la cabeza a modo de saludo y abrió una carpeta de notas, saco algunos bolígrafos de colores y comenzó a tomar apuntes, me di cuenta de que según la importancia de lo que decía el profesor era el color de la tinta que usaba.

Quise entablar una conversación con ella, pero me di cuenta de que ella estaba intentado evitarme, ni siquiera me quería dar una mirada.

Cuando la clase acabo, junto sus útiles y se fue corriendo a su siguiente clase. Aquello me desconcertó, porque ella no debería tener prisa por nada.

¿Qué secretos ocultaba Isabella Swan?

POV BELLA:

Esta noche quería plantearle una nueva idea a Jacob, así que prepare su cena favorita y me arregle con un bonito vestido que complemente con unos discretos zapatos de piso que se veían lindos.

Espere a que el llegara, afortunadamente llego sobre las seis de la tarde y comimos en un agradable silencio, cuando serví el postre me arme de valor.

-He estado pensando en entrar a la escuela-Le comente

-Sabes que el Consejo se ha negado rotundamente a que caces en la zona, mucho menos aun debes acercarte a la tribu. La escuela esta fuera de discusión Bella…-Dijo rotundamente

-Estaba pensando en el Instituto de Forks-Continúe-No me acercaría a nadie de la manada y nadie tendría por qué verme…-

-Está fuera de discusión Bella-Grito de repente-Eres un ser peligroso y ni la manada ni yo consentiremos que arriesgues a ningún ser humano-

-Jacob-Mis ojos se llenaron de lágrimas de manera casi instantánea-Tu… tu… siempre me habías dicho que de verdad creías que yo era… que yo no… ¿Me has mentido siempre?-

-Vamos Bella… no puedes negar tu naturaleza-

-¡¿Mi naturaleza?!-Grite- Por si no lo sabes o no lo recuerdas también tengo una naturaleza HUMANA-

Corrí fuera de la casa ignorando cuando me llamaba

No me importaba si alguien de la tribu me veía o no, en este momento solo quería un lugar donde desahogar mi pena.

Sin pensarlo entre en el camino a la mansión Swan, utilice la llave que siempre llevaba colgada en el cuello y entre en mi habitación…

Y llore, llore como si no hubiera un mañana.

Después de un rato me dije a mi misma que debía mantenerme ocupada haciendo algo, que si quería calmarme debía pensar las cosas de manera más fría.

Me puse a asear la casa de pies a cabeza, deje para ultimo la habitación de mis padres, no había entrado allí en un par de años, cuando termine con el resto de la casa fui a esa habitación.

Respire profundo y abrí la puerta… todo estaba como la última vez

FLASHBACK

-Padre-Dije implorando-Entiéndeme, me he enamorado de él-

-¡No me pidas que te apoye en esta estupidez!-Me grito-No confió en él, entiende, es un asqueroso licántropo-

-Ningún ser es asqueroso-Debatí-A mí no me importa que sea un licántropo es amable, gentil, acepta mi naturaleza y me ama por quien soy-

-Considera las implicaciones físicas hija-Me suplico mamá-Ni siquiera van a poder intimar como un verdadero matrimonio, a ti no te gusta como huele él y a él tampoco le gusta como hueles tú. Es un imposible-

-¡No existe nada que sea imposible!-Grite-Entiéndanme… es amor de verdad-

-Bella eso no es amor-Dijo de nuevo mi papá-Solo quieres llevarnos la contraria-

-Entiende que no-Grite exasperada-Lo amo, lo amo con todo mi corazón. Te pido que si quiera lo conozcas, él quiere pedirte mi mano-

-¡¿Qué?! ¡¿Estás loca?! Jamás voy a aceptar a ese hombre como esposo tuyo, no pidas mi bendición porque ni siquiera quiero que seas su novia-Grito

-¿Por qué me haces esto?-Comencé a llorar- Jacob me ama, siempre dices que quieres mi felicidad, mi felicidad es el-

-Tu felicidad pudo haber sido Edward Cullen-Dijo suavemente mi mamá

-No lo conocía-Solloce-Y tampoco me interesaba casarme en el entonces, y él tampoco quiso, recuerda que prefirió ir a la guerra que conocerme. No puedes jurar que es mi felicidad cuando ni siquiera lo conozco-

-La respuesta será un no-Dijo mi padre y me dio la espalda-Por favor retírate, no quiero seguir hablando de esto.

-¡Los odio!-Les grite antes de salir de su cuarto

Salí de casa y me dirigí hacia la frontera de los Quileutes, ahí ya me estaba esperando Jacob, nos tomamos de las manos y note que él también tenía lágrimas en sus ojos.

-¿Qué te dijo tu padre?-Pregunto

-Que no quiere que ni siquiera seamos novios, no quiere ni conocerte-Solloce

-Mi padre me dijo que no quería volver a verme si insistía en casarme conmigo-Una lagrima escapo de su ojo derecho

-¿Qué hacemos?-

-Ir contra el mundo Bella…-Se puso en una rodilla y me mostro un sencillo anillo de plata con un muy pequeño brillante-¿Bella quieres casarte conmigo?-

-SI-Dije emocionada

-Entonces huye conmigo a las Vegas, me transformare y correremos juntos hasta allá… todo es posible si nos amamos-

Sonreí y me di la vuelta para que pudiera entrar en fase

Cuando se transformó y empezamos a correr, escuche los sollozos de mi madre y los aullidos de la manada, pero nada importaba, estaríamos juntos contra todo y contra todos, porque el amor lo podía todo.

FIN FLASHBACK

Cuando Jacob y yo regresamos mis padres se habían ido del pueblo, solo me habían dejado una carta donde me pedían que no los buscara a menos que recapacitara, que no querían saber nada de mí hasta que Jacob saliera e mi vida, no sabía absolutamente nada de ellos.

Extrañaba a mi madre y su alegría, en este momento me serviría mucho una taza de chocolate como ella lo preparaba, mientras me abrazaba y me murmuraba que todo estaría bien.

Extrañaba a mi padre y su manera de quererme en silencio, extrañaba que besara mi frente y me dijera que me amaba.

Me sentía muy sola, solo hasta este momento me di cuenta del dolor que les había causado, de lo mala hija que había sido porque a fin de cuentas ellos solo querían lo mejor para mi…

Habían pasado casi tres semanas y Jacob y yo seguíamos sin dirigirnos la palabra. Él no podía quejarse por que aunque durmiéramos desde siempre en habitaciones separadas yo limpiaba, cocinaba y cumplía con todos mis deberes de esposa, excepto aquellos deberes físicos que jamás habíamos podido consumar debido al asco que producía el efluvio del contrario.

Esta noche había cocinado un bistec asado acompañado de verduras a la parrilla y macarrones con queso. Jacob se sentó donde siempre y le serví la comida.

-He estado pensando en lo del instituto de Forks-Dijo de repente regresándome la palabra

-¿Eh?-

-Bueno… tienes razón, jamás… yo… quiero pedirte una disculpa, Me equivoque, tú no eres peligrosa y yo lo se… es solo que a veces es difícil nuestra situación con la manada entrometiéndose todo el tiempo…

-Te entiendo-Mentí y tome su mano-Gracias…-

Así que este era el instituto. Jamás había ido a una escuela porque mis padres preferían educarme en casa. Además eran un poco anticuados respecto a que hombres y mujeres fuéramos a las mismas escuelas, tal vez se debía a que ambos eran vampiros completos y me sobreprotegían de todo.

Hasta ahora tenía a un tal Mike Newton detrás de mí como un perro casero, comenzaba a odiarlo.

La hora del almuerzo me tenía nerviosa y recordé la única condición de Jacob respecto a ir al instituto.

"No quiero que hables con nadie Bella, a menos que tengas un trabajo en equipo, no quiero que hables para nada con nadie, nadie debe si quiera sospechar que estamos casados o que eres diferente de ellos"

Tenía esa condición tan grabada en la piel que muchos creían que era muda.

Entre en la cafetería. Y fue entonces cuando los vi. Hermosos.

Pero sin duda quien capto de inmediato mi atención fue el chico de cabello cobrizo, pálido, de hermosos ojos verdes y rostro angelical, él estaba mirándome con la boca un poco abierta, tenía un sándwich a medio camino hacia la boca. Sonreí un poco cuando sus mejillas de colorearon de rosa. Supe que mis mejillas también obtuvieron una pincelada de ese rosa y me di cuenta de que había sonreído mientras bajaba la mirada, olfatee un poco el aire y de inmediato me di cuenta de que ellos debían ser los Cullen, sin embargo… hacía mucho que no sonreía. Tome un poco de comida y recordando la advertencia de Jacob salí de la cafetería con el propósito de comer tapada a la sombra de algún árbol para no mojarme con el frio invernal de Forks

Entre en la clase de biología detrás del profesor, después de una corta y vergonzosa presentación me sentó al lado del joven cobrizo de la cafetería. Tenía las palabras de Jacob tatuadas a fuego, si quería seguir viniendo al instituto más me valía no hablar con absolutamente nadie a menos que fuera una situación de trabajo en equipo… y si también podía evitar esos, lo haría con tal de no perder esta oportunidad.

Tome notas cuidadosamente y cuando el timbre sonó salí como si me persiguiera el diablo. Gimnasia paso sin pena ni gloria y me monte en mi motocicleta para ir directa a casa a limpiar y preparar la cena.

Pero en ningún momento pude sacar de mi cabeza al bello semivampiro de ojos verdes.