Capitulo 1
Hacía ya varios años que Taylor había muerto, mi única amiga.. Mi mejor amiga, mi hermana. El tiempo había pasado, pero yo aún la seguía teniendo presente..
Todas sus sonrisas, sus locuras, pero sobre todo sus lágrimas. Parecía que fue ayer cuando la vi llorar por aquel estúpido que se había burlado tan vilmente de sus sentimientos, hasta el punto de que se sintiera la muchacha más desdichada del mundo.. Pero después parece como si hubiera un velo que cubre mis recuerdos de ella, y lo siguiente que recuerdo, es el día en que mi padre entró por la puerta de casa, con el rostro desencajado; estaba muy serio y en sus ojos se leía una profunda tristeza.
"Ese día, estaba sentada en el sillón, leyendo uno de aquellos libros obligatorios que te suelen poner en la lista de los útiles escolares. Era bastante aburrido, debo decir, pero no tenía más remedio que prestarle toda la atención que me fuera posible, ya que de ello dependían mis notas del trimestre.
Hacía mucho que no sabía nada de Taylor, exactamente desde el día en que me echó de su casa entre gritos y reproches. Ella pensaba que yo no la comprendía, que no entendía como se sentía con el lío de Paúl, pero ¿Cómo no la iba a comprender?, por Dios si era mi mejor amiga, claro que la comprendía, pero no me gustaba que estuviera tan deprimida por un imbécil que no valía la pena. Recuerdo haberle dicho que ella no lo amaba, que no le diera tanta importancia; pero estaba equivocada, ella sí que lo amaba..Yo no la pude comprender hasta el día en que sentí lo mismo.
Cuando vi a mi papá cruzar el umbral de la puerta, me hice a un lado para que él pudiera sentarse conmigo, sabía que algo iba mal.. Su cara me lo decía todo.
-Adrienne, tenemos que hablar. -dijo con la voz casi rota. Hubiera jurado que de haberlo podido llorar, lo hubiera hecho.
-Dime papá, ¿Qué paso?, ¿Por qué traes esa cara? - le pregunté.
-Mi niña, lo que tengo que decirte es muy grave. -me comencé a asustar, no sabía por qué pero automáticamente pensé en Taylor.
- ¿Qué le paso a Taylor papá? -dije con los ojos nublados por las lágrimas, que estaban apunto de derramarse.
-Taylor tuvo un accidente.. -No le creí, ví la mentira en sus ojos, era algo peor.
- ¿Cómo que un accidente? -grité alterada. Las lágrimas resbalaron por mis ojos, ella no.. Taylor no. - ¿Qué le paso? -mi padre tomó mi mano entre las suyas, que eran tan frías y suaves..
Luego, recuerdo haberme despertado en la habitación; cegada por la luz del sol, que como nunca, había asomado por las nubes sin ninguna timidez. Por un momento pensé que todo había sido una pesadilla, una cruel broma del destino.. Algo que se acabaría de un momento a otro, en cuanto Taylor viniera a por mí en su coche y nos fuéramos a la playa a correr o a hacer cualquier cosa, pero no fue así.
Me levanté de la cama a trompicones, apenas y tenía fuerzas para hacerlo, pero de alguna manera quería cegarme y olvidar que la había perdido y ¿Qué mejor manera de hacerlo, que ignorando su muerte? Sabía que era un error, un grave error que acabaría pagando instantes después.
Me planté delante del gran espejo que había en el pasillo de la segunda planta de mi casa y me miré. Aún seguía llevando los mismos vaqueros y el jersey negro del día anterior, y mis ojos estaban hinchados de lo mucho que había llorado. En ese momento sentí un gran vacío en el corazón, tan inmenso y profundo que me atravesaba el pecho. La respiración me empezó a fallar, el aire comenzaba a escasear, la imagen reflejada en el espejo se fue disipando poco a poco, como si de humo se tratase y la cabeza me empezó a dar vueltas. Lo siguiente que sentí fue el frío y duro suelo al chocar contra él.
No sabía qué era lo que me sucedía, mi alma había abandonado mi cuerpo para quedarse de espectadora, y contemplar todo el sufrimiento que me había causado la pérdida de Taylor.
Sentí unos brazos fríos cerca de mí, y un ligero balanceo de mi cuerpo. Estaba despierta, pero no podía ver con claridad las imágenes que se cruzaban delante de mis ojos, no podía y no quería.
Mi cuerpo se deslizó suavemente por aquellos brazos, hasta llegar a un sitio blando y mucho más reconfortante. Seguía sintiendo cómo el aire escaseaba y parecía que algo me oprimía el pecho, con tanta fuerza que hacía que estuviera apunto de emitir un fuerte grito, como si esa fuera la solución al problema.
Mis fuerzas me abandonaron por completo y perdí el sentido absolutamente, sumiéndome en los dolorosos e hirientes recuerdos, con imágenes tan vívidas que se me tatuaban en la mente..
- ¿Cómo estás amor? - me preguntó mi padre nada más abrir los ojos, pero no sabía que decirle, así que le mostré algunas imágenes de nosotras en la discusión que nos separó.
- Cielo, yo se que la querías mucho, pero no te sientas culpable.. -murmuró posando su pétrea, suave y fría mano en mi mejilla.
Me quede helada al escuchar esa palabra. Sí, esa era la palabra que definía cómo me sentía: Culpable
El sentimiento de culpabilidad había invadido todo mi ser. Ella se había ido, me costaba tanto decirlo, cómo aceptarlo, pero lo que más me costaba era vivir con el recuerdo de nuestra discusión.. Y eso no era lo único; ella pensaba que yo no la comprendía, que no entendía nada..
Mi padre siguió hablando pero no lo escuchaba, solo pensaba en que mi mejor amiga, la única que sabía lo que ERA y me aceptaba, había muerto y jamás podríamos abrazarnos de nuevo para después reírnos por lo tontas que habíamos sido al pelearnos por un estúpido.
Después de estar un rato sin hablar, papá me obligó a tomar una ducha y a comer algo. En realidad no tenía ganas de nada, tan solo quería cerrar los ojos para así abrirlos otra vez..
Quizás para engañarme de nuevo, porque ese engaño me mantenía de pié. Aunque fuera tan solo por unos minutos, porque al verme siempre la recordaba. Todo me recordaba a ella..
Creo que ese funesto día, empecé a pensar en la forma de vengarme de Paúl Newton, pero jamás reuní las fuerzas necesarias para llevar a cabo todas mis cavilaciones, porque cada vez que pensaba en ello, no podía evitar romperme en pedazos."
El teléfono del departamento empezó a sonar y me saco de mi ensoñación, dejé el vaso de agua en la encimera de la cocina y corrí a cogerlo.. Seguramente sería mi padre; que volvería a protestar e insistir en que me quedara.
Muchas veces no entendía por qué siempre quería que le consultara antes de tomar alguna decisión. En realidad carecía de lógica ya que él jamás estaba en casa.. Se pasaba semanas y semanas en la Toscana, con aquel aquelarre de vampiros poderosos..
Como los odiaba.. Y tenía la certeza de que a mi padre tampoco le gustaban mucho. Ellos eran los típicos vampiros sádicos, nada parecidos a mi padre y a mí.
Recuerdo el día en que le pidieron a mi padre que me llevara con él, para así saciar su curiosidad. Jamás olvidaré los ojos rojos de alguno que otro Neófito que pululaba por los pasillos abovedados del subterráneo por donde se transportaban, para no exponerse a la luz de sol. Era terrible ver los rostros de aquellos humanos indefensos, que engañados vilmente, acudían al palacio en donde ellos vivían para continuar con su ruta turística.. y los gritos de aquellas personas al descubrir que estaban en la boca del lobo. El cuerpo se me estremecía tan solo acordarme de ello.
Aca les dejo el primer capitulo espero que les guste y pleaseee dejenme reviewssss....Les gusta?? es un bodrio?? Les interesa??? Debo saber XD
Muchos besos a todas las que se toman el tiempo en leer :D
