SI DIOS FUERA UNO DE NOSOTROS.
AUTOR: PPBKAI
DISCLAMER: Beyblade al igual que todos sus personajes no son de mi pertenencia. Pero este fic si, así que si intentas fusilártelo el fusilado serás tu.
Summary: Un dios esta por encima de todo y de todos pero en medio de su magnificencia desea conocer el mundo humano así que bajará para aprender de nosotros. ¿Encontrará algo mejor a su paraíso?. Este fic se basó en el titulo de una canción que tal vez ustedes conozcan "If god was one of us" pero solo el título, el resto de la historia es mia.
Pensamientos con cursivas.
Review:
Así continuó su trabajo avanzando hasta que llegó a una parte muy alejada atrás de la casa, parecía que ese lugar no tenía un fin.. todo era muy apacible por ahí, lejos del ruido, de la gente, mucha vegetación, una fuente y…un fétido aroma que lastimó la sensible nariz del dios.
"¿Qué rayos será eso?" pensó para sus adentros. Caminó hacia donde el olor lo guiaba y mientras mas se acercaba mas mal oliente se volvía el aire. Pronto escuchó ruido de gente trabajando detrás de unos altísimos matorrales, ahí encontraría la respuesta a su duda de qué era capaz de oler de esa manera si hasta este momento todo en el mundo olía mas o menos agradable
CAPITULO 2:
Cuando llegó a su objetivo se asomó tras las hierbas, sus ojos no daban crédito a lo que veían: del otro lado había un hermoso lugar bien cuidado, varias personas trabajaban en el, lo que despedía el mal olor eran varios animales que estaban ahí encerrados.
El pelirrojo saltó para quedar dentro del lugar y comenzó a explorarlo. La gente que ahí trabajaba solo lo miró por lo llamativo que era pero en realidad no le prestaron atención, tenían mucho trabajo que hacer. Caminó por los senderos de cemento hasta que encontró una enorme jaula la cual tenía a un gran elefante al cual le faltaban sus colmillos. Mas adelante una jirafa pero se veía que su piel se estaba recuperando de alguna enfermedad severa.
Así siguió caminando descubriendo muchos animales lastimados, mutilados o enfermos. Sintió gran dolor al ver esto. Todos esos animalitos era parte de su perfecta creación. De pronto escuchó un gran alboroto de gente y todos corriendo hacia una jaula en particular. El también se acercó algo angustiado al ver la cara desfigurada de los trabajadores.
En aquella jaula estaba un tigre blanco, se veía bastante sano, no como los demás animales. El trabajador que debía limpiarle su jaula había quedado atrapado y el tigre se había escapado de donde lo guardaban mientras le aseaban su jaula.
El trabajador estaba arrinconado, tembloroso y con las manos arañaba la jaula como si con ello fuera a encontrar la salida. El tigre lo miraba de forma amenazante y feroz. Sus fauces babeaban y sus colmillos afilados estaban listos para comerlo. El personal que tenía los dardos tranquilizantes estaba tardando en llegar pero en este momento los segundos eran oro para la vida del indefenso hombre.
Todos miraban consternados la escena. Algunos trataban de atraer la atención del animal con gritos y pedazos de comida, pero la fiera no quitaba la mirada de su presa.
Yurriy se abrió paso entre la gente y debido a lo delgado de su cuerpo se adentró temerariamente a la jaula del tigre. Todos lo miraron asombrados, esto hizo voltear al animal. Por lo visto ahora tenía 2 presas lo cual significaba mas comida para el.
Se giró al pelirrojo con la misma expresión asesina y empezó a caminar hacia el. Los hombres miraban aterrados, estaban a punto de presenciar el descuartizamiento de 2 jóvenes.
Yuriy en cambio ni se inmutaba, solo miraba fijamente al animal. Conforme estos dos se acercaban la actitud de la fiera cambiaba a una mas tranquila. Cuando por fin quedaron a escasos pasos el taheño estiró el brazo y le acarició la cabeza. El tigre se sentó y se dejó tocar.
El trabajador que era la presa al principio estaba paralizado pero gracias a los gritos de sus compañeros reaccionó y huyó por la puerta de acceso. Ya afuera todos miraban consternados el extraño espectáculo.
Lo que nadie sabía era que al ser Yuriy un dios había logrado calmar a la fiera. En eso llegó Kai corriendo y también se quedó pasmado con la imagen. Yuriy se veía hermoso acariciando al gigantesco animal y este tranquilo como un gatito casero.
El hermoso tigre se percató de la presencia de Kai así que se alejó del dios y caminó hacia el bicolor con la misma actitud mansa. Kai metió sus 2 brazos por los barrotes con confianza y acarició al tigre. Ahora era Yuriy el sorprendido, ningún humano tiene las capacidades para intimar así con una fiera pero entre ellos podía sentir un lazo de cariño.
-Sal de ahí Yuriy, no se quedará quieto mucho tiempo—dijo Kai
El dios salió de la jaula, los otros trabajadores cerraron todo como siempre y la calma regresó al lugar. El trabajador que casi fue devorado estaba sentado en el piso reponiéndose del trance. Pronto todos regresaron a sus labores y Kai seguía acariciando al animal, Yu se acercó.
-Yuriy, no vuelvas a hacer una estupidez como esta- dijo en tono atemorizante- no es un gatito casero.
-¿Entonces por qué tu si lo puedes tocar?
-Por que me conoce desde hace años. Tu trabajo es con las plantas, no tienes nada que hacer aquí. Retírate y continúa con tus labores
-Kai
-¡Por favor Yuriy! Ponte a trabajar
-Esta bien Kai
El lindo pelirrojo dio media vuelta y regresó a los jardines de la casa. En lo que restó del día Kai no salió de nuevo pero no se vieron si no hasta la cena la cual transcurrió bastante tranquila y callada. Yuriy tenía varias dudas pero debido a la expresión de Kai prefirió seguir callado.
Luego de eso se retiraron a sus habitaciones. El pelirrojo no podía conciliar el sueño solo de recordar la cercanía del bicolor con el tigre blanco, se miraban a los ojos como leyéndose el pensamiento.
En vista de que el sueño tardaría mucho tiempo se levantó y salió al balcón a observar las estrellas. El firmamento era brillante pero había una estrella azulada que brillaba mas que las demás: el atractivo dueño de la casa se encontraba en el balcón que correspondía a su habitación. Usaba un pantalón de pijama azul rey y una playera de likra ajustada negra. Su cuerpo lucía muy diferente a con el traje, de hecho se quitaba años de encima.
Tenía su mirada puesta en el cielo, la luna acaricia sus mejillas con suavidad. El aire mecía algunos suaves mechones de su gran flequillo. Sobre la barandilla descansaban sus bien trabajados brazos descubiertos por las mangas cortas. Luego al fin pudo ver de que tamaño era en realidad su pequeña cintura que parecía que pedía ser tomada. Luego sus caderas que en la parte trasera sostenían un par de firmes y algo voluptuosos glúteos. Luego, para rematar, aunque el pantalón del pijama fuese holgado, sus piernas musculosas pero afiladas se dejaban marcar caprichosamente haciendo pliegues entre ellas marcando así un poco los testículos.
El dios miraba esto asombrado, tanta perfección, maravillado de su creación. El bicolor al sentirse observado se giro para ver a Yuriy quien solo usaba una camiseta larga blanca muy delgada, casi transparente. Su grácil figura delgada pero nada enclenque se marcaba cada vez que el aire movía caprichosamente esa camiseta que amenazaba con levantarse mas de lo que el pudor debe permitir.
Ese pelirrojo comenzó a caminar hacia el sin quitarle la vista de encima. Kai cambió su postura para poder mirarlo mas cómodamente. Los ojos de carmín eran atrapados por la mirada de zafiro y viceversa. Sus mentes en blanco solo podían mirar al otro ser. Por fin las barandillas correspondientes a cada balcón detuvieron el paso del pelirrojo, luego fue el bicolor quien caminó hasta que quedaron algo cerca, con un salto un poco arriesgado se podía llegar al balcón de a un lado.
Mirándose de frente se quedaron por unos minutos, repasando sus facciones con la mirada. Esa fue la primera vez que Yuriy vió relajado el rostro de su casero. Era aún mas hermoso que con su característico don de mando. Al fin se decidió a hablar.
-Kai ¿Por qué el tigre no te atacó en la tarde?
-Creo que la pregunta va mas bien para ti. Driger es muy huraño y sí se hubiera comido al trabajador ¿Por qué entraste así a la jaula?
-Los animales no me atacan, tal vez les caigo bien
-Una cosa es que los perros te muevan la cola, y otra que un tigre no te coma.
-¿Por qué tienes tantos animales aquí en tu casa?
-Aah,eso- suspira con pesadez, pero no se puede negar a los ojos azules- para mi la gente es solo una basura necesaria de tolerar. Gente por todos lados y todos y cada uno de ellos trata de sacar provecho de los demás, siguen el mismo patrón de los virus que invaden y destruyen su entorno- Yuriy mira asombrado su tono amargo- en cambio los animales son sinceros y a pesar de su fuerza y su tamaño, son muy frágiles, tu los viste. Todos estos animales yo los he salvado de sus amos, de circos, casas o refugios. Ya que por lo visto nunca voy a encontrar a nadie para mi, pues le daré mi tiempo y mi dinero a los animales enfermos.—El dios se quedó pasmando ante tanta bondad del chico, pero también le dio tristeza que se sintiera tan solo a su corta edad.
-Pero Driger se ve muy sano.
-Driger. El es mi favorito. Lo recogí de un circo chino hace 6 años. Era un pequeño cachorrito desnutrido, no se podía poner en pie y el dueño del circo al ver que no aprendía los números le quemó las patas traseras con un cable. Logré enviar a la cárcel al hombre pero el tigre tal vez no viviría. Lo lleve al veterinario y lo atendió pero estaba tan triste que no quería comer así que yo lo cargaba y le daba mamila en su hocico, el me miraba asombrado con sus ojos dorados- sonríe ligeramente- como con magia comenzó a crecer y a ponerse fuerte. Cuando estuvo sano lo lleve a un zoológico pero me dijeron que estaba muy mal, triste y no quería comer. Fui por el y lo traje de regreso y volvió a ser el mismo de siempre. Esto ocurrió en varias ocasionas. Yo también sufría cuando se iba así que mejor lo deje a mi lado.
-Fue muy noble de tu parte. Driger te quiere y mucho, todo fue que te vio llegar y se olvidó de todo. Tienes un don especial Kai.
-¿Don especial? Yo lo llamaría solo agradecimiento del animal hacia mi.
De nuevo se miraron, el clima estaba enfriando y su piel estaba erizada. Al intentar regresar Kai de dio cuenta de que el aire había cerrado la puerta de su recámara . Yuriy inocentemente le propuso a Kai que se quedara en su habitación.
-¿Estas seguro?
-Si, además, tu tienes la culpa por dejar bajo llave la puerta principal y dejar cerrar la del balcón. Eso no fue muy inteligente.
-Hmj,
-¿Te quedarás ahí parado o entrarás?
Sin responder nada mas saltó al otro balcón, siguió al pelirrojo al interior de la habitación y cerró el gran ventanal.. miró hacia fuera y lanzó un suspiro al sentirse un poco tonto de tener que pedir posada en su propia casa con el arrimado pero cuando se giró de nuevo encontró unos atentos ojos azules que lo admiraban lleno de sorpresa, esto lo hizo sentir ligeramente incómodo.
Yuriy estiró su mano hasta que tocó la mejilla de Kai, le acarició colocando su palma y le hizo cariño con el pulgar. Ahora que lo tenía tan cerca no se podía resistir a tocarlo, era mas suave de lo que lo imaginó. Sus desorbitados ojos rojos lo hacían ver como un infante asustado.
El bicolor no comprendió por que se sentía invadido de una infinita paz, como nunca en su vida. Puso su mano sobre la ajena y cerró sus ojos para dejarse acariciar y con su mano libre tomó a Yuriy por la cintura atrayéndolo hacia su cuerpo. Se comenzó a acercar el, tenía mucho tiempo, años, que no deseaba tanto el beso de alguien.
Yuriy estaba nervioso por esa cercanía pero le gustaba y mucho, cada vez era mas asfixiante la respiración de Kai sobre su rostro, no sabía de lo que se trataba pero no hacía nada por detenerlo, al contrario, tenía intriga de saber qué era lo que hacían los humanos cuando sentían ese extraño y agradable calor corporal.
Al fin el bicolor se posó sobre los labios de su inquilino probando el sabor mas delicioso que jamás había experimentado, raro, pareciera que no era humano, con una mezcla de sabiduría, inocencia y extraño erotismo.
Caminaron abrazados hasta la cama y se sentaron al borde del colchón para seguir experimentando ese delicioso contacto. El pelirrojo puso sus manos alrededor de la espalda del bicolor haciendo así mas profundo el contacto. En algunas ocasiones se separaban para mirarse a los ojos quedándose pasmados de lo extraño de todo aquello.
Tal vez el mas sorprendido era Kai que jamás sentía nada fuerte por nadie que no fueran sus animalitos pero ese chico, con solo sus miradas lo había cautivado, eso no podía ser, el no era del tipo de personas que creen en romanticismos absurdos, todo debe tener una razón lógica pero eso era lo mas ilógico del mundo.
Asustado por estos pensamientos rompió el beso de forma definitiva mirando al descontrolado Yuriy que respiraba jadeante. Se levantó de golpe del lugar y se encaminó a la puerta pero Yu lo detuvo jalándolo del antebrazo.
-Kai- quería que siguiera a su lado
-¡no! olvídalo, esto es una locura. No tengo tiempo para estas estupideces.
-¿Es una estupidez?
-Mira- se zafa de el- deja de jugar, pareces idiota…yo, yo…me largo
Salió de la habitación azotando la puerta tras el. Yuriy solo parpadea. No le gusta el hecho de que sintió ganas de detenerlo a como diera lugar, ya sea con un rayo, una pared, jugando con su mente o, aunque sea, rogándole. ¿Cómo era esto? El es un dios, los dioses están por encima de todo y de todos pero al sentir a Kai tan cerca lo hizo creer que ya no necesitaba nada mas en el mundo, ni agua, ni comida, solo su compañía.
Regañándose mentalmente se metió a la cama apretando sus ojos para dormir rápido pero esto le fue imposible, solo se le revelaba la imagen del ruso mirando desde el balcón las estrellas, tan fuerte y delicado como solo el podía ser.
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Kai se había ido a otra habitación de huéspedes, estaba fastidiado de las estupideces del pelirrojo, afortunadamente era jueves y lo necesitaba para que arreglara el jardín.
Cuando llegó en la tarde y estaba pasando el incidente del tigre, estaba examinando el trabajo del chico. Se quedó maravillado de ver lo hermosos que lucían los rosales. Tal vez les había puesto alguna vitamina o les cambio la tierra pero todas, si excepción alguna estaba llenas de vida. Solo lo dejaría en su casa hasta la fiesta del sábado y de ahí lo sacaría de su vida, no estaba para idioteces de ese tamaño.
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El viernes Yuriy no bajó a desayunar junto con Kai, prefirió esperar a que el se fuera a trabajar para no tener que verle la cara. Esto obviamente también fue un alivio para el bicolor quien salió de casa mas temprano que de costumbre.
Durante el día, el dios estuvo trabajando distraídamente con las plantas. No resistió la curiosidad y aún en contra de las ordenes de Kai fue a ver de nuevo al enigmático tigre que solo se dejaba querer de Kai.
Llegó hasta su jaula, el animal se lo quedó mirando con algo de desconfianza pero no lo atacó. Yuriy se quedó ahí parado observándolo, muy detenidamente tratando de comprender sus sentimientos. Se sorprendió al encontrar que el tigre quería demasiado a Kai y que le estaba agradecido por haberle salvado la vida, por eso no quería separase de el, quería verlo, estar a su lado para cuidarlo y al mismo tiempo sentirse protegido por el humano.
El taheño sintió un escalofrío recorrerle el cuerpo cuando se dio cuenta de que el tenía la misma clase de sentimientos de protección y pertenencia. Una mirada fría se formó en su semblante, el había venido a conocer el mundo humano solo en calidad de turista. Kai no era nada especial como para que EL ocupara su mente en eso. Es mas, ahora trabajaría mas duro con las plantas quería ver una fiesta humana y después de eso se iría, regresaría a su hermoso cielo del que nunca debió de haber salido.
Mientras tanto, el bicolor se concentraba en sus labores, haciendo mas dinero que nunca en su vida y todo por el enojo que tenía consigo mismo, viéndolo de otro modo no estaba tan mal, ahora tenía mas dinero para darle de comer a sus animales, sobre todo a su hermoso Driger.
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Al fin llegó el sábado, en la mansión Hiwatari empezó el movimiento desde muy temprano. Camionetas con las viandas se afilaban en la entrada esperando su turno para ocupar un lugar.
La servidumbre sacaba brillo por enésima vez a los finos muebles de la casa. El comedor donde sería el evento principal era como sacado de un cuento de princesas, la decoración era tan fina como exquisita. Yuriy le daba los últimos detalles al jardín para que quedara impecable. Era demasiado hermoso, las flores grandes y luminosas, se acomodaban como si fueran artificiales, exactas en el lugar donde se veían mas hermosas.
Entre tanto ajetreo las horas pasaron volando y dieron las 2 de la tarde. Kai ya estaba arreglado y supervisando que cada detalle estuviera cuidado. Para no variar lucía un traje de vestir, pero este era mas fino que los demás, negro y de raya de gis.
-Yuriy- llamó al pelirrojo un poco a parte del ruido.
-Dime- seco como era su ahora nueva actitud.
-Haz hecho un muy buen trabajo con las plantas, pero ya tengo contemplado a un señor que se hará cargo de la jardinería así que a partir del lunes ya no requeriré de tus servicios.
-Esta bien, de todos modos, pensaba decirte que me iba mañana, cuando hubiera terminado todo lo de la fiesta.
-Entonces el lunes a primera hora Gustav te entregará tu pago por los días trabajados.
-¿Algo mas?
-No, puedes retirarte.
El taheño dio media vuelta para ver que mas se requería, en una hora mas o menos empezaría a llegar los invitados.
PPBKAI continuará.......................
Hablando de dios.......OOOH DIOS MIO!! estoy demasiado sorprendida, esta vez recibí tantos reviews que no puedo mas que dar mil gracias a todos ustedes, en espacial a:
MARIAN TH CULLEN, JIM MIZUHARA, +!3/2, SHEENA-YUKIKO-25, TARY NAGISA, XSHADOWXALEX, JULLIETO, CECIL IVANOV 17, BEILION H. GUILALEN, .KAULITZ, DANHK, GABZ Y ANDY GALADRIM. por sus alentadores reviews y comentarios aunque claro, tambien gracias a quienes no acostumbran dejar mensaje pero se toman la molestia de ller.
Nos vemos dentro de 3 semanas para el último capítulo de ete fic tan...extraño? raro? !ficcioso?....Nos vemos, cuidense mucho y ya saben que los quiero
