Disclaimer: Soul Eater ni sus personajes me pertenecen, son de Atsushi Okubo. La historia es completamente mía.
Remember Me.
…
Asura…
Hacia bastante tiempo que no escuchaba a Maka pronunciar ese nombre. No desde que ella y yo decidimos comenzar una relación. Por un momento quise llorar, pero no lo hice, en cambio apreté los ojos, y después la miré fijamente. Su mirada mostraba preocupación y miedo. La conocía a la perfección.
—Él… está trabajando, pero ya regresa. —mentí, casi sin voz. Tragué saliva con dificultad, al ver el rostro de Maka iluminarse. Ahora estaba aliviada.
—Está bien… —murmuró, intentando sonreír—. ¿Qué fue lo que me pasó?
—Tu-tuviste un accidente. Ibas en tu auto y cho-chocaste contra otro.
Maka abrió los ojos, sorprendida.
—¿En-en serio?
Asentí, y traté de poner una sonrisa, pero no pude. Mi corazón estaba, prácticamente, roto. El saber que ella ya no me recordaba como su esposo hacía que se rompiera cada vez más. El saber que sólo recordaba a Asura hacía que me dieran ganas de llorar.
¿Por qué me pasaba eso? ¿Era acaso una prueba del destino? ¿Esto era una forma de decir qué nunca fui un buen marido? No lo entendía, y creo que nunca llegué a hacerlo. La miré por unos segundos, su mano izquierda estaba sobre su cabeza, mientras que en su rostro aparecía una mueca de dolor.
—Me duele la cabeza. —Murmuró.
—E-eso fue porque… te la golpeaste. —Respondí, casi fuera de mí mismo. No podía ni pensar con claridad, todos mis pensamientos y sentimientos estaban revueltos. Unas enormes ganas de vomitar invadieron mi cuerpo. Supuse que era por los nervios.
Maka volteó lentamente, y me miró fijamente. Sus lindas mejillas se tiñeron de un color carmín, y sus ojos me miraron nervioso. Abrió la boca para hablar, pero en lugar de hacerlo comenzó a balbucear ciento de cosas inentendibles para mí.
—¿Qué pasa? ¿Estás bien? ¿Te sientes mal? —Pregunté, preocupado.
—¿Por qué me besaste? —Preguntó, incrédula y me miraba fijamente, pero ahora, con ganas de matarme.
Y sentí que mi mundo se vino abajo una vez más.
—Yo… yo no te besé. No tengo porque hacerlo.
—Claro qué lo hiciste Evans.
—Sueña Albarn, yo jamás besaría a alguien cómo tú. —Respondí, y desvié la mirada. No quería verla, porque no lo soportaría y comenzaría a llorar, y seguramente la abrazaría y le diría todo, que la amo, que estamos casados, que estábamos pensando tener hijos, juntos. Pero no podía hacerlo. No sabía cómo iba a reaccionar Maka ante eso, entonces decidí que lo mejor era que ella recordara poco a poco.
—ugh, eres de lo peor. —murmuró, estaba enojada. Su tono de voz la delataba— Lárgate de mi habitación. —se cruzó de brazos y su mirada se fijó hacia al techo. Murmuró cientos de improperios y después cerró sus ojos. Suspiré. —¡Qué te largues!
No quería hacerla enojar más, así que salí de su habitación en silencio y me recargué contra la puerta. No me di cuenta del momento en el cual había comenzado a llorar, recordando todos los momentos felices junto a Maka.
Con mi mano temblorosa, saqué mi celular de la bolsa de mi pantalón y marqué el número de Black Star. Luego de varios timbrazos, él contestó.
—¿Bueno? —La voz de mi ególatra amigo, logró sacarme de mis pensamientos.
—Black Star —fue lo último que alcancé a murmurar, antes de comenzar a sollozar.
—Soul, viejo. ¿Qué te pasa? ¿Estás bien? —Preguntó, preocupado.
—Yo sí, pero Maka… ella no…
—¿Qué? ¿Qué quieres decir con eso? ¿Se pelearon? ¿Qué pasó, Soul? ¡Responde, carajo!
—Ella tuvo un accidente cuando venía a casa y… ahora está en el hospital. Black Star, ella no recuerda que ahora estamos juntos, Maka piensa que todavía esta con Asura. —Y comencé a llorar, otra vez.
—¿Qué? Vamos para allá, ¿Está bien, Soul? Tranquilízate, dejaremos a los niños en casa de Kid e iremos al hospital, ¿Vale?
—Va-vale. —Contesté.
Caminé y me senté en una butaca, esperando la llegada de mis amigos. Me llevé las manos al rosto y me limpié la nariz para luego adsorber por la nariz. "¿Por qué? ¿Por qué a Maka?" me preguntaba mentalmente a mí mismo, como si la respuesta me fuera a caer del cielo o algo así.
Eché la cabeza hacia atrás y cerré los ojos. Cuando hice eso, varias imágenes pasaron por mi cabeza, sobre todo la de esa mañana. Cuando Maka todavía recordaba nuestro matrimonio.
—Te amo, Soul. Eres un pervertido, pero aún así te amo. —se burló Maka, jadeante, para luego darme un beso en los labios y recostarse sobre mi pecho.
—Oye —me quejé, entre jadeos — no soy un pervertido.
Ella soltó una risita.
—Sí lo eres, pero sabes algo. —Ella me miró fijamente, sus ojos verdes brillaban y su rostro sonrojado me hacía amarla más—. Me encanta que seas así. Es una de las tantas razones que me hacen amarte.
—Yo también te amo. —Sonreí— Pero no soy un pervertido.
—Claro que sí. No me contradigas, Evans. ¿Además, de quién fue la idea de hacer el amor a las 6:00 de la mañana? —Alzó una ceja, y sonrió.
—Pero eso no quiere decir que sea un pervertido, lo hago porqué te amo y porqué es un día muy importante, para ambos. —murmuré con seguridad, acariciando con lentitud su desnuda espalda— Así que más te vale llegar temprano hoy.
Mi esposa rió.
—Vale, llegaré lo más temprano que pueda. —Y sonrió, para luego estirarse un poco y dejar un tierno beso sobre mis labios.
Ese recuerdo me atormentó una vez más de aquel día. Me hizo darme cuenta que la culpa fue mía y de nadie más. ¿Por qué le dije que llegara temprano? ¿Por qué le dije que le tendría una sorpresa? Y sin darme cuenta había comenzado a llorar una vez más. Estaba seguro que ya no escucharía un "te amo" de su boca, ni un "te quiero". Ni nada que demostrara su amor por mí.
Seguí llorando cómo un niño pequeño, pero no me importaba. No podía hacer otra cosa más que eso. Me sentía impotente y estúpido. Ese día me di cuenta de algo, la vida me odiaba, primero me dio algo y después me lo quitó. Intenté dejar de llorar, pero no podía hacerlo.
—¡Soul-kun! —la voz de Tsubaki, la esposa de Black Star, me hizo voltear hacía mi izquierda sólo para encontrarme los rostros, preocupados, tristes y sorprendidos de mis amigos.
—¿Qué pasó? —Preguntó Kid, pero yo no contesté. Me levanté de mi lugar, caminé hasta donde estaba parado y lo abracé mientras seguía derramando lágrimas de dolor. Él me devolvió el abrazo, preocupado.
—Ella tuvo un accidente, se pegó en la cabeza y ahora no recuerda nuestra relación.
—¿No recuerda nada de eso? —Preguntó, esta vez, Chrona.
Negué con la cabeza.
—Maka sigue pensado que… nos odiamos. —balbuceé.
—Lo siento tanto, amigo. —Black Star se acercó hasta mí y me abrazó— Todo estará bien, ya verás.
—No sé que haré. Si ella no me recuerda, no podré seguir adelante.
Tsubaki se acercó hasta mí, y me sonrió con calidez. Muy típico de ella.
—Entraré a hablar con Maka-chan. Le diré la verdad, ¿vale? Ella debe saberlo.
—No, Tsubaki. Maka debe de recordar por sí sola, además, la conozco y seguramente no te creería, ella sigue pensando que está Asura. —Dije, casi sin voz.
—Soul-kun, Maka-chan tiene que saber la verdad, tiene que saber que ahora está a tu lado.
—Tsubaki tiene razón, Soul. —Su esposo la apoyó.
—Pero no sé como reaccionará ella, acaba de sufrir un accidente y ¿qué tal si le afecta? Creo que lo mejor será hablar con el doctor y preguntarle.
—Es verdad lo que dice Soul. No hay que actuar impulsivamente, es mejor hablarlo con el doctor; y escuchar que nos dice. —Kid suspiró, y volteó a mirarme con una sonrisa. La cual interpreté como un "todo estará bien".
Suspiré e intenté sonreír.
Kid llamó a una enfermera y preguntó por el doctor, ella lo llamó y después de pocos minutos el doctor llegó hasta donde estábamos. Le preguntamos todas nuestras dudas y el nos dijo que lo mejor era que Maka recordara poco a poco. Nosotros podíamos ayudarla enseñándole fotos y cosas así, con eso y con la terapia ella recordaría.
—Entonces, ¿lo mejor sería no decirle nada de su matrimonio? —Preguntó Chrona, su mirada seria se posó sobre el doctor.
El doctor se quitó las gafas y las limpió con su bata blanca.
—Eso lo tiene que decidir el señor Evans. Pero si deciden decirle, háganlo con calma. No les recomiendo que se lo digan de golpe, puesto que puede surgir algún problema. —murmuró, con calma mientras se ponía sus anteojos.
—Está bien, gracias doctor. —El doctor puso una pequeña sonrisa y se retiró.
—¿Qué piensas hacer?
Me encogí de hombros, y tragué saliva.
—Se lo diré, Tsubaki tiene razón, Maka debe saberlo. Aunque me odie más de lo que ya lo hace. —Murmuré y desvié la mirada—. Tsubaki, ¿podrías decírselo tú? Estoy seguro que si le digo yo, cometeré una estupidez.
Tsubaki asintió y caminó hasta adentrarse en la habitación de Maka. Chrona se acercó hasta mí, puso una mano sobre mi hombro y sonrió.
—Todo estará bien, Soul. Maka y tú saldrán de esta. —murmuró.
Traté de sonreír, y asentí.
Caminé hasta la habitación de Maka, y abrí un poco la puerta, no quería que ella se percatara de mi presencia. Tsubaki le hablaba a mi esposa, ella sonreía y asentía con la cabeza. Me pelinegra amiga se acercó a Maka y la abrazó.
—Maka-chan, tengo que decirte algo.
—¿Qué pasa, Tsubaki? —Preguntó Maka, ladeando un poco su cabeza.
—Es algo acerca de Soul-kun y tú. —murmuró, la morena.
Maka bufó y se cruzó de brazos, molesta.
—Evans es un imbécil ni me lo menciones, por favor.
—Maka, escúchame por favor. Es importante. Tienes 28 años —Maka miró sorprendida a Tsubaki—. Y estás casada.
—¿Qué? ¿Con quién?
Tsubaki suspiró y miró fijamente a Maka. Bajé la mirada y cerré los ojos.
—Con Soul.
O: hasta ahí, mis amores. ¿Cómo están, dears? :3 espero que bien. Bien me dejo de dulzura D: perdón por la demora, no tengo pc, perdí absolutamente TODO. Y escribí este capítulo desde 0 el otro ya estaba terminado -u- odio mi vida D: pero bueno. Gracias por los lindos reviews :D no saben lo mucho que me alegra ver mi bandeja de entrada llena de sus notificaciones ;u; en serio gracias. En fin, espero que les guste el cap, trataré de traer el próximo lo más rápido posible. :3!
PD: más al rato o mañana subo Paradise Island.
Buen día, darlings.
