Volví con un capítulo nuevo, espero les guste.
Peleas y campamentos
Stan ayudo a su hermano con la mudanza, sabiendo que Ford no iba a poder hacerlo solo y se negaban a dejar que Helen ayudara porque tenía que cuidar al pequeño Alex, quién era la luz de los ojos de sus padres y al que mimaban con todo el cariño que podían mostrarle.
La mudanza les tomó todo el día y celebraron el terminar con pizzas, para luego irse a la dormir, ya al día Stanford le iría a acompañar a Stanford a comprarse un auto usado. Por suerte Stan tenía algo de plata de su época de boxeador, eso y lo que guardaba ahorraba para pagar las fianzas que estaba seguro que iba a tener que pagar, siempre tenía un poco de plata reservado para eso.
Ya con la parejita mudada en la casa nueva, Stan pudo acomodarse en su nueva casa, aprovechando la libertad para volver a caminar en ella solamente en calzoncillos y camiseta, iba a aprovechar los minutos que tuviera la casa para él solo antes de que los nerd llegaran a hacer eso que hacían, eso en lo que seguramente no estaban interesados en dejarlo participar.
La verdad es que no tenía ganas de meterse en lo que ellos hacían, a pesar de su apariencia de persona que no sabía nada de ciencia, en la realidad él siempre había sido uno de los mejores alumnos del colegio y hasta había logrado entrar a universidad pero no le interesó y la dejo al poco tiempo de haber entrado, por eso estaba seguro de poder entender casi todo lo que ellos pudieran hacer.
Ese día en especial habían estado encerrados en la oficina de Stanford, lo que antes había sido su cuarto, haciendo cálculos de algo que Stan no sabía, tanto tiempo habían estado ahí que la hora de la cena había llegado y ninguno de los dos salió para hacerse si quiera un sándwich. Por eso es que él, con todo el amor que su corazón podía albergar les había preparado unos cuantos sándwiches, nada complicado, solo jamón, queso y tomate, no quería que se den la errónea idea de que él iba a cocinarles todos los días. Él no era malo cocinando solo que no le gustaba hacerlo demasiado seguido, le daba vagancia tener que hacerlo y más si era para otra persona que no fuera su hermano, cocinarle a él no le molestaba tanto.
Tocó la puerta con el pie y como nadie le atendió entro pateando la puerta mientras decía con una sonrisa:
— Hasta unos nerds como ustedes deben comer — poniendo los dos platos entre los papeles que estaban en la mesa y pudo ver la libreta del nerd amigo de su hermano y sin querer noto algo que no le gustaba.
— Eso está mal nerd, ahí tienes de dividir no multiplicar — mostrándole lo que había visto, logrando que Fiddleford lo mirara con cara de enojo, en serio no le gustaba que le corrigieran y menos una persona que de suerte debió haber terminado la secundaria.
— Haz lo que quieras pero si llegas a usar ese cálculo para algo eléctrico no solo vas a fundir los fusibles de esta casa, sino de todo el pueblo — lo dijo como si no fuera la gran cosa pero la sonrisa en sus labios le estaba delatando lo mucho que estaba disfrutando haber notado ese error, por curiosidad y notó lo mismo que Stan había notado.
— Tiene razón, te equivocaste con eso Fidd, deberías cambiar eso o nos puedes matar a todos — eso enojo al ingeniero, quién sin decir nada agarro uno de los sándwiches y empezó a comer en silencio.
— No sabía que tu hermano supiera tanto de cálculo — cuando se hubo calmado un poco pero no demasiado.
— Este idiota era uno de los mejores de nuestra clase, lástima que dejara la universidad para dedicarse a golpear gente — a Stanford no le había gustado casi nada lo que su hermano había hecho, claro que el padre de ellos había protestado más pero no lo había hecho por demasiado tiempo dado a que murió al poco tiempo de que eso pasara, murió en un accidente de auto, en un día de nieve intensa.
— Si, si, muy bonita mi vida, coman que no quiero tener que obligarles a comer pero les puedo prometer que lo haré — se estaba por ir cuando su hermano le llamo la atención.
— Si quieres, este fin de semana iremos al bosque a buscar algo que estamos investigando — eso llamó bastante la atención de Stan.
— Esta bien, iré a protegerlos pero si es muy aburrido los dejare solos y me vuelvo a casa — dijo en tono de amenaza para después irse.
Cuando se hubiera ido Fiddleford miro a Stanford bastante enojado.
— ¿Por qué no me dijiste que tu hermano no era un idiota? — enojado de no haberlo sabido y que quedara como un imbécil.
— No le gusta que la gente separa que es más que un musculoso, realmente le gusta que la gente piense que es un idiota, es raro pero así es él — en serio no se esforzaba mucho en defender esa característica de su hermano, era algo que ni él mismo entendía.
— Eso es lo más estúpido que he escuchado y en este pueblo venden vidrio sucio — y esa era una de las cosas con más sentido que había escuchado en ese lugar.
— Además de que nos puede defender de lo nos ataque, puede golpear casi cualquier cosa — con eso logro convencer a Fiddleford de que tenía que ir con ellos.
Después de eso Stan se esforzó por entrenar, de esa forma ganaría bastante dinero y podría irse de juerga sin tener que preocuparse de gastarse todo el dinero que se supone debería gastar en otras nimiedades, como comida o pagar las cuentas, porque estaba más que seguro de que su hermano no haría y trataría de matarle si un día le cortaran la luz por falta de pago.
No tuvo mucho tiempo para entrenar antes de su primera pelea pero como era ya un profesional eso no le afectó como lo habría hecho a un novato y pudo ganar la pelea sin que le desfiguraran demasiado la cara.
La verdad es que estaba acostumbrado a que Carla fuera a verlo pelear y que después los dos fueran a celebrar yendo a tomar algo, o en el caso de que perdiera, que lo consolara y que lo llevara a su casa donde se quedaría a dormir para que no se sintiera mal, pero ella ya no estaba en su vida y se tenía que acostumbrar a eso.
Lo que no se espero fue ver al nerd, ese que trabajaba con Ford que entraba en el vestuario después de que su representante le hubiera dado lo que había ganado en la pelea, que no era mucho pero si seguía peleando iba a ganar cada vez más.
— Me sorprendió lo bien que peleaste — dijo acercándose a Stan, que estaba sentado en un banco, con una toalla encima de sus hombros, descansando antes de ducharse, vestirse e irse a su casa en su moto, esa que lo hacía verse tan cool y con la que planeaba atraer la atención de las mujeres del pueblo.
— Me sorprende que hayas venido a ver la pelea, no me imaginaba que te interesaran este tipo de cosas — no ocultaba para nada su asombro, no sentía que tenía que hacerlo.
— La verdad es que fue idea de mi esposa, ella quería que saliéramos a hacer algo y esto era una de las pocas que pasaba en este pueblo y la verdad es que no queríamos salir a otro pueblo o la niñera se llevaría toda nuestra plata — Stan no pudo evitar sonreír al escuchar eso, no sabía que el nerd podía ser gracioso.
— Creo que lo mejor es que te vayas, yo me voy a desvestir y seguro tu esposa te debe de estar extrañando — no sabía porque estaba diciendo eso pero en ese momento le había parecido algo inteligente.
— Nos vemos en la cabaña, gracias por ganar, mi esposa apostó a favor tuyo y ahora iremos a festejar — dicho eso se fue con una gran sonrisa en los labios, en serio le había encantado tener esos billetes extras, lástima que seguramente se los gastarían en la cena.
Cuando se fue pudo cambiarse más tranquilo, no entendía porque le molestaba tanto que lo viera desnudo, que él recordara nunca había sido una persona tímida pero la verdad es que no había sido un exhibicionista tampoco y la verdad es que no tenía ganas de razonar eso demasiado.
A Stanford le gustó que su hermano fuera con ellos, de esa forma iba a poder llevar más cosas, había insistido de que llevara unos cuantas armas, por lo menos sus manoplas metálicas, para poder golpear cualquier cosa que los pudiera atacar.
Stan no entendía que era lo que podría llegar a atacarlos, pero igual se estaba divirtiendo yendo con su hermano y el amigo de este a acampar, era algo que los dos habían hecho de niños y aunque no le gustaba mucho que el nerd los acompañara, pero este estaba llevando muchas de las cosas para investigar, como por ejemplo los anotadores y la cámara de fotos, la cual estaban usando para sacar fotos a unas huellas rara, era una cosa que tendría tres dedos, algo que nunca había visto antes.
— No me dijeron que es lo que estamos investigando — se quejó Stan a quien no le estaba gustando mucho el estar caminando en el bosque.
— ¿Recién ahora se te ocurre preguntar eso? — indignado Ford, que en serio le gustaba pensar que su hermano no era tan idiota como él mismo trataba de que los otros pensaran.
— Estamos tratando de conseguir alguna prueba fotográfica del Siempre detrás, es una criatura que hace un ruido raro detrás de las personas pero que nadie ha logrado ver — la explicación de Fiddleford hizo que Stan se riera.
— Por Dios, en serio estamos buscando un mito de este pueblo — Ford se suponía que era un científico, no alguien que se dejara llevar por ese tipo de mitos idiotas.
Estaba por responder cuando escucharon un ruido detrás de ellos y cuando se dieron vuelta no había nada.
— Ahí tienes el mito — dijo Ford con una sonrisa triunfadora, en serio estaba disfrutando tener la razón porque los momentos de "te lo dije" son tan escasos que cuando uno de esos llega lo tienes que disfrutar al máximo.
Estuvieron dando vueltas prácticamente en círculos sin lograr nada, al parecer, cosa que los frustró a los tres y los obligó a tener que acampar, cosa que sorprendió a Stan al ver lo pequeña que era la carpa, claramente no era para tres personas.
— Lo que pasa es que generalmente solo uno de nosotros acampa mientras que el otro vigila — eso no le gustó para nada a Stan pero estaba seguro de que iba a lograr ser el primero en hacer guardia.
Después de hacer la carpa se dio cuenta de lo equivocado que estaba, al parecer Stanford quería ser el primero porque estaba seguro de que el Siempre detrás se iría a dormir, como todo ser vivo y que siendo el primero sería el que más posibilidades tendría de verlo.
La carpa era tan pequeña que se tuvieron que vestir para dormir, en el caso de Stan era estar en camiseta y calzoncillos, había sido demasiado vago como para llevar un pijama y por eso Fiddleford, quien su había llevado un pijama, lo miro con enojo.
— En serio eres un idiota, ¿Acaso no tienes pudor? — mientras metía él las bolsas de dormir dentro de la carpa, quedando una al lado de la otra pegadas.
— Somos dos hombres, ¿Por qué me tendría que sentir incomodo por dormir así? — para él no tenía sentido.
— Duerman porque cuando termine mi turno me van a reemplazar y no me importara si no durmieron — amenazó Ford y los dos se metieron a dormir, odiando el estar tan juntos y más por parte de Fiddleford quién se dio cuenta de que por el calor que estaba haciendo iban a tener que dormir fuera de las bolsas de dormir.
La noche fue increíblemente molesta para McGucket quién a los pocos minutos de empezar a dormir se encontró siendo abrazado por Stanley sin poder escaparse de sus brazos, lo que más le molestaba era que no estaba del todo incómodo y hasta la colonia que sentía de él le era agradable, pero claro que no podía pensar en esas cosas porque él no estaba interesado en ese idiota de ninguna forma, no solo era el hermano de su amigo y nada más que eso, él amaba a su esposa y no iba a fijarse en otras personas, mucho menos en un hombre.
— Volviste a mi nena — dijo Stan dormido, cosa que asustó un poco a Fiddleford pero no importó, se obligó a dormir hasta que Ford le dijera que era su turno de vigilar y con una felicidad que en serio le sorprendió hasta a él salió a tomar el lugar de Stanford quién ya estaba vestido para dormir, en serio no había disfrutado para nada estar así y si los Pines no compraban una mejor carpa, él mismo lo iba a hacer.
Tengo el sentimiento de que no me salió tan bien como me gustaría pero en serio necesito saber si les gusta, porque no sé si estoy haciéndolo bien o no.
