Nota: Hay algo que tengo que aclarar aquí He prácticamente re-editado este capítulo y el anterior y pues me gustaría que lo volvieran a leer. Necesito saber si no lo malogre o.o xd Bueno más que todo porque traté de agrandarlo y arreglé unos detalles que no me gustaban.

Sobre el cabello de Ritsu, sí lo necesito de ese color por unos macabros planes que tengo okno xd. Espero que que les guste el capítulo y por favor a los que ya lo habían leído y logran releerlo dejenme su comentario en el review del siguiente capi c:

Bueno si, creo que aun sigue corto :/ comprensión onegai u.u xd


Necesito que confíes en mí

2.-Una Dolorosa Realidad.

-Ritsuka yo… quiero que confíes en mí- le dijo con una mirada plagada de súplica. Ritsuka abrió los ojos como platos, al escuchar lo que Agatsuma decía, podía notar esa angustia en sus ojos, quería aplacar su dolor, quería confiar en él pero algo le decía que si lo hacía volvería a decepcionarse…

El rubio notó la reacción del ojiazul y rápidamente la esperanza creció en él, si tan solo pudiera tener esa confianza, algo tan preciado para él que haría todo lo posible por no volver a perderla, deseaba con todas sus fuerzas que no dudara de él, demostrarle lo mucho que le importaba, lo mucho que lo quería, que lo amaba…

Lo que no sabía era que el pequeño Ritsuka no iba a creer esta vez, ya habían sido muchos engaños. Sentía que no podía permitir que se burlara de él como siempre.

-Lo siento, pero ¡no! Esta vez no- dijo el niño con un aire de tristeza, mientras en su cabeza se repetía una y otra vez que no debía caer en las mentiras de Soubi porque serían su perdición.

Esas palabras cayeron en Agatsuma como un balde de agua fría, se sentía fatal. En su cabeza solo estaba la preciosa idea de que su Sacrifice pudiera llegar otra vez confiar en él, pero este le había dicho que no, lo había dejado completamente herido. Sin embargo lo entendía, comprendía porque eran así las cosas, no podía culparlo…le había fallado en muchas ocasiones y no debería esperar que cambie de parecer bruscamente, aun así dolía y dolía mucho.

La mirada de tristeza del rubio casi le parte el corazón al pequeño, pero pensaba mantenerse firme en su decisión, ya tenía suficiente de todas las mentiras de esa persona, pero… ¿A quién engañaba? Él necesitaba de esas mentiras, necesitaba de su rostro, de su aroma, de su calor, de todo de él.
Pero aun así todavía recordaba cómo le había mentido en aquella ocasión y como lo había visto encontrarse con esa persona, al niño aun le dolía recordar eso.

Flashback

Ritsuka tenía problemas para concentrarse en las clases desde que conoció a Soubi, el mayor ocupaba su mente por completo, aunque hasta ese entonces el pequeño todavía se empeñaba en evitarlo, ese día no era la excepción y al pobre Ritsuka no le quedaban muchas fuerzas para esa batalla que se libraba en su interior, así que prácticamente decidió darse por vencido y entregarse a esos dolorosos y a la vez reconfortantes recuerdos del mayor. Pasaron por su mente el día que se conocieron en el que fueron a ese hermoso lugar que desde ese momento se hizo su favorito, era tranquilo, con un ambiente de paz, naturaleza viva; también pensó en cuando fueron a tomar un helado juntos había sido genial y ese día evitaron pelear, eso realmente agradó al pequeño. Pronto el rumbo de sus recuerdos cambió para convertirse en sueños de lo que podrían realizar juntos, cosas pequeñas como ir al parque o a pasear, o incluso que Soubi le enseñase a dibujar era parte de estos. Cosas que se realizarían si de verdad a Agatsuma le gustase pasar tiempo con él…

Entre fantasía y fantasía el niño esperaba impaciente la campana de fin de clases ya que sabía que el rubio estaría esperándole con esa hermosa sonrisa en los labios.
Después de 2 horas que al niño le parecieron una eternidad, el tan anhelado sonido llegó, pero al salir se llevó una gran desilusión ya que su fighter no estaba allí como acostumbraba.

-Estúpido Soubi- refunfuñó el pequeño observando con profunda tristeza la reja. ¿Por qué justo ahora? ¡Hoy! Que si bien era cierto el niño no iba a abrirse totalmente a Agatsuma, había decidido no protestar ante las muestras de cariño de este. Pero él no estaba allí ¿Se había cansado? Entonces el profundo amor que le profesaba era mentira. Sí, como todo lo demás. ¿Qué esperaba? ¿Qué lo recogiera y se fueran tomados de la mano? ¡Por favor, si realmente a Soubi nunca le importaste! Bramó su entrometido subconsciente.

El ojiazul tuvo que hacer acoplo de todo su valor para evitar llorar en ese momento, se encontraba perdido, con la mirada vacía…

-¿Estas bien Ritsuka-kun?- lo había hecho volver Yuiko de entre sus profundos pensamientos.

-Si…claro- Contesto Ritsuka, ella decidió no insistir porque notaba en el rostro del niño su lucha por mantenerse fuerte

Caminaron juntos en direccion a sus casas en silencio, la niña llena de preocupación y miedo por el estado del otro.

-Yo...quizás no sea la mejor persona para que se lo digas, pero estoy muy preocupada por ti Ritsuka-kun ¿Te pasa algo?- la voz de la muchacha otra vez lo saco de sus dolorosos pensamientos, pero esta vez le sorprendió lo que dijo la pelirosa.

-No…Yuiko yo solo…-Ritsuka se disponía a inventarle algo para que se tranquilizara, pero lo que vio al pasar por esa calle casi deshabitada lo dejó completamente sorprendido, dolido y sin habla.

Era Soubi, quien acariciaba la mejilla de alguien a quien nunca había visto antes, pero se notaba que era mayor que él, definitivamente era muy guapo tenía la tez clara, su cabello era de un azul opaco, lo cual por más extraño que parezca causaba miedo en el menor. Iba vestido de manera casual, polo manga corta negro y pantalones holgados del mismo color, aunque esos lentes que cubrían sus penetrantes ojos daban un aire de formalismo al mayor.

El niño no pudo describir lo que sentía en ese momento, estaba lleno de rabia, de tristeza, quería odiarlo ¿Cómo se atrevía a no ir a verlo justo ese día y para estar aquí? ¿Con él? ¿Quién era él? ¿Qué relación mantenía con su fighter?, todas estas preguntas se amontonaron en su cabeza solo para dar cabida a una sola cosa…él estaba celoso. ¿Pero cómo podía estarlo? ¿Y por esa persona que tanto lo engañaba? No, no él no estaba celoso, y rápidamente desechó el pensamiento .A partir de ese momento el pequeño decidió cerrar su corazón totalmente a quien anteriormente había empezado a aceptar que amaba.

-Ritsu yo…te am…- Empezó la voz del rubio a lo lejos, pero el pequeño no aguantó y no quiso escuchar más, se abalanzó encima de su amiga y la abrazó muy fuerte sintiendo como las lágrimas comenzaron a brotar de sus ojos. Pese a esto el niño no sollozaba. Por lo que no parecía una escena de una niña consolando a su amigo, ni nada por el estilo.
Ninguno de los inocentes niños sabía cómo se notaba esa escena desde fuera, ya que tenía a Yuiko de una manera muy comprometedora.

Cualquiera que hubiese visto lo que pasaba fácilmente podría haberlo malinterpretado…Lo que no se había enterado el menor fue que en ese momento el que volteaba era Agatsuma…