Título: Commentarius
Autor: Beedaily (B. C Daily en fanfiction, por si quieren buscar su historia)
Clasificación: PG-13
Summary: Lily Evans siempre se ha considerado normal. Pero cuando entra en su séptimo año, las cosas empiezan a cambiar y Lily comienza a volverse un poco loca. De repente, es Premio Anual, sus amigos están actuando de manera extraña y hay un nuevo James Potter del cual parece no poder deshacerse. Basado en el estilo de escritura de la serie"El Diario de la Princesa" de Meg Cabot.
Disclaimer: Esta historia está basada en los personajes y las situaciones creadas y pertenecientes a JK Rowling, varios editores incluyendo, pero no solamente, a Bloomsbury, ScholasticBooks y RaincoastBooks, Inc. y Warner Bros. Este estilo de escritura es de Meg Cabot y todos los publicistas y editores de la serie El Diario de la Princesa. No se está recibiendo dinero y no se intenta infringir los derechos de autor o la marca comercial.

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"Si pierdes tu trabajo, tu matrimonio y tu cordura en una sola semana, trata de perder la cordura en primer lugar, porque entonces lo demás no importa tanto."

-Jack Handey

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Beteado por la genialísima Egg Dupont


Martes, 02 de septiembre, Gran Comedor

Hay gente que disfruta levantarse temprano... y luego estamos el resto de nosotros. Este último grupo es donde pertenezco. Las mañana y yo, no nos llevamos exactamente bien. Simplemente no nos entendemos. Nunca lo hemos hecho, probablemente nunca lo haremos. No es culpa de nadie, en realidad, así es como son las cosas.

Me gustaría que alguien pudiese informar a Emma de esto, sin embargo, porque –gran amiga que es- obviamente no es consciente de esta aversión mutua que compartimos las horas antes de las 10 am y yo. Por otro lado, quizás sabe y no parecieran importarle mis sentimientos y/o preferencias. Simplemente siguió diciendo algo de 'recibir la nueva mañana con una cara feliz' y tirando las mantas fuera de mi muy helado cuerpo a una hora completamente diabólica, cuando en realidad debería haber estado aun durmiendo. Al parecer, levantarse a una hora indecente de alguna manera lleva a recibir de la mañana con una sonrisa y no con un bostezo, como yo pensaba. Pero de cualquier manera, estoy casi segura de que despertar a una persona que no le gusta la mañana, como yo, a las 7 am es un delito grave, no importa CUAN buenas fueran sus intenciones.

Así que mientras estoy aquí sentada, jugando con mis waffles y bebiendo cansadamente mi jugo de calabaza, informé a Emma de su delito.

"Vamos, Lily," dijo ella. "No es tan temprano."

Claro, es fácil para ella decirlo. Le gustan este tipo de cosas.

"Necesitamos ir a buscar nuestros libros juntas de todos modos," Grace acaba de informarme, aunque SE que está tan cansada como yo, ya que sus párpados se cierran cada vez que Emma no es está mirando. Además, acaba de bostezarle a su avena.

Se van a arrepentir cuando me duerma en mis waffles y tengan que cargarme todo el camino hasta las mazmorras, toda pegajosa y caramelizada. Te lo digo.

Emma dejó escapar uno de sus grandes, largos e interminables suspiros. "¡Lily, de verdad! Si tienes la energía suficiente como para escribir en tu diario, ¡creo que tienes suficiente energía para mantenerte despierta!"

Oh, olvídenlo.


Más tarde, Pociones

¿Por qué alguien alguna vez necesitaría aprender una poción para ESCALOFRÍOS?

En serio. ¿Quién querría temblar? Es más, ¿tiene algún propósito? ¿Cuándo voy a alguna vez necesitar utilizar una poción para escalofríos en mi vida? ¿Cuándo cualquier persona la necesitaría? La profesora Abbott realmente necesita sortear sus prioridades. ¿Acaso no le IMPORTA que he estado despierta desde las siete de la mañana? ¡No tengo tiempo para lidiar con estas tonterías!

Poción para escalofríos

1) Crea choques de escalofríos que recorren el cuerpo de que la beba.

2) Da al que la beba... blablabla.

NOTAPARAMI: Copiar las notas de Emma sobre la poción para escalofríos.


Más tarde, Adivinación

¿Por qué nos molestamos con esta clase? -LE

No lo sé. -EV

Es bastante graciosa, ¿no creen? -GR

¿Graciosa? Yo estaba pensando algo en las líneas de loca como una cabra.

Me gusta su falda, sin embargo.

Aquí vamos de nuevo. ¡Rápido! ¡Distráela! ¿Qué dicen si empezamos una lista?

Buena idea.

La Lista de Chicos Solteros

Más Guapos de Hogwarts

Por Emmeline Vance, Grace Reynolds y Lily Evans,

(Con comentarios añadidos)

1) Amos Diggory - un sexy, Hufflepuff de séptimo año, que no sólo es increíblemente bien parecido- con ese sexy pelo castaño claro y esos adorables hoyuelos-sino que también es un fabuloso jugador de Quidditch, con el cuerpo para demostrarlo. ¿Necesito decir más?

EV: ¡Esta opinión es totalmente subjetiva, Lily! No es tan perfecto como lo haces ver.

GR: Increíblemente sexy, aunque tiene sus desventajas.

LE: Están locas. Es perfecto.

2) Thomas Dunn - ¿Y qué si es de tercer año? Este niño tiene puntos PRINCIPALES en el departamento de belleza. ¿Han visto sus ojos? Una imagen perfecta entre todos los hombres (o chicos).

LE: Es adorable, ¡y ni siquiera arrogante! La pareja ideal para cualquier chica de TERCER AÑO.

GR: ¡Olvídate de las de tercer año! Me encantaría encontrar un armario de escobas con él.

EV: Haciendo caso omiso a las tácticas de abuso de menores de Grace, hay que decir que a Thomas no le falta ni belleza ni personalidad. Una buena elección, Gracie.

3) Remus Lupin - A pesar de que es una cuarta parte del célebre clan de los Merodeadores, Remus es un tipo muy simpático. Sus hábitos estudiosos y ocasionales rachas de travieso lo hacen una mezcla perfecta. Un buen partido para cualquier chica.

EV: Remus es mi orgullosa elección, ya que es una mezcla de todo lo que una chica podría desear. Dejando a un lado sus hábitos enfermizos y su elección un tanto cruda en cuanto a amigos, creo que encontrarán al Sr. Maravilloso en el Sr. Lupin.

GR: Oh, veo que alguien ha cogido un gran gusto para nuestro amigo, el señor Lupin, ¿eh? Aparte de eso, sin embargo, no es una mala elección. Remus es muy cool.

LE: ¡Eso es tan adorable, Em! Remus no es una mala elección. ¿Por qué no se juntan los dos y "estudian" un poco, eh?

NOTA DE INJUSTAMENTE ACUSADA (EV): NO ME GUSTA REMUS LUPIN.

4) Sirius Black - Otro miembro de los traviesos Merodeadores, no puedes dejar de notar el atractivo de Sirius. Todas sabemos que es inmaduro y completamente loco, pero definitivamente no le falta nada en el departamento de belleza.

EV: De acuerdo. Sirius es loco, pero no feo.

GR: Yo no creo que pueda responder a esto en vista de que la familia (sin importar cuan distante y lejana) no debería decir esas cosas acerca de los otros miembros de la familia.

LE: Esta lista es estrictamente sobre los chicos guapos y por eso añadía Sirius. No se puede negar su hermosura (o su locura en todo caso).

James Potter - James también pertenece al clan de los Merodeadores (¡sí que son guapos!) y es un hombre muy guapo. Por no hablar de sus habilidades en el Quidditch e increíble inteligencia (que rivaliza con la de nuestra propia señorita Evans), este chico lo tiene todo.

EV: Muy cierto. A pesar de ser un imbécil, a veces, no puedes luchar con las increíblemente guapas facciones de James y su escandaloso sentido del humor. ¡Pulgares arriba!

GR: Me encanta James. De hecho, si no fuera un buen amigo mío, me gustaría hacerle mi amante.

LE: ¡Vamos! ¿POTTER? ¡Es un imbécil! Además todo el mundo sabe que está prácticamente casado con Saunders. Sólo han estado saliendo y rompiendo desde tercer año. Me dan asco.

NOTA PARA LA CHICA EN ESTADO DE NEGACION: Esta es una lista estrictamente de los chicos guapos y solteros y no se puede excluir a James Potter a partir de dicha lista. Además, James y Elisabeth rompieron hace mucho tiempo. Todo el mundo sabe eso.

NOTA A LAS ENFERMAS MENTALES: Piérdanse.


Más tarde, Cena en el Gran Comedor

Me encanta la cena en Hogwarts. En verdad, me encanta.

Quiero decir, cuando has tenido un día duro y todo parece ir mal (básicamente, todos los días para mí), uno siempre tiene la expectativa de comer una agradable cena. Puedes sentarte, relajarte y dejar que todo se vaya de tu mente.

Por supuesto, mi amor por las cenas de Hogwarts tal vez tenga algo que ver con mi gran y anormal enamoramiento con el arroz.

Sí, el arroz.

Realmente no recuerdo cuando comenzó mi obsesión por el arroz, pero desde que era pequeña, es todo lo que he comido. Recuerdo que mi abuela solía hacer el arroz más delicioso. Añadía todas estas hierbas y salsas especiales, que podría nombrar por separado, pero nunca pensaría en ponerlas juntas. Solía mirarla mientras mezclaba todo, chisporroteando y burbujeando, pero nunca podría hacerlo yo misma. Después de que ella murió, mi madre y yo hemos intentado varias veces copiar su arroz, pero siempre ha sabido horrible. Tal vez el arroz de mi abuela lo empezó, no estoy muy segura.

¿Y sabes qué? Hogwarts debe tener al menos tres tipos de arroz todas las noches. Sí, ¡tres!¿Qué no se puede amar sobre eso?

Y mientras estás sentada en la mesa de Gryffindor, comiendo las diferentes variedades de arroz y conversando con tus amigas, sucede que tienes una vista perfecta de la mesa de Hufflepuff. Esto significa que también tienes una vista perfecta de cierto prefecto de Hufflepuff de séptimo año (y no, no estoy hablando de Julie Little).

Así que mientras estoy aquí sentada, comiendo mi arroz y viendo la mesa de Hufflepuff, no tengo que preocuparme de Premios Anuales mentirosos y amigas traidoras, o del hecho que no tengo las notas de la poción de escalofríos ya que olvidé pedirle a Emma las suyas. Nop. Me puedo sentar, relajar y hacer mis dos cosas favoritas.

Comer y suspirar por Amos Diggory.

¿Puede la vida SER mejor?


Miércoles, 03 de septiembre, en el aula de Encantamientos

Odio mi vida.

Odio mi vida y odio mi estúpida boca auto-controlada.

Si pudiera ir a una tienda de bocas e intercambiar la mía por otra, lo haría. Y tendría que esperar que mi nueva boca no fuera tan endemoniadamente independiente como mi boca vieja porque me metería en un montón de problemas (además, probablemente tendría que volver a la tienda de bocas y la idea de ese lugar no es muy atractiva para mí).

Simplemente no lo entiendo. ¿Qué le he hecho a mi estúpida boca para que fuera tan rebelde? ¡NO MERZCO ESTE ABUSO! ¡DE VERDAD QUE NO!

Digo, personas perfectas como Elisabeth Saunders merecen bocas como la mía. No personas que-ya-están-fallando-en-la-vida, como yo.

Si Elisabeth Saunders hiciera el ridículo, casi fuera expulsada de una muy importante clases y LUEGO empezara a llorar a moco tendido en frente de su (¿ex?) enemigo/compañero Premio Anual/nuevo-tutor-de-transformaciones, ¡probablemente ni me reiría! Probablemente me sentiría muy mal por la chica, aunque sea una horrible persona. Pero, no, cosas así no le PASAN a Elisabeth Saunders. Le pasan a gente como yo. Siempre tengo que ser yo. Siempre Lily

Esta mañana arrancó perfectamente. De hecho, arrancó más que bien. Yo, por una vez, de verdad entendí una poción. Una poción, ni más ni menos que, ¡había olvidado copiar los apuntes el día anterior! ¿Saben acaso cuanto te puede subir eso el ego? De hecho, ¡recibí las MEJORES CALIFICACIONES en mi trabajo práctico! Eso es muy emocionante considerando que que la profesora Abbott me odia y solo se obligaría a sí misma a darme la más alta calificación si mi poción fuese realmente brillante. ¿Quién no estaría de buen humor después de eso?

Así que fui a Transformaciones con un excelente y brillante humor (algo que no sucede muy a menudo), ni siquiera preocupándome del hecho de que soy totalmente PATÉTICA en Transformaciones y del mentiroso soy-un-idiota-Premio-Anual—con el cual, por cierto, se suponía que no iba a hablar de nuevo- estaba sentado tras de mí, conversando con mis amigas.

"¡Cálmense todos! ¡Tomen sus asientos!" dijo la profesora McGonagall al empezar la clase. Todas las conversaciones cesaron inmediatamente mientras sus ojos se posaban en la profesora al frente de la habitación. "Gracias" dijo McGonagall mientras se volteaba hacia la pizarra tras de ella y empezaba a escribir.

TRANSFIGURACION ANIMAL ORAL

Ugh. Incluso escribiendo eso ahora me hacer querer morir de la vergüenza. Pero siendo justos, nunca he sido muy talentosa en Transformaciones. Soy brillante en Encantamientos y soy bastante buena en Defensa, ¿pero Transformaciones? Nunca. Ni siquiera debería estar en esta clase. McGonagall nunca recibe a nadie que no obtenga un Supera las expectativas en sus M.H.B (o T.I.M.O.S) para sus clases de EXTASIS y, definitivamente no estoy ni cerca de eso. Como sea, por un milagro, persuadí a McGonagall de que me dejara entrar a su clase prometiéndole que estudiaría como loca todo el verano y asegurándole de que mejoraría. Creo que solo aceptó porque tiene un poco de favoritismo conmigo (por qué le gusto tanto, no tengo ni la menor idea. Digo, si vas a favorecer a alguien, ve y elije a algún chico extra extraordinario con interminables talentos. Por qué McGonagall elegiría a una común, aburrida pedazo de carne humana para favorecer está lejos de mi comprensión). Debería haber estudiado todo el verano (lo que hice… a veces) y McGonagall juzgaría mi mejora y me diría si puedo continuar en esta clases cuando empezáramos el año. Estaba - y todavía lo estoy - determinada en seguir en esta clase, pero las cosas en mi vida siempre encuentran formas de arruinar todo. Sé que los aurores necesitan saber Transformaciones y todo, pero honestamente, si no lo entiendes, no lo entiendes. ¿No pueden hacer una excepción para mí? Estoy segura de que UN auror sin talentos en Transformaciones estaría bien. Puedo seguir con Encantamientos. Puedo hacer esos.

"Está bien," McGonagall se volvió hacia la case una vez más, mirándonos con ojos críticos. Odio cuando hace eso. "Todos refrescaron lo aprendido en el verano, sobre la teoría de la Transformación Animal el día de ayer y ahora vamos a realizar el hechizo. Recuerden hacer el movimiento circular correcto con sus varitas y pensar claramente cómo cambiar el lagarto frente a ustedes en un pollo. ¿Todos entienden?"

Se escucharon pequeños murmullos de asentimiento por la habitación. Internamente, empecé a hiperventilar.

"Bien," McGonagall asintió secamente. Sus ojos se dirigieron a la parte trasera del salón. "Y no aceptaré nada de chistes- Black, Potter, ¿entienden?"

Muchas chicas soltaron risitas al ver a Potter y Black asentir inocentemente. Estúpidos idiotas.

"Bien," dijo McGonagall de nuevo, todavía mirándolos con recelo. "Pueden empezar."

Está bien.

Comenzar.

Seguro

Si pudiese.

Me quedé sentada un momento, mirando a Emma transformar fácilmente su lagarto en un pollo y luego de vuelta. Luego, buscando un poco de simpatía, miré a Grace, esperando que tuviese aunque fuera un poquito de dificultad como yo, pero mi búsqueda fue en vano, ya que Grace fácilmente había logrado obtener un pollo. Una rápida mirada hacia atrás me mostró que ambos Merodeadores también habían logrado transformar sus lagartos y ahora se entretenían de otra forma. Sirius estaba tratando de convencer a su pollo de que atacara al de Potter, quien a su vez trataba de hacer que el suyo se escapara. Me volví cuidadosamente a mi lagarto, mirándolo con ojo crítico. No PARECIA tan difícil. Todos los demás podían hacerlo, ¿por qué no yo? Podía. Claro que podía.

Merlín, ¿por qué soy tan estúpida?

Tomé mi varita de mi escritorio, determinada en convertir el estúpido lagarto en un pollo como fuese. Chequeé mis apuntes una vez más antes de intentar lo imposible.

"Animus Nero," dije suavemente, agitando mi varita de la forma explicada. Aparentemente, no era la forma exactamente explicada, porque en vez de un pollo, parado frente a mí había una cabeza de pollo, un cuerpo de lagarto con plumas y una cola de reptil. Un Pollo-Lagarto.

Claramente, esta equivocada transformación no habría sido tan mala, si, naturalmente, no hubiese creado un pollo-lagarto poseído que al parecer decidió que era apropiado armar un gran desastre.

"¡CCCUUUUUUUUUCCCCCCKKKKKKKK!" el medio-lagarto/medio-pollo chilló (en un volumen asombrosamente agudo para un animal tan pequeño, por cierto). Todas las cabezas instantáneamente se volvieron hacia mí mientras el pollo saltaba de la mesa y empezaba a moverse por donde se le daba la gana.

El caos comenzó cuando el animal demente chocó derecho con la silla de Jervis Rennet, haciendo que el pobre Jervis callera encima de Penny O'Jenne, quien a su vez chilló fuertemente en la oreja de Jervis. Luego, El pollo se encaminó hasta el escritorio de Tammy Turner, desordenando sus pergaminos y plumas, causando que Tammy empezara a gritar obscenidades en otro idioma, el cual creo que sonaba como Sirenio, el lenguaje de las sirenas. Hecho esto, decidió subirse con sus patas manchadas de tinta en el delicado hombro de Carrie Lloyd.

"¡SACAMELO! ¡EWWW! ¡SACAMELO!" le gritó a su compañero, Timmy Ricks, quien parecía encontrar la situación bastante cómica y era incapaz de ayudar teniendo en cuenta que se estaba partiendo de la risa.

En este punto toda la clase era un completo caos mientras mi creación rebotaba de escritorio a escritorio, saltando sobre la gente, arruinando ensayos y creando desorden allá donde fuese. El único que parecía estar disfrutando el fiasco era Sirius, quien le proclamaba fuertemente a su propio pollo que debería seguir el ejemplo de mi creación. Realmente deseaba que el suelo se abriera y me tragara. Sólo puedo imaginar cuan roja estaba mi cara en ese momento. Todo el tiempo seguí con la mirada al animal enloquecido, forzándome a no romper a llorar allí mismo.

La locura finalmente terminó cuando McGonagall tiró el pesado libro Los recovecos de las Transformaciones, encima de la caótica bestia. Hubo un suspiro colectivo en la habitación antes de que la tensión volviera mientras sentía como los ojos de todos se volvían del animal inconsciente, a su creadora.

Yo.

"Señorita Evans," dijo McGonagall en voz baja, levantando su mirada lentamente de la criatura hasta mí. "Quédese después de clases, por favor."

Solo la mirada en sus ojos- decepción, remordimiento- fue suficiente para romperme. Mi cuerpo entero temblaba de miedo y nervios. Asentí, pero sutilmente. Estaba temblando demasiado como para hacer mucho más. Era posiblemente el peor momento de toda mi vida.

La clase se calmó tras de eso. Carrie Lloyd fue enviada al baño de chicas después de que paró de gritar y McGonagall arregló la silla de Jervis Rennet, así como el escritorio de Kiki Molter. Todos empezaron a recolectar sus cosas, que habían sido tiradas en diferentes lugares por todo el salón como resultado de la locura de mi pollo.

Yo solo me quedé sentada allí, paralizada por la preocupación y la vergüenza, mirando a todos mirarme. Había sonrisas compasivas y miradas preocupadas, pero las ignoré. Estaba demasiado ocupada hundiéndome en autocompasión. ¡SABÍA que debería haber estudiado más! ¡LO SABÍA! Pero no, tenía que ver ese programa en la tele, o tenía que ir a ver esa película, o tenía que tomar una siesta. ¿Ven lo que pasa cuando holgazaneas? ¡SOY INDUDABLEMENTE UN FRACASO EN LA VIDA!

La clase se estaba terminando y estaba muy aliviada de que no surgieran otros problemas.

"Potter," McGonagall dijo unos minutos antes de que la clase terminara. "Quédate después de clases."

Potter la miró, sorprendido.

"¡Pero aún no he hecho nada, Profesora!" soltó, mirando a McGonagall en busca de respuestas. El tonto de verdad pensó que recibiría una.

"El hecho de que haya dicho 'aún' no puede significar nada bueno, ¿cierto, señor Potter?" le respondió mirándolo sospechosa, su cara mostrando su disgusto por su 'aún'. Potter se encogió de hombros, pero estaba obviamente todavía confundido.

De inmediato comencé a entrar en pánico luego de esa conversación. ¿Se había olvidado de mí? ¿Me iba a echar de su clase con Potter parado JUSTAMENTE AQUÍ? ¿Podría ser tan cruel? McGonagall es estricta, pero nunca la he imaginado como cruel. ¿Y, en todo caso, qué hizo Potter? ¿No podía hablar con él en otro momento? Digo, en algún momento como, emm no sé, cuando yo NO esté aquí. ¿Tenía alguna idea de lo que me estaba haciendo pasar?

La lección terminó unos minutos más tarde, para el alivio de todos. Silenciosamente, entré en pánico, mientras miraba como todos, exceptuando a Potter y a mí, empezaban a dirigirse fuera del salón, murmurando y chismeando sobre lo que había sucedido. La fábrica de rumores estaría trabajando sin ayuda durante un buen rato.

"Te esperaremos si quieres" ofreció Emma con una sonrisa, señalando afuera de la puerta, donde ella y Grace estaban dispuestas a esperar. Negué con la cabeza, todavía sin poder controlar mis cuerdas vocales.

"No te preocupes, Lily" dijo Grace amablemente, obviamente tratando de consolarme. "Todo el mundo comete errores."

Sí, pero no errores de pollos-lunáticos.

"¿Estás segura de que no quieres que te esperemos?" Ofreció de nuevo Emma. "Sólo tenemos almuerzo. Está bien que lleguemos un poco tarde."

De nuevo, negué con la cabeza

"Está bien." Suspiró Emma, poniéndome una mano en el hombro. "Te veremos en el comedor, supongo."

Luego Grace y ella se fueron, dejándonos a Potter, McGonagall y a mi, solos en el salón previamente lleno. Traté de ignorar a Potter y miré expectante a McGonagall. Estaba sentada en su escritorio, escribiendo algo.

"Espera afuera, Potter," ordenó en silencio, sin siquiera molestarse en levantar la mirada su escrito. Dejé escapar un pequeño suspiro de alivio al ver que McGonagall no era tan cruel como para echarme en frente de él. Miré en silencio como Potter ordenaba sus cosas de la misma manera. Sus ojos viajaron luego entre McGonagall y yo mientras tomaba su último libro. Miré a otro lado, sin querer ver el ridículo que indudablemente encontraría en sus ojos. Salió unos segundos después. Cerró la puerta tras él.

"Acérquese, señorita Evans."

Mi cabeza giró hacia McGonagall, con un nudo en mi estómago. Con algo de dificultad me acerqué, rezándole a todo y todos los que conocía.

"Profesora-" Empecé.

"Teníamos un trato, señorita Evans," me interrumpió, mirándome por primera vez. Me encogí, parpadeando para que no corrieran mis lágrimas. Se veía tan decepcionada. Me quería morir.

"Lo sé, Profesora," susurré tristemente, mirando mis zapatos. No podía soportar su mirada por más tiempo.

"Le dije que le permitiría asistir a mi clase nuevamente este año y usted prometió estudiar y mejorar. No veo mejoras, Lily." En el momento en que me llamó 'Lily', supe que todo había terminado. Su tono era bajo, pero severo. Cerré mis ojos, tratando de enfocarme en escucharla y al mismo tiempo combatir desesperadamente las lágrimas. Nunca me había sentido tan avergonzada como en ese momento.

"Lo-lo sé." Tragué, tratando de deshacer la pelota de emociones de mi garganta. "¡Y lo hice, Profesora! De verdad, ¡lo hice!"

"No estoy diciendo que no lo haya hecho, Señorita Evans, pero no veo cómo la puedo mantener en esta clase, si no puede mejorar."

"¡Pero sólo es el segundo día de clases, Profesora! Estoy un poco fuera de práctica." Mi voz se estaba rompiendo con cada palabra. Iba a echarme, sabía que lo haría. No había nada que pudiera hacer para detenerla. ¿Por qué trataba de pelear?

"Sólo se pondrá más difícil de aquí en adelante, Lily," me dijo suavemente. "Todo esto es un resumen bastante básico. ¿Realmente quieres pasar por una demostración como aquella, nuevamente?"

Negué con la cabeza, esperando lo peor.

"Lo siento, Profesora, de verdad, pero le juro que me esforzaré aún más. ¡Estudiaré todo el tiempo! ¡Solo por favor déjeme seguir en esta clase! Necesito estar en esta clase." Sabía que no había esperanzas, pero estaba desesperada. McGonagall suspiró profundamente y mi interior empezó a desmoronarse. "Por favor," rogué, tratando una vez más de defender mi caso perdido. Me quedé para allí, solo esperando sus palabras… temiendo sus palabras…

"No la echaré de mi clase, señorita Evans."

Me quedé helada, las histéricas palabras preparadas para seguir rogando murieron en mis labios y mi corazón empezó a latir violentamente en mi pecho. ¿Acaba de decir lo que yo creo que dijo? "Yo-yo- ¿qué?"

La mirada seria de McGonagall se dirigió hacia mí. "No la echaré de mi clase," repitió.

No me… no me…

¡SI!

"¡Oh, gracias, Profesora!" Exclamé felizmente, olvidándome de todo y casi echando mis bazos alrededor de la mujer. "¡Muchas, muchas gracias! ¡Mejoraré, de verdad lo haré! Estudiaré constantemente y mejoraré y… oh, ¡gracias!" Estaba tan aliviada, que casi ni podía contener el aire. Hice una promesa en ese momento de que estudiaría con todas mis ganas, sin importar los obstáculos. Después de todo, nadie querría un Auror que reprobara Transformaciones, ¿verdad? Sin embargo, todavía sentía un pequeño hueco en el estómago. ¿Qué pasaría si no podía? ¿Qué pasaría si, sin importar cuanto estudiase, simplemente no lo entendía? ¿Qué haría entonces? Traté de empujar esos pensamientos perturbadores fuera de mi cabeza. Seguía en esta clase y eso era todo lo que importaba.

"Me aseguraré de eso, señorita Evans," McGonagall me dijo firmemente, sacándome de mis pensamientos.

La miré confundida. "¿Qué quiere decir" le pregunté.

McGonagall empezó a revisar sus cosas en el escritorio mientras me explicaba con calma, "Le asignaré un tutor, señorita Evans. Se encontrará con él una vez a la semana por al menos una hora. Estudie cuanto crea necesario usted sola, pero si no veo mejoras, tendré que sacarla de mi clase. ¿Está claro?"

Asentí.

Un tutor.

Hm.

Nunca he tenido un tutor antes. ¿Quién sería? ¿Cómo sería? ¿De verdad podría ayudarme?

"¡Potter!"

El grito de McGonagall me sacó de mi ensimismamiento. Mis ojos se dirigieron a la puerta. Potter volvió a entrar en el salón, aún confundido.

Miré a McGonagall insegura. ¿Había terminado conmigo? ¿Me debería ir? ¿Pero quién era mi tutor? ¿Cuándo tenía que juntarme con él? No parecía estar dando ninguna de esas respuestas. Me volví a James, quien se había acercado al escritorio de McGonagall y estaba parado junto a mí.

"Sea lo que sea, Profesora, yo no lo hice," James insistió instantáneamente, mirando seriamente a McGonagall. "No fui yo, lo juro."

Tuve que reprimir una risa al ver a McGonagall mirarlo. Se veía tan inocente. ¿Qué había hecho, en todo caso? Según yo, nada había explotado últimamente, ni nadie tenía el cabello de otro color.

"No es nada de eso, Potter"-lo miró severamente-"por esta vez." Empezó a revisar sus papeles nuevamente. "¿Recuerdas de lo que hablamos ayer?" Empezó a su escritura de antes. Nuevamente, me pregunté si mi presencia era requerida o no. Si Potter no iba a ser regañado, entonces no había ningún entretenimiento para mí. ¿Qué estaba haciendo, de todos modos? ¿De qué habían hablado ayer?

"¿La tutoría?"

Oh, tutorías.

Esperen, ¿TUTORIAS?

Entonces todo encajó.

"Sí, las tutorías," McGonagall asintió. Se volvió hacia mí. "Conozca a su nueva estudiante, Potter."

Conozca a su nueva estudiante, Potter.

Quería gritar.

Quería llorar.

Quería tragarme mis palabras. Quería hacer lo que fuese, excepto mirar a James Potter. Pero, por supuesto, siendo la idiota emocional que era en ese momento, no hice nada más que mirar con la boca abierta.

¿Por qué él? ¡Podría haber sido cualquiera! ¿POR QUÉ LO TENIA QUE ESCOGER A ÉL?

"¿Lily?" preguntó, aunque no estaba segura de si me lo decía a mí o a McGonagall. Nuevamente había dicho mi nombre. ¿Por qué seguía haciendo eso?

"Sí," respondió McGonagall, sin levantar la mirada de lo que escribía. "Será el tutor de la señorita Evans desde ahora en adelante."

Volví a mirar a Potter con la boca abierta, quién parecía muy complacido para mi gusto. Nunca escucharía el fin de esto. Podía imaginar que cosas diría… lo que diría a otras personas…

Demonios. Lo odio.

"Pero Profesora," discutí, hablando por primera vez desde que Potter entró a la habitación. "¿Potter no estará muy ocupado para ser mi tutor? Digo, tiene Quidditch y-y sus deberes de Premio Anual. Estoy segura de que alguien más puede hacerlo…"

¿Desesperada, dices?

Definitivamente.

"Ser tutor es parte de sus deberes como Premio Anual, señorita Evans, como es parte de los de usted." Mi corazón se hundió con sus palabras. "Si no fuese usted, podría ser otra persona. Aunque le agradezco por su preocupación."

Plan A frustrado. Maldita.

"Supongo que ahora los dejaré solos para que acuerden a qué hora se juntarán." McGonagall se levantó, lanzándonos una mirada significativa. La nota que había estado escribiendo estaba apretada fuertemente en su mano. "Tengo una nota que llevarle al Director. Buen día a los dos." Luego, sin más palabras, nos dejó.

Solos.

Creo que en ese momento mi cerebro empezó a entender bien la situación.

Potter.

James Potter era mi tutor.

Un tutor era alguien que ayudaba a su estudiante.

Potter, ¿ayudarme? No era muy posible.

Tenía que pasar esta clase, sin embargo. No tenía opción. Si no mejoraba, McGonagall no me dejaría permanecer en su clase y nuca podría convertirme en un Auror. ¿Pero cómo podría mejorar cuándo mi tutor es el más grande idiota que conozco? ¿Cómo podría mejorar si me hice una promesa de no volverle a hablar a mí llamado 'tutor' nunca más? ¿Cómo podría mejorar cuando posiblemente mi tutor me odia?

¿McGonagall se da cuenta de lo que acaba de decir? ¿Se da cuenta de que toda mi vida se acaba de ir por el retrete por asignarme un tutor inútil? ¿Se da cuenta de que no puedes ser un Auror sin haber aprobado el EXTASIS de Transformaciones? ¿SE DA CUENTA?

No puedo creer esto. Voy a reprobar. Potter probablemente me dará información falsa, me dirá que lo hago bien, cuando en realidad, solo se burla de mí y de mis habilidades para las Transformaciones. MERLIN, ¡es tan horrible!

Mientras lidiaba con mi delirio interno, supongo que Potter me estaba tratando de hablar, porque se quedó bastante sorprendido cuando me tiré repentinamente al suelo y empecé a llorar como loca (hey, estaba emocional, ¿recuerdan? No tenía ningún control sobre mis súbitas impulsivas reacciones).

"¡Lily!" Instantáneamente se sentó a mi lado. "¿Estás bien? ¿Qué duele?"

Oh, por favor. El idiota realmente creía que me dolía algo.

"¡Estoy bien!" dije enojada y sollozando. "¡Sólo déjame sola!" Escondí mi cara entre mis rodillas y empecé a llorar más fuerte.

Creo que fue allí cuando Potter se dio cuenta de que no era un dolor físico lo que me tenía lagrimeando. Podía darme cuenta que estaba obviamente sorprendido por mis lágrimas y un poco inseguro sobre qué hacer conmigo, ya que lo sentí alejarse un poco de mi figura temblorosa Sabía que estaba confundido sobre qué hacer con la niñita tonta llorando junto a él-¡maldición, yo también estaría confundida!- pero esa confusión pareció desaparecer lentamente, porque unos segundos más tarde, sentí sus brazos envolverme algo vacilantes.

Quizás estaba tratando de reconfortarme (¡já!), pero sólo me hizo enojar más. ¿Acaso no podía olvidarse de su estúpida broma o lo que fuese y volver a ser malo conmigo? Ya estaba arruinando mi vida, ¿por qué empeorarla?

"¡Aléjate!" lloré en su camisa, luchando contra el agarre. Al menos su camisa se sentía bien. Supongo que si uno tiene que llorar en la camisa de alguien, era bueno saber que era una cómoda.

"¿Qué pasa?" me preguntó calladamente, sin soltar su agarre. Obviamente ya no estaba inseguro sobre qué hacer conmigo. Tampoco parecía pensar que sostener a su enemiga de años en un íntimo abrazo era incómodo, para nada. Yo, por supuesto, estaba tan confundida que no sabía que pensar.

"Dije, ¡aléjate!" grité incluso más fuerte, aun peleando en sus brazos.

"¡No hasta que me digas qué te pasa!" me gritó de vuelta.

Oh, sí. Definitivamente ya no seguía nervioso.

Pero si pensaba que simplemente le diría todos mis problemas, podía esperar sentado. ¿Y qué si estaba siendo amable? ¿Y qué con que su camisa fuera cómoda? ¡ES UN MENTIROSO, HORRIBLE Y ESTÚPIDO!

"¡Todo!" lloré, tratando con renovadas fuerzas poder liberarme de su agarre. Me parecía una respuesta decente. Me apretó aún más. Me dolió, así que pare de moverme. Estúpido imbécil.

"¿Todo?" preguntó con suavidad, aflojando un poco su abrazo.

"¡Sí! ¿Estás satisfecho ahora?"

Negó con su cabeza. "No."

Lo miré boquiabierta con incredulidad. "¿No?"

"Nop," repitió. Quería gritar de frustración, o darle un puñetazo justo en su carita bonita. En cambio, sólo lloré más fuerte.

"¡Ugh! ¡Sólo aléjate!"

"No hasta que me digas qué te pasa," insistió. Sentí su dedo bajo mi barbilla mientras levantaba mi cara llena de lágrimas para mirarlo. "Dime qué te pasa," dijo nuevamente.

Mi mente me gritaba que esto no era normal- que algo definitivamente estaba pasando allí. ¿Por qué seguía siendo tan amable conmigo cuando yo no sólo estaba siendo completamente grosera (lo que se merecía), pero prácticamente también estaba tratando de alejarme fuera de su alcance? En lugar de escupirle en la cara que era lo originalmente planeado, rápidamente recorrí su rostro con mis ojos tratando de encontrar una pista sobré que estaba pasando, pero sin encontrar nada. Su rostro estaba impasible mientras esperaba calmadamente que le respondiera y sus ojos se inundaron con una emoción que no pude identificar. Aunque, debo decir, que son muy lindos. Sus ojos, me refiero. Aunque no se los merezca, siendo la persona no-amable (o usualmente no-amable) persona que es. Espero que los done a "Casa Esperanza" o algo así.

"¿Por qué te importa?" le pregunté lo más fríamente que pude con todas mis lágrimas. "Me detestas."

Dije el último pedazo como una verdad absoluta, como si fuera de conocimiento general, como yo pensaba que era, pero Potter se veía confundido.

"No te detesto," dijo. "Lo sabes, ¿cierto, Lily?"

Uh, no, no lo sabía.

"¿De qué hablas?" pregunté, molesta de que sugiriera lo contrario. Todo esto es parte de su plan maestro, lo sé. Consola a la chica llorando, dile que no la odias, continúa siendo Sr. Amable y Noble, para luego someter a la chica en tus bromas hasta volverla loca. "Me has odiado desde primer año. Tus intenciones han sido bastante claras."

Suspiró fuertemente, moviendo su cabeza con pesar. "Nunca te he odiado, Lily."

¡Qué mentiroso que es este chico!

"¡No mientas!" lloré, lanzándole dagas con la mirada. "¿Qué eres, una especie de mentiroso patológico o algo así?"

"¿Que soy qué?" preguntó sin entender.

"¡Mentiste antes y mientes ahora!" le expliqué con naturalidad, sin molestarme en mantener el enojo fuera de mi voz. "¿Disfrutas mintiendo, o simplemente eres enfermo y no puedes evitarlo?"

Potter suspiró nuevamente, sacando una de sus manos de alrededor mío para moverse el pelo hacia un lado. "No quise mentirte antes," dijo. "Lo siento."

Tuve que suprimir mi bufido de incredulidad. ¿De qué estaba hablando? ¿Cómo puedes NO querer mentir? Cuando mientes, tú sabes que estas mintiendo. Digo, yo debería saberlo, lo hago constantemente. ¡Él lo sabía! Digo, ¡sonrió! No solamente sabía que estaba mintiendo, ¡pero también sintió cierta satisfacción al hacerlo!

"No puedes no querer mentir," le espeté con enojo. "Lo hiciste a propósito."

Potter luchó para encontrar palabras por un momento. "Lo sé," dijo, "pero… fue… yo nunca quise… oh ¡no importa! No lo entenderías."

"Pruébame," espeté de vuelta, ahora realmente curiosa en su forma de "no querer mentir" a diferencia de antes, cuando solo estaba tratando de desviar su atención a un tema que no me incluyera a mí llorando. Si él podía ser persistente, también yo

"No hasta que me digas porque estás llorando," me contestó con una mirada significativa.

Oh, maldita sea.

Debería haberlo visto venir.

Nunca tuve la intención de decirle por qué estaba histérica, por supuesto. Aunque él estuviese siendo amable y todo eso. De hecho, tenía todas las intenciones de ponerme a gritar y chillar y hacer una gran escena por querer meterse en mis problemas. Pero, naturalmente, mi notoria boca eligió ese específico momento para atacar nuevamente. Creo que quizás sean esos estúpidos ojos que tiene los que hacen que mi estúpida boca se libere (¡!), pero de una forma u otra, me encontré de repente contándole toda la historia de Transformaciones –mis horribles resultados en los TIMOS, mi trato con McGonagall, mi problema con ser Auror, incluso mis dudad sobre su tutoría- a James Potter, justo ahí en el suelo del salón de Transformaciones.

Sí, lo sé, soy una idiota.

Escuchó atentamente, como si realmente le preocupara lo que le estaba diciendo, que es lo que creo que mantuvo a mi boca hablando, incluso después de pensar que no había nada más que decir. Luego, finalmente, después de que la-traidora-de-mi-boca había finalmente terminado su larga pieza, terminé mi historia con un agradable, "Mi vida es un infierno," y luego rápidamente apreté firmemente mis labios, pateándome mentalmente todo el rato. Potter parecía estar esperando a ver si ya había terminado antes de decir o hacer cualquier cosa. Realmente parecía un poco sorprendido de que me hubiese rendido tan fácilmente. Pasaron unos pocos segundos en silencio antes de que se empezara a reír.

"¿Eso es todo?" preguntó con una sonrisa. Yo fruncí el ceño. "Realmente pensé que era algo importante."

"¡Esto es importante!" repliqué.

Rió nuevamente, sin prestarle atención a mi carácter enfurecido. "Escucha," empezó, dándome una pequeña sonrisa. "En primer lugar, todos tienen su parte justa de problemas. Todos piensan que su vida es un infierno en algún momento- me refiero a, ¡hey! ¡Yo también odio mi vida! Y en segundo lugar, no vas a reprobar Transformaciones. Para eso estoy aquí."

Sonaba tan sincero cuando dijo lo último, que casi le creí. Casi. Digo, quería creerle, de verdad, pero estamos hablando de James Potter. El mismo James Potter que me mintió. El mismo James Potter que me ha odiado desde primer año (aunque el insista que no es así. Eso era una mentira, también). Digo, después de todo, ¿por qué debería creerle ahora?

"¿ me vas a ayudar? ¿A mí?" pregunté, sin molestarme en esconder el sarcasmo de mi voz. "Sí. Claro."

"¡Lo haré!" insistió, todavía pareciendo sincero, aunque yo sabía que no era así.

Rodé mis ojos. "¿Lo harás?" pregunté con voz plana.

"¡Claro, lo haré!" respondió. Le lancé una mirada sospechosa. Sus manos se alejaron de mi cuerpo hasta la posición para jurar algo. "Promesa Sagrada de Merodeador."

Volví a rodar mis ojos. "¡Como si fuera a creer cualquier promesa que ustedes hicieran!" reí. Bueno, al menos intenté reír. Como que empecé a toser a mitad de camino, así que fue más un ataque de tos, que una risa despreocupada.

"¿Estás bien?" me preguntó Potter, después de que mi tos se hubiese calmado un poco. Podía ver que estaba tratando de contener un ataque de risa.

"Estoy bien," conseguí decir.

"Bien." Sonrió y asintió. Miré como tomaba un impulso y se paraba. Luego me ofreció su mano, ayudándome a parar también.

"Gracias," croé, todavía no recuperada totalmente de mi ataque de tos.

"No hay problema," respondió con otra sonrisa. No lo seguí mirando y me ocupé en sacudirme la suciedad invisible de mi falda. Me imaginé que si no lo miraba, podría olvidar que todo esto había pasado.

"Así que." Potter me miró expectante, obviamente no muy seguro de qué decir. Si me estaba mirando para que yo empezara la conversación, estaba loco. Pienso que había hablado lo suficiente por un día, muchas gracias.

No sabía cuánto tiempo había pasado, pero debía haber sido un buen rato después de haber soltado la historia de mi vida al pobre chico. Parecía una locura pensar que realmente había estado hablando con James Potter por todo este tiempo. ¿Es eso posible? Nunca lo pensé así.

"Mejor… ya me iré," dijo Potter finalmente, rompiendo el silencio. "Almorzar y todo eso."

"Sí." Asentí, limpiando mis ojos y esperando que no me viera como un completo desastre. "Almuerzo. Claro."

Hubo otra silenciosa pausa antes de que Potter dijera, "Sobre las sesiones de tutoría… Tengo Quidditch los lunes y los viernes, así que ¿qué tal mañana? ¿Alrededor de las 8?"

Asentí nuevamente, aunque aún no estaba segura de que la tutoría funcionaría. ¿Qué pasaría si el idiota realmente me da información falsa? ¿Y qué si no puede ayudarme? ¿Qué haré entonces?

"Bien." Parecía aliviado de que hubiese aceptado. "Nos vemos en la sala común, ¿está bien?"

Asentí como estúpida nuevamente. Me sonrió y luego se movió a tomar sus cosas de su escritorio. Lo observé mientras se dirigía a la puerta, pero por alguna razón, tenía una sensación de que nuestra conversación no podía terminar todavía.

Debería haber sabido, por supuesto, que la traidora-de-mi-boca fácilmente podría haber solucionado una situación como esa.

"¡Potter!"

Se volvió hacia mí, pareciendo haberse esperado el grito. Al menos uno de nosotros lo había esperado.

"Uh… bueno… er… gracias. Por, er… dejar que te gritara."

Oh, Merlín.

¿Realmente eso salió de mi boca?

Soy tan idiota.

Que estaba pensado de mí en ese momento, solo puedo adivinar. Probablemente algo como 'idiota ridícula'

"De nada," rió.

Sí, la Mayor Estúpida de Lily.

Me dio una última sonrisa antes de seguir caminando hasta la puerta. Traté de devolverle la sonrisa lo mejor que pude, pero estaba tan roja para ese punto, que realmente no creo que importara.

Me volví rápidamente a mis libros, que estaban desordenados encima de mi escritorio, tratando de no pensar en nuestra previa conversación. Sólo había una forma de averiguar si Potter era el mentiroso que yo imaginaba que era y esa era seguir adelante con todo esto de la tutoría. Quién sabe, quizás estaba diciendo la verdad. Quizás podría ayudarme.

"¡Lily!"

Levanté mi cabeza al escuchar mi nombre. Potter estaba apoyado en el marco de la puerta, mirándome expectantemente. ¿Qué quería ahora?

"¿Hm?"

Traté de sonar lo más casual posible. Por supuesto, no había ninguna razón para no sonar casual. Digo, es sólo Potter. Aunque le hubiese contado mi vida.

"James," dijo simplemente.

Lo miré confundida, pensado que seguiría hablando. "¿Qué?" pregunté.

"Mi nombre," dijo en el mismo tono simple, "es James."

Le di una mirada extrañada. "Sí lo sé," le dije con una risita nerviosa. ¿Cómo se supone que tenía que saber de qué estaba hablando?

"Supongo que así deberías llamarme, ¿cierto?"

Mi cuerpo se congeló. Lo miré completamente desconcertada.

¿Acaba de decir, lo que pienso que acaba de decir? ¿Honestamente me acaba de decir que lo llame James? Después de seis años de constantes apellidos, ¿me lo dice ahora?

"Er-claro," dije medio ahogada. "Su-supongo."

Sonrió. "Está bien." Luego desapareció por completo.

Ahora, te preguntó, ¿qué fue todo eso? ¿Qué estaba haciendo? ¿Qué debe pensar de mí?

Espera, ¿por qué me importa lo que piensa? ¡La opinión de Potter nunca me ha importado antes! ¿Qué, dos días de inusual amabilidad y de repente es mi estúpido ídolo? Realmente debería parar esto. Después de todo, es sólo Potter. El estúpido, cabezón, idiota que he odiado desde primer año… ¿cierto?

¿CIERTO?


Más tarde, Dormitorio de chicas de 7mo año,

Uno pensaría que la gente tiene otras cosas de que hablar.

En serio. Es como si todo el conjunto de personas no hayan tenido un chisme decente en años.

Digo, yo que fue una clase muy agitada, pero esperarías que la gente pudiese encontrar entretenimiento en otra cosa, que hacer parecer a la Premio Anual una tonta.

El hecho de que no pude ni terminar de cenar (la cual incluía CUATRO diferentes tipos de arroz, por cierto) gracias a todas las miradas y dedos apuntando, realmente debe decir algo sobre mis compañeros estudiantes. Había esperado que entendieran que nadie es perfecto, menos yo, y lo dejaran así, pero ese no era el caso. Realmente no es apropiado. Sé que soy un fracaso de las Transformaciones, pero no tienen que restregármelo en la cara.

Les dije a Grace y Emma sobre el incidente "Potter/James" cuando volvimos al dormitorio. Parecían pensar que era perfectamente natural. Aparentemente, estoy "sobre-examinando" la situación. Que tonto de mi parte.

"Es bueno que esté tratando de hacer paz contigo," dijo Grace. "Sus estúpidas peleas han seguido por demasiado tiempo."

Eso es probablemente cierto. Toda la cosa de pelear es algo estúpido. Pero siempre era él que empezaba a meterse conmigo. Nunca lo ataqué sin ser provocada.

"James es muy bueno en Transformaciones," me dijo Emma en cuanto a lo de la tutoría. "Será un buen tutor. Sólo tienes que asegurarte de estudiar mucho. Deja que James haga su parte, pero asegúrate de hacer la tuya, también."

También les dije sobre el día en King Cross y lo de la idea de una broma. Grace encontró esto absurdo.

"¿Es amable y automáticamente piensas que es una broma?" me preguntó con extrañeza.

"Eso es lo que él dijo," murmuré en silencio, sintiéndome un poco culpable ahora. Parecía una explicación válida antes. ¿Qué más podía ser?

"Bueno, quizás no es lo que tú piensas," dijo. "Quizás hay otra razón, pero sólo no te das cuenta."

Ahí fue cuando supe que ella sabía algo que yo no. Odio cuando hace todo ese acto 'misterioso'. Nunca puedes sacarle nada cuando se pone así. Siempre espera que tú sepas de qué está hablando. Nunca puedo entender que está tratando de decir, de todos modos, ¿así que para qué me molesto en decir algo? ¿Es tan entretenido confundirme?

"O quizás es exactamente lo que pienso," repliqué tercamente. No podía ser nada más. No HABIA ninguna otra razón.

Grace sólo negó con la cabeza y la conversación terminó.

Realmente odio cuando hace eso.


23 de noviembre del 2011

Helloooou! Muchas gracias a todas las que comentaron el primer capítulo, realmente esperamos que les siga gustando la historia.

Cosas que decir:

1.- IMPORTANTE: Esto es algo que olvidé mencionar en el primer capítulo y que Egg me recordó. Commentarius fue empezado en el año 2004, antes de que se supiera la historia de Lily y Snape. Así que lamentablemente, eso no será parte de a historia. Tampoco aparece el profesor Slughorn, como pudieron darse cuenta.

2.- El tercer y el cuarto capítulo están siendo traducidos por Sparkle Malfoy, otra chica que está ayudándonos, pero aún no están listos, así que deberán ser pacientes.

3.- Si quieren pasar algún mensaje a la autora, Bee Daily, pueden escribirlo y se los haré llegar.

Que estén muy bien,

besos.

Connie