ADVERTENCIA: leve lime
De cosas que endulzan la vida
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II: Secretos
[Jou/Mimi – 440 palabras]
Canción: Do you want to know a secret? – The Beatles
Summary: El secreto de los pequeños placeres de la vida, el secreto de querer y ser querido, el secreto de que ser feliz es fácil, Jou quiere decírselo, pero el cabello de Mimi le causa estornudos.
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Ser feliz era sencillo, siempre era sencillo, según la filosofía de Mimi. Ella era de las que encontraba la felicidad hasta en las más pequeñas e insignificantes cosas, desde una bonita maceta de flores, hasta noches despejadas en invierno. Contrario a creencias populares, Mimi resultaba asombrosamente fácil de contentar. A su lado, se sentía un poco más sencillo y dejaba de ser una estructura organizada, ser él, sin más. Disfrutar cosas que antes lo agobiaban o no les encontraba el sentido.
A veces, vuelve a ser la estructura organizada de siempre y ella estira las manos y lo devuelve a la cama para quitarle los anteojos, despeinarlo y hacerlo reír. Y como nunca, Jou era capaz de reírse, no por las cosquillas de su cabello en el cuello o sus besos en sus clavículas, simplemente reírse de esos secretos que sólo ellos dos conocen. Mimi vuelve simple las cosas complejas y le permite relajarse, pelean como cualquier pareja y a veces, ninguno desea ceder, pero los conflictos se resuelven tan rápido como llegan, porque a ella no le gusta fruncir el ceño y él prefiere evitarse dolores de estómago.
Se divierte tratando de descifrar la curva de su cintura o tratando de asimilar porqué su piel es tan suave a su tacto y sus risas lo llenan todo, Mimi se ríe de su amante nervioso y Jou no puede evitar sonreírle a la chica desnuda bajo él. El secreto de los pequeños placeres de la vida, el secreto de querer y ser querido, el secreto de que ser feliz es fácil, quiere decírselo todo y sólo se enreda con sus cabellos de miel y estornuda porque dichos cabellos le han tocado la nariz. Mimi estira la mano hasta la mesa de noche y le alcanza un pañuelo, encogiéndose de hombros. Ella cambia la posición y se quedan recostados de lado, mirándose a los ojos.
Quizá, los secretos ni siquiera necesitan decirse en voz alta. No es un secreto en sí, pero se lo dice al oído como si fuera uno, como si fuera el más delicado de todos los secretos de este delicado mundo.
—Te amo —dice como si ella no fuera consciente del secreto más bonito del mundo y atrapa su cabello entre sus dedos.
—Pero yo te amo desde antes —susurra ella, muy cerca de su boca, con sus narices pegadas, ella le cuenta otro secreto.
—Pero yo te amo mucho más —devuelve los susurros, a punto de besarla, apenas moviendo los labios.
Y se vuelven a reír, dueños de todos los secretos y verdades del universo, porque del amor que simplifica las cosas, sólo ellos dos saben.
(2)
Y bien, segunda viñeta subida. Tengo dos viñetas más y una medio ideada.
¡Gracias por leer!
Carrie.
