Las experiencias sean placenteras o amargas nos ayudan a mejorar nuestras vidas, vivir en el pasado significa no crecer como humano, y perderse de mejores oportunidades en la vida.

AMARTE EN SILENCIO

CAPITULO # 2

Por. Tatita Andrew.

Llegaron muy temprano a Chicago después de instalarse en un hotel se dirigieron rumbo a las empresas Andrew Candy iba muy nerviosa a pesar de que le rogo a su hermana de que no trajera a la reunión a su amante Alexander pues ella se negó rotundamente y le dejo claro, que el único motivo de que ella viajará a reencontrarse con Albert era para pedirle el divorcio.

Ella sospechaba que las cosas se iban a salir de las manos, Albert no soportaría ver nuevamente al novio de su hermana puesto que este era el mismo tipo a quien había encontrado años atrás en su propia casa. Mientras Alexander aparcaba la limosina ante el enorme edificio de la empresa ella apresurada se internó rápidamente en los ascensores para subir al cuarto piso donde se encontraba la oficina principal y la sala de juntas, vestía con sencillo traje de oficina, una chaqueta caqui y una falda del mismo tono con una pequeña abertura entre sus piernas, no se consideraba bonita, pero esa falda hacía que sus piernas se vieran un poco más largas.

Al anunciarse con la secretaria una morena cabello negro y ojos azules la hizo pasar a una enorme sala de juntas, al parecer si era la primera en llegar a la junta.

-Desea una taza de café mientras espera a los demás.

-No muchas gracias. El Sr. Albert ya está en la oficina.

-Sí. Con mucho gusto le diré que usted lo está esperando.

-No es necesario esperare por los demás Señorita.

-Me puede decir Annie, y no se preocupe es mi trabajo.

-Gracias Annie.

Minutos después ella estaba sentada analizando unos papeles cuando escucho aquella voz en su espalda que jamás había podido olvidar.

-Miren a quien tenemos aquí por la descripción que me dio Annie estaba segura que eras tú Candy.

Ella se levantó pero no pudo moverse de su sitio, no sabía que hacer después de todo habían pasado tantos años, no sabía si debía saludarlo de mano, o correr a sus brazos como siempre era su costumbre.

-Hola Albert.

-¿Y qué significa esa forma de saludarme Candy? Ven acá pequeña para darte un fuerte abrazo.

Y no se hizo de rogar, avanzo y se fundió en sus brazos como siempre lo había hecho era como volver a casa, se sentía segura entre sus brazos, después de tanto tiempo los recuerdos, el deseo, el amor, y también el saber que ese hombre era prohibido para ella, y que nunca sería correspondida la hicieron colocar sus manos para apartarse, pero él no se lo permitió al abrazaba mientras daba vueltas por ella por todo el salón.

-Déjame mirarte Candy pero que hermosa que estas. – mientras le hacía girar para apreciarla mejor- eres todo una rompecorazones, mi pequeña estoy seguro que tendrás que espantar a los pretendientes con un matamoscas…

-Pero que cosas dices Albert.

-Por supuesto que estoy hablando en serio si mírate eras solo una jovencita, y hoy toda una profesional, no me digas que tienes novio porque me pondré celoso.- le dijo guiñándole un ojo. –Esos hermosos ojos tuyos Candy será afortunado el hombre que se gane tu corazón. Mientras la volvía a fundir en un abrazo.

Ella estaba tan inmersa en su mundo que no se había dado cuenta que habían personas atrás de ellos.

-ujumm carraspeaba un joven de cabellos castaños, y ojos color miel.

-Tío perdón por la interrupción no me piensas presentar ante esta bella joven.

Albert la soltó de mala gana mientras hacia las presentaciones de rutina.

-Archivaldo Corwell te presento a la Señorita Candice White Candy él es mi sobrino a quien estoy entrenando para ser mi mano derecha ahora que se nos va George.

-Hola linda soy Archie solo para los amigos, estoy seguro que nos llevaremos muy bien dijo mientras besaba su mano en señal de saludo.

-Hola Archie a mí también me puedes llamar Candy.

-Un nombre tan bonito y dulce como tú.

-Bueno ya dejémonos de tantas presentaciones y tomemos asiento que ya está llegando George.

-Hola buenos días – dijo el moreno tomando asiento y depositando un maletín sobre su escritorio. Estamos todos.

-No como siempre aún no ha llegado Eliza, siempre haciéndose esperar. Dijo el rubio molesto.

-No tienen por qué poner drama si ya voy llegando dijo la voluptuosa pelirroja al entrar junto a Alexander.

-¿Qué hace este tipo aquí? Grito furioso Albert- Esta es una reunión de negocios y estrictamente familiar.

-Cálmate querido insistió tanto que no me quedo más que traerlo.

-En este mismo instante te quiero fuera de mi oficina, no tienes nada que hacer aquí.

-Tú y cuantos más, a ver si eres hombre sácame tú. Contestaba el castaño.

-Me canso yo solito me basto para sacarte a empujones de aquí. Dijo el rubio levantándose con intenciones de golpearlo.

Candy que hasta ese momento estaba callada, no pudo soportar más la escena miraba a Eliza como suplicándole que parara ese show pero ella feliz por la situación es más hasta sonreía complacidamente.

-Ya basta – grito Candy – compórtense como personas civilizadas, están en una sala de juntas.

Albert le dirigió una mirada de disculpas mientras George tomo la palabra.

-Le pido de favor Sr. Alexander que se retire usted no tiene nada que hacer aquí esta es una reunión estrictamente familiar, tenga la bondad de salir.

-Pero tengo todo el derecho de estar aquí Eliza es mi mujer.

-No hay papel que pruebe eso y mientras no haya nada legal que sustente sus palabras usted está de más en esta junta, si desea puede esperarla afuera.

Y Alexander no le quedó más remedio que retirarse de la reunión y esperar afuera, para darle lata a la pobre Annie.

-Bueno ahora que estamos todos los presentes Williams Andrew y Eliza Leagan como dueños de la empresa la Srta. Candy White como representante de la Señora Leagan, y Archie como representante de Albert, daré por iniciada esta reunión. Como sabrán por medio de mi carta, el motivo de esta reunión es para informales que llevo casi toda una vida sirviéndole a las empresas Andrew desde que el Sr. William padre me dio este cargo de mucha responsabilidad por la confianza que me tenía y que años después cuando asumió Williams como presidente también hizo lo mismo, diré que es un honor y ha sido un privilegio trabajar contigo todos estos años, te he visto crecer y luchar por esta empresa, y he visto tu progreso en todos sus aspecto y como te has dedicado a que esta sea una de las empresas con más desarrollo aquí en Chicago, después de que Williams se casará con la Señora Eliza la mitad de sus bienes paso a la mano de ella, pero debido a su digamos… costumbres diferentes, y por un acuerdo prenupcial que firmo ella antes de casarse, que si habría alguna duda de su comportamiento no tocaría la mitad en nada de sus bienes pero como esta empresa nació en el tiempo en que estuvieron casados les corresponde a los dos un 52% para el señor Williams y un 48% para la Señora Eliza, he decidido retirarme por descanso y también porque pienso que ya es hora de que ideas nuevas y mentes jóvenes asuman dicha responsabilidad, desde su separación he podido mantener a los medios de comunicación tranquilos pero últimamente estos me están presionando para que se les de declaración sobre la situación actual de la empresa y de sus dueños, no he querido decir nada a los medios porque pienso que esto les corresponde a los dos en absoluto, pero deben pensar bien los que se les va a decir, recuerden que hay nuevos inversionistas y deberían ver una imagen sólida y consolidada, que sepan que su dinero estará seguro con nosotros, y deben pensar en el bien de la empresa a pesar de los problemas y diferencias personales que exista, es por eso que solicite que cada uno escogiera un representante para que ellos sean quienes revisen el estado actual de la empresa, las nuevas inversiones, y las cuentas y todo lo que he hecho hasta la actualidad, y no se preocupen porque estaré aquí un mes más hasta que todo quede aclarado y si tienen alguna duda Sr. Crowell o Srta. White no duden en buscarme.

-O sea que tendré que trabajar con Candy codo a codo, que suerte que tengo – dijo Archivaldo interrumpiendo a George.

-Archie no seas imprudente – no interrumpas a George con tus tonterías.

-Recomendarían que se instalen aquí todos en el mismo hotel de los Andrew mientras se tranquiliza a la prensa y los chicos se empapan muy bien de los asuntos de la empresa, solo espero Williams que por el bien de la misma encuentren una solución sensata para ambos.

-En nombre de mi padre el de mi familia y el mío George te agradezco mucho por todo lo que has hecho por esta empresa todos estos años, es justo un merecido retiro, y créeme que me encargaré de que tu retiro sea de lo más placentero.

-Gracias Williams no esperaba menos de ti. Con el permiso de ustedes me retiro.

-Yo también estoy muy cansada además de que no entiendo nada de papeles y números por eso traje a Candy para que resuelva esas cosas, por mí con todo esto creo que tendré que irme a un spa para relajarme.

-Eliza creo que tendrías que quedarte, para encontrar la mejor solución y que todos quedemos contentos.

-Albert hoy no por favor mañana hablaremos de lo que tú quieras. Y se fue meneando las caderas.

-Candy creo que deberíamos quedarnos para ponernos a revisar la documentación que nos dejó George- dijo Archie colocando sus manos sobre el hombro de Candy.

-Por supuesto Archie.

-Yo también me voy a quedar para ayudarlos.

-Ah no tío tienes que dejarnos solos, para que Candy y yo nos vayamos empapando del asunto – mientras lo empujaba fuera de la oficina.

-Pe…pero

-Te pido un favor cuando vayas de salida, le puedes decir a Annie que nos traiga un cafecito a mí y a Candy gracias tío. Mientras le cerraba la puerta en la nariz.

Candy pensaba que Archie era un chico muy simpático además de que con él se pasaba muy bien.

Él único problema fue que cuando Annie les vino a traer las taza de café la miro de una forma que no le gusto al percatarse de que estaban solos en la oficina, toda la amabilidad con que la recibió cuando llegó se había esfumado por completo.

Y esto le dio a entender que estaba enamorada de Archie.

Se quedaron dos horas más trabajando y sacando cuentas. Archie se ofreció llevarla a su casa, y para su suerte cuando se fueron ya Annie no estaba en la oficina, no quería causar molestias a nadie.

Al llegar a la habitación del hotel se dio un baño y solo se puso una salida de baño, esperando que llegara el camarero y sonaron a la puerta de su habitación.

-Pase adelante ponga la bandeja por allí por favor.

-Lo siento Candy me temo que he venido con mis manos vacías.

-¡Albert! Que haces aquí.

-No me invitas a pasar.

-Ah perdón por supuesto adelante.

-De que deseas hablarme

-Vine para aclarar lo que sucedió hace años en tu apartamento.

-No sé de qué hablas dijo nerviosa.

-Sí lo sabes Candy, lo sabes muy bien, yo vine hace años como hoy a buscarte.

-No tenemos que aclarar nada Albert no sucedió lo que piensas, no debes preocuparte, eso te lo puedo asegurar yo, debido a que estabas muy borracho no debes acordarte de nada.

-Te equivocas en eso Candy, me acuerdo perfectamente lo que sucedió aquella noche, y en lo que hubiera pasado si no me hubiera detenido.

CONTINUARÁ….

UN nuevo capítulo les agradezco por su paciencia y espera gracias a sus comentarios a:

Gatita Andrew, Berenice black, Rosa Amanda, Tatiana, monandrew78…