Pov. Emmett. Mi perfecta Rossi Pohh y yo, nos habíamos tenido que ir a jugar a otra parte, que no fuera la casa Cullen, ya que don Jaspitín y su estúpida naturaleza emotiva, nos había brindado el honor (notose el sarcasmo)de que nuestro querido padre Carlisle/colmilludo/drácula , nos prohibiese jugar en casa. Pero al parecer nos dio la mejor solución, ya que desde hace un mes, perdidos en el bosque, hemos tenido nuestros mejores momentos. Rossi estaba paseando cerca de un riachuelo que había en la zona, y yo, como el depredador nato que soy, corrí hacia ella y la cogí en mis brazos, siempre cariñosos y protectores para ella, la mujer más importante de mi vida. Ella sonrió con una sonrisa pícara, esa era mi Rosalie, una auténtica gatita. Esa sonrisa fue la carta blanca para acercar su rostro hasta el mío y besarla apasionadamente, con todo el amor que sabía que a ella le gustaba que le diese. Justo cuando pasé mi mano por su vientre, algo me golpeó, no era un golpe fuerte, pero sí lo bastante para que yo lo sintiera. --gemí, ella me miró con cara de confusión, pero a la vez se le podía notar un toqué de frustración, al no haber ni siquiera empezado lo que teníamos pensado. -¿Qué ocurre Emmy?-preguntó tranquilamente, mientras que yo, estaba atónito con que me hubiese golpeado, o mejor dicho, su barriga me hubiese golpeado. -Verás Rossi, es que, cuando pasé mi mano por tu estómago, me golpeaste , y no fue muy sutil que digamos, y ya sé , ya sé , a mí no me duele, pero me sorprendió, y ahora, se puede saber que fue lo que hice para que me golpeases?-pregunté con la voz algo quebrada por su reacción. -Emmett, diantres, yo no te he pegado, a demás, como se golpea con la barriga, porque de verdad ¡yo no sé!, así que por semejante ridiculez, estarás castigado 2 semanas,¡ parece mentira, que tengas que rechazarme, cuando justamente me siento algo más gorda! Aunque sea imposible que eso ocurriera , estoy cogiendo barriga. Tras esa declaración Rossi se levantó su fina camisa rosa bebe de seda, y dejó a mi vista, ver un pequeño bultito hacia fuera en su eterno vientre plano. La verdad, es que pensándolo bien, ahora que recuerdo, hará un día, también lo tenía, pero no le había dado importancia. -Rossi cielo, ahora que lo dices…, pero no te enfades, no lo digo con mala intención, solo quiero que sepas que…, tanto rubia como morena o pelirroja, tanto gorda como flaca, tanto alta como tapón; como sería el caso Alice, yo siempre te amaré, es cierto, que amo tu cuerpo, pero siempre, te amaré más a ti, por tu forma de ser. Tras esas palabras Rosalie empezó a sollozar , y como el enamorado que era, fue a consolarla, la arrimé a mi hombro y empecé a arruyarla, como si fuera la bebe que ella siempre había deseado tener, y que yo también quería, aunque no decía nada, ya que no quería entristecerla, ya que sabía de lo duro que era el tema para ella. Entonces, me fijé en sus ojos, y comprobé que estaban oscuros aunque era algo ilógico ya que habíamos cazado ayer en nuestra salida de juegos y caza. Rosalie me vio mirándole sus ahora oscuros ojos. -Emmy-me dijo mi hermosa esposa- sé que cazamos ayer pero tengo sed-con solo decir eso bastó para que la cogiera, y la cargará hasta una zona en la cual predominaban los osos. No eran su comida predilecta, pero a diferencia, de los demás animales, que podíamos cazar, era la que más saciados nos dejaba. Rosalie bajó de mis brazos, y a pasó seguro, se abalanzó sobre uno de los dos animales hasta los que la llevé, cogió el mayor aunque no me importó, ya que yo no tenía sed, pero como un oso, era un oso, me dejé llevar y le clavé mis dientes al menor. Una vez saciados, caminas cogidos de la mano hasta la casa, pero por el camino, Rossi, dijo que se encontraba mal. Así que como anteriormente había hecho, la llevé rápidamente en mis brazos hasta la caza, rogando a todo el que se me pasaba por la cabeza, que Carlisle hubiera llegado. Para mi sorpresa estaba toda la familia en la sala, todos estaban radiantes de felicidad. Jasper abrazaba a la duende y le tocaba su vientre, el cual no sabia desde cuando se parecía al que cargaba Rosalie. Mientras que Carlisle, parecía hacerle y chequeo tipo, soy un médico feliz a Esme, que para mi sorpresa también estaba un poco más gorda. Cuando por fin salieron de su burbuja, nos prestaron atención y se nos acercaron como si estuvieran sincronizados. Entonces papa vampiro le habló a Rosalie. -Rosalie , hija , ¿ que tal te encuentras?- le preguntó. -Me siento un poco extraña, me encuentro mal física y mentalmente, es como si algo en mi hubiera cambiado, además, estoy engordando- dijo señalando su abultado vientre. Carlisle lo miró, al igual que el resto, y todos empezaron a sonreír ante la pesadilla personal de Rossi con una cara de las cuales en otro momento me hubiese burlado. -Rossi, Emmett, ¿hay algo por lo cual ustedes os alegrarais de ese bultito?- preguntó, y Rosalie y yo nos miramos sin comprender. -Buenos, vereis , hay una leyenda que se conoce desde el principio de nuestra especie sobre un clan de vampiros, en los cuales había tres parejas, y que… -Sin rodeos Carlisle- le cortó Rosalie, que estaba algo irritable. -Está bien, que conste que luego me preguntareis pero aun así haré lo que me habeis pedido-dijo y yo regué porque así fuera. -Vereis , lo que ocurre es que tanto tú como Esme y Alice, están embarazados de un solo bebe , que se encuentra dividido en vuestros tres vientres,por eso, querida, estas sintiendo lo que siente una embarazada normal, con algunas excepciones, pero , embarazada, al fin y al cabo. Después de procesar la información, todo eran preguntas en mi mente y imaginé que Rossi estaría igual, pero había algo de lo que estaba seguro, ya que lo que Carlisle había dicho tenía ello nos dejaban en que las mujeres Cullen estaban embarazadas de nuestro hijo o hija, y que sin duda, esto sería el comienzo de algo nuevo en nuestras inmortales vidas, y que pasase lo que pasase, la creiatura sería protegida y amada por mi y por Rosalie y por el resto de la familia, la cual siempre lucharía por el bienestar de nuestro símbolo común de amor, fraternidad y hermandad.