N/A: Bien este es el final del two-shot, espero que me haya quedado aceptable. Es la primera vez que escribo lemon y estoy un tanto nerviosa de como quedo, un tanto apresurado sin duda.
DISCLAIMER: Inuyasha no me pertenece ni ninguno de sus personajes.
ADVERTENCIA: Esta historia contiene lemon (relaciones sexuales explicitas) lee bajo tu responsabilidad.
Regreso aturdida a su departamento. No se lo pudo decir, fue tan cobarde por decírselo mientras dormía, camino arrastrando los pies y se acostó en su cama.
Su mirada se dirigió automáticamente al objeto que descansaba en su tocador. Estiro su brazo y lo agarro con inseguridad. Adopto una posición cómoda y cruzo sus piernas.
Una caja de música.
En ella había una rosa pintada de rojo que abarcaba el centro de la tapa.
Inuyasha se la había regalado cuando le pidió que fuera su novia. Esa fue la primera vez que estuvieron juntos.
La abrió y enseguida una melodía única se dejó escuchar.
Flashback
-¿Qué tal estuvo la cena?- cuestiono el joven al llegar al departamento de ella.
- Estuvo deliciosa.- respondió Kagome, había sido la mejor noche de su vida. Su mirada café se conectó con la dorada de él.
Una chispa.
Sin darse cuenta se fueron acercando, no podían enfocar absolutamente nada que no fueran ellos dos.
Solos.
Sus rostros estaban a centímetros de tocarse, tan cerca, sus alientos se mezclaban y por un impulso Kagome termino de cerrar la distancia que los separaba.
Las manos de él se deshicieron de la blusa, busco el broche de su sujetador y pronto sus pechos saltaron libres. Inuyasha no espero más tiempo y los envolvió con su húmeda lengua, trazaba círculos alrededor del pezón y cuando notaba que estaban hinchados pasaba al otro.
Cuando se harto fue tanteando su abdomen encontrando el botón de sus jeans, bajo el cierre y metió mano, su dedo corazón ubico la perla rosada, con movimientos lentos froto suavemente aumentando el ritmo hasta escucharla gritar su nombre con suplica.
No se dio cuenta, pero ya se hallaba desnudo encima de ella. Sus ojos estaban oscurecidos de lujuria. Su virilidad apuntaba al lugar que deseaba poseer. Sin dudar fue adentrándose en ese apretado canal, la escucho gemir, una combinación de placer y dolor.
Kagome veía borroso, todo era tan irreal, estaba con la persona que más amaba. Sus pensamientos fueron interrumpidos al sentir como se clavaba profundamente en su ser, las embestidas empezaron pausadas para disipar todo rastro de incomodidad, las estocadas cada vez fueron más rápidas y acertadas.
El clímax llego, ambos gritaron con gozo.
Fin flashback
Lágrimas caían a raudales por sus mejillas. Lo perdió.
Se dejó caer al suelo, agotada. Sus manos viajaron a su rostro y eliminaron todo rastro de humedad. Mordió con insistencia sus labios, como dolía.
Entonces sucedió, todo murió y volvió a renacer, paso a paso, palabra a palabra. Una mirada al vacío y algo que no podrá ser. Todo lo había creado su mente, pensándolo bien soñar era mejor que la realidad. Se despertó y todo acabo, sonrió triste y lo comprendió de repente, nunca la amo. Al menos no de la manera en que ella hubiera querido.
El nudo en la garganta no se deshacía, le costaba respirar y sus ojos le escocían. Trago saliva, se levantó y murmuro entre dientes algo que sabía; jamás volvería a sentir por alguien. Y sabia ¡Vaya que sabía! Que el dolor en su corazón nunca desaparecería.
