El encuentro

HOSPITAL NUESTRA SEÑORA DEL SOCORRO

Mulder se encontraba en una habitación de hospital, estaba consciente, pero muy débil, le costaba mucho esfuerzo estar despierto, así que cuando abría los ojos consumía toda su energía para tratar de ver hacia afuera y observar el gran alboroto que había en el hospital. Gente pidiendo que se le atendiera, sin dudas, la crisis continuaba, aunque ya había señales de una cura.

Su vista todavía estaba muy borrosa, pero pudo distinguir que se acercaba la agente Einstein en compañía de otra mujer, le parecía conocida pero no distinguía bien.

"Como se siente agente Mulder", preguntó la agente Einstein mientras revisaba la maquinaria médica y su historia clínica. "Como si me hubieran vuelto a enterrar y a desenterrar, pero esta vez es más dolorosos" dijo Mulder con el poco aliento que le quedaba. "La terapia de células madre es muy dolorosa, trataré de aumentar su dosis de medicamento para el dolor" dijo la agente Einstein, mientras que Mónica Reyes se acercó sin decir nada y le tomó la mano.

"Sé que se pondrá mejor" dijo con fé Mónica. Mulder trató de reconocerla y enfocó la mirada. "Agente Reyes…. Dónde ha estado estos años, no esperaba verla acá" dijo Mulder un poco sorprendido.

"No seguí vinculada con el FBI exactamente" se limitó a responder. "Nos ayudó a conseguir el donante para su tratamiento" dijo la agente Einstein.

"No entiendo…", dijo Mulder, buscando una explicación. "Antes de su desaparición, la agente Scully sugirió que podría salvarse con un tratamiento de células madre de un familiar en primer grado. Los adelantos médicos han descubierto que estos tratamientos logran revertir procesos degenerativos en más de 90 enfermedades…" estaba diciendo la agente Einstein, cuando Mulder la interrumpió con "y ese familiar es…?" preguntaba sin entender, ya que según recordaba sus únicos familiares cercanos vivos eran su "padre" y su "hermano" y a ninguno de ellos quería deberles su vida en este momento.

"Tu hijo" dijo Mónica con todo dulce, y Mulder la miró totalmente sorprendido. "William quiere conocerte, vine antes para ver qué opinabas", preguntó ella. "¿William está acá? Dijo Mulder totalmente entusiasmado, llenándose de la fuerza que antes no tenía.

"Si, es un gran chico, se ofreció a ayudarte, a pesar de ponerse en peligro… lo tengo que llevar a casa pronto, no puede demorarse mucho, antes de que noten su ausencia" dijo Mónica. Mulder entendió que ella estaba detrás de todo, y que lo estaba cuidando, y de alguna forma también intuyó que podría saber algo de Scully. "Y Scully dónde está, ya vio a William? Ella se pondría tan feliz.." dijo a lo que Monica solo le respondió: "No, Scully no sabe nada de él…. No tengo como ayudar, ni siquiera sé si se vuelvan a ver, ni si tú la vuelvas a ver.." dijo Mónica mientras algunas lágrimas se escapaban de sus ojos. Mulder se sintió totalmente desconcertado.

Mulder estaba notablemente mejor, más que todo por la adrenalina que corría por sus venas con la emoción de conocer a su hijo, ese pequeño que solo pudo sostener unas horas. Tenía tantas preguntas sobre él, sobre su concepción, sobre el milagro de su nacimiento, sobre lo que había sido su vida.

Después de la separación, y cuando pensó que estaba solo y que su vida ya no tenía sentido, lo mantuvo a flote la idea de encontrarlo, y fue su más grande búsqueda, empezó de la manera más difícil, analizando una amplia base de datos entre miles de solicitudes de adopción. Le tomó años, descartar las familias que habían adoptado niñas, las que habían cambiado de opinión y habían retirado la solicitud, las que no habían sido aceptadas; era un trabajo dispendioso, casi de filigrana, pero él tenía el tiempo y la paciencia. Luego, entre miles de padres adoptantes que recibieron niños, empezó una indagación más directa, sobre su historial, cuándo los habían recibido, historias médicas, seguridad social, en fin miles de documentos que analizar para ir reduciendo ese gran universo. Después de algún tiempo dio con una noticia que lo inquietó mucho, y era el asesinato de una pareja que aparecía en su base de datos depurada.

Los Van de Kam habían sido asesinados sin motivo aparente y su pequeño hijo de 2 años nunca había aparecido, no había más información, así que realizó su primera investigación de campo, y viajó hacia la remota población; usó sus antiguas credenciales para re abrir el caso y se presentó como consultor del FBI, habló con el comisario local y algunos policías, e incluso visitó la casa, allí confirmó su corazonada inicial, William había estado con ellos, una fotografía de él lo confirmaba todo. Pasó horas mirando lo que habían sido sus juguetes y cosas, tratando de adivinar cómo había sido su vida y descubrir qué había sido de él, pero perdió el rastro, era como si hubiera desaparecido de la faz de la tierra.

Nunca le contó a Scully este descubrimiento, sabía lo que significaba y todo el dolor que le produciría la noticia, de hecho durante un tiempo prefirió evadirla por temor a que notara en su voz que algo sabía, aprovechó la distancia para que silencio fuera su mejor aliado. Temía lo peor, incluso llegó a pensar que su hijo estaba muerto o había sido sujeto de los experimentos que él mismo sufrió en carne propia. Era una pesadilla recurrente, que simplemente decidió eliminar de su vida, y lo logró evitando el hecho de pensar en él, e incluso refugiándose algunas veces en el alcohol y la depresión fue creciendo.

Sin Scully a su lado, esos años fueron los más difíciles de su vida, pero prefirió que así fuera, no quería compartir con ella ese dolor, prefería pensar que ella estaba triunfando en su carrera y salvando vidas, lejos de toda esa oscuridad que él representaba y de esta dolorosa verdad que había descubierto.

Estaba tratando de digerir todos esos sentimientos y recuerdos cuando minutos después Mónica y William entraron a la habitación. Era un joven muy alto para su edad, le recordaba a sí mismo cuando era joven, con un cabello rubio rojizo, y los ojos de Scully, indudablemente era él, tal y como se lo había imaginado tantas veces. William estaba muy tímido, pero observaba cada detalle como si hiciera un escaneo visual de la habitación y de Mulder. Mónica hizo la presentación: "William este es Fox Mulder, tu padre, ese hombre valiente y bueno del que siempre te he hablado". "Te pareces mucho a tu madre, y eso es muy bueno" dijo Mulder tratando de romper el hielo, no sabía cómo hablarle a un joven de su edad, y menos a un hijo que nunca creyó volver a ver. "Creo también me parezco un poco a ti, te pareces un poco al abuelo" dijo el joven, a lo que Mulder reaccionó con una mirada intrigante a Mónica, ella entendió que él sabía todo y bajo la mirada en señal de vergüenza. "si te refieres a mi padre biológico, no espero parecerme en nada a él" dijo en tono molesto. William podía entender todo el resentimiento, sabía que el CSM era odiado y que estaba equivocado en muchas cosas y que tenía un oscuro pasado, pero también se sabía amado por él y había aprendido a ver su lado bueno.

Mulder cayó en cuenta que molestaba a William con su actitud, así que simplemente trató de cambiar de tema: "Fuiste el donante que salvó mi vida, muchas gracias, sé que debe haber sido muy doloroso para ti" le dijo. "No te preocupes, sano muy rápido… y no siento mucho dolor, soy bueno en los deportes por eso" dijo el joven sonriendo. Mulder sonrió, vio en él el hijo que siempre soñó tener, con sentido del humor, brillo de inteligencia en la mirada… lo único que le preocupaba ahora era por quien había sido criado.

"Estas preocupado por mí y mi pasado cierto? Estoy bien" dijo el joven.

"¿Cómo sabes?... ya sé puedes leer"… dijo Mulder y le completó William "la mente. Si a veces, y a algunas personas, pero más bien es como intuición, sé lo que sientes, aunque no exactamente lo que piensas…"completó el joven.

"Entonces debes saber que tú eres lo que tu madre y yo más amamos en el mundo, y que si te tuvimos que entregar fue por tu propia seguridad" dijo Mulder, a lo que el joven respondió acercándose para tomar su mano. "Sé cómo han sido las cosas, sé que siempre han tenido miedo de mi abuelo, también sé que él comete muchos errores, pero no siempre tiene malas intenciones, él te quiere mucho y sufre mucho por ti" dijo William en tono conciliador. "Mónica siempre me ha hablado de ustedes, y sé a través de ella lo buenos que son y lo duro que han tenido que vivir" dijo el joven mientras estiraba el brazo para tomar la mano de Mónica quien lo miraba con dulzura.

Mulder lanzó una mirada a Mónica como tratando de que ella explicara todo, pero Mónica no quería hablar frente a William así que solo dijo "Mulder ya tendremos tiempo de hablar, sé que tiene que descansar para recuperarse, tengo que llevar a casa a William, mi coartada no se sostendrá mucho tiempo, sé que entiendes". Mulder hizo un gesto afirmativo y se incorporó un poco para dar un gran abrazo a William.

Luego de que el joven se fue, Mulder quedó totalmente confundido. No sabía si estar alegre por ver a su hijo tan bien, tan perfecto. Si preocuparse por entender que todos estos años estuvo en las manos incorrectas y se sería posible evitar que fuera parte de ese malvado plan para acabar con la humanidad, pero sobre todo, le preocupaba la suerte de Scully, veía en Mónica el miedo y temía, muy en su interior, que nunca la volvería a ver.

Quería mejorarse, salir corriendo a buscarla y salvarla. No sabía cómo, pero esa tendría que ser su más importante misión. El mundo entero se estaba desmoronando a su alrededor, pero él tenía claro que su lucha ahora era contra el tiempo.

Esta vez no sería tan fácil como ir a la Antártida, no tenía coordenadas ni nada por dónde comenzar, pero así le costara la vida que le acababan de devolver, lo intentaría.

Continuará…