It's alrigth, it's okey.
Segunda parte.
–Yo no puedo- negó con la cabeza aun sin dejar de observarme- no me permito a mi mismo hacerle esto a mi hermano- si tan solo supiese que Kevin no es ni fue un santo-.
–Nick, el no debe enterarse- susurre-.
– ¿Acaso es un chiste?-.
–No claro que no. Sé que ambos deseamos un beso en este momento- una de mis extremidades superiores subió con lentitud hasta apoyarse en la tersa piel de su mejilla-.
–Jenny por favor no me hagas esto- expreso frunciendo sus labios-.
–Shh- mis dedos tocaron los mismos, por inercia Nicholas cerro sus ojos-.
–Jennifer ¿Qué te sucede?- interpelo un tanto extrañado abriendo sus párpados-.
– ¿Es acaso anormal sentirse atraído hacia otro ser humano?- susurre y mi mano aun intacta viajo a su pecho-.
–Depende de la persona por la que te sientas atraído- pronto vi su rostro más con mas cercanía, su mirada iba directo a mis labios mientras que su respiración pausada y tranquila, se mezclaba con la mía-.
–Hazlo bésame Nicholas-.
Y así lo hizo, probó mis labios ampliamente mordió el inferior mientras que su miembro bucal se adentraba con plenitud dentro de mi paladar. A decir verdad, disfrutaba de este momento… y sabía que Nick también estaba en la misma situación. Sus manos bajaron y se apoyaron sobre mi cintura, acariciándola con parsimonia, por mientras mis extremidades superiores se encargaban de enredar los bucles que se formaban detrás de su nuca.
–Tienes que ponerte la remera- le recordé al terminar el beso, pero aun sin alejar nuestros cuerpos- Te esperare afuera- le sonreí y me digne a salir de dicho vestidor-.
A los minutos la cortina se abrió y lo admire en su perfecta totalidad. Aquella remera lo hacía completamente tentativo, se pegaba a la perfección a su abdomen, su ensanchada espalda hacía que la tela oscura se frunciera solo un poco…
–No termina de convencerme- ¿Cómo podía decir aquella estupidez? Era inhumanamente perfecto-.
– ¿Quieres mi opinión?- me apoye contra el respaldo del asiento, mientras que cruzaba mis brazos sobre mi pecho-.
–Me gustaría oírla, eres mujer sabes más de moda que yo-.
–Bueno pues yo creo que es perfecta- me pare y camine lentamente hacía él- Gírate y mírate en ese espejo- una vez hizo caso a mi orden, me coloque a su lado-.
– ¿No parezco afeminado?- me observo mientras que una carcajada se escapaba de mis labios-.
–Claro que no, ya deje de buscarte defectos. Y aunque no quieres llevarla, yo te obligare a hacerlo- se rió y con su típico andar volvió a introducirse dentro del probador-.
A los pocos minutos volvía a salir volviendo a vestir su ropa. Tome los conjuntos y caminamos hasta la caja. Nicholas no me había dejado pagar un centavo lo regañe por aquello más el solo reía.
–Tendrías que haberme dejado pagar algo, aunque sea la camiseta que no te gustaba- me queje cuando estuvimos fuera del local-.
–No iba dejar que lo pagaras, sería poco caballero de mi parte- sonrió-.
–Bueno entonces tendré que hacer algo para compensarte-.
– ¿Qué harás?-.
–Tal vez podríamos salir esta noche ¿te parece?-.
–Es buena idea y si quieres llevare la bendita remera que tanto te gusta- ambos reímos-.
–Entonces ¿tenemos una cita?- lo mire-.
–Exacto. Paso a buscarte por tu casa a eso de las 21:00 P.M ¿Está bien?-.
–Perfecto. Tengo que irme, sabes las chicas necesitamos horas de preparación- sonreí coquetamente-.
–No creo que necesites producirse mucho, ya eres perfecta- una fuerte aglomeración de sangre se formulo en mis mejillas y un cosquilleo molesto recorrió mi espalda-.
–Nos vemos en la noche- bese su mejilla y trote para tomar un taxi que se aproximaba-.
Al llegar a mi hogar, la luz roja del contestador palpitaba indicándome que tenía un mensaje. Era Taylor, pero poco antes de por oír su grabación el teléfono sonó. Tomé el tubo y del otro lado la voz de amiga se escucho con un poco de histeria.
–Hasta que al fin te dignas a atenderme- se quejo-.
–Tengo muy buenas noticias- exprese con entusiasmo-.
–Dime-.
–Me encontré a Nicholas en la calle-.
– ¿Bromeas?- interpelo-.
–Claro que no. Lo acompañe a comprar ropa, luego estando dentro del negocio me pidió ayuda con una camiseta y terminamos besándonos dentro del vestidor. Pero eso no es todo, esta noche saldremos e iremos al bar donde Kevin va todos los fines de semana-.
– ¿Sabes que eres descaradamente malvada?- ambas reímos a la par-.
–Si lo sé, la venganza es dulce Taylor-.
–Solo ten cuidado de no confundir tus sentimientos hacia Nicholas- me advirtió-.
–No lo hare- dije segura de mi respuesta-.
–Está bien- respondió mi amiga no muy convencida- tengo que irme, mañana me cuentas que sucedió en el bar-.
–Okey adiós- corte-.
La tarde paso más rápido de lo que me hubiese imagino, ya me encontraba sentada frente al espejo de mi cuarto arreglando los últimos detalles cuando el timbre me hizo saltar sobre la silla. Trote escaleras abajo y abrí la puerta con lentitud. Y allí estaba, con dicha remera azul marino puesta unos jeans oscuros ajustados a sus atléticas piernas y una chaqueta negra de cuero sin abrochar.
–Wau- exclamó al verme-.
–No es la gran cosa- reí-.
– ¿Te has mirado al espejo?- me pregunto con sarcasmo-.
–Pues me pare frente a un espejo unas 20 veces- Nicholas carcajeó junto a mi- ¿Quieres pasar? Yo estaba terminando con los últimos detalles- sonreí-.
–Mmm… prefiero esperar aquí afuera ¿No te molesta?-.
–No para nada, bajo en un momento- esbocé una sonrisa, mientras subía nuevamente las escaleras-.
Maquillaje listo, cabello listo y por ultimo vestimenta lista. Tomé mi bolso y descendí para acercarme al trozo de madera, divise a Nick apoyado contra el capo de su auto deportivo. Él mismo curvo sus labios al verme, cerré bajo llave la puerta y me aproxime a su lado.
–Ya podemos irnos-.
–Perfecto- abrió la puerta del lado de copiloto para que entrara, la cerró y rodeo el vehículo- ¿A dónde iremos?- pregunto una vez tomo asiento y arranco el automóvil-.
–Al Hard Rock Café- mire al frente-.
–Buena elección-.
No pronunciamos palabra alguna hasta llegar a destino. Bajamos y solo caminamos unos escasos metros para llegar a la gran puerta del bar.
–Parecer estar lleno- dedujo mi acompañante-.
–Sí, pero es mucho mejor lleno que vacio ¿no lo crees?- tome su mano y nos adentramos-.
El bucillo de todas las personas hablando al mismo tiempo era constante, monitoreé el lugar entero tratando de encontrar rastro de Kevin, pero hasta el momento no había podido divisarlo.
–Mira allí hay una mesa libre- señalo Nicholas-.
Tironeo de mi extremidad superior hasta conseguir que me moviera. Nos sentamos enfrentados, Nick observaba con detención cada facción de mi rostro más yo solo estaba atenta a encontrar la presencia de Kevin.
– ¿Qué quieres beber?- me pregunto-.
–Una Coca- Cola Light- fue entonces cuando me percate de la aparición del mozo-.
– Que sean dos- le indico Nick-.
–Necesito ir al baño- me pare-.
Simplemente no escuche lo que Nicholas respondió, tan solo me preocupaba encontrar a Kevin. Fui camino al baño aun si bajar la guardia cuando pronto choque contra el pecho de un muchacho…
–Jennifer ¿Qué haces aquí?-.
Fin de la segunda parte.
