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Boda a la Francesa.
Harry estaba seguro que la actitud de su Tío Vernon se debía a que Tía Petunia misteriosamente lo retenía cada vez que este quería agredir a Harry o a alguno de sus amigos.
Últimamente El Profeta se la pasaba nombrando más de lo normal a Harry como el "ELEGIDO", Harry suponía que era por ordenes de Scrimgeour para que Harry aceptara su petición.
Esa mañana Harry se despertó por el ruido que hizo algo que pegó contra la ventana.
-¡Eres una amenaza Errol!- exclamó Ron que al parecer se había despertado de un brinco de la cama de Harry (Harry dormía en un sofá cama que Dudley había estropeado en su ausencia como todo lo que iba a parar al cuarto de Harry)- No se como mis padres te permiten volar todavía.
Harry buscó sus lentes en el buró, hasta que los halló.
-¿Qué sucede?- preguntó bostezando.
-Es la invitación oficial a la Boda de Bill y Fleur...- Ron parecía anonado, sostenía en su mano el sobre de color plata con una buena caligrafía.
-¿Cuándo es?
-Es...- Ron abrió la carta y la leyó rápidamente- el día...¡es la próxima semana!
-¡Vaya!- exclamó Harry- es casi imposible de creer que se celebrará una Boda en medio de esta Guerra...
La puerta del dormitorio se abrió y por ella entró Hermione, que llevaba con ella un ejemplar del Profeta Matinal.
-Buenos días Hermione- saludaron los dos amigos al unísono a la chica.
-Buenos días chicos, aunque el clima esta muy feo, no hay cambio desde el día que dejamos Hogwarts- eso era cierto, los días habían sido nublados y fríos, y eso que estaban a mitad de pleno verano.
-¿Alguien que conozcamos ha muerto?- preguntó de inmediato Ron, aunque en los últimos días no había habido ninguna señal de ataque, eso significaba que pronto lo habría.
-No- respondió Hermione- pero se encontró algo referente a ti, Harry.
-¿Qué cosa?- Harry estaba alarmado, "¿Y si ya saben lo de la profecía?" pensó.
-Es sobre... Dumbledore- Hermione parecía haber captado el mensaje que Harry había formulado en su mente por la expresión en su rostro.
-¡Los Horcruxes!- exclamó de inmediato.
-No, nada de eso...- siguió Hermione, Harry quería pensar en que podría ser- es que... tu eres su... Heredero.
-¿Qué!
-Si, bueno..., al parecer encontraron su testamento, para reclamar lo que te pertenece por derecho- agregó Hermione- el día de tu décimo séptimo cumpleaños debes presentarte en el Ministerio.
-¡Vaya, Harry!- Ron lo miraba entusiasmado- ¿crees que lo que te haya dejado te sirva para la búsqueda de los Horcruxes?
-Si, tal vez, no lo se...- Harry estaba absorto en sus pensamientos ¿Qué le habría dejado Dumbledore¿Con eso podría recuperar el resto de los Horcruxes¿Le habría dejado algo que lo ayudaría vencer a Voldemort a la hora de ir por el más peligroso y el último de los Horcruxes?
-Y ¿qué es eso, Ron?- la voz de Hermione sacó a Harry de sus pensamientos.
-¡Oh! Es la invitación a la Boda de Bill y Fleur- dijo Ron- aunque yo tenía la esperanza de que después de todo no se diera- agregó de inmediato Ron.
-Pero al final vas a tener que aceptarlo¿no?- dijo Hermione.
-Fleur no es tan mala- recordó Harry- es que es muy...
-Flema...- murmuró Ron con lo que Harry rió, esa frase le hizo recordar a Ginny... "¿Cuándo podría besarla de nuevo¿Por qué todo era tan difícil?" a Harry le pasaban constantemente esos pensamientos por la cabeza.
-¡El desayuno!- gritó Tía Petunia, el ruido de las puertas cercanas hizo suponer a Harry que Dudley y Tío Vernon ya habían bajado.
-Bajemos, me muero de hambre- dijo Ron- espero que esta vez haya algo mas... abundante. No se como lo has soportado Harry...
Harry sonrió, su amigo si que era glotón. Los tres amigos (una vez después de que Harry y Ron se cambiaran) bajaron a desayunar. Tía Petunia iba a llevar la jarra de jugo a la mesa cuando pasó algo inédito.
-No se moleste- dijo Ron a Tía Petunia-Accio jarra- acto seguido la jarra salió volando en dirección a Ron.
En ese momento sucedió lo que Harry temía. Tío Vernon estaba rojo de ira, Dudley salió corriendo agarrándose las nalgas con las manos, una proeza difícil teniendo en cuenta cuanto había engordado, y Tía Petunia parecía a punto de llorar.
-Lo... lo siento- se disculpó Ron.
-¿QUÉ LO SIENTE¡¿QUÉ LO SIENTE!- gritó Tío Vernon- ¡CLARO QUÉ LO VAS A SENTIR!
-Vernon...- Tía Petunia agarraba suavemente el brazo de su esposo.
Harry estaba desconcertado ante la actitud de su Tía Petunia. Nunca antes lo había tratado así.
-Lo siento mucho- repitió Ron- sólo quería ahorrarle el trabajo.
-No te preocupes muchacho- dijo seria Tía Petunia- Dudders cariño, no pasa nada pichoncito, baja a desayunar.
Dudley entró con cara de pocos amigos en la cocina. Parecía que fuera a ser condenado a muerte por la forma en la que caminaba.
La mañana pasó placentera después del incidente, nadie en la casa de los Dursleys habló sobre ello. Con forme iban pasando los días Harry percibía a Tía Petunia más triste, normalmente ella se dedicaba a espiar a sus vecinos a través de la ventanita de la cocina, pero ahora era como si no le interesara. Harry no le dio mucha importancia, así que se dedicó a ordenar su baúl y a guardar sus pertenencias en este, parecía que tenía demasiadas cosas, Hermione tubo que ayudarlo a que las cosas encogieran y cupieran en perfecto orden en el baúl. Mientras Ron ayudaba a encontrar cosas por donde menos se las imaginaban, uno de esos días encontró uno de los libros de Lockhart debajo de la cama. La semana pasó sin ningún tipo de problema, Harry y sus amigos se la pasaban el día afuera, de vez en cuando con la Sra. Figg, con la que habían acordado usar polvos Flú para trasladarse a La Madriguera, en las comidas, procuraban comer a antes o después de Tío Vernon y Dudley.
Ron que nunca antes había ido al Valle de Godric ya quería conocerlo, pues le habían hablado maravillas del lugar, Hermione recordaba haber leído una leyenda del Valle de Godric en algún lado, pero no se acordaba, Harry supuso que debía ser la leyenda de cómo él siendo bebé había sobrevivido al ataque de Lord Voldemort, Hermione dijo que esa no era la leyenda que había leído, que cuando se acordara se la contaría. En cuanto a Harry las emociones no dejaban de surgirle cuando menos se lo esperara, a veces le agarraba tristeza, por dejar el lugar donde había crecido, y por extrañar Hogwarts, nada era igual sin Dumbledore, otras veces se ponía alegre, pues vería la tumba de sus padres, y visitaría el lugar donde había nacido. Ese sentimiento hacía que no se olvidara lo que le había prometido a Dumbledore, todos los días cargaba consigo el Horcrux falso para recordar el tamaño del compromiso. Fue hasta entonces donde Harry entendió que Dumbledore era un hombre común como él mismo, que podría se un gran mago como él lo empezaba a ser para los ojos de muchos otros magos, pero no dejaba de ser un hombre normal que cometía errores, como cualquier otro, Harry ya no era un niño, era un hombre con una meta fija, él había aprendido a ser lo que era gracias al hombre que lo cuidó, y ese era Dumbledore. Harry hubiera querido aprender más cosas con él, pero entendía el porque se había ido, era el turno de Harry de demostrar lo que su mentor le había enseñado, era la etapa final de algo que había iniciado hacía casi 17 años.
La última noche de Harry en Privet Drive tubo un suceso extraño. Él y sus amigos se hallaban cenando cuando Tía Petunia entró en la cocina y le dirigió unas palabras a Harry, el rostro de Tía Petunia se veía triste.
-Harry..., necesito hablar..., contigo...-Tía Petunia miró a Ron y a Hermione que entendieron el mensaje y salieron de la cocina a toda prisa- Harry, se que nunca hemos tenido una buena relación de Tía y Sobrino- Harry asintió- pero..., quiero que sepas que..., te quiero- Harry vio una lágrima recorriendo el rostro de su Tía, nunca antes la había visto así- y quiero que sepas también que pase lo que pase yo te estaré apoyando, tiempos difíciles están pasando Harry, la gente a veces no sabe si optar por lo fácil o lo correcto, Harry este tiempo será difícil para ti, yo confió en que todo te saldrá bien..., esto...- Tía Petunia sacó de su bolsillo un a carta como la que Harry había recibido por primera vez hacía 7 años- te pertenece, es la carta que el hombre que vino el año pasado nos dejó junto contigo hace casi 17 años.
-Gra... gracias- Harry tomó la carta y vio la letra de Dumbledore en ella, traía el escudo de Hogwarts y estaba escrita con la usual tinta verde. Harry la abrió...
31 de Octubre.
Estimados Sr. y Sra. Dursley:
Se que esto lo tomarán un poco mal, me dirijo principalmente a usted Sra.Petunia Dursley Evans para comunicarle los acontecimientos que tuvieron lugar esta misma noche en casa de su ahora difunta hermana Lily Potter Evans. Esta noche en el Valle de Godric ha habido una serie de sucesos que involucran a su hermana, cuñado y sobrino. Por desgracia su hermana falleció junto con su esposo, a causa de una maldición mortal, el único sobreviviente es su sobrino Harry James Potter, un mago poderoso y tenebroso atacó a su hermana y a su familia, el nombre de este es Lord Voldemort, por el momento, las cosas indican que él ha desaparecido cuando se enfrentaba a su sobrino de apenas 1 año de edad, la causa de que este mago haya querido atacar a su sobrino es por una profecía formulada hace un año atrás. Petunia le pido que lo cuide y proteja hasta que tenga la edad para ir al Colegio y que lo acepten en vacaciones a partir de su décimo primer cumpleaños, Harry debe permanecer con ustedes, debido a que su madre le protegió al dar su sangre para que no le sucediese nada, al ser usted el único pariente vivo de su sobrino, usted adquiere todo compromiso con él. Harry debe quedarse con ustedes hasta que cumpla la mayoría de edad.
Gracias por su comprensión.
Atte.:
Albus Dumbledore
Director de Hogwarts.
Harry entendió por fin el miedo de Tía Petunia. Harry hizo algo que nunca había hecho abrazó a su Tía, le dio las gracias y se alejó para contarles lo sucedido en su dormitorio a Ron y a Hermione.
-...¡Pero entonces ella sabia la existencia de Dumbledore!- dijo Hermione una vez que Harry termino de contarles.
-¿Por qué nunca te dijo nada?- Ron parecía a punto de querer golpear a los Dursleys.
-No se, será que no querían que fuera mago, ya ven como aborrece Tío Vernon la magia...
-Tal vez..., bueno será mejor que nos durmamos, porque mañana tenemos que irnos a lo de la Sra. Figg...- dijo Hermione- Buenas Noches- Hermione les dio un beso a sus amigos (Ron se puso colorado) y se marchó a su habitación.
-Buenas Noches, Ron- se despidió Harry con una sonrisa, él sabía que a Ron le gustaba Hermione, pero era una pena que no se lo dijera.
Esa noche Harry volvió a soñar con una copa, un medallón, una serpiente, un objeto que no veía y con Dumbledore que le entregaba un montón de cosas, con las cuales veía que los objetos desaparecían, de golpe se despertó cuando vio una luz verde y alguien que se reía de forma siniestra, se despertó agitado para darse cuenta de que estaba ya amaneciendo. Harry se vistió y se puso sus gafas y esperó a que Ron despertara una hora más tarde.
-Buenos... Días Harry- bostezó Ron, al despertarse.
-Buenos días- le respondió Harry.
Ron se vistió, Harry y él guardaron sus piyamas en sus respectivos baúles y bajaron a desayunar por última vez en Privet Drive. Hermione bajó unos minutos después.
-¿Alguien que conozcamos ha muerto?- preguntó Ron como todas las mañanas.
-No, por suerte, todo está tranquilo...- dijo Hermione, el clima había mejorado un poco en los últimos días.
-¿A qué hora dijo la Sra. Figg que debíamos estar allá?- preguntó Ron
-En una hora- respondió Hermione sirviéndose una tostada.
En una hora Harry estuvo listo para despedir la casa en la que había crecido. Se despidió de Tía Petunia con un beso y un abrazo, mientras Dudley lo miraba seriamente como Tío Vernon, que para sorpresa de Harry le deseó suerte. Ron y Hermione se despidieron agradecidos, sin encontrar respuesta, Harry arrastró su baúl y la jaula de Hedwing que estaba vacía (ya se encontraba en La Madriguera con Pig) y se dirigió con sus amigos a la casa de su vecina Squib.
La casa seguía oliendo a repollo, tal como todas las veces que Harry la había ido a visitar.
-Buenos días muchachos- los saludo la Sra. Figg.
-Buenos días- respondieron al unísono.
-Molly me escribió para decirme que ya se pueden trasladar..., pasen es por aquí- les señaló la chimenea y les dio un tarro lleno de polvos Flú.
Ron fue el primero, agarró una pizca de Polvos Flú y dijo claramente "La Madriguera" y desapareció entre las llamas verdes...
-Harry...- lo llamó Hermione- yo...
-No has usado nunca Polvos Flú- terminó la Sra. Figg, con lo que Hermione asintió- bien tomas una pizca de los polvos, los arrojas a la chimenea, claro estando tu dentro de ella, como viste a Ron y pronuncias claramente tu destino, en este caso La Madriguera... ¿entendiste?- Hermione asintió.
-Hermione debes pronunciar claramente si no aparecerás en otro lado ¿vale?- le advirtió Harry, su amiga asintió, tomó una pizca de Polvos Flú y se metió dentro de la chimenea...
-La Madriguera- gritó claramente Hermione después de arrojar los polvos Flú, y esta desapreció...
-Bien Harry, suerte...- le dijo la Sra. Figg.
-Gracias, adiós.
-Adiós, Harry- Harry tomó una pizca de Polvos Flú y los lanzó a la chimenea.
-La Madriguera- Harry sintió como daba vueltas a través de las llamas verdes. Harry cerró sus ojos, agarró fuerte su baúl, minutos después aterrizó en el suelo de La Madriguera donde Hermione, Ron y la Sra. Weasley lo recibieron, Hermione tenía un tono verdoso en la cara.
-Hola, Harry querido- la Sra. Weasley lo ayudó a levantarse.
Harry se sacudió la ceniza.
-Hola Sra. Weasley.
-Iré a mandarle una lechuza a Arthur, mientras suban su cosa, Hermione, Ginny y Luna están arriba.
-¿Luna Lovegood?- preguntó Ron.
-Si, Luna se quedará estas vacaciones con nosotros, Neville llega mañana, su abuela nos lo encargó...- la Sra. Weasley salió de la sala a la cocina.
-Será mejor que subamos...
-¡Harry!- lo llamó emocionada la dulce voz que Harry había querido escuchar durante la última semana..., era Ginny.
-Hola Ginny- Harry abrazó a la chica- ¿cómo estas?
Ginny le sonrió.
-Bien, sin ningún ataque...- lo miró seriamente.
-Ginny ahora no...- le dijo Harry entendiendo la mirada de su amada.
-Hola Harry- le saludo Luna, que había saludado ya a Ron y a Hermione.
-Hola Luna.
-Subamos las cosas- dijo Ron- si no se van a quedar aquí.
-¿Te quedaras para la Boda de el hermano de Ron y Ginny?- le preguntó Harry a Luna.
-Si- respondió esta con aire soñador- mi padre irá también, pero sólo un momento ¿sabes? Ahora es miembro de la Orden del Fénix.
-Felicidades- le dijo Harry- ¿quién dirige ahora la Orden?- preguntó mientras subían sus cosas.
-Tal vez McGonagall- dijo Ginny- ya ven ahora es la Directora de Hogwarts, aunque digan que ese puesto es de Dumbledore...
-Seguro- dijo Ron.
-Tengo entendido que es OjoLoco, pero no se...- dijo Luna
-¿Moody?- preguntó Hermione- no lo creo, aunque..., podría ser...
Harry entró en la habitación que era de los gemelos, allí colocó sus cosas, Ron subió un piso más y Hermione, Ginny y Luna fueron al de Ginny, minutos después los cinco amigos bajaron al jardín.
-Tonks y Lupin ya son novios- dijo Ginny.
-Me alegra por ellos...- dijo Hermione.
-¿Así que ustedes tres no irán a la escuela este año?- cambió de tema Ginny mirándolos seriamente.
-No- respondió Harry, Luna lo miraba interesada.
-No iremos...- repitió Ron
-¿Por qué?- Luna los miraba curiosa.
-Asuntos de Dumbledore- respondió Hermione.
-¿Qué asunto...?- Ginny estaba muy interesada en saber a donde iban su hermano y sus dos mejores amigos.
-Te lo diré a su momento- dijo Harry cortando la conversación- y...¿cómo están Fred y George?
-¡Oh!- respondió Ginny desconcertada al ver que le habían cambiado la conversación- vienen seguido...
-¿Percy se disculpó?- quiso saber Ron
-No- dijo Ginny.
-¡Ya ves Hermione!- exclamó Ron- ¡si no me hubieran prohibido irle a pegar cuando podía...!
-¿Tu hermano es el ayudante de Ministro?- preguntó Luna.
-Si- respondieron Ron y Ginny.
-Se ve que es...
-...Muy tonto- terminó Ron.
-Pues..., si, porque tiene una familia muy bella y no la cuida- Luna siempre daba puntos de vista que a veces eran muy realistas y crueles- ¿Has vuelto a ver a McLaggan, Hermione?- Luna la miró pícaramente, Ron miraba a Hermione como molesto.
-No, y no lo pienso hacer...- respondió sin mirar a Ron que le sonrió.
-¿Y qué me dices de LAVANDER?- le preguntó Ginny a su hermano.
-Ni me la nombres..., y ¿qué hay de ti y Harry?- Ginny y Harry se pusieron rojos.
-Se terminó, hasta que la Guerra acabe- dijo Harry de manera decisiva, Luna los miraba como con tristeza.
-Pero..., Ginny se sabe cuidar, Harry, no le va a pasar nada- dijo Luna.
-No me quiero arriesgar...
-Tiene razón Harry, Ginny- dijo Hermione- estos momentos son muy difíciles, y tu no puedes hacer magia por ser menor de edad...
Ginny bufó.
-¡A comer!- los llamó la Sra. Weasley.
Los amigos se dirigieron a la cocina, donde ya estaban Fleur, Bill, Charlie, Lupin y Tonks.
-Hola chicos- los saludó Tonks, que aquella mañana llevaba el cabello de color rubio y largo, con lo que parecía la hermana mayor de Luna.
-Hola- respondieron al unísono.
-¿Qué hay?- los saludó Bill, cuyo aspecto no era mejor que la última vez que Harry lo había visto.
-¡Hola, Haggy>>!- lo saludó Fleur
-Hola...- Harry se sentó en la mesa.
-¿Cómo te fue con tus tíos Harry?- le preguntó Lupin.
-Bien...- de repente Harry sintió en su bolsillo el medallón y se le ocurrió una idea...- Lupin ¿conoces a un tal R. A. B.?
-¿R. A. B.?- preguntó Tonks que los había escuchado, Ron y Hermione miraban a Harry extrañados.
-Si, R. A. B. ¿lo conocen?
-Me suena...- dijo Tonks- ¿dónde lo viste o leíste?
-En algo..., que encontré sobre... Voldemort- varios dieron un respingo al oír ese nombre.
-¿Sobre Quién-Tu-Ya-Sabes?
-Si
-Me suena, pero no recuerdo...
La Sra. Weasley los interrumpió cuando puso la comida en la mesa, vaya que estaban hambrientos Ron, Hermione y Harry, pues no les daban mucho que digamos en la casa en la que había vivido Harry.
Los siguientes días en La Madriguera fueron muy movidos, ya que se acercaba la Boda, la Sra. Weasley le pidió a su Tía Muriel que le prestara la tiara que habían hecho unos duendes, Ginny, Luna y Hermione habían sido tomadas por Fleur como "niñas flor", mientras que llegaba su hermana Gabrielle. Harry, Ron y Neville (que había llegado la mañana después de que llegaran Harry, Ron y Hermione), fueron colocados por la Sra. Weasley como ayudantes en la casa, se la pasaban todo el día limpiando y poniendo mesas que Moody y Proudfoot habían conseguido, se esperaba una larga lista de invitados (todos por parte de la familia Delacour, la cual según Fleur era muy sofisticada).
Por fin el gran día llegó, Harry, Ron y Neville tuvieron que ponerse túnicas de gala (Harry se compró una nueva ya que la vieja no le quedaba y como Ron había crecido su túnica nueva no le quedaba, así que por la ocasión se compró una que le gustara). Hermione, Ginny y Luna se vistieron de rosa, mientras que Gabrielle, quien había llegado un día antes junto con su madre, vestía una túnica plateada, la chica había cambiado mucho desde que Harry la había visto en el Torneo de los Tres Magos, era muy parecida a Fleur, sólo que su cabello era un poco castaño. A Harry le pareció que Ginny era la chica flor más bonita que él había visto. Aunque desde que Gabrielle había llegado se mostraba muy molesta con Harry, pues hablaba mucho con esta.
-Muchachos¿ya están listos?- la Sra. Weasley vestía una túnica azul que le sentaba muy bien.
-Si- respondieron los chicos.
La Misa se celebraría en la Iglesia de Ottery St. Catchpole. Harry, Ron, Neville, Ginny, Hermione y Luna junto con Fred, George, Charlie, Tonks, Lupin y el Sr. Weasley, fueron los primeros en llegar a la Iglesia, Bill llegaría acompañado por la Sra. Weasley, y Fleur por su papá, que era una persona muy rara en apariencia, tenía el pelo castaño como el de Gabrielle, llevaba gafas y era como modelo de una de las revistas muggles que la Tía Petunia siempre compraba para chismear de los famosos.
-¿Quiénes vendrán?- preguntó Luna a Ginny- mi padre dijo que llegaría para la comida...
-Vendrán primos y hermanos de papá y mamá, creo que Fleur invitó a unos parientes de ella y a Viktor Krum...- cuando Ginny dijo esto miro de soslayo a su hermano, que parecía a punto del colapso, Hermione se puso muy roja- también vendrá el Ministro..., papá tubo que invitarlo...- dijo Ginny, Harry sabía lo que ella estaba pensando, no dejaría de fastidiarlo con lo mismo.
Varias personas llegaron, una de ellas fue la Tía Abuela Muriel, que a pesar de ser una mujer grande era muy hermosa, uno de los hermanos del Sr. Weasley que tenía aspecto de despiste y arrogancia, pero era una persona muy divertida, el Abuelo Weasley, que era muy gracioso y decía puras cosas sin sentido alguno. Ginny explicó que el primo segundo de su mamá, el que era abogado, no había querido saber nada con los Weasley como Percy, este tenía una hija bruja llamada Mafalda, que según Ginny tendría la edad de Gabrielle. Llegaron también Hagrid acompañado de Madame Maxime, Kingsley Shacklebolt, Ojo-Loco Moody, los Profesores McGonagall, Flitwick, Slughorn acompañado por Percy y el Ministro Scrimegeur (para desgracia de Harry) y para molestia de Ron, efectivamente había llegado... Viktor Krum. Harry no entendía bien porque Ron se molestaba tanto.
Finalmente llegó Bill acompañado por la Sra. Weasley, Ginny, Luna y Hermione entraron como niñas flor, Ginny lucía muy bonita con su túnica, Luna se veía más pálida pero estaba muy linda y Hermione se había hecho lo mismo que cuando fue el baile de Navidad aquella vez en Hogwarts, Ron no apartaba la mirada de ella. Gabrielle hizo su entrada triunfante se veía muy bonita con el cabello rizado y recogido, su túnica era de color rosa con bordes en plateado, y por fin llegó Fleur, lucía hermosa con la tiara que le había prestado la Tía Abuela Muriel y su vestido blanco con bordes plateados.
