NdA: Muy bien, voy a poner las cartas sobre la mesa. Sé que antes dije que esto era una parodia, pero al parecer hay más contenido crítico que cómico, por lo que este será un satirafic. Si algo les dio gracia es pura coincidencia, si ven algún parecido con la realidad es que viven una realidad muy retorcida. No me queda más que desearles una feliz lectura y feliz año nuevo.

Gracias a Gaby-ota por betear.


El prologo de un nuevo fic

Una Mary Sue siempre es bien recibida.

"Hola a todo el mundo", resonó en el interior de su cabeza. Sabía que eran las notas iniciales de la autora. Gracias al cielo que podía entenderla. "Aqui esta el inicio de mi nueva historia. Espero que noten que trabaje mas en el que en al anterior. Nuevamente pido disculpas por el mal rato y, como ya dije en el resumen, va dedicado a todos los miembros del barco pirata. Espero les guste". Espero les guste. ¿Había alguna especia de regla que estipulaba que los escritores de fics debían decir exactamente la misma línea¿Cuánto les podía costar idear otra más original? Bueno, al menos no había señales de jaqueca lo que significaba que la nota estaba bien redactada. Un alivio, sin duda.

"Voy a agregar un nuevo personaje a la trama. No se preocupen, no se trata de una Mary Sue". El momentáneo tono grave señaló la negrita con la que se remarcó el segundo "no", exaltando la negación.

Ella pensó que era demasiado bueno para ser verdad, ahora estaba segura de que iba a ser una Mary Sue. Crear una era un acto inconsciente y el que un autor advirtiera de antemano que su OC no lo sería, era el primer signo para adivinar que así sería.

Y encima pretende que caiga del cielo, se dijo mentalmente, considerando para sí que debían haber mejores formas de meter un personaje. Porque efectivamente eso había sucedido desde que había abandonado la oficina de Cocorumba, una caída libre por el cielo.

El viento feroz que se atravesaba en su camino le helaba el cuerpo con sus bruscas caricias, hasta el punto en que creía que ya no podía sentir su piel. Estaba cayendo de cabeza, siendo su sien el blanco de los golpes, obligando a sus brazos y piernas mantenerse quietos por temor a torcerse algo por simple y dura presión. No había visto todavía qué clase de ropa llevaba encima, pero por lo poco que lograba percibir era una chaqueta, o quizás un suéter, manga corta, y pantalones de gimnasia largos, lo que cual era de mucho agradecer, ya que le incomodaría bastante cruzar ese trayecto vertical en una falda. Aparentemente también tenía una cadena en el cuello, a juzgar por la sensación de metal frío en esa zona.

Analizó el zumbido en sus oídos y supuso que se hallaba a una gran altura, lo que quería decir que tardaría un buen tiempo antes de que por un casual milagro, proveniente de la mano de Ome, fuera salvada sin sufrir el menor daño. Se preguntó si no sería que se encontraba sobre el templo Xiaolin, porque entonces, siguiendo el desarrollo tradicional de los fics, los monjes la atraparían, alejándola de una muerte segura, y, si realmente era una Mary Sue, muy probablemente la terminarían alojando con ellos. Nada nuevo.

Sólo quedaba por cuestionarse una cosa. ¿Por qué rayos tenía una increíble comezón en la parte alta de su trasero?

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Jack Spicer se hallaba en el patio trasero de su mansión, reparando uno de los incontables robots caídos en su última batalla con los monjes Xiaolin. Cerca de él estaban amontonados los trozos de metal que había logrado recoger cuando todos se hubieron marchado, tras resultar dejarlo una vez más sin el Shen Gon Wu que se disputaban. En esa ocasión se había tratado de una especie de pelota de goma, capaz de crear una copia exacta del objeto que se quisiera, siempre y cuando fuera de madera, y cuyo nombre, "Chin Chexo", había arrancando una tremenda carcajada del pelirrojo cuando Omi, anticipándose a la victoria, había exclamado con energía:

-¡Sólo los guerreros honorables como nosotros merecen el "Chin Chexo"!

Por supuesto que el enano amarillo había estado lejos de comprender la gracia, o por qué sus compañeros enrojecían sus rostros como tomates hirviendo y le dirigían miradas nada disimuladas para que cerrara la bocota. Y por primera vez, Raimundo no se atrevió a aclarar su confusión, evitando en todo momento mirarlo. Por desgracia, mientras Jack se encargaba de impulsar al pequeño del agua a decir frases de doble sentido y burlarse de su ignorancia, Omi había conseguido sobrepasarlo con ágil destreza en su carrera Xiaolin y alcanzar el Shen Gon Wu en cuestión de unos minutos.

Luego de que el escenario de selva tropical volviera la normalidad, Jack podría jurar que el monje lo había mirado con tristeza mientras él se alejaba en el cielo ayudado por su mochila. El pelirrojo no había querido darle importancia a ese hecho, frustrado consigo mismo, deduciendo que lo hacía por lastima. Y después de haber perdido casi la totalidad de sus armas mágicas, comenzaba a creer que hasta él mismo se hubiera inspirado pena a sí mismo si fuera otro. En sus horas más pesimistas, se preguntaba el porqué se molestaba en aparecer en los duelos cuando ya era evidente que terminaría con el animo por los suelos y un Shen Gon Wu menos.

Se consolaba de a momentos sabiendo que aún poseía el Bastón de Mono, sólo para encontrarse con la cruel certeza de que era el único que le quedaba, junto al Velo de Sombras, ambos divertidos en esencia, pero no muy prácticos ante la Moneda de la Mantis y el Ojo de Águila en manos del contrario.

Dejó salir un suspiro dramático, alejando la llave inglesa de la tuerca que había estado tratando de ajustar sin éxito desde hacía un rato.

-Se ve exhausto, amo Jack-comentó robo-Jack mesero, flotando desde su espalda con su eterna sonrisa servicial pintada en su rostro de plomo. Jack ya no sabía el número de reparaciones que había efectuado en él hasta que finalmente se decidiera a no llevarlo a los enfrentamientos-. ¿No preferiría una rica limonada para refrescarse en este día caluroso?

Jack exhalo nuevamente el aire, restregándose el antebrazo sobre su frente sudada. Afirmar que ese día era sólo caluroso era ser bastante suave, en su opinión. Hubiera preferido trabajar encerrado en su laboratorio con el aire acondicionado a la máxima potencia, pero el motor ya se había sobrecalentado seis veces esa semana y Jack había perdido las ganas de construirle uno nuevo.

-Vale-aceptó el vaso que la maquina le ofrecía y se lo bebió de inmediato volcando el líquido directo en su garganta.

Los sensores visuales del robot se dirigieron un instante hacia arriba, para después posarse en su creador, que eructaba sin contemplaciones su satisfacción.

-Amo¿no piensa que debería ayudar a esa chica que está cayendo del cielo?

-¿Cuál chica?-preguntó Jack sin mucho interés.

-Esa, amo Jack-respondió la maquina estirando un brazo para señalar un punto justo sobre su cabeza.

Jack, extrañado, elevó la mirada hacia el cielo y diferenció, entrecerrando los ojos, lo que parecía ser un cuerpo naranja girando en círculos hecho una bola. En otras circunstancias no le hubiera provocado más que curiosidad, ya que un genio del mal sólo debía hacerse cargo de sí mismo, pero su atención se activó al percatarse de que la trayectoria de la presunta chica era precisamente hacia su cabeza. Su cabeza descubierta y preciada.

-Oh…

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Ella supo que su presentación se acercaba cuando sintió una fuerza tirar de su nuca, y la obligó a adoptar semejanza a un trompo en modo vertical. Los giros se volvieron rápidamente brutales y ella pronto tuvo la desagradable sensación de que su cerebro también se estaba moviendo en el interior de su cráneo, con una nauseabunda simultaneidad con su pobre estomago. Se encogió, concentrándose con todas sus fuerzas en no expulsar el jugo gástrico por la nariz y deseando con más fuerza que nunca a que quien quiera que fuese a ser su salvador se apresurara en ayudarla antes de que se le saliera por las orejas. El sabor de la bilis en la boca, anunciando un vomito cercano, no era reconfortante.

Entonces, de forma más brusca de la que hubiera esperado, percibió otra fuerza desconocida agarrar su pierna izquierda y los giros se detuvieron de golpe, provocando que todo su malestar se trasladara a su cabeza. Aunque ella ya podía imaginar qué es lo que había sucedido, su personaje insistió en avistar aquello la mantenía sujeta. Vio un pecho pintado para simular un traje de camarero con una corbata de moño debajo de la cabeza en forma de balde. Ella dio un rápido hacia su pie y comprobó que la mano de metal, enguantada en blanco (como Mickey, no pudo evitar recordar), la estaba agarrando del talón de las zapatillas blancas deportivas que llevaba calzadas. De paso aprovechó para mirar sus piernas, cubiertas por una prenda roja. También quiso ver qué tenía en la parte superior (o inferior, dada su posición) pero su personaje movió antes la cabeza para alcanzar una visión de la mueca sonriente, y un tanto perturbadora, de la maquina flotante. Los puntos negros que le debían de servir como pupilar al dizque rubio se dirigieron a su vez hacia su rostro.

Buscó en el interior de su mente el nombre del robot, que estaba segura había aparecido en algún episodio del canon, y no poco fue su desconcierto al descubrir que no lo recordaba. Bueno, eso era buena señal. Significaba que no haría de fanática enloquecida metiéndose en un fic a través del inodoro, o algún medio igualmente ridículo.

-Esta no es una manera muy amable de invadir propiedad privada¿no te parece?-repuso la voz de la maquina.

Ella temía abrir la boca y que se le saliera un órgano por ahí, pero al parecer su personaje no tuvo inconveniente en parpadear, quizá aturdida, y mandarle al robot una expresión desconcertada. Bien, probablemente le extrañase que un robot estuviera flotando sin ningún tipo de apoyo, y que fuera quien la salvara.

-¿Y cómo se puede invadir propiedad privada de una forma amable?

Había supuesto mal. Lo que había descolocado a su personaje eran las palabras dichas, no la fuente de éstas. Eso estaba fuera de lugar a su juicio. O la autora olvidó el hecho de que no era normal esa situación, o su personaje era enormemente ingenua. Ninguna de las dos opciones le gustó.

La imitación de mesero pareció meditar su pregunta, rascándose un borde de su cabeza de balde…con la misma mano con que la sujetaba.

-Mierda-masculló antes de que la gravedad la llevara a reanudar su caída.

Sin embargo, el duro golpe que se esperaba jamás se dio, porque cuando finalmente aterrizó en el suelo lo hizo con una imposible suavidad sobre sus rodillas y manos, emitiendo un agudo… ¿maullido?

Sin preocuparse por el lugar donde había caído, que habría sido lo esperado, su personaje se sentó parsimoniosamente en el suelo con las piernas flexionadas a los lados como una rana, y su mano derecha subió a rascarse algo encima de su cabeza. Entrañablemente, ese contacto le provocó un estremecimiento placentero en su columna y una curiosa sensación en su garganta que en realidad no le molestó.

-¿Quién…quién eres?-titubeó una voz detrás de ella.

Se giró. Jack Spicer la miraba con expresión confundida, tirado en el césped. Al parecer se había apartado de un salto desde su sitio para evitar la colisión. Sintió sus labios ser estirados en una sonrisa que imaginó era de amabilidad.

-Hola-rayos, tenía dejo aniñado-. Mi nombre es Demona-curioso el nombrecito-. ¿Y tú, cómo te llamas?

Jack pestañeó, descolocado.

-Jack…Jack Spicer, joven genio del mal-parecía perplejo-. Disculpa, pero ¿eso es un disfraz?

El pelirrojo señaló algo en su coronilla, y Demona volvió a palpar un punto superior al de su cabeza, y, a pesar de que interiormente estaba segura de que no habría nada ahí, claramente se dio cuenta de un ligero cosquilleo en una zona trasera de su oreja.

-No, tontito-respondió alegremente, aunque no entendiera de dónde venía-. Estas son mis orejas y mi cola de verdad. Nací así-continuó con toda la simpleza del mundo, mientras su mente gritaba una blasfemia contra todo el continente japonés y sus malditos dibujantes.

¡La habían convertido en una condenada neko (1)! Lo que quería decir que la insistente picazón al final de su vértebra debía ser la tela del pantalón alrededor de la base de una cola. Maravilloso.

De pronto, su estomago lanzó un exagerado rugido.

-Tengo hambre-¿por qué¿Por qué tenía que decir eso como una niña de kindergarten?-. ¿Por casualidad no tendrás un poco de leche?

¿Sin explicar por qué cayó del cielo¿Sin excusarse por casi aplastarlo¿Sin un por favor, siquiera? Esos modales eran del tipo de los que no envidiaba.

"Bueno este fue el prologo de mi nuevo fic"oyó en su cabeza, y la sorpresa no le permitió reaccionar. ¿Tan rápido se terminaba¿Y cómo carajo había terminado ahí? "Espero que les aya gustado. Explicare mejor las cosas en el proximo capitulo. Hasta la proxima. Ome Black"

Entonces su cuerpo percibió la liberación de la narración que supone el final, y esta fue tan imprevista, que Demona sólo pudo bajar las piernas, dejando que el peso de su cuerpo se concentrara completamente en su trasero. Lo que fue una estupidez, porque su cola se vio aplastada y, para alguien que no estaba acostumbrada a tener un quinto apéndice, el dolor veloz y punzante fue como si le doblaran un hueso.

-¡Mierda!-exclamó, en parte adolorida, en parte sorprendida, apresurándose a erguirse en sus rodillas, volteando la vista hacia atrás.

No se había equivocado, lo que estaba saliendo de un hueco hecho en sus pantalones era una cola de gato, roja y peluda. Ni siquiera le gustaban esos molestos mininos y ahora resultaba que era mitad felina. Maldita fuera Cocorumba, de seguro ella lo había sabido. Siempre lo sabía.

-Fantástico-siseó, haciendo una autentica mueca de fastidio.

Jack Spicer, mientras tanto, vio el imprevisto cambio, demasiado impactado para asimilarlo. Se recompuso como pudo, considerando para sí que esa mitad-gato era bipolar.

-¿Vas a decirme ahora por qué caíste del aire y casi me matas, o tengo que preguntarlo?

Demona volvió a mirarlo, y al momento se avergonzó de la terrible mala impresión que Ome la había hecho dar.

-¿Me creerías si te digo que no lo sé?-intentó con sinceridad.

Se supone que ella se enteraba de la historia de su personaje a medida que avanzaba el fic, imposible antes. El pelirrojo arqueó una gruesa ceja negra. No se necesitaba ser un genio para adivinar que su respuesta le daba más razones para pensarla una demente.

Demona suspiró, diciéndose que ser sincera sería una buena manera de matar el tiempo hasta que apareciera el segundo capitulo.

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-Déjame ver si entendí-habló Jack Spicer, apoyado en un borde de la mesa en su lujosa cocina, mirando a la muchacha neko frente a él con una cara que hablaba de que, a pesar de que lo que escuchaba era increíble, le quedaba poco por creer-. Eres una Mary Sue en potencia.

-Yo no-corrigió Demona con deje de aburrida-. La señorita sonrisas alegres que viste en un principio es una Mary Sue en potencia-y una grande, evitó agregar-, yo sólo la interpreto a partir de la narración. Es como una obra.

-Claro, claro, lo que tú digas. Y según tú, todo esto es un fic.

La voz de Jack siempre tenía una inherente pizca de impertinencia, por lo que Demona podía recordar, así que no había caso en tratar de averiguar a través de ésta si le creía o pensaba llamar un psiquiátrico.

Demona no podía esperar otra cosa. Ninguno de los personajes de otros fandom a los que había revelado esa información lo había hecho.

Jack pareció adentrarse en un estado meditativo, acariciándose la curvatura de su barbilla de forma ausente.

-Entonces-comenzó a decir, frunciendo ligeramente el ceño-, si tú estás en tu fase de Mary Sue no puedes equivocarte.

-Correcto-confirmó la neko-. Pero es bastante tedioso, a decir verdad.

Por primera vez desde que Demona comenzara a hablar de su universo, el semblante de Jack se descompuso en entera incredulidad.

-¿Cómo puedes llamar a eso tedioso?-espetó, no dando crédito a sus oídos- ¡Eso es tremendamente genial!

La otra se encogió de hombros, un tanto incomoda. De por si no le gustaba hablar de sí misma, pues le daba la impresión de que se estaba comportando de forma egocéntrica, justo como odiaba ser cuando se volvía Mary Sue, menos le agradaba compartir lo que los autores hacían con ella.

-Es que siempre es lo mismo-explicó, no muy segura de que él le pudiera entender-. Como vivir un constante deja vu tras otro. Nunca puedo equivocarme en nada, nunca puedo llevarme mal con nadie y siempre tengo que tener la razón.

El chico estaba bastante acostumbrado al fracaso, por lo que no era de extrañar que no comprendiera cómo una persona era capaz de cansarse del éxito. Que nada de ese éxito viniera de algún merito suyo probablemente no le ayudaría a hacerlo.

El pelirrojo le mandó una mirada que indicaba claramente que para él acababa de hablar en un idioma desconocido.

-¿Y la parte mala es…?

Imposible que entendiera.

-No importa-se cruzó de brazos-. En todo caso, hay una mera posibilidad de que no lo sea completamente-aunque lo dudaba mucho, dada la extraña forma de presentarla…y esa figura de gata humana. Se frotó la frente en un intento por convencerse de que Ome merecía el dichoso beneficio de la duda.

-Muy bien¿y qué es eso de IC y Ooc? Mencionaste que esos eran los elementos para un fic malo.

-Significan "In Character" y "Out of Character" respectivamente. Se refieren a cuando el autor o autora escribe acerca de los mismos personajes en el canon.

-¿Y cuáles otros podrían usar?

-Los que ellos quieran-Demona torció los labios-. En apariencia son los mismos, pero sus personalidades serían muy distintas.

Ella no lograba captar para qué se molestaban los autores en poner nombres que nada tenían que ver con sus personajes. Encontraba mucho más sencillo dedicarse a escribir un original en lugar de pretender embaucar el fandom.

-¿Por ejemplo?

Aparentemente, al albino también le costaba asimilar ese concepto. Demona se forzó a pensar en un rasgo por lo que cualquiera que lo conociera del canon reconocería a Jack Spicer.

-Bueno, a ti te gusta lo gótico¿no?

El pelirrojo bajó la vista hacia sus ropajes negros, y al volver a levantarla puso cara de circunstancias.

-Podría decirse.

Demona hizo una mueca por el tono irónico.

-Pues bien, si tú estuvieras Ooc te volvería loco el rosa y probablemente serías un fanático de las flores.

Jack se puso rígido en su sitio, atemorizado ante la posibilidad.

-¿Y qué sucedería conmigo¿El verdadero Jack Spicer?

-No lo sé-contestó Demona, recién reparando en que de verdad no lo sabía-. Nunca se me dio por averiguarlo. Supongo que te sentirías impulsado a hacer cosas que normalmente no harías, hasta que llegue un momento en que ya no notes la diferencia y te conviertas en un original del autor.

Jack inmediatamente se llevó las manos a los costados, pasándoselas por el pecho, asegurándose de que aún era un chico,

-Puedes estar tranquilo ahora-dijo Demona, sin lograr reprimir la sonrisa divertida que fluyo por sus labios-. El primer capitulo ya terminó. Ome Black no tiene poder sobre nosotros. Por eso he podido hablarte sin sonar como una niña y tú actúas como tú.

-Un segundo. Tiempo fuera-Jack completó su orden realizando la señal de la "T" con las manos-. ¿Cómo es posible que esto sea la creación de una chiquilla, pero sigue funcionando a pesar de que no esté?

Esa era una de las preguntas usuales que sueles hacerse los personajes originales tras su primera experiencia en un fandom. Era un error común creer que toda su existencia en el escrito y el desarrollo en éste dependía exclusivamente de su autor o autora.

-Es porque este es un universo que ella no creó, por lo que no puede manejarlos al cien por cien-musitó, esforzándose por recordar la explicación dada en el curso rápido para OC-. Independientemente del fic, todo esto-extendió los brazos abarcando el lugar- puede existir careciendo de él, porque ya existía desde antes, al menos dentro de las posibilidades que el autor plantee en su historia.

-¿Y eso qué quiere decir?-quiso saber Jack, confundido.

Demona pensó en una manera de resumirlo. Tomando en cuenta que hablaba del funcionamiento de dos universos (el Mundo Real y el fic) debía ser precisa.

-Bueno-empezó después de un rato-, supongamos que tú me echas de tu casa-Jack asintió, siguiendo sus palabras-. Puesto que eso no es la intención de Ome, en el siguiente capitulo me veras aquí y a ti te parecerá normal. Puedes hacer lo que quieras fuera de la narración, pero al final lo que cuenta es el fic.

Jack, pese a que era capaz de entender las complejidades del tiempo y el espacio, aún mantenía una expresión perdida.

-¿Esas cosas-inquirió, señalando sus orejas- siempre las tuviste?

-No, me parece que es simple capricho de la autora-la neko se palpó una oreja, sintiendo el mismo tacto en su oreja humana como un cosquilleo. Le llevaría su tiempo acostumbrarse a ser una hibrida-. Creo que es por ser una otaku.

-¿Fanático del manga/anime?-Jack abrió mucho los ojos. Por la manera en que su rostro cambió podía decirse que había logrado relacionarla con algún manga. Juntó sus cejas en un fruncimiento-. Pero dijiste que esto es un cartoon.

-Y lo es, pero por lo visto Ome piensa que es muy normal integrar cosas de un manga a un fic, sin explicación aparente-continuó, apretando los dientes en frustración.

-No busco ser crítico-repuso Jack, asumiendo una posición de sabiondo-, pero eso no suena muy creíble.

Amen, en un segundo Demona se regañó. Beneficio de la duda, beneficio de la duda. Es una principiante, que no se te olvide.

-Es su primer fic serio-trató de excusar, reprimiendo la ironía y buscando paciencia en su interior-. Hoy sólo fue el primer capitulo, a lo mejor más adelante se le ocurra justificar todo y quizás la trama resulte…-Beneficio de la duda. Mil veces maldita fuera Cocorumba y sus dichos morales- buena-Dios, eso había costado.

Jack tampoco parecía poner muchas esperanzas en ello.

-¿Cuál se supone es la trama?

-Ojala lo supiera. Lo descubro mientras de desarrolla la historia. Sólo puedo conocer las notas de la autora al final y el principio de los capitulos-a veces estaban en el medio, jodiéndole la cabeza.

-Oh, ya veo-el gótico se rascó la cabeza distraídamente- Ahora… ¿qué tenemos que hacer?

La vena interna de inseguridad de Demona palpitó. Por más que hubiera diálogos que preferiría fueran borrados, por si sola no era muy buena conversadora, sobre todo con desconocidos. Conocía a Jack Spicer de la televisión como el antagonista que agregaba el efecto cómico en el canon, pero no era lo mismo que tenerlo cara a cara. Aunque ya debería haberse hecho a la idea de que eran pocas las posibilidades que no le agradara a alguien, no sabía cómo comportarse para agradar realmente a la gente. Siempre era falso el agrado que había conseguido actuando de Mary Sue.

Volteó la cabeza hacia un lado, donde un reloj pegado a la pared señalaba las 22:00. Entre su precipitada aparición y lo que había demorado en convencer a Jack que lo que decía no era locura (para lo cual tuvo que contarle lo que sí recordaba de la serie y sus desventuras por los Shen Gon Wu) el tiempo había pasado volando.

-¿A qué hora se cena aquí?

Al instante el rubor la invadió. Con esa estupidez de seguro ahora parecería que sólo tenía la cabeza puesta en la comida. Jack también giró hacia el mismo reloj.

-Vaya, hace ya una hora que debería haber cenado.

Demona se percató del singular usado por el joven pero no quiso sonar prepotente recordándole que ella también deseaba comer. Viéndolo objetivamente, el pelirrojo no estaba en obligación de complacerla en nada, era su casa, hasta podía echarla si quería y estaría en su derecho. Total, en el siguiente capítulo volvería a estar ahí, olvidado su estomago vacío como lo había sido su mareo por su viaje aéreo.

-Eh… ¿quieres pizza o algo así?-preguntó Jack torpemente, regresando a ella.

-¿No te molesta que me quede?-inquirió la neko a su vez, tomada por sorpresa.

-Al final eso no importa¿no? Tú dijiste que de cualquier modo terminarás aquí, por lo que mientras esta locura del fic dure bien podríamos sobrellevarnos.

Pese a que Demona tenía una fuerte aversión a las cosas poco pensadas, lo costó un esfuerzo darse cuenta de que las palabras del albino eran lógicas.

-Sí, supongo-expresó, cohibida.

De repente pensó que desde hace muchos fandom no había probado una buena pizza.


Neko: gato en japonés. Bajo el contexto de este fic, humano mitad gato.

¡Si no me mandan al menos 78 reviews para mañana voy a hacer todo un berrinche de niña caprichosa, les voy a dedicar fics muy mal escritos cambiando sus nick por una coma, porque yo me mate escribiendo esto y merezco mis mercedes si bien no se van a casar en matrimonio con esta historia, les exijo en nombre de Dios Todopoderoso, odiador de los malditos ateos que son los que no dejan reviews y señalan errores ortográficos , que adoren, amen y quieran mucho, mucho mi historia porque es una obligación ética, casi moral el dejar reviews, obligación de cada uno y es parte de mi libertad de expresión amenazarlos con escribir con MSN si no me escriben y puedo gritar todo esto sin recuperar aire porque tengo unos pulmones hiper mega guay de la muerte resistentes!

¿Les sonó familiar todo este despliegue de inmadurez? Apuesto a que un par de nombres se les vinieron a la mente. Y los que se sientan identificados, lo lamento, pero así de tontos suenan.

Recuerden: ustedes también pueden salvar las neuronas de un personaje original. El cambio empieza en tu fic.

Aviso: Me consta que muchos de los que leen este fic no tienen ni pajolera idea de lo que se trata el canon, y hay partes en las que se pueden confundir. Para aclarar todas las dudas, puse un resumen de Duelo Xiaolin en mi LJ y una breve explicación de otros asuntos. Si quieren verlos o algo no les queda claro, el link está en mi perfil.