Les agradesco el recibimiento que le dieron a la historia :)

Naruto no me pertenece, solo uso sus personajes como entretenimiento para escribir historias ficticias.

Creditos a los autores de la imagen que uso de portada.

Capítulo II

La liebre, el cazador y la serpiente II

–Europa 1200 a. C–

Si hay una sola palabra que pudiera describir estos últimos días era: Felicidad.

Pura, como nunca antes, no podía remembrar algún momento de mi vida que fuese así de puro y perfecto. Y que siguiera existiendo. Todo se había ido, y solo me quedaba él.

Solté un suspiro.

-Jiraiya-

Embelesado con el resplandor dorado de su piel pura bajo los rayos del sol, bañada en ese mágico danzar de gotas de diamante que corrían su cuerpo, esa mañana calurosa que llegó como un regalo a la tempestad del invierno hacia su efecto en mi.

Sentado bajo el árbol de almendro disfruté de la vista que aquella ninfa me permitía disfrutar.

–Deja de mirar– murmuró contrarrestando mis pensamientos, reí por su forma tan libre de expresar su inconformidad.

–No te estaba mirando pequeña liebre– me incline indiferente apartando mi vista de su cuerpo. La escuché pronunciar improperios y reí con mas ganas, por dentro, claro.

–Jiraiya, ya me estaba preguntando donde te habías metido– Apareció mi compañero de guerra prácticamente de la nada, sorprendido por que me agarrase con la guardia baja comencé a sentirme ansioso, no por mi, por ella. Me puse de pie sin ocultar mi sorpresa. Antes de responder mire a Tsunade que visiblemente molesta se hundía casi completamente en el río.

–No sabia que tenia que pedirte permiso para hacer lo que me plazca en mi tiempo libre– reí nervioso mientras me alejaba con clara intención de apartarlo de ahí. El papel que jugaba la rubia en mi vida era en apariencia pura diversión para los ojos de los demás.

–Oh vamos… déjame disfrutar de la vista– susurró visiblemente extasiado mientras se dirigía en dirección opuesta a mi, no pensé ni dude, lo tome del brazo y se detuvo en seco.

–Deja a la señorita tomar su baño… hablemos de nuestros asuntos– Lo mire con molestia oculta en un gesto amable e indiferente.

–Vaya que te volviste egoísta– se soltó y me siguió, no sin antes darle una mirada a Tsunade que no me agrado en lo absoluto.

–Esta mujercita… ¿Se esta volviendo una adicción o algo? Nunca te había visto tan, distraído–

–¿Distraído?– pregunté confundido, el bosque empezaba a expandirse frente a nosotros.

–Sabes a lo que me refiero, hasta el rey teme perder a uno de sus mejores guerreros– sus palabras entre broma y verdad no ocultaban la amenaza que jamas había percibido en él.

–Cumplo con sus mandatos, le he dado tierras y poder, su inconformidad mal infundada me es indiferente–

–Vaya que te volviste socarrón e impetuoso– atinó a decir

–Cree que deberías casarte pronto… teme perderte entre las faldas de esta mujer–

–¿Esta hablando el rey o estas hablando tu?– me burlé

–Somos compañeros, casi hermanos, supongo que también hablo por mi– se recargó en un árbol

–Nunca te había visto así, bajas la guardia muy fácilmente, no quiero que eso nos cueste la vida, y sobre la mujer, el rey nunca la aceptara como "tú mujer", así que es mejor que no te hagas ilusiones, bastante tienes con que la aceptara como tu concubina, ahora bien…– su tono serio captó mi atención –si llegara a saber que le mentiste no solo ella correría el riesgo de morir, si no que tu también, pero puede que te perdone por ser quien eres…–

–¿Crees que eso no lo se?– escupí molesto –No te hagas ideas equivocadas, es verdad, es muy buena en la cama, pero no tengo sentimientos por ella– mentí

–Si eso dices supongo que esta charla no tiene sentido, y… espero me dejes probarla, somos camaradas, ¿No?– tragué conteniendo una rabia desconocida que nacía desde lo mas profundo de mis entrañas.

–Cuando me canse, quizá…– reí –¿Qué es lo que te urgía tanto que no pudiste esperar a que volviera?– cambié de tema con indiferencia, nunca me había sentido tan indefenso y vulnerable ante nadie mas; Orochimaru lo sintió.

–El rey quiere verte…–

–No me da confianza…–

–Tsunade…– musite mientras apartaba la cortina traslúcida que me apartaba de su divina presencia.

–No te pido que confíes en el, confía en mi–

–Estuvo a punto de matarme– se giró reflejando furia que pocas veces reflejaba en su mascara de sumisión que creía debía mantener por apariencia.

Esta mujer era todo menos sumisa, no podía ocultarlo, y yo, lo amaba.

–Solo será un día– me posé detrás de su pequeño cuerpo y lo aprisione suavemente sobre mi pecho, amaba el olor a gardenia y río que brotaba de su piel de melocotón, su aliento dulce era lo mas perfecto que había sentido nunca y aprovechaba cada beso para embriagarme en el, agradecía que ella se entregara por voluntad propia, nunca podría haberla tocado de no ser así.

….

La vi levantarse de la cama con total parsimonia mientras terminaba de vestirme, tenia que salir ya si no quería que la noche llegara antes de mi arribo al pueblo vecino.

Estos sentimientos extraños que desconocía hasta ahora me hacían dudar hasta de mi propia sombra, pero prefería pensar que era solo el efecto que Tsunade tenia en mi.

Amaba su lengua natal, amaba sus intentos por aprender más de la mía y sus berrinches de mujer libre y caprichosa que muchas veces me sacaban de quicio, pero lo arreglábamos bien bajo las sabanas.

Al verla mover su largo cabello por sobre su hombro, indiferente a mi escrutinio, imaginé por un instante que alguien intentase arrebatármela y el terror se filtró sin permiso por cada célula de mi cuerpo. Evadí ese pensamiento como muchas otras veces y me acerque a ella quien me miraba con ese dejo de tristeza reflejado en sus orbes castañas.

Me senté lentamente y levanté su mentón para que me mirara.

–Se que tienes miedo– tomé su mano que vagaba por su cabello en un intento por acomodarlo, me miró con los ojos acuosos – se que te traje aquí sin preguntarte si esta era la vida que querías, pero… ojalá comprendas que esta vida es mejor de lo que este mundo podía ofrecerte, si no te traía aquí a mi lado solo Dios sabe que habría sido de ti– mis palabras sonaban tan duras incluso para mi, pero no por ello dejaban de ser la cruda verdad, ella no tenia que saber cual era mi deber con el rey ni por qué seguía trabajando para el. La besé como despedida.

– Anciana– la mujer que se entretenía bordando en la sala me miró visiblemente molesta por ese apodo. – Cuídala…– dije regalándole una amplia sonrisa, asintió mientras me despedía.

Cabalgue hacia las montañas, mi caballo exhausto y hambriento comenzó a pedir atención, logrando que aligerara el paso, un sentimiento extraño me acompañaba conforme pasaba el tiempo y el clima comenzó a descomponerse de forma antinatural poniendo en juego mi tarea. El rey me había enviado al sur para avisar a nuestros aliados de la próxima estrategia de ataque, información que no confiaba a nadie. Ni si quiera a Orochimaru.

La lluvia se hizo presente antes de que pudiera continuar mi camino, conforme más esperaba, el clima reclamaba la tierra con mas fuerza y poder. Un rayo causó que mi caballo relinchara aterrado. Era imposible avanzar y la noche ya se había hecho presente. No había un resguardo seguro en medio de la nada. Volver no le haría gracia a el rey pero no había otro camino. Hubiese deseado terminar con esto la mañana siguiente y volver a casa.

Entre la lluvia y el lodo cayó la madrugada, afortunadamente los truenos eran un pequeño recaudo que se quedaba atrás con cada galope. Mojado y exhausto vislumbre la entrada al pueblo que llamaba hogar, entregué mi caballo a la guardia nocturna que se daba permiso de descansar a estas horas de la madrugada con el peligro ahuyentado gracias al terreno ganado en las batallas.

Faltaban pocas horas para el amanecer, miré el horizonte que se extendía frente a mis ojos acostumbrados a la oscuridad.

Tsunade no me dejara entrar así a la cama, pensé mientras miraba mi ropa mojada y sucia. Reí al recordarla.

Llegue a la entrada de mi casa sacándome las botas y lanzándolas lejos, me extrañó que el candelabro estuviera apagado. Saqué mi llave y la introduje asombrándome al descubrir que la puerta estaba abierta… mi corazón se detuvo, con temor la abrí lentamente para encontrarme con la anciana Kurenai atada de pies y manos farfullando, sin pensar me acerque y la solté sin darle tiempo de decir nada, corrí a buscar a Tsunade y lo que vi acabo con mi cordura. Orochimaru me miró sorprendido y en un acto reflejo se separó de ella que tenia su rostro desencajado por tanto llorar. Saque mi daga y sin pensarlo lo apuñalé… lo vi arrastrase. Me dirigí a Tsunade, la solté y la abracé lamentando su dolor.

–¿Crees que tendrás tu patética historia de amor?– gruñó el maldito

Lo ignoré

–Lo siento, no debí dejarte sola– susurré mientras la abrazaba sin poder contener las lagrimas.

–Estas aquí…– murmuró mostrándome una triste sonrisa

– Tenemos que irnos– la cargué. Tomé el primer vestido que vi y la saqué de ahí.

–No podrás huir, ni si quiera tú– Siguió hablando provocando que le diera una patada que seguramente le había roto la quijada. Lo deje ahí, como la basura que era.

–Kurenai, tenemos que irnos– Me incline hacia ella

–No tendrás mucho tiempo… váyanse ustedes–

–No seas terca vieja– grité

–Tu hermana me necesita aquí, me necesitara cuando esto se sepa– Tragué con dolor al escucharla.

–Volveré por ustedes… te lo prometo, dile a Shizune que lo lamento…– no hay forma de explicar la impotencia que sentí al abandonarlas, pero ellas tenían una oportunidad de vivir, y Tsunade…

Ella sería apedreada hasta la muerte.

Cogí el primer caballo que encontré en la caballeriza y huimos.

–Japon 2017–

–Hey, ¡cuidado!– escuché que gritaron a lo lejos. Cuando busque la dirección de esas palabras una rápida y perfecta esfera llamada balón se dirigía peligrosamente hacia mi. Sintiéndola ya en mi cara cerré los ojos. No pasó nada. Los abrí lentamente y estaba ahí, frente a mi, salvándome como siempre…

–Ten cuidado– su actitud desinteresada calaba, y mucho, cuando muchas veces lo vi romperse frente a mi y amarme sin control en algunas noches, habían pasado tantas cosas entre nosotros que su sola imagen me perturbaba y confundía, me gustaba imaginar que lo mismo sucedía con él, pero quizá solo soy lo que parece, un ente de su pasado, como el tenia que serlo para mi.

No dije nada. Lo vi alejarse jugando el balón en sus manos como todo un experto.

La universidad era una patada en el trasero si tenias que ver al que fue el amor de tu vida vagar por ahí constantemente. Ese maldito rubio de ojos azules…

–Sakura– Su voz gruesa me regreso al presente, Sasuke que se encontraba unos pasos delante de mi le regaló una mirada vaga a mi ex novio que fue correspondida con aparente indiferencia. –¿Vas a venir?– Se giró y avanzó sin esperarme. Apresuré el paso. Sentí la mirada de Naruto sobre mi, pero quizá, como siempre, era mi imaginación.

Probablemente se queden con cara de wtf!. No piensen que me fume algo, tal cual la escribo hasta el momento es como me imagine que sería, a partir de aquí navegare en los rios de mi imaginación para terminar como he planeado que termine.

Como mencioné en el summary; Es un conjunto de 3 historias que al final se conectan. Pensaba terminar la historia de Tsunade y Jiraiya en este capítulo pero creo que meti mucho drama al final y aun hay espacio para el desenlace de los primeros personajes en el proximo capítulo. No tenia pensado aún hablar sobre la relación que tendrian Naruto y Sakura hasta el final. Pero creo que entre más enrede esto más emocionante será el final.

Espero no decepcionar a nadie, pero sobre todo a mi misma. Me encanta escribir pero no les mentire que se siente TAN BIEN cuando alguien disfruta lo que haces y sobre todo, te lo hace saber. Asi que, sin mas me despido agradeciendo nuevamente a los que me agregaron a favoritos en el primer capítulo.

Byronx: Tengo el reto de que algunas de mis historias tienen a los mas duros criticos, jaja, y vamos que eso es bueno, me ayuda a mejorar, sinceramente; Admito que no suelo pensar mucho en que persona estoy narrando, y ojala no te confunda con mis variaciones, hasta el momento creo que mantengo el ritmo, pero mi estado de animo afecta mucho a ello. A veces me siento mas inspirada que otras veces (como todos), por ello demoro en actualizar, tengo que ponerme en modo "escritor coherente" y creeme no es facil, tengo variaciones de humor a veces atemorizantes. Ojala te siga gustando la historia. Y mil gracias por tu review. :)

Los invito a leer "Susurros del Mar" un fic que me gusta bastante y releeo una y otra vez. Enserio .-.

Hasta pronto. :)