Disclaimer: The Vampire Diaries y The Originals no me pertenecen. Deberían, pero no.
30 de Mayo de 2023
"Está viva. O tan viva como puede estar un vampiro"
Klaus siente como una pequeña parte de él renace.
La vieja bruja toma el brazo inerte de Caroline y observa con atención su muñeca, luego lo deja caer.
La atención de la mujer recae ahora sobre la marca negra que adorna el hombro izquierdo de Caroline.
-Cuéntame otra vez lo sucedido.
Klaus gruñe con impaciencia.
-¿Cuántas veces más tengo que explicártelo?
-¡Estoy intentando ayudarte, híbrido!
-¡Pues yo no veo que estés ayudando mucho! ¡Sigue sin recobrar el conocimiento!
Pero aún así, después de descargar toda su ira sobre la bruja, vuelve a contar la historia.
Tres días han pasado desde que Caroline, la impulsiva e imprudente Caroline, se colocó delante suyo para evitar que Elena Gilbert le clavara la estaca de roble blanco directo en el corazón.
Tres días donde no ha dormido, donde ha matado a algunas personas por pura frustración, donde toda su atención la tiene la muñeca de trapo que adorna su cama.
Sus recuerdos sobre los momentos posteriores a que Caroline reciba el impacto eran difusos.
Recuerdaba que la estancia había quedado completamente en silencio y que el terrible aneurisma que Bonnie Bennet le estaba dando se había cortado de golpe.
-¡Caroline!-. Elena Gilbert había gritado e intentado acercarse a su amiga pero él había lanzado un sonido más animal que humano, una especie de rugido herido que dejó congelada a la doppelgänger en su sitio.
La había tomado en sus brazos, confundido. Arrancó la estaca de su hombro y se mordió la muñeca dispuesto a darle su sangre, pero ella no recobró el conocimiento. Que su piel no se haya tornado de color gris tenía que ser una buena señal, intentaba consolarse. Además, no podía morir por una herida en el hombro. La muerte de Caroline era algo completamente inaceptable.
Y entonces Kol había aparecido en el salón, sediento de sangre. Sus ojos habían conectado con los de su hermano y en menos de un segundo había derribado a Bonnie, tirándola contra la pared más lejana.
-Ve.
Klaus había obedecido a su hermano menor, y había salido con Caroline en brazos utilizando la velocidad vampiro. Lo último que había observado en el salón era a Kol arremetiendo contra Elena.
Se había instalado en una vieja propiedad abandonada de su familia en un pueblo cerca de Nashville donde sabía que había una rica colonia de brujas muy poderosas, para tenerlas cerca por si llegaba a necesitarlas.
Había esperado, con esperanza pueril, que Caroline recobrara el conocimiento durante las primeras horas. Pero él sabía, en lo más profundo de su oscura alma, que no lo haría. La marca que adornaba su impoluto hombro debía significar algo. La curación propia de los vampiros no estaba haciendo efecto. La marca seguía allí, coronando a su precioso ser de luz con una mancha oscura.
Sacude la cabeza.
Caroline iba a estar bien.
-Bruja-. Gruñe con impaciencia, cuando terminó de contarle lo sucedido en Mystic Falls-¿Por qué estás tan callada?
-La sangre-. Dice la mujer con aspecto sombrío-. Todo se reduce a la sangre.
-¿Necesita beber sangre? ¿Qué tipo de sangre? ¿Mi sangre?
-No. Es tu sangre la que la condenó.
Klaus se consideraba un ser sin corazón, había perdido el suyo hacía mil años, cuando era un humano débil e inseguro; sin embargo, cuando la bruja pronunció esas catastróficas palabras sintió una opresión allí, donde se suponía que debía tener su corazón.
Él puede soportar cualquier cosa, menos lastimar a Caroline.
-¿Qué quieres decir con que mi sangre la condenó? ¡Mi sangre la ha salvado en numerosas oportunidades!
-La bruja Bennet-. Explica-. Utilizó tu sangre como ingrediente para potenciar el daño que podía hacerte la estaca de roble blanco. Estaba preparada para herir a un Original, no a un vampiro común. Esa es la razón por la cuál la herida no cura, pese a que no llegó a su corazón. Mientras no cures la herida…ella seguirá dormida.
Dormida. Como en un cuento de hadas. Como la rubia princesa de Disney que necesita un beso de su adorado príncipe para despertar. Klaus cree que casi podría echarse a reír durante días por lo ridículo que suena.
-¿Dormida? ¿Acaso las brujas sacan sus libretos de una película para niños? Dime cómo la despierto…y en cuanto digas un beso te mataré.
-No lo sé. No hay antecedentes sobre esto, híbrido. Lo único que sé es que todo se reduce a la sangre. Tu sangre potenció el daño, si la herida no sana, ella no despierta.
Dormida.
Pero viva.
Klaus mata a la bruja, por ser una inútil y por protección. Nadie puede enterarse que él está allí, transportando un cuerpo inerte.
Es Caroline, dormida. Se recuerda.
Ve el cuerpo tendido sobre su cama, inmóvil e impoluto y siente deseos de gritar. Se siente culpable, por primera vez en mucho tiempo y la sensación es tan nueva para él que no sabe como remediarlo. Culpable por no haberla protegido, culpable por haber dudado de ella en cuanto la trampa quedó al descubierto, culpable por haber subestimado diez años de amistad.
La emoción lo invade por momentos, cuando la ira le da lugar. Sabía que Caroline se sacrificaría estúpidamente por cualquiera de sus seres queridos (¡Cuántas veces se había burlado de ella, diciéndole que era una tonta por no priorizar su vida!), pero nunca se creyó digno de entrar en esa categoría.
La dulce e inocente Caroline, su pequeño rayo de alegría, la que le recordaba diariamente que el mundo seguía teniendo bellezas y secretos para ofrecerle tras mil años.
Matará a todas las brujas de ser necesario, pero salvará a Caroline.
Lo promete en silencio mientras la contempla.
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6 de Junio de 2023
Le basta una mirada a su hermano para saber que volvían a ser una familia.
Kol ingresa a la casa y echa una mirada nostálgica a la estancia.
La última vez que se hospedaron allí estaban los cuatro, escapando de Mikael.
-¿Qué estás haciendo aquí, Kol?
Su hermano sonríe, con esa sonrisa macabra que tanto lo caracteriza.
-Te traje un regalo.
Cuando regresa a la instancia lo hace arrastrando a Elena Gilbert, atada con cuerdas llenas de verbena y con el rostro consumido por el dolor. La arroja hacia los pies de Klaus y éste contempla a la Doppelgänger desde la altura y observa con placer que está aterrada.
Elena Gilbert al fin ha comprendido que no puede jugar con la familia Original. Nota que tiene signos de haber sido torturada y se gira hacia Kol interrogativo.
-Intentó matarme. Otra vez.
Elena lanza un gemido lastimoso.
-¿Dónde están tus amigos, querida Elena?
La doble le devuelve la mirada, llena de lágrimas.
-Muertos.
-¿Otra vez muriendo por ti? No aprenden más.
La detesta. Esa mujer arrastraba a todos al infierno y seguía contando con un séquito de héroes suicidas a sus pies.
Tatia era caprichosa y Katerina una perra manipuladora pero al menos eran independientes, sabían defenderse por si solas.
Elena Gilbert, en cambio, utilizaba a todos a su alrededor y se escondía tras palabras de inocencia y buenas intenciones.
El desprecio había dado paso al odio, se percata Klaus. Antes, no la toleraba, ahora necesitaba matarla.
-Por favor-. Le ruega-. Mátame de una vez. No puedo soportarlo más.
Le sonríe.
Él iba a asegurarse que el dolor nunca parara.
-No voy a matarte, querida Elena.
-¿No?-. Kol suena decepcionado.
-¿No lo harás?-. Pregunta la chica asombrada.
Klaus la toma del cabello y la coloca directamente a la altura de sus ojos.
-¿Libre de verbena?-. Su hermano asiente-. Perfecto-. Elena se retuerce, con pánico-. Cada día de tu larga existencia vas a recordar todo el dolor que causaste con tus actos egoístas-. Escucha a Kol reír entre dientes-. Pero esta vez no podrás apagar tu interruptor, tendrás que vivir con tu humanidad. Cada día, Elena, recordarás el rostro sonriente de Caroline antes de ir a dormir, recordarás su risa y la luz que irradiaba y como tú la apagaste cegada por tus deseos de venganza, entonces te preguntarás ¿Quién es el monstruo ahora? Tendrás una vida larga, eterna, pero no importa si consigues el mejor día de tu vida, todas las noches recordarás tu error.
La deja caer y el silencio invade la estancia.
Kol se encarga de llevarla a Mytic Falls y de borrar de su memoria la casa de los Mikaelson, evitando que vuelva con los Salvatore a buscarlos.
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8 de Junio de 2023
Kol regresa y se pregunta interiormente por qué. El era el menos apegado a la familia. Elijah es demasiado moral, Nik demasiado déspota y Rebekah demasiado niña. No, él prefería la soledad que le permitía crear sus propias reglas sin prejuicios.
Sin embargo, algo había cambiado en el otro lado. Extrañaba a su familia, se percató. La soledad no era tan sabrosa cuando no podía elegir regresar con ellos cuando quisiera.
Él no era bueno tratando con Niklaus. Su hermano mayor siempre fue difícil y él era lo suficientemente temerario para hacerle frente. Aún así, se lo debía.
Sabía que su hermano estaba obsesionado con la pequeña cosa rubia desde el momento en que lo vio correr tras ella en Mystic Grill. Pero una cosa era la obsesión y otra muy distinta fue lo que distinguió en la mirada perdida de su hermano sosteniendo el cuerpo inerte de Caroline.
Con un último suspiro ingresa a la habitación de su hermano, dispuesto a contarle las últimas novedades.
En cuanto abre la puerta cree que Nik finalmente ha perdido la cabeza. Caroline está allí, en su cama.
"Por favor, Nik. Entierra al maldito cadáver" piensa.
Pero nota un detalle que no debería existir.
La piel de Caroline sigue intacta, sin marca del deterioro común que sufren los vampiros que mueren, salvo por una mancha negra en su hombro.
-¿Qué…?
Klaus le explica lo sucedido tras abandonar la habitación.
-¡Brujas!-. Exclama Kol-. Siempre encuentran una forma de complicarlo todo. Las amo.
-Espero que tu amor por las brujas nos lleve a una respuesta. Quiero a Caroline despierta.
-Buscaré a alguien, pero antes creo que te interesará saber sobre otra bruja. La última del linaje Bennet, más precisamente.
Klaus suelta un rugido de furia.
-Esa estúpida…
-Está muerta.
-¿La mataste? No puedes…
-Claro que no puedo matarla, hermano. Pero está muerta. En cuanto escapaste de la casa con Caroline…explotó.
Hay un silencio un tanto incómodo.
-¿Estás bromeando?
Kol gira los ojos. Nunca le creen.
-Explotó. Fue bastante divertido, sobretodo porque Petrova tercera generación protagonizó una linda escena de histeria.
Klaus podía imaginárselo. Casi siente pena por habérselo perdido.
-¿Por qué explotaría?-. Pregunta.
-¡Tengo una teoría!-. Teniendo en cuenta la cantidad de tiempo que pasaba su hermano relacionándose con brujas, él no iba a ser quién desmienta su hipótesis-. Bonnie Bennet tenía una fecha de caducidad, tal vez este año, tal vez el siguiente. Pero la tenía. Sin embargo, hizo algo que molestó a las brujas del otro lado y le retiraron sus poderes. Las conozco. Aman las reglas, pero aman más romperlas.
-¿Qué podría haber hecho para molestar a las brujas? Bonnie Bennet siempre fue una alumna aplicada.
-Atacó a un inocente.
Por primera vez en días se sorprende lanzando una carcajada.
-¡Yo no soy un inocente, hermanito! Las brujas me odian.
-Sí. Pero a Caroline no. Además, estoy casi seguro que las brujas tienen algo preparado para ti. Ya sabes, no quieren dejar al pequeño Erik sin padre.
Erik.
Klaus se detiene. Kol le sonríe, porque es lo que su hermano hace siempre. Sonreír. Cuando eran humanos y cuando fueron vampiros. Kol siempre sonreía.
Era un fastidio. Ayer, hoy y probablemente mañana. Pero la familia está completa, otra vez.
-¿Te has dedicado a espiarnos durante todo este tiempo?
-Es bastante aburrido allí, Nik. Estaba tan solo-. Arrastra las palabras dándoles una candencia musical.
Él pensaba regresar a Nueva Orleans con Kol y sorprender a toda su familia. Pero Caroline lo cambió todo.
-Iré solo-. Parece que Kol aprendió a leer la mente en el otro lado. Peligroso. Mucho-. ¡Rebekah va a morirse!
-Intenta que no, porque no tengo tiempo para seguir reviviéndolos.
-¿Crees que aún esté enojada porque lastimé a su camarero?
-Es Rebekah, seguramente siga enojada porque rompiste su arreglo floral cuando tenía siete años.
Kol lanza una carcajada y luego dirige su mirada al cuarto donde se encuentra Caroline.
-Moveré cielo y tierra y bajaré al infierno de ser necesario para conseguir una cura para ella, hermano-. Lo toma del hombro en un acto de fraternidad poco común en Kol-. Te lo debo, Nik.
-Eres mi hermano, pese a que desee verte la mayoría del tiempo con una daga en el corazón. Lo hubiese hecho…
-Y aún así, te lo debo.
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2 de Julio de 2023
Un mes.
Un mes ha pasado desde que Caroline cerró sus ojos. Un mes sin que ninguna bruja haya encontrado el menor de los indicios para revertir su situación.
Kol había llegado con su familia y tras la sorpresa y los llamados llenos de insultos de Rebekah por ocultarle algo así, habían acordado que seguía de viaje por negocios.
Ni Elijah, ni Rebekah preguntaron qué negocios podía tener pendientes.
Cuando llamó a Erik sólo le dijo que ansiaba verlo pronto en casa.
Yo también.
Hayley tomó el teléfono y se rió. Al parecer la loba creía que estaba fuera de la ciudad por placer.
Sin embargo, nada de eso le importaba. Le daba tiempo para encontrar nuevas brujas y más información en tranquilidad. Sólo Kol sabía de su secreto y hasta el momento no lo había divulgado. Su hermano se notaba profundamente interesado en el bienestar de Caroline. No tenía tiempo para pensar en eso, su hermano siempre fue impredecible.
Estaba sentado a su lado, contemplándola en silencio como cada vez que la desesperación lo abordaba.
No importaba cuántas brujas rastreara, nunca hallaban la respuesta.
Tiene que existir una, maldita sea.
Cuando se escuchan unos golpes en puerta, Klaus se sobresalta. El híbrido Original, el ser más poderoso y letal sobre la faz de la tierra sobresaltado por verse ensimismado sin poder apartar la vista y pensamientos una niña de rubios cabellos dormida.
Se dirige con cautela.
Humano, nota. Siente el agitado latir de un corazón tras la madera.
Abre la puerta.
Liz Forbes se encuentra del otro lado.
¡Segundo capítulo listo! Muchísimas gracias por todos los comentarios, me sorprendió la buena reacción que generó la historia. Espero leerlos en este capítulo. Ya saben, dudas, sugerencias, comentarios, deseos de muerte para Elena y gritos descontrolados para Kol en los review!
Intentaré actualizar una vez por semana, según la universidad me lo permita.
Nos leemos pronto :)
Si pudiera te regalaría un Kol cada cumpleaños, amiga. Always and Forever.
Lita Black.
