apítulo 1: Un juego de ajedrez y una confesión.

Desde la partida de L para resolver el caso Kira habían pasado casi seis meses, realmente lo extrañaba, era como otro hermano, realmente me daba un poco de miedo que Kira lo matara, no quería ni siquiera imaginármelo que pasaría si L simplemente ya no volviera, lo que hacía aun peor su ausencia era que tenía que soportar a mi nueva compañera de cuarto, Layla, aunque realmente no era tan inútil como imagine era buena en ciencias y era buena hacker, además era muy atlética, de cualquier forma seguía sin agradarme.

Por lo que averigüe Layla había pertenecido a una familia muy adinerada, además estudiaba en casa, tenía profesores solo para ella, pero de cualquier modo eso no le daba derecho a creerse superior y pasearse por el orfanato como si fuera la reina del lugar, Mello pensaba lo mismo que yo, inclusive Near admitía que no le agradaba, lo que más me hacía enojar era que Matt estaba loco por ella, pasaba la mayor parte del tiempo que no jugaba con sus videojuegos recalcando todas las virtudes de la chica como lo hermosa que se veía y lo elegante que caminaba, no me considero la clase de hermanas celosas que no quieren ver a su hermano con una pareja, es solo que sé que Matt merece a alguien mejor que ella, simplemente porque a veces la chica se aprovecha de su inocencia cuando ni Mello ni yo estamos con él.

Una tarde estaba jugando con Mello ajedrez en la sala de estar con Mello y Matt como normalmente acostumbra estaba jugando con un PSP, yo soy buena en el ajedrez, nunca he perdido, ni siquiera Near me ha logrado ganar, una vez más gano a Mello el cual me ve con su mirada de confusión.

-¿Cómo lo has hecho?- exigió fingiéndose molesto.

-Uso la cabeza- respondo tocando con mi dedo mi sien –Deberías de intentarlo alguna vez- Matt río levemente hasta que Mello le lanzo una mirada de "si ni te callas te mato"

-Juguemos de nuevo sabelotodo- yo solo ruedo los ojos y comienzo a reacomodar las piezas.

-¿Puedo jugar?- pregunta una voz femenina desde la puerta, yo sonrió maliciosamente.

-Claro, será divertido- Mello parece entender mis intenciones y sonríe antes de levantarse de su lugar y colocarse detrás de mí, Layla se sentó frente a mí, Matt a l percatarse de su presencia se sonrojo.

-Oh hola Matty- lo saludo con voz de niñita.

-Hola Layla- Matt de inmediato guardo su consola y se concentró en la chica.

-Oye de verdad le debe de gustar a Matt para que pare de jugar así de repentinamente- me susurro Mello al oído en otras circunstancias me habría agradado el roce de sus labios pero por alguna razón me sentía molesta.

-Bueno ¡¿Qué no vamos a jugar?!- pregunte haciendo que Layla volviera a ponerme atención.

-Los blancos mueven primero- me informa Layla como si pensara que no sé cómo jugar.

-Sí, ya lo sé, si se jugar- me defiendo moviendo un peón.

-Eres muy enojona y te gusta gritar- yo solo fruncí el ceño.

-Yo no grito- respondí molesta, ella solo soltó pequeñas risitas.

-Bueno mejor juguemos- movió un peón y espero a que yo moviera –por cierto, ¿han oído de ese tal Kira?- Mello y yo asentimos y Matt seguía viéndola lo cual me hacía sentir molesta.

-Claro que hemos oído de él, pronto L le dará su merecido- dice Mello con orgullo, yo muevo mi caballo.

-Pues aunque me agrada mucho L, espero que Kira gane- Mello y yo la vemos molestos y Matt sorprendido.

-¿Por qué dices eso niña?- pregunta Mello sin ocultar cierto rencor en su voz.

-Castigo a los asesinos de mis padres la semana pasada, para mí es un ángel- yo solo muevo otro peón y no comento nada, no quiero tener que pelear con ella.

Mello parece que está a punto de reclamar pero Matt lo patea por debajo de la mesa para que no hable. Seguimos jugando un largo rato, Layla era buena en el ajedrez, poco a poco a ambas nos iban quedando cada vez menos fichas, luego de quince minutos seguro se corrió la voz de un juego de ajedrez épico, porque casi una docena de niños del orfanato estaban apiñados a nuestro alrededor, con cucha inseguridad muevo mi alfil, Layla sonrió y movió su torre.

-Jaque mate- vi incrédula el tablero, era cierto, moviese a donde moviese el rey yo perdería.

Los susurros se hicieron presentes en la habitación algunos chicos decían cosas como "Increíble, nunca había visto que perdiera" o "Ella es mejor que Luka". Me sentía un total fracaso no solo había perdido por primera vez si no que había perdido precisamente con ella la chica que más odiaba, simplemente me levante y salí lo más rápido que pude de la habitación.

Salí al jardín del orfanato, seguro iba con una de mis peores caras de maniática ya que los chicos se alejaban apenas me veían, estaba molesta conmigo misma, nunca había perdido y mucho menos nadie me había humillado así, decidí salir a caminar un rato antes de que matara a alguien a golpes, me dirigí al muro de piedra y me encontré con el inconveniente de que normalmente Mello y Matt me ayudaban a subir el muro, suspire un tanto frustrada y admire lo imponente de la barda, no me daría por vencida tan fácilmente, me acerque más y trate de recordar como hacían ellos para subir, pero no era tan fácil como imagine, sentía como se resbalaban mis botas cada vez que intentaba subir, incluso estuve a punto de caer, cuando finalmente me rendí me recargue de frente al muro hasta que una voz detrás de mí hizo que saliera de mis pensamientos.

-¿Necesitas ayuda?- pregunto Mello acercándose a mí.

-Un poco me vendía bien- le digo un poco sonriente, Mello asiente y con la misma agilidad de siempre sube a lo más alto del muro.

-Debes de enseñarme a hacer eso- digo mientras salto para alcanzar su mano, pronto me hayo sentada frente a él.

-Lo hare, te lo prometo- me quedo viendo sus ojos, siempre me han gustado, tan azules y la manera tan diferente con la que me miran.

-Creo que nunca antes me había sentido tan humillada, ¿Así te sientes tú cuando Near te gana en algo?- Mello piensa un poco.

-Algo así, pero tú no necesitas ganarle a esa chica para ser la mejor- yo sonrió, me hace sentir mejor que sea él quien me lo dice.

-Sabes Mello, deberías de aplicarlo en tú caso-

-¿Qué?- el me ve intensamente, es una mirada completamente desconocida para mí.

-No debes de ganarle a Near para ser él mejor, para mí tú ya eres el mejor- bajo la cara, no sé porque de repente no puedo sostenerle la mirada.

-¿Hablas en serió?- pregunta Mello alzando mi rostro para que lo mire.

-¿Por qué no lo haría? Yo jamás te mentiría porque yo…- me detuve en seco cuando me di cuenta de lo que iba a decir, no era que no quisiera decirle lo que sentía solo que me daba miedo que me rechazase, no quería perder mi amistad con él.

-¿Tú qué Luka?- pregunto mientras se acercaba a mi lentamente, cada vez sentía su respiración más cerca, olía a chocolate.

-¿Qué hacen?- pregunto la voz de Matt desde abajo del muro, Mello se separó de golpe.

-Íbamos a salir a Winchester- respondió Mello con cierto rencor en su voz.

-Genial, vamos- Matt se disponía a subir el muro cuando Mello volvió a hablar.

-De hecho quería ir solo con ella- Matt nos vio con curiosidad a los dos.

-De acuerdo, entonces nos veremos más tarde- Matt me miro con una mirada que claramente decía "ya hablaremos luego" era distinguible incluso bajo sus gogles naranjas.

-Vamos, Mello salto hacía la calle y me extendió una mano para ayudarme a bajar la cuál acepte con gusto.

Ambos caminamos un buen rato por las tranquilas calles de Winchester, era una de las cosas que más me gustaban de ese lugar, poder caminar tranquilamente y disfrutar de los parques y locales cercanos al orfanato y como ya era noviembre las calles estaban cubiertas de blanco a causa de la nieve.

-¿Qué te gustaría hacer?- pregunta Mello sacando una barra de chocolate para comérsela.

-No lo sé, vamos a sentarnos al parque- Mello asintió y ambos caminamos en dirección a un parque cercano del orfanato, los árboles se hallaban completamente sin hojas y cubiertos de escarcha.

Nos sentamos en una banca cercana a un lago que se había congelado, en él se encontraban varias personas patinando y algunas parejas tomadas de la mano, miraba la escena me preguntaba cómo sería tener una relación así. Comencé a sentir un poco de frío así que trate de darle calor a mis manos frotándolas.

-¿Tienes frio?- pregunto Mello con un tono de voz suave.

-Un poco- no podía evitar que mis dientes chocaran entre ellos, Mello se acercó más a mí y lentamente me abrazo por los hombros para compartir un poco de calor conmigo.

-¿Así estas un poco mejor?- solo asentí recargándome en su hombro –Luka ¿Qué me ibas a decir hace rato mientras estábamos en el muro?- siento como lentamente mis mejillas se ruborizan.

-Este… yo… - solo siento la mirada del rubio que exige que continúe con lo que iba a decir.

-Si eso ya lo dijiste- dice un tanto desesperado –Quiero saber lo demás-

-Mello, nos conocemos desde hace casi siete años y en este último año no puedo evitar pensar que yo me he enamorado de ti- con cada palabra mi tono de voz va bajando pero tenía ganas de decirlo, solo espero una respuesta de parte de Mello, este solo me abraza con más fuerza.

-Pensé que esto nunca pasaría- me susurra al oído.


N/A: Hola, ya por fin el segundo capítulo de este fic, realmente siento la tardanza pero deben de saber que escribí casi seis versiones de este capítulo pero ninguno me convencía y me quede con este que fue la última versión, espero que les haya gustado, espero que me dejen algún review,

Adiosito :33