Hola a todos! Ojalá les haya gustado el primer capítulo de "El Viajero", se que es muy interesante, también sé que deben tener muchas dudas de sobre la historia, pero eso se va a ir aclarando a través de transcurso de que vaya actualizando, aunque a veces soy un poco olvidadizo, cualquier duda que tengan sobre la historia pueden consultarla por Mensaje Privado o por un review, ya que siempre los leo y analizo sus propuestas.

CAPITULO 2: PESADILLA Y ESPERANZA

Kenai dormía, y para su molestia, estaba teniendo una pesadilla, se movía agitadamente, sudaba y hacía sonidos revelando su molestia.

Sueño de Kenai

Kenai: Tú! Eres el asesino de mis padres, maldito seas, te voy a hacer pedazos.- Maldijo Kenai, mientras que al frente de el, estaba Tong Zhi, el hijo de Shen, sonriendo maléficamente con una mirada que podía helar hasta al más valiente.

Tong Zhi: Ooh Si, yo los maté, pero fue por una razón, pero eso lo dejemos a un lado, crees que me das miedo? Jajaja, YO soy el miedo hecho de carne y hueso, lo cual soy el encargado de destruir a China.

Kenai: Maldito enfermo, para que lo haces?! Que ganas destruyendo a China?!- El pavo real se le acercó para quedar cara a cara.

Tong Zhi: Diversión.- El tigre abrió los ojos repentinamente, sintiendo el frío en su estomago, escuchando las gotas de sangre que derramaba, el pavo real le había clavado una daga, Kenai podía sentir un dolor muy pequeño, pero sentía el frío en su ser, como si se estuviera muriendo, no tenía energías.

Todo se volvió oscuro, Kenai se había caído al piso y Tong Zhi había desaparecido. El ambiente se empezó a aclarar y vió el cielo azul, nubes, como si estuviera acostado en una pradera, pero cuando vió a sus costados pudo ver algo en o que entró en pánico.

Kenai: Papá, mamá?- Efectivamente, Kenai estaba acostado al lado de la tumba de sus padres y todo se volvió blanco.

El tigre se despertó muy alarmado, sintiendo el sudor que tenía, respirando agitadamente por el susto que se había llevado en la pesadilla. Miró todo el cuarto, revisando que todo estuviera en orden, pudo divisar que ya era de día.

Kenai: Será mejor que me levante, le prometí a Li que repararía las puertas…. Maldición, parece que hace calor hoy.- Kenai se levantó y evitó ponerse la camisa, solo llevaba puesto su pantalón y su calzado. Su cuerpo estaba bien tonificado, sus músculos estaban bien marcados, por el arduo entrenamiento.

Kenai salió de la habitación, escuchó gritos y risas de niños jugando, caminó buscando a la cabra, mientras que todos los niños se iban callando cuando lo veían, mirándolo de forma rara ya que no sabían quien era, además era alguien mayor como para ser un niño. Kenai se sintió un poco incomodo por la situación, no encontraba a Li y los niños lo perturbaban con la mirada, así que se dirigió hacia un arbor que había en el medio del orfanato y se sentó allí, en la sobra esperando a ver a Li.

El miraba a los niños disfrutar de su infancia recordando la no tan buena suya, muchas cosas lo habían agobiado cuando era un niño como para poder disfrutar la inocencia, los juegos, los amigos que un niño puede tener, aunque no fue tan dura como la de Tigresa, que vivió una infancia de dolor.

Sus pensamientos fueron interrumpidos por algo que cayó encima de el, lo cual no hizo mas que agarrarse la cabeza del dolor, cerrando los ojos sobándose, pudo ver que había una rama rota del árbol a su lado y una leoncita blanca con algunos detalles negros en sus orejas, la leona lo estaba mirando con los ojos bien abiertos, muy sorprendida.

Leoncita: Yo… lo siento señor, no quería hacerle daño, no me pegue por favor.- Dijo la leona retrocediendo de a poco cubriéndose la cara.

Kenai: Vaya golpe me lleve, tranquila no te haré daño pequeña, como te llamas?.- La leona lo miró con cierta desconfianza, pero luego se tranquilizó.

Leona: Mi nombre es Luna señor.

Kenai: Mi nombre es Kenai, pequeña Luna.- Dijo el tigre, estirando su mano para saludar a la niña, lo cual ella se cubrió, en señal de defensa, como si estuviera por pegarle.

Luna: Lo siento, fue sin querer!- Kenai miró confundido la reacción de la leona.

Kenai: Que tienes? Solo quería saludarte con mi mano.- La leoncita vio sorprendida la mano de Kenai y luego se sonrojó un poco.

Luna: Oh! Disculpa Kenai, no estoy acostumbrada a que me saluden de esa forma, siempre me golpean, así que no tengo amigos para saludar.- Dijo Luna bajando las orejas con la cabeza cabizbaja.

Kenai: Te golpean? Por que?

Luna: No lo se, dicen que soy un fenómeno por que tengo mucha fuerza.- Dijo la leona sentándose en frente del tigre.

Kenai: En serio? Pero si eso es genial, deberías sentirte orgullosa.

Luna: Lo sé, pero yo no se controlar mi fuerza y puedo causar daño, pero últimamente me estoy midiendo para no romper nada.

Kenai: Entonces, solo tienes un amigo en el orfanato?

Luna: Te dije que no tengo ningún amigo, nadie de aquí quiere ser mi amigo.- Dijo Luna, pasando su brazo por sus ojos soltando un par de lagrimas.

Kenai: Entonces yo no puedo ser tu único amigo?- Luna miró con sus ojos azules brillosos por las lagrimas sorprendida por lo que había dicho el tigre.

Luna: Tu quieres ser mi amigo? De verdad?.- Dijo incrédula, señalándose a si misma

Kenai: Si, por que no? Somos muy parecidos, los dos somos fuertes, somos felinos, tenemos pelo blanco y negro y seguramente tu eres feliz como yo, nada mas que no lo quieres demostrar.- Dijo Kenai sonriendo, lo cual la leoncita se rió y abrazó a su nuevo amigo.

Luna: Gracias, gracias, gracias.

Kenai: Lo vez, eres feliz y bonita.

Luna: Nunca nadie me había dicho bonita.

Kenai: En serio? Eres como un peluche que se puede abrazar muy fuerte.- Dijo Kenai abrazando y apretando un poco a la felina lo cual ella infló un poco los cachetes.

En eso apareció Li, mirando fijamente a los dos felinos hablando de cosas, se notaba que Kenai tenía un aire un poco infantil, lo cual lo hacía llevar bien con los niños.

Li: Hola Kenai, parece que ya conoces a la pequeña Luna.- Los dos felinos miraron a la cabra.

Luna: Hola señora Li, conoce a mi primer amigo Kenai?.

Li: Si lo conozco, ayer me pidió estancia por la noche a cambio de arreglar las puertas pequeña.

Kenai Hablando de las puertas, cuales son las que hay que arreglar?

Li: No quieres desayunar primero?

Luna: Si! Quédate a desayunar porfavorcito.

Kenai: Me encantaría, pero tengo que irme en cuanto antes.- Kenai vio a cara de desilusión y tristeza de la pequeña leoncita, no dijo nada y se subió a una rama del árbol y se recostó sobre ella.

Kenai estaba viendo como se fue Luna al árbol, triste, lo cual le generó confusión.

Li: Ven Kenai, te diré donde están las puertas.- Fueron caminando hacia un cuarto donde habían unos cuantos muebles rotos, le señaló cuales son las puertas que debía arreglar.

Kenay: Creo que solo me llevara una hora y media.

Li: Bien, aquí a la derecha están las herramientas, yo voy a llamar a los niños para desayunar, cualquier cosa que necesite estaré en la cocina.

Kenai: Está bien, en un rato tendré las cosas listas, pero una pregunta.

Li: Dime

Kenai: Por que Luna se puso así de triste? La veía decaída.

Li: Como veras, no tiene una buena relación con los niños de aquí, y como eres su único amigo, bueno… será que no quiere que te vayas por que estará sola y sin amigos de vuelta.

Kenai: Mmm, ya veo, en un rato tendré todo listo y me iré.- La cabra de retiró y Kenai vio que en el árbol se encontraba Luna, parecía pensativa.

Kenai estuvo trabajando por una hora, llevo menos de lo que creía, pero estuvo pensando en algo que podía cambiar muchas cosas, pero a la vez le podía hacer feliz. El sabía que estaba haciendo lo mejor y lo correcto, como le había enseñado sus maestros.

El tigre fue hacia la cocina, donde los niños terminaban de desayunar, solo quedaban unos pocos, Li estaba al fondo junto a dos cabras mas limpiando los platos, tazones, tasas.

Kenai: Señora Li, ya he terminado de arreglar las puertas que necesitaba.

Li: Tan rápido?!

Kenai: Si, estoy un poco apurado, así que decidí ir mas rápido.

Li: Está bien, te acompañaré hasta la salida.

Kenai: No hay problema, excepto que necesito decirle una cosa.- Kenai le susurró algo al oído de la cabra, lo cual ella solo sonrió.

Los dos caminaron hacia la salida y se toparon con el árbol donde Luna estaba recostada, mirando a Kenai.

Luna: Has venido para despedirte?- Dijo Luna con desilusión.

Kenai: Si, vengo a despedirme Luna excepto que rechaces mi propuesta.

Luna: Que propuesta?

Kenai: Luna… te gustaría que te adopte como mi hermana menor?- La leoncita abrió grande los ojos y abrió un poco la boca de lo sorprendida que estaba.

Luna: En… en… ENSERIO!?- Kenai asintió.- Claro que quiero! Ahora eres mi hermano mayor!- Luna se abalanzó a Kenai, abrazándolo del cuello y llorando por la emoción.

Kenai: Ve a buscar tus cosas que debemos irnos.

Luna se despegó del abrazo y se fue corriendo hacia su habitación y en muy poco tiempo volvió con bolso y se subió a los hombros de Kenai.

Luna: Estoy lista hermanito., adiós Li, te prometo que vendré a visitarte algún día.

Li: Adiós pequeña, te extrañaré.

Kenai: Bueno, nos vamos, adiós.- Kenai y Luna se fueron del orfanato y llegaron a la salida del pueblo.

Luna: Una pregunta, a donde iremos?

Kenai: Al Valle de la Paz.

Luna: Donde están la Maestra Tigresa y el Guerrero Dragón?!

Kenai: Exactamente, por que lo preguntas?

Luna: Por que la Maestra Tigresa es mi idola, soy su fan numero 1! Es la mejor maestra de Kung Fu y es súper hermosa, quiero ser como ella.- Kenai sonrió por la respuesta de Luna.

Los dos felinos se fueron caminando por el sendero que guiaría su nuevo destino. Mientras que muy alejado de ese lugar, en una montaña había una gigante guarida oscura, donde se ubicaban muchos lobos, felinos, gorilas, bueyes, etc, todos eran oscuros.

El aura de maldad rondaba por esa guarida, donde al parecer se fabricaba las famosas armas de las que hablaba Tong Zhi, lo cual, el estaba en un trono muy alto, negro con rojo y naranja con cuernos.

Tong Zhi dirigía la mirada al frente, tenía una mirada de enojo, pero perdida. En eso un leopardo apareció al frente de el.

Leopardo: Señor Tong Zhi, El Palacio de Jade recibió y al parecer ya leyó su carta señor.- Dijo el leopardo con una reverencia.

Tong Zhi: Bien hecho, ahora solo falta empezar esto, pero todavía no, necesito tiempo, aunque necesito asustarlos, para que puedan prevenirse un poco, de esa manera tendrán miedo de cuando yo tome el puesto en el que mi padre debía estar.

Leopardo: Desea actuar de alguna forma ante su pedido señor?

Tong Zhi: Mmmm, bien, prepara una tropa de quince soldados, que se dirijan ahora al Valle de la Paz, su objetivo es asustar a los habitantes y a los maestros del palacio de jade, roben, maten a un par de personas, no lo se.

Leopardo: Medio de transporte de los soldados?

Tong Zhi: Que vayan en carrosa, será mas rápido, hoy a la noche tienen que estar.

Leopardo: Todo listo señor, en quince minutos las tropas iniciarán el viaje.- El leopardo se retiró, la mirada perdida del pavo real siguió, pero esta vez, sonrió maléficamente.

Tong Zhi: Esto acaba de empezar, China será destruida.

Y bien., ya termine el capitulo, antes de que se pregunten, en este capitulo "pequeño" no integre nada de los que están en el Valle de la Paz, ya que planeo que en el próximo capitulo que sea de ellos prácticamente, así que no se desesperen jeje.

Ojalá les haya gustado la idea de aparecer a Luna, me parece una leoncita muy tierna, lo cual se supone que es tierna, no?

Reviews:

AlienHeart1915: Jeje, se supone que no es generar muchas dudas de quien será, uno se da cuenta solo por el principió, es muy difícil confundir a la gente de ahora con eso, escribir algo enigmático y sorpresivo puede resultar muy difícil jeje. Ojalá te guste el fic.

AloiaCamille: Me alegro que te guste el fic :D

Aquí se despide CrWolf