Capítulo 2 - Lo peor de ser famoso, son los paparazzi
Un día, alguien llamó a la puerta del Yorozuya.
"Gin-chan! Están llamando a la puerta. "Advirtió Kagura que estaba tumbada en el sofá comiendo sukonbu.
Gintoki, que estaba tumbado en el otro sofá leyendo Jump respondió. "Qué extraño de repente deje de sentir mi cuerpo, Kagura es demasiado tarde mí, vete, vete sin mí y abre la puerta."
"Gin-chan, yo jamás te dejaré, mientras estés en ese estado." Dijo Kagura mascando su sukonbu.
"Las chicas tienen que aprender a levantarse y seguir en frente para convertirse algún día en grandes mujeres." Dijo el samurai con la Jump en la cara.
"¡Gin-chan abre tu!
"¡Abre tu!"
"¡Tú!"
"¡No, tu!"
"¡No, tu!"
"¡Basta!" Gritó Shinpachi, saliendo de la habitación de Gintoki, con su delantal Justaway y con una escoba en la mano. "Voy yo."
Cuando el joven samurai abrió la puerta, vio a una mujer que debería tener más o menos 20 años, que levaba una cámara al hombro, en el cuello llevaba una identificación de periodista y en las manos un bloc de notas.
"Lo siento, ¿es aquí el Yorozuya de Gin-san?"
Esa pregunta paralizó Shinpachi que sólo tuvo tiempo de gritar una cosa. "¡Cl-cliente! ¡Tenemos un cliente! "
Cuando entraron en la sala del Yorozuya, Shinpachi se sorprendió, la habitación estaba a oscuras, iluminada apenas por cuatro candelabros pegados en las paredes, que nunca había visto y Kagura de traje y corbata, con gafas de sol, con cartas de póquer en las manos y en el sofá el otro lado de la mesa que tenía una vela y una gran cantidad de cartas desordenadas, estaba Sadaharu que llevaba un sombrero italiano y masticaba algunas de las cartas.
"Sadaharu eres un rival muy hábil, pero aposté demasiado sukonbu como para renunciar ahora." Dijo Kagura mientras miraba sus cartas.
"Kagura-chan, ¿qué estás haciendo?" Preguntó Shinpachi, tratando de calmarse.
"¡Jefe! ¡Tiene visitantes!" Gritó Kagura sin apartar los ojos de sus cartas.
De repente la silla del escritorio de Gintoki, que estaba virada para las cortinas que cubrían la ventana, que Shinpachi nunca había visto también, se dio la vuelta revelando Gintoki que también estaba de traje y corbata y llevaba un bigote postizo.
"Supongo que la señora ha venido a darnos algún trabajo." Dijo el samurai con un acento italiano. "Pero nuestra calidad depende de lo que nos pagar."
"¡Comportaos al menos frente a los clientes!" Gritó Shinpachi mientras se ordenaba la sala.
Después del Yorozuya y sus miembros volvieren a la normalidad, comenzaron a hablar con su cliente.
"Perdón por estos dos." Dijo Shinpachi ofreciendo té a la visitante.
"Estábamos tratando de tener un aspecto más profesional." Dijo el samurai de cabello plateado, mientras se quitaba el bigote postizo. "Entonces, ¿qué es lo que quieres?"
"Bueno, me llamo Suguiyama Mitsue, soy periodista del "Edo Today" y vine aquí para..." Fue súbitamente interrumpida por Kagura.
"¿Para nos entrevistar?" Le preguntó con entusiasmo.
"No, en realidad solo me entere de vuestra existencia ayer!" Eso deprimió los tres miembros del Yorozuya. "Pero lo que yo quería era que buscasen a alguien."
"¿Y a quién quieres que encontremos?" Preguntó Gintoki mientras bebía leche de fresa.
"El Shiroyasha."
Eso hizo que Gintoki expulsara el líquido rosáceo de la boca y acertará en la cara de Shinpachi. "Shi-Shiroyasha?"
"Sí, me enteré de que después de haber dejado el campo de batalla, se vino a vivir al distrito Kabuki.", Explicó la joven periodista mientras tomaba un poco de té.
"¿Shiroyasha? Pero Gin-san, ese no fue tu…" Shinpachi fue interrumpido por Gintoki, que metió la toalla con que él se secaba en la boca.
"Puedo pagar lo suficiente." Dijo Mitsue, dándose cuenta que ellos sabían algo sobre el legendario samurai.
"Así que si decimos dónde está, ¿la señora nos pagará?" preguntó Kagura, al darse cuenta de la situación.
"Sí."
"Es este aquí." Dijeron Kagura y Shinpachi en unísono y señalando a su líder.
"¡Traidores!" Gritó el samurai golpeando en las cabezas de sus dos subordinados.
"Así que es cierto, usted es el legendario Shiroyasha?" Preguntó la cliente al tomar una foto de Gintoki.
"Sí, soy yo." Dijo Gintoki con un suspiro.
"¡Increíble! ¿Puedo hacerle una entrevista?" Y sin darle tiempo para responder, comenzó. "¿Por qué misteriosamente abandonó el campo de batalla antes de que la guerra terminara? ¿Cómo se sintió al haber abandonado a sus compañeros? ¿Por qué te hiciste jouishishi? Quién fue tu sensei? ¿Todavía está ligado a movimientos jouishishi?"
Gintoki interrumpió y dijo con una cara seria y distante, como si recordara algo triste del pasado. "Lo siento, pero hace mucho tiempo que decidí enterrar el pasado."
"Pero..." Ella no tuvo tiempo de decir más nada, porque el samurai ya se había levantado.
Gintoki volvió a la normalidad, cogió el sobre con el pago y le dijo. "Bueno, hemos hecho nuestro trabajo, ahora adiós." Y el samurai llevó la periodista para fuera del Yorozuya.
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Fuera del Yorozuya, parecían que llamas rodeaban la periodista que gritó "Si pensión que voy a desistir, están muy equivocados."
Después de buscar un poco, ella encontró una sospecha entrada secreta en la parte trasera del edificio que conducía al interior del techo del Yorozuya. Mitsue exploraba el local oscuro con una linterna en la cabeza, cuando se encontró con una cierta ninja de pelo púrpura que llevaba gafas.
"Hola." dijo Sachan con toda la normalidad del mundo.
"Ho-hola." Dijo la periodista confundida.
Después la kunoichi siguió su camino sin decir nada más, mientras que la periodista pensó en voz alta. "¿Será que el Shiroyasha contrató a una guardaespaldas? ¿Qué clase de secretos guardará? Ya puedo ver un gran titular y un aumento de sueldo.
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Mientras tanto, en la sala del Yorozuya, Shinpachi bebía té mientras Gintoki continuaba leyendo su Jump y Kagura jugaba con Sadaharu.
"Gin-san, ¿no escuchó nada en el techo?" Extraño Shinpachi mientras disfrutaba de la rara paz que invadía el Yorozuya.
"Debe ser apenas unas ratas alienígenas o acosadores." Dijo el samurai de permanente, sin apartar los ojos de su Jump.
"Este anime ha alcanzado el punto en que esa frase ya es normal." Dijo Shinpachi, mientras disfruta de su té.
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En el interior del techo, Mitsue siguió explorando hasta que encontró un pequeño agujero donde se podía ver claramente la habitación donde acaba de ser expulsada.
Algún tiempo después, la periodista, que estaba llena de polvo y telarañas dijo enfadada. "Estuve aquí dos horas, y hasta ahora lo único que hizo fue estar acostado, dormir, leer Jump y ver el canal del tiempo.
Estaba a punto de darse por vencida cuando Gintoki finalmente se puso de pie y dijo. "¡Shinpachi! ¡Kagura! Voy almorzar al Hokutoshinken. ¿Algún de vosotros viene? "
"No, hoy voy a comer con los miembros del club de fans."
"Y yo voy a almorzar con el sádico." Una vez que Kagura dijo, fue alcanzada por las miradas sospechosas de Shinpachi y Gintoki. "Es que como perdió una pelea ayer, tendrá que pagar mi almuerzo de hoy." Kagura ya estaba un poco sonrojada, preguntándose qué podían estar pensando.
"No estás pasando demasiado tiempo con ese pequeño ladrón impuestos." Preguntó el samurai siendo un poco sobreprotector "No vayas convertirte en una de sus seguidoras."
"No tengo una mente tan débil como la de esas perras." Dijo Kagura con un aire de confianza. "Y de todas formas, estoy siguiendo una de tus filosofías, Gin-chan. Uno siempre debe aceptar una comida gratuita a no ser que la cocinera sea la Anego."
"Está bien, adiós." Entonces el líder de Yorozuya recogió un paquete que estaba encima de su escritorio y se fue.
"Esto me huele a titular, tengo que seguirlo." Dijo Mitsue cayendo de la entrada secreta en la parte trasera del edificio.
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Ya en Hokutoshinken, Gintoki estaba sentado en el balcón, mientras que su nueva perseguidora se sentaba en una de las mesas, con una gorra, gafas espejadas, un bigote postizo y fingiendo que leía el periódico que llevaba.
"Ikumatsu! El mismo de siempre, por favor." Pidió Gintoki.
Ikumatsu le puso delante un tazón de ramen con una montaña de frijol rojo encima, cubierta con crema batida. "¡Aquí tienes, el Gintoki Ramen Deluxe!"
"¿Cómo puede alguien comer eso?" Pensó Mitsue mientras miraba a su blanco mientras se encantaba con aquella extraña refección. "¿Será algún tipo de entrenamiento especial de los samuráis, para controlar las náuseas y los dolores de estómago?"
"¿Has visto a Zura hoy?" Preguntó Gintoki aún con la boca llena.
"Sí, dijo que le entregues el paquete en el almacén N º 6, en los muelles." Dijo Ikumatsu. "Y una cosa cualquier sobre el destino de la Joui depender de ello."
"Ese paquete es importante para jouishishi. Yo voy con certeza conseguir un aumento de sueldo por esto." Pensó la periodista mientras tomaba fotos del paquete e Ikumatsu.
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Después de comer, el samurai de permanente pagó con parte del dinero recibido por el trabajo dese día y se fue al Pachinko donde por una hora y media, estuvo jugando y hablando con Hasegawa.
Al final termino sin dinero y se fue hacia el muelle, mientras que Mitsue pensó. "Gastó todo el dinero que le pague en sólo medio día."
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En el almacén N º 6, dos figuras emergieron de la oscuridad revelando ser Katsura, que llevaba una máscara que le cubría la nariz y la boca, y Elizabeth.
"Aquí tienes, Zura." Gintoki tomó el paquete de su kimono y se lo entregó a su viejo camarada.
"¡Zura ja nai, Katsura da!" Katsura se quejó mientras se quitaba la máscara y aceptaba el paquete.
Mitsue, que se oculta detrás de unas cajas de madera, pensó. "Aquel es el líder de los Jouishishi, el extremadamente buscado Katsura Kotaro. Esto es más grande de lo que pensé."
Katsura abrió el paquete muy lentamente, creando un gran suspense en la cabeza de la joven periodista que ya estaba preparando la cámara. "Por fin voy a averiguar lo que está dentro de ese paquete."
Katsura retiró del paquete una caja de antialérgicos y Mitsue cayó hacia atrás. "Gracias Gintoki, tú y Elizabeth son los únicos que saben que tengo alergias en esta época del año y no podría dejar que mis hombres descubriesen que su líder tiene tal debilidad." Dijo Katsura con un hilo de moco cayendo de su nariz y Elizabeth sostenía un cartel, que nadie supe dónde lo quitó, que decía "gracias".
"Sí, sí, ¡ahora dame mi pago!" Y Katsura le dio un sobre con dinero.
Y Mitsue se fue desilusionada y pensando en voz alta. "Y yo que pensaba que iba a tener una gran noticia o un escándalo sobre el movimiento Jouishishi." Pero no llegó a escuchar la siguiente conversación.
"Gintoki, gustarías de ver el nueva arma que estamos construyendo para destruir la sede del Shinsengumi?" Preguntó Katsura, poniendo la máscara.
"No, tengo que ir ahora. Pero antes quería que me hicieses un favor, apunta al cuarto del adicto a la mayonesa. "Y con esto el samurai de cabellos plateados se fue.
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Gintoki estaba a camino del Yorozuya, cuando pasó por una pastelería y una mancha de color rojo y negro rompió el cristal y cayó encima de Gintoki. Cuando finalmente se dio cuenta de lo que había pasado, tenía Kagura y Sougo pisándole la espalda y luchando.
"¡El último trozo de pastel era mío!" Gritó Kagura mientras su paraguas era bloqueado por la espada de Sougo.
"¿De qué estás hablando? Yo pagué, así que el último es mío."
"¿Podrían bajar de mí de una vez?" Gritó el Samurai derribado cuando se levantó y derribó la "parejita".
"Oh! Danna! ¿Desde cuándo estás aquí?" Preguntó Sougo mientras se frotaba la cabeza, que se había golpeado en un poste telefónico.
Kagura soltó una carcajada convencida y dijo. "Realmente eres estúpido, sádico, ni siquiera te has dado cuenta de que habías caído encima de Gin-chan."
"No quiero oírlo de ti. Y tú también no te has dado cuenta." Dijo el comandante del primer escuadrón del Shinsengumi preparando su espada, mientras que su rival hacia lo mismo con el paraguas.
"Que aburrimiento, es lo mismo todos los días." Mientras ellos peleaban, Gintoki vio la hora en el reloj de la pastelería. "Bueno, tengo que ver el pronóstico de Ketsuno Ana. Kagura, después de haberes terminado tus cosa, vuelve al Yorozuya."
"Ok Gin-chan!" Respondió Kagura mientras ella y Sougo destruyan la mitad de la calle en medio de una pelea.
