Autor: Muchas gracias por los que hayan leído mi historia y por el review, espero les guste este capítulo.
Todos los personajes de canon de las sagas pertenecen a J.K. Rowling y Rick Riordan, excepto los originales que son de mi autoría.
CAPÍTULO II – Descubrimientos y algo más…
Los rayos del sol comenzaron a colarse por las ventanas de las celdas, están eran algo pequeñas y su única protección eran unos barrotes que estaban reforzados con magia. Los jóvenes fueron despertándose poco a poco al sentir los rayos de sol directamente en su cara, algunos de ellos empezaron a sentir los estragos de dormir en una posición incomoda y directo sobre el suelo.
Al tratar de estirar los músculos o mover alguna parte de su cuerpo, este les dolía como si hubieran corrido por horas el día anterior. Sentir ese dolor les lo que los hizo recordar los eventos del día y la noche anterior por lo que sus esperanzas se esfumaron antes si quiera abrir completamente los ojos de que solo se tratara por el exceso de ejercicio.
Albus fue el primero en aceptar la realidad al sentir el corte y un chichón en su cabeza además de un leve dolor en está, se estiro lo mejor que pudo y escucho como tronaban un par de huesos al acomodarse, miró alrededor de la celda topándose con tres paredes de piedra y la reja dejando ver los otros confinamientos. Se levantó y fue hasta la reja empujándola con un poco de fuerza con la esperanza que esta fuera frágil y así lograr salir de ahí, lo que por supuesto no sucedió.
Damian se despertó al escuchar el ruido producido por Albus además de sentir un ligero movimiento en su costado, con mucha pereza abrió los ojos, parpadeando varias veces para acostumbrarse a la luz de un nuevo día. Dirigió su mirada hacía su costado y sonrió levemente al notar a Sophie abrazada fuertemente hacia él, no podía negar que había extrañado el contacto humano gentil, aunque se le hacía muy extraño que la niña haya tenido la confianza de hacer eso con tan solo unos minutos de conocerlo pero lo que el desconocía era que tenía cierto parecido al padre de ella, no mucho pero lo imprescindible para lograr esa confianza tan rápido.
Antes de que pudiera despertar a la niña con más gentileza, escucho como se abría la puerta de su sector y sin nada de delicadeza uno de los guardias que entró, comenzó a golpear los barrotes, además de gritar varias veces con una voz estridente y molesta.
Damian solo rodo los ojos al ver una nueva jugada de los uniformados por "infundir miedo" hacia los ocupantes de la prisión, lo que en realidad ocasionaban era la diversión de los prisioneros pero era mejor permanecer callado a pasar el resto del día en el cuarto de tortura. Sophie se levantó sobresaltada y asustada por todo el ruido ocasionado por el guardia. Justo antes de que comenzara a gritar o llorar Damian la abrazó fuertemente y le dijo al oído que se mantuviera tranquila.
Él al estar acostumbrado al procedimiento se levantó con pesadez, jalando a Sophie consigo. Acto después se separó de la niña y jaló a Albus hacía atrás, antes de que el chico le pudiera decir algo, negó levemente la cabeza.
Los otros prisioneros que podían ver la reacción del antiguo ocupante siguieron su ejemplo, dando unos pasos hacía atrás lejos de las rejas y los guardias, callados por la impresión o por el miedo de que les hicieran algo. Damian solo miraba con dureza al guardia asignado a su puerta y movió a la niña detrás de él, nunca le habían agradado ni cuando estaba de su lado.
Los demás guardias entraron y abrieron las puertas de las celdas, –Ya conoces el procedimiento pequeño bastardo, explícaselos a la nueva escoria- dijo uno de los guardias encargado de abrir la celda del antiguo ocupante.
Damian sonrió de manera despreocupada –Puedo ser bastardo pero no pequeño, lo quieres comprobar?- dijo guiñándole el ojo al mismo, lo que ocasiono que fuera sacado de su celda con un movimiento brusco y recibir varios golpes de su opresor en la parte superior de su cuerpo.
–No te quieras pasar de listo- dijo enojado el guardia, el cual salió con los demás por la puerta que daba al interior del castillo.
Sophie fue la primera que salió de las celdas y se dirigió al golpeado muchacho -¿Estas bien?- preguntó con una voz infantil y de preocupación.
Como la noche anterior Damian necesito un momento para recuperarse, paso una de sus manos por su labio inferior el cual sangraba un poco. –No te preocupes estoy bien además estoy acostumbrado… aunque no lo vuelve más fácil- dijo lo último en voz baja solo para él, ocultando su dolor ya que algunas de las heridas de ayer habían resultado afectadas, se irguió al tiempo que le sonreía a la niña.
Los otros ocupantes de las celdas habían salido al pasillo, un chico de cabello negro y ojos verdes como los de Albus, pero a diferencia de este eran un verde mar y que poseía una tez más bronceada, se acerco hacia la niña agachándose a su altura y extendiendo sus brazos –Sophie-.
La niña avanzó hacia el chico y le correspondió su abrazó –Patrick – dijo comenzando a llorar levemente por el miedo a la incertidumbre de lo que pasaba. Después que estos se hubieran separado Patrick incluyo al abrazó a la chica rubia y al niño asiático. Damián se dio cuenta junto con Rose que los primeros dos eran hermanos y los otros al parecer también eran de su familia aunque no se parecían tanto entre ellos por lo que lo más probable era que se trataran de conocidos.
Rose siguió el ejemplo de ellos y abrazo a Albus y a Scorpius. Damian recordó el nombre de la noche anterior cuando la pelirroja le pregunto al rubio si estaba bien. Los únicos que se veían apartados y fuera de lugar era la chica castaña que tendría la misma edad de Damian por sus facciones y el chico también de cabello más claro, el antiguo prisionero se dio cuenta que estos eran humanos por la forma que miraban todo ese lugar.
Después de los emotivos reencuentros Rose se volteo a ver a Damian y lo escudriño con la mirada -¿Quién eres tú y que es este lugar?- dijo en un tono mandón que hizo sonreír por un momento a sus conocidos. El chico solo alzó una ceja como respuesta natural.
–Rose con calma- dijo el chico rubio con diversión en su voz aunque en sus ojos se notaba el deseo por conocer esas respuestas.
–Mi nombre es Damian, antes de continuar no interrumpan- dijo el chico con calma y los miro a todos con severidad –yo soy una especie de híbrido ya que soy un mago y también soy un legado aunque desconozco mi ascendencia de ambas partes- dijo, ocasionando que por un breve momento todos adquirieran una expresión de sorpresa. La verdad era esa aunque el chico había sido entrenado desde muy pequeño para descubrir sus poderes y habilidades sin ninguna tendencia a un ascendiente divino especifico, por parte de sus poderes mágicos nunca se lo preguntó ya que su "padre" era un descendiente de squib.
La primera en recomponerse fue la joven de cabellos castaños que dio un paso hacía el chico –debe ser una broma o debes estar fuera de tus cabales, no existen tales seres- dijo algo exaltada –eso no es posible- agregó, más para si misma que para los demás. El chico que estaba junto a ella se veía más emocionado ante esa perspectiva.
Los demás grupos parecían estar confundidos ya que cada uno de ellos solo entendía una parte de lo dicho por Damian aunque no creían o no entendía la otra.
Albus miró a la chica con un poco de lástima –la magia si existe y nosotros- dijo señalándose a él y a los otros dos chicos –podemos controlarla aunque nos quitaron las varitas, que son objetos que nos ayudan a canalizarla, por lo que ahorita somos igual que tu a menos que nuestra magia se descontrole pero debe ser una emoción bastante potente o ser un niño pequeño sin control de su magia- dijo, mientras Rose parecía contemplar sus palabras para elaborar una especia de plan.
-¿Entonces pueden volar?- pregunto el humano de cabello castaño emocionado.
Antes de que Rose pudiera responder a la pregunta, la chica rubia la interrumpió -Ya entiendo, ustedes deben ser bendecidos de Hécate- dijo y prosiguió dirigiéndose a los demás de su grupo –Solo que no entiendo por que ocultárnoslo, no pueden ser peor que los demás- dijo mirando hacia Patrick que levanto los hombros indicando que el no sabía del tema.
–Puede ser como los campamentos que la convivencia se volvió difícil y decidieron mejor apartarlos – dijo Patrick, todos los demás de ese grupo asintieron convencidos ante sus palabras por ser la opción más lógica.
Damian se pregunto lo mismo aunque tampoco conocía una respuesta, y lo que le habían enseñado estaba seguro de se había tratado de un engaño. Cada vez que uno de los grupos hablaban los otros tomaban expresión de confusión, algo que le era gracioso al chico. También se preguntaba cual sería el plan de su captor ya que nunca había visto que se revolvieran las "razas" en su prisión, todos tenían conocimiento de las demás pero nunca habían sido revueltos como en este caso.
-¿Quién es Hécate y que es eso de estar bendecido?- volvió a preguntar el chico de cabello castaño pero esta vez con curiosidad.
–Hécate es la diosa griega de la magia y bendecido significa que el dios o diosa en cuestión te concede sus poderes aunque no seas su pariente directo- contestó para sorpresa de todos la chica humana de cabello castaño.
–Para ser mortal sabes demasiado- dijo sin pensarlo Lian.
Antes de que pudiera rebatir la afirmación la chica que se encontraba algo colorada Damian dio un paso enfrente por lo que todos dirigieron su vista hacía él.
–Antes de que siga esta entretenida discusión de si la magia o quien es más sabio, primero preséntense y después les diré lo que yo se aunque no sea demasiado a mi parecer- dijo en un tono de orden. Estaba cansado de no saber con quien hablaba, además de la curiosidad de saber más del mundo exterior lo estaba carcomiendo.
Como era de esperarse la primera en comenzar hablar fue la chica pelirroja, se notaba a la lejanía quien era la que tenía el control de aquel trio –Mi nombre es Rose Weasley, soy una bruja inglesa y tengo 17 años – dijo mirando a los demás y aunque quería parecer severa, en sus ojos se notaba que estaba asustada.
-Mi nombre es Albus Severus Potter y también tengo 17 años, soy un mago y soy primo de Rose aunque yo saque lo guapo de la familia- dijo el chico de cabello negro con ojos verdes esmeralda con un tono de broma al final, logrando que se distendiera el ambiente un poco al provocar la risa de los demás y también para molestar a su prima, la cual lo golpeo en el hombro con algo de fuerza aunque estaba sonriendo.
–Mi nombre es Scorpius Malfoy, comparto edad y raza con esos dos- dijo el rubio platinado mirando a los demás con aburrimiento y cierta frialdad, excepto a Rose.
Por los conocimientos que tenía Damian le parecía raro que los hayan capturado siendo estos ya magos mayores de edad y con la capacidad de realizar magia a su voluntad pero dejo su pregunta para después.
-¿Scorpius? Pobre de ti amigo- dijo aguantándose la risa el chico castaño junto algunos del otro grupo. Scorpius lo miro con altivez, mientras Albus ponía una expresión de resignación murmurando lo que parecía "otra vez no" y Rose sonriendo divertida.
Antes de que el rubio platinado pudiera abrir la boca habló la chica castaña que seguía atontada por toda la nueva información del mundo en que ella vivía y creía conocer –Mi nombre es Elizabeth del Reino Unido- dijo en un tono bajo pero seguro, ocasionando la sorpresa de los demás prisioneros, sobre Damian.
Elizabeth al ver como algunos tenían la intención de inclinarse (los que tenían familia mortal) comenzó nuevamente hablar –no es necesario, ahora mismo me siento como una niña sin algo extraordinario a comparación de ustedes por lo que veo, tengo 19 años y creo que soy una simple humana- sonrió un poco al último – aunque a veces siento que puedo ver cosas raras pero ahora se el porqué- diciendo lo último velozmente y dando una mirada significativa al grupo de Patrick.
El chico castaño que estaba junto a ella la observo sorprendido –a mi también me ocurría eso aunque muchos me trataban de a loco- dijo aliviado.
Patrick y la niña de cabello rubio se miraron como si se sintieran responsables o culpables. Sin prestarle atención el chico se presentó –Yo me llamo Anthony White aunque muchos me llaman Tony, tengo 15 años y creo que también soy solo humano aunque uno común y corriente no como Elizabeth-
-Todos nosotros somos legados lo que significa que nuestros padres o algún pariente directo a nosotros es hijo de los dioses y un mortal, ya sea en su forma romana o griega, estos son los que rigen nuestro mundo o parte de él- dijo la chica rubia lo último sin ninguna convicción – y si, si existen los dioses solo que cambian su forma y su cetro de poder como se va moviendo y evolucionando la civilización occidental- dio un leve respiro y miró a Patrick como en busca de la aprobación a su explicación, a lo que este solo asintió.
Los demás, a excepción de Damian, se mostraban sorprendidos y con dudas aunque no de la veracidad de lo que decían o al menos eso parecía –Bueno… mi nombre es Suzanne Grace tengo 16 años y soy un legado de Júpiter y Afrodita- dijo la chica que anteriormente había dado la explicación y al notar la mirada escéptica de Rose y de Elizabeth termino por agregar -si mi padre es romano y mi madre es griega, no importa los genes del lado divino aunque es confuso al establecer los arboles genealógicos ya que mi abuelo es el padre de mi abuela… bueno eso no tiene importancia ahorita- dijo callándose a si misma y haciendo que Sophie se riera por un leve instante.
-Debí poner más atención en la escuela muggle- dijo Albus agarrándose la cabeza y haciendo una mueca de confusión.
–¿Muggle?- pregunto Patrick.
-Personas sin magia- contestó secamente Scorpius.
–Querido primo lo tuyo no es la historia- dijo Rose en un tono amistoso, sin dejarle al chico más opción que asentir.
Damian solo veía a todos por el momento y tratando de captar lo más posible de información, al comparar con la información que el sabía e hilar los apellidos se dio cuenta que el había sido causante de un ataque a uno de los grupos.
-Continuando con las presentaciones, tengo 17 años aunque en un mes cumpliré los 18, me llamo Patrick Jackson y son un legado de Poseidón y Atenea, si lo se, es algo irónico. Ella es mi hermana Sophie y tiene 6 años- dijo lo último pasándole un brazo por los hombros a la niña, confirmando las sospechas de Rose y Damian. La niña solo saludo a los demás con su mano.
–Vas- dijo Patrick dirigiéndose al último que quedaba por presentarse.
El chico tomo aire –Yo soy Lian Zang, soy un legado de Marte y Plutón, tengo 15 años- dijo muy rápido como si le diera pena hablar en público.
Anthony, que ya todos se habían dado cuenta que no tenía sentido de la discreción, se acerco a ese grupo y señalo a sus antebrazos -¿Qué significan esos tatuajes?- preguntó.
Lian se irguió con orgullo al ver las cuatro líneas en el suyo –los tatuajes nos identifican como miembros de la duodécima legión, las líneas son los años que le hemos servido a la legión, el SPQR es parte del tatuaje y los símbolos de abajo a que progenitor divino estamos emparentados- lo explicó con emoción.
Damian sonrió al escuchar decir eso, recordando los tiempos en que el quería el mismo símbolo pero que nunca pudo conseguir ya que de donde el provenía eso de jugar a los "soldados" y luchar contra monstruos habría sido un juego de niños.
-¿Entonces ustedes pelean a la manera antigua?- pregunto Albus, mientras hacía una pésima imitación de un luchar con espada, ocasionando las risas de los demás, excepto la de Damian.
