Disclaimer: Soul Eater no me pertenece, lo único mío es la loca historia que están a punto de leer.

¡Primer capítulo!


¡Este no es mi Cuerpo!

Cap. 1 ¿De chica a chico?

Maka POV

Comencé a despertar lentamente.

Me estiré en la cama mientras bostezaba, para luego levantarme y encaminarme al baño para lavarme la cara. Sin duda alguna, no debería de dormirme tan tarde…

Sin embargo, tan pronto puse una mano en el pomo de la puerta, un miedo descomunal recorrió mi espalda.

La mano que se encontraba en la perilla era un poco tosca y más grande que la que yo recordaba tener, además de que el color de piel era muy diferente. Casi por instinto baje mi mirada hacia mi pecho.

¡¿Desde cuándo tengo una cicatriz y pecho de hombre?!

Rápidamente corrí hasta el baño, y tan pronto vi el reflejo que me mostraba el espejo, no pude evitar soltar un grito de terror.

- ¡¿QUEEEEEEEE?!


Soul POV

Un extraño grito me despertó.

Abrí mis ojos perezosamente mientras me estiraba en mi cama y me salía de esta. Iba a ir a la cocina por algo de comer, ya que mi estomago me exigía alimento, cuando pase frente a un gran espejo – que no recordaba tener – y miré mi reflejo.

Esto no podía estar pasando…

- ¡¡AHHHHHHH!!


Maka POV

Escuché un grito afeminado desde el que debería de ser mi habitación.

Salí del baño rápidamente, al mismo tiempo que aquella persona que había gritado salía de mi cuarto.

Una chica idéntica a mi me miraba con ojos llenos de terror, confusión y miedo. Tardé en reaccionar que esa chica era yo. O más bien, había sido yo…

- ¡¡AHHHHHHHH!! – gritamos las dos mientras nos señalábamos.

- ¡¿Pero qué demonios…?! – gritó ella.

- ¡¡Esto no puede estar pasando!! – grité.

- ¡¿Maka?!

- ¡¿Soul?!

- ¡¿Qué haces en cuerpo?! – volvimos a gritar mientras que nuestros dedos índices rozaban la punta de nuestras narices.

- ¡¿Por qué?! ¡¿Qué hice Dios, qué hice para que me castigaras de esta forma?! – Gritó Soul mientras caía de rodillas al suelo - ¡¿Por qué una chica plana, por qué?

- ¡¡Hey!! ¡¿A quién le dices plana?!

- Pero… ¡¿cómo pasó todo esto?!

- ¡¿Y cómo quieres que yo lo sepa?! Anoche me dormí en cuerpo, y al despertar estaba… estaba semidesnuda en un cuerpo ajeno... – murmuré apenada.

- ¡Hey! Tenía calor, además, siempre duermo en bóxers…

- Como sea, hagamos repaso, ¿qué hicimos ayer cómo para que amaneciéramos… así?

- Pues… ayer me diste un Maka-chop… - murmuró.

- ¡Bien pensado!

- ¿Eh?

Ya no le di tiempo para reaccionar. Le estampé el libro más grueso que encontré justo a la mitad de la cabeza. Me sentía mal al golpear mi cuerpo, pero… Soul estaba en el, valía la pena.

- ¡¡Ay!! ¡¡Duele más en tu cuerpo!! – se quejó mientras rodaba en el suelo y se sobaba la cabeza.

- Bien, al parecer el Maka-chop no fue… ¡oh, ya sé! ¡En una película vi un método para regresar al cuerpo original!

- ¿Ah, sí? ¿Cuál?

- Párate allí – le dije mientras señalaba el extremo opuesto del pequeño pasillo – y yo lo haré acá, a la cuenta de tres corremos y chocamos, ¿de acuerdo?

- Lo que sea para tener mi cuerpo – me dijo con lágrimas en los ojos mientras se paraba donde le había dicho.

Caminé hasta el otro extremo del pasillo, mientras que trataba de poner en orden el caos que se había formado en mi cabeza. ¿Cómo demonios es que pasó todo esto? Eso no lo sabía, y me asustaba en cierta parte. Sólo quería recuperar mi cuerpo…

- Una… dos… ¡¡tres!! – grité.

Ambos emprendimos carrera contra el otro. Cerré los ojos, al mismo tiempo que esperaba el impacto. No tardé en sentir el dolor que me causó el chocar de lleno con mi frente. Caí de sentón, mientras que me sobaba el golpe y abría los ojos, totalmente esperanzada.

Nada… seguía mirando a mi cuerpo desde los ojos de Soul.

- ¡¿Pero qué…?! Maka, ¡¿en la película funciona?! – me preguntó Soul desesperado.

Hice memoria.

- Eh… p-pues… no…

- ¡¿Quieres decir que me estrellé contra ti para nada?! ¡¡Esto es una mierda!! ¡¡Quiero mi cuerpo de regreso, no quiero ser una chica, y menos una que está menos desarrollada que un bebé!! – gritó mientras que las lágrimas comenzaban a salir de sus ojos.

Suspiré, para luego volver a golpearlo en la cabeza con el libro.

- ¡¡Eso duele!! – se quejó.

- ¡Pues deja de estar de niña por un rato y escúchame! – le dije molesta, mientras que lo sujetaba de los hombros – no tengo ni una jodida idea de qué demonios está pasando ni de cómo llegue a tu cuerpo, pero mientras estemos así, tendremos que fingir ser el otro para no levantar sospechas, ¡imagínate que alguien se enterara! El profesor Stein de seguro nos disecciona o algo peor, este será nuestro secreto, ¿vale?

Soul asintió levemente, mientras se secaba las lágrimas y se levantaba del suelo.

- Entonces tú serás yo y yo seré tú hasta que solucionemos esto, ¿no? – preguntó.

- Sí, pero tenemos que fingir bien.

- Es sencillo, sólo fingiré que leo y asunto arreglado.

Le lancé una mirada asesina.

- Pues en ese caso yo fingiré que nada me importa y que soy un vago y asunto arreglado.

- Has lo que quieras – murmuró sin mucha importancia.

- Bien, entonces a cambiarnos, tenemos que ir al Shibusen.

Soul suspiró, para luego encaminarse a su habitación. Suspiré, mientras lo sujetaba del brazo y lo guiaba hacia mi habitación. Él – bueno… creo que ahora lo más apropiado sería ella – me miró confundido.

- Genio, soy una chica, ¿acaso pretendes vestirme como hombre? – le pregunté mientras enarcaba una ceja.

- Bueno… es que con este pecho plano es difícil diferenciarte de un hombre – me dijo burlón.

Agarré rápidamente el libro, pero antes de lograr golpearlo con este, él cerró la puerta entre risas. Maldije por lo bajo, para luego encaminarme a la habitación de Soul para cambiarme – ya que, ¡por Kami-sama! ¡Sólo traía la ropa interior puesta! –.

Abrí el armario de Soul, pero tan pronto lo hice, un tic nervioso me entró en el ojo derecho.

Genial… ¿acaso Soul no tenía ropa decente que no lo hiciera ver como un vago?

Busqué en lo más profundo del mueble hasta que encontré algo, una camisa de cuadros azul.

Sonreí.

Nunca había visto a Soul con esta, y dudaba que se viera mal. Me la puse y luego agarré un pantalón de mezclilla, me calcé unos tenis negros y me peiné un poco para atrás. Salí a verme al espejo del baño, realmente Soul se veía más guapo así…

Me sonrojé un poco.

¡Demonios Maka! Ahora este es tu cuerpo, ¡deja de pensar en esas cosas!

Suspiré, para luego encaminarme hacía la cocina.

Comencé a preparar unos panques. Me sentía rara… o raro… ¡¡como fuera!! El chiste era que estaba en otro cuerpo, y para colmo, en el de mi Arma. ¡Esto si era loco! ¿Acaso era una de esas cosas del destino o qué?

Casi tiro uno de los panques cuando un grito muy afeminado resonó en mis oídos.

- ¡¿Qué demonios?! – gritó Soul.

Me giré y lo miré fijamente. Estuve a punto de que me diera un paro cardiaco cuando vi lo que traía puesto.

- ¡¿Qué es eso?! – grité.

- ¡¡Lo mismo digo!! – me dijo.

Soul me había vestido con una falda de tablones negra y un top de tirantes blanco, además de una llamativa chaqueta de cuero negra. Sus zapatos eran unas botas negras que me llegaban a mitad del muslo y el cabello estaba suelto y sujetado con una diadema negra.

- ¡No me llevarás así a la escuela! – le dije.

- ¡Pues tú tampoco! ¿De dónde sacaste esa camisa? ¡Un tipo tan cool como yo no puede ir vestido así!

- Te ves lindo así – murmuré.

Soul… o más bien, cuerpo se sonrojó.

- ¿Enserio? – me preguntó.

En ese momento me di cuenta de lo que había dicho.

- Y-yo… bueno… yo… - tartamudeé nerviosa.

- Pues… tú también te ves linda así… - murmuró Soul mientras mi cuerpo se sonrojaba aún más.

- ¿D-de verdad? – pregunté.

- Pues…

- ¡Nya, Soul-kun, Maka-chan, ya llegué! – dijo Blair mientras entraba al departamento en su forma gatuna.

- Hola Blair – la saludamos los dos, haciendo que se rompiera la tensión del lugar.

Blair me miró pícaramente, para después regresar a su forma humana con un bikini que no dejaba mucho a la imaginación.

- ¡Soul-kun! ¿Quieres jugar un rato con Blair? – me preguntó de manera seductora.

- Lo siento Blair, pero llegaremos tarde al Shibusen – le dije con una sonrisa mientras me encogía de hombros.

- ¿Eh? – murmuró Blair confundida - ¿no hay sangrado o gritos?

- No Blair, hoy no – le dije divertida.

Pero de pronto, un grito nos llamó la atención. Alcancé a ver como Soul - en mí cuerpo – se tapaba la nariz para evitar la hemorragia nasal y se metía rápidamente al baño.

- ¿Qué le pasa a Maka-chan? – preguntó Blair.

- Se pegó contra la puerta – murmuré, tratando de que las risas no se me escaparan.

Soul podía estar en mi cuerpo… pero había cosas que nunca cambiarían.

Después de un rato más, al fin salimos del departamento para ir al Shibusen. Soul caminó hacía la moto y se me quedó viendo fijamente, cosa que yo también hice. La batalla de miradas duró un buen rato, hasta que decidí acabarla por las buenas.

- ¿Qué? – pregunté secamente.

- ¿No piensas conducir? – me preguntó.

- ¡¿Estás loco?! ¡No se conducir esa cosa!

- No es una cosa, es la moto, como sea… entonces vámonos caminando.

- ¡Tardaremos mucho!

- ¡Hey! No pienso arriesgarme a que me vean llegar en la parte de atrás, se supone que el hombre es el que conduce.

- Técnicamente, soy una chica atrapada en el cuerpo de un chico, ¡además, no es mi problema que no me hayas querido prestar tu moto en todo este tiempo!

- ¡No iba a dejar que dañaras a mi bebé!

- ¡Vamos Soul, conduce tú! – le pedí.

Soul me miró molesto durante un rato, para luego suspirar frustrado y sentarse en la moto, frente al volante.

- Apúrate o cambiaré de opinión.

Rápidamente me senté detrás de él… o de mí… en fin, como sea. Me sujete de su cintura, pero debo de admitir que fue un poco raro sentir la delicadeza de mi cuerpo a través de las manos de Soul…

Soul en cambio, peleaba con la falda para acomodarse en su asiento.

- ¿Sabes? Las faldas son cómodas… ¡pero son todo un lío! ¿Acaso no tienes pantalones?

- No me gusta usar pantalones – admití.

- Pues deberías, dejas que todos vean tus piernas – murmuró. ¿Era mi imaginación o Soul sonaba celoso?

- Bien, en ese caso me compraré micro faldas, ¡así llamaré más la atención de los chicos! – bromeé.

Soul hizo rugir el motor de la moto, para luego acelerar a fondo. Me sujete fuertemente de mí… bueno, de su cuerpo para no caer y recargué mi barbilla en su hombro.

Este sería un largo día…

Continuará…


¡Wow! Casi veinte reviews… me dejaron con la boca abierta xD

Y bien, ¿Qué les pareció el capítulo? ¿les gustó? Espero y si… trataré de traer las contis de los otros fics, pero no prometo mucho, estoy castigada y no puedo usar mucho la compu, snif… ¡gracias a todos por sus reviews, me alegraron el día! Si llegamos a los 26 para el viernes, subo cap (pero si los superamos, tratare de tenerlo antes) ¡Nos leemos!


¿Review?