Veo Gravity Falls en inglés, por lo que el nombre de algunas cosas puede que cambie. Más notas al final.
"Gravity Falls" Pertenece a Disney y Alex Hirsch.
"Hetalia" pertenece a Hidekaz Himaruya
Capítulo 2: Un paseo por el Bosque
Matthew – se dio vuelta Mabel – toma esto – le paso un espejo – es para los gremloblins, te atacan mostrándote tu peor miedo. La mejor forma de defenderse es mostrándole su reflejo cuando atacan, pero hay que cuidarse de las garras, que no te rasguñen, porque tienen veneno.
Canadá, asintió un poco anonadado, aun le costaba creer acerca de monstruos y criaturas mágicas. Trataba de pensar que ni Gran Bretaña, ni Noruega, habrían dudado de los chicos.
¿Estás bien? – le pregunto Mabel.
Si, solo… sé que creen que soy sobrenatural, pero me es difícil creer en esta clase de criaturas. (Aunque en una época, mucho tiempo atrás, tanto que casi no recuerdas, no era tan raro – pensó Canadá). Aunque admito que la magia no me es ajena del todo (pensó en su pequeño oso, algo que Gran Bretaña llamaba, su familiar)
No me refiero a eso – refuto Mabel – haces una mueca cuando caminas, aun no te recuperas del todo ¿verdad?
Estaré bien – replico Canadá suavemente – gracias.
Matthew – llamo su atención Dipper – para que el cuchillo sagrado se active y te defienda de lo sobrenatural, debes decir una característica tuya en voz alta, algo que en una o dos palabras si es posible, te describa, como una especie de arquetipo. De lo contrario es solo un cuchillo común. ¿Crees poder pensar en algo? no es sencillo.
Dipper y yo, ya sabíamos nuestros símbolos, nos lo dijo alguien de forma indirecta – continuo Mabel – alguien para nada amable…
Creo – murmuro suavemente Canadá – que puedo pensar en algo. No pudo evitar sonreír, eso era fácil.
Llegaron al lugar donde habían encontrado a Canadá, no muy lejos de la cabaña. La nieve aún conservaba el rojo de la sangre y había bastante. Daba un poco de escalofrío ver el blanco en contraste con el rojo.
Bien – dijo Dipper – aquí te encontramos, pero no había nadie más, ni escuchamos nada.
Canadá bajo del carrito con un semblante muy serio. Empezaba a darle crédito a los Mellizos, no se veía nada bonito el lugar donde había estado inconsciente. Otros chicos, habrían gritado y salido corriendo.
Paso una mano enguantada sobre el lugar en donde había estado recostado y miro al nivel del suelo por si encontraba huellas.
Vean hay huellas de mapache, zorros y comadrejas – explico Canadá – mostrando los distintos tipos de huellas, dejados por diferentes patas, a los mellizos que se habían bajado del carrito y estaban justo detrás de él, observando e intentando no arruinar pistas – olieron la sangre. Levanto la vista tratando de escudriñar por entre los árboles - pero no veo nada más.
Mabel levanto un brazo, apuntando a lo profundo del bosque - ese es un camino de ciervos.
Dipper, junto con Canadá se agacharon, tratando de ver si se les escapaba alguna pista, pero la única pista que quedaba por investigar, era el camino de ciervos, que pasaba por donde Canadá había estado herido.
Tratemos de seguir con el carrito por el lado del camino de los ciervos – instruyo Canadá – tanto como nos permita el bosque y prestemos atención por si hay huellas o ramas rotas, también hay que poner atención a los aromas. Preferiría seguir caminando, por si se nos pasa una pista, pero ya no nos queda mucho tiempo con luz – decidió no agregar nada más, pero la verdad era que empezaba a sentir un peso en el estómago de miedo por su hermano, casi tanto como la vez que los norcoreanos lo habían apresado. Estados Unidos, donde sea que estuviese, estaba en graves problemas y quería encontrarlo rápido.
Avanzaron a duras penas por el costado del camino de ciervos (el pobre carrito ya estaba acostumbrado al maltrato) deteniéndose, de tanto en tanto, cuando encontraban una rama rota, una lata de atún de un caminante irresponsable o huellas de animales que empezaban a despertar de su letargo.
Canadá se detuvo un poco más de tiempo con unas huellas de un ciervo imposible, puesto que eran enormes.
Este animal no puede existir – murmuro para si – las huellas de las patas son muy grandes y están muy separadas entre sí.
En el bosque hay un lugar donde hay unos cristales que al reflejar la luz, hacen que crezcas o te encojas, según qué lado de la cara del cristal te este apuntado – le explico Dipper – puede que este ciervo se haya expuesto a la luz que te agranda.
Canadá miro a Dipper sin creerse lo que escuchaba.
¡No me mires así! – Exclamo Dipper con una pequeña sonrisa – es completamente cierto, perdimos un día entero con Mabel cuando nuestro némesis nos encogió, por culpa de una pelea idiota de hermanos.
Es verdad – apoyo Mabel a su hermano – teníamos una linterna con uno de esos cristales, pero destruimos esa roca, porque era completamente maligna.
Canadá movió la cabeza, intentando no pensar que los Mellizos eran esquizofrénicos y acepto la teoría del ciervo gigante.
Aun si, es así – prosiguió Canadá – al costado hay algo que se arrastra a veces. Mostro a Dipper y Mabel, un lugar donde la nieve y la tierra se mezclaban.
Puede ser que a veces bajara su cornamenta – sugirió Mabel.
Si es posible, acepto Canadá, mirando a hacia los árboles, a una altura mayor de la que había prestado atención antes.
Fíjense en la rama de los árboles, a unos tres metros sobre nosotros más o menos – apunto Canadá – están rotas…
¿Crees que sea una pista? – pregunto Dipper
Es lo único que tenemos – susurro Canadá, se mordió el labio un instante, mientras intentaba sentir a su hermano. La señal venía muy débil, como si estuviese casi muerto, tomo una decisión – y vamos a seguirla.
Bien, vamos a encontrar a tu súper hermano – dijo con optimismo Mabel, subiéndose al carrito. Sin embargo no pudieron avanzar mucho más, ya que llegaron a un pequeño acantilado y el camino de ciervos se perdía hacia una colina.
Se bajaron dispuestos a seguir las huellas gigantes, cuando Mabel los detuvo.
Huelo algo - murmuro Mabel – cerrando los ojos y concentrándose.
Abre la boca, mientras tratas de captar el olor – le indico Canadá – te ayudara.
Ni Dipper, ni Canadá olían nada, pero Mabel insistía que olía a algo que parecía nachos o papas fritas.
Viene del lado que se aleja del camino de los ciervos – apunto Mabel - ¿Qué hacemos Matthew?
Canadá no olía nada, pero sabía de sobra que las mujeres tienen mejor olfato, sin embargo seguir esa pista los alejaría del camino de los ciervos. Los mellizos esperaban pacientes a que tomara una decisión.
Iremos por donde Mabel siente el olor – se decidió finalmente Canadá, rogando por que fuera lo correcto.
Se internaron en el bosque abandonando el camino, avanzando hacia algo que parecía ser un claro. En la medida que se iban acercando, efectivamente se empezó a ver lo que parecía un campamento abandonado, o más bien un campamento atacado. La carpa colgaba triste, rasgada en varias partes, afirmada por menos soportes de los que correspondía. El saco de dormir, estaba hecho un estropajo, la mochila y las pertenecías desparramadas por todos lados, al igual que la comida. Una sombra oscura olía lo que era un paquete de nachos.
Canadá iba a descolgarse el rile del hombro, cuando cuatro manos lo agarraron y lo obligaron a ponerse detrás de un árbol.
Un gremlobin – dijeron a unísono Dipper y Mabel – mientras sacaban unos espejos de sus bolsillos.
Necesito acercarme a inspeccionar, debo revisar a quien pertenecen esas cosas – dijo con urgencia Matthew.
Entendido – fue lo único que dijo Dipper antes de salir de su escondite y dirigirse cauto al gremlobin.
Canadá lo iba a detener, cuando Mabel le tomo firmemente la mano. Saca tu espejo y acércate con cuidado, no lo provoques, prefieren atacar con su mirada que con sus garras y eso es bueno – instruyo Mabel a la vez que lo sacaba del escondite y tomaban una ruta distinta a la de su mellizo para acercarse al gremlobin – si se llega a acercar a ti, déjate tomar, Dipper y yo estaremos cerca y le mostraremos su reflejo antes de que te dañe. Si nos toma a nosotros, espera que los ojos del gremlobin empiecen a brillar antes de mostrarle su reflejo. Si empieza a atacar con sus garras… ya pensaremos en eso, solo no dejes que te toquen.
Son venenosas – replico Canadá, recordando lo que los chicos le habían explicado con antelación.
Mabel asintió y lo dejo solo, para moverse en otro ángulo e ir cubriendo zonas.
Dipper, que ya estaba casi encima de la bestia, hizo crujir unas ramas para llamar la atención del monstruo. Este saco su enorme cabeza del paquete de frituras que estaba devorando y le lanzo un gruñido feroz a Dipper.
El chico no se movió, la única muestra de nerviosismo fue apretar el espejo que escondía tras su espalda.
El gremlobin se puso en cuatro patas y lanzo un manotazo advertencia hacia Dipper, gruñendo. Dipper tan solo retrocedió unos cuantos pasos, observando como Matthew y Mabel, se acercaban evitando el campo visual del monstruo y lo desafío con la mirada.
El gremlobin, no le prestó atención y se puso a oler el aire, se giró rápidamente en dirección a Canadá.
Canadá se quedó quieto, estudiando a la bestia. En su mente decidió pensar y actuar, como si estuviese frente a un oso, quedándose muy quieto, mientras esta se acercaba gruñendo.
Dipper, movió la nieve para hacer ruido y atraer la atención del gremlobin, que se giró gruñendo nervioso en dirección a Mabel, la bestia le lanzo un rugido de advertencia a la chica.
Mabel por su parte, hizo el baile favorito de Old Man Mcgucket. El gremlobin lucio confundido por un momento, pero rugió con rabia cuando Dipper, rompió unas ramas y lo llamo.
Vamos, aquí, ven y agárrame – le dijo.
Al grengoblin se le acabo la paciencia, enfurecido cargo contra Dipper, con las garras extendidas.
Esto no está bien – murmuro Dipper – quien ágilmente se alejó de las garras de la bestia, ni un segundo más tarde, o lo habrían cortado.
Acá cosa horrorosa – le grito Mabel haciendo ruido con las ramas.
¡No aquí! – Grito Canadá - tirándole nieve.
El gremlobin, confundido y hastiado, gruño de frustración.
¡Ven y atrápame! - Le desafío Dipper, sosteniéndole la mirada.
El gremlobin se levantó en sus patas traseras, para aparentar más tamaño y le lanzo el peor rugido de ira que tenía, en dos saltos llego frente a Dipper, quien no alcanzo a huir. El gremlobin, lo empujo con violencia contra la fría nieve y lo sostuvo contra esta mientras acercaba su rostro al del chico.
Dipper apenas fue consiente de los gritos de Mabel y Matthew, podía sentir la respiración rancia de la bestia, los amenazadores colmillos cerca de su cuello y los terribles ojos. La única salida era irónicamente, quedarse quieto y observar directo los ojos del gremlobin, confiando en intentaría mostrarle su peor miedo (y no atacaría de otra forma) y que Mabel o Matthew, estarían cerca para detener el ataque psíquico.
Los ojos del gremlobin estaban brillando y Dipper se obligó a míralo, sintiendo que se desvanecía.
Mabel y Matthew, vieron la terrible situación de Dipper y no pudieron evitar gritar el nombre del chico. Matthew ya había descolgado la escopeta y estaba listo para disparar.
Matthew no – le detuvo Mabel – si esas garras hieren a Dipper, tendremos un problema más serio.
Mabel hundió sus uñas en su brazo – hay que esperar a que los ojos del grembolin brillen, entonces le mostramos su propio reflejo.
En cosa de segundos los ojos del grembolin empezaron a brillar, raudos Mabel y Matthew se acercaron a la bestia y le mostraron su propio reflejo.
Matthew observo como el monstruo quedaba catatónico unos segundos para luego rugir de miedo, tomándose la cabeza.
Dipper ya liberado, fue ayudado por Mabel y Matthew que estaban frente a él, mientras que el gremlobin daba patéticos gimoteos y se arrastraba por el suelo, huyendo quien sabe dónde.
Dipper se permitió un respiro – eso fue más complicado de lo que se suponía.
Eso fue imprudente, avisa tus planes antes de ir al ataque – replico Canadá molesto - … pero ambos se portaron valientemente - accedió.
Tú también fuiste valiente, muy valiente – le sonrió Mabel – considerando que no habías visto nunca un gremlobin.
No te enojes – le respondió Dipper, sonriendo un poquito, estaba acostumbrado a lidiar con los gremlobins, aunque admitía que este había dado más problemas que lo usual – aprovecha de revisar el campamento, por si encuentras algo.
Quizás unos pantalones nuevos te vendrían bien – aporto Mabel que se estaba comiendo los nachos olvidados del gremlobin – no tuvimos tiempo de buscarte ropa nueva.
No podría usar la ropa que esta acá, esta húmeda por la nieve – replico Canadá, mientras revisaba la mochila en busca de cualquier cosa que pudiese identificar quien era la persona que acampaba en ese lugar – pero no hay problema con los míos, aunque este un poco rasgados, tolero bien el frio.
En eso se escuchó un sonido como de maracas y algo que parecía una liebre con cornamenta, salto cerca de Mabel, para luego desaparecer en el bosque.
Los chicos reaccionaron muy rápido, acercándose donde estaba Canadá y poniendo sus manos sobre la empuñadura de sus cuchillos sagrados.
El siempre detrás – murmuro Dipper.
Y un jackalope – agrego Mabel.
¿Qué pasa con eso? – pregunto Canadá.
El siempre detrás le avisa a Dipper si hay algún peligro, aunque en ocasiones solo lo persigue, pero se sabe la diferencia – explico Mabel – cuando lo sigue, hace ese sonido de maracas, varias veces.
Los jackalopes, le tienen cariño a Mabel – siguió Dipper – siempre saltan cerca de ella como señal de alerta.
En eso escucharon un risa burlesca y algo maligna, que producía ecos a su alrededor.
Pero si son mis Mellizos favoritos – exclamo el dueño de la risa que se escuchaba por todo el bosque. Era una voz que retumbaba y que estaba lejos de ser humana.
Canadá sintió como se le erizaban los cabellos de la nuca. ¿Qué es eso? – pregunto sobresaltado.
Un demonio de la mente, al que le gusta meterse en tus sueños – respondió Dipper, aun afirmando la empuñadura de su cuchillo. Mabel había sacado el suyo y le había susurrado algo a la hoja, que ahora brillaba.
Es sumamente peligroso Matthew – continuo Dipper – mantente alerta y trata de cerrar tu mente.
Las sombras que proyectaba el bosque se reunieron formando un triángulo, los colores se desvanecieron y en el medio del triángulo apareció un ojo. El triángulo era completamente negro, excepto por las marcas que asemejaban ladrillos. Estas eran blancas.
Estrella fugaz, árbol de pino (11), nuevamente nos encontramos y por lo que veo ya no son tan inocentes – su gran ojo se detuvo un momento en el cuchillo que empuñaba Mabel, para luego fijarse en Canadá. ¡Vaya! pero si han conocido a alguien realmente importante, donde están mis modales.
Canadá se fijó que tanto Dipper como Mabel, estaban quietos como estatuas y el único movimiento que se registraba era la respiración acompasada de ellos, que iba dejando volutas de vapor en el aire frio.
Señor del territorio del norte, segundo más grande entre los suyos, donde el rojo y el blanco conviven, domador de osos blancos, castor de los ríos, dueño de dos idiomas, caminante del hielo, viajero bajo las luces del norte, la gran hoja de maple, personificación viva y andante de la gran nación del norte – pregono el triángulo quitándose el sombrero y haciendo una reverencia – Bill Cipher es mi nombre y es un verdadero placer conocerte, Canadá.
Dipper y Mabel ahogaron una exclamación, a la vez que Mabel soltaba un suave ¿Qué?
Canadá se puso blanco, esa cosa, fuese lo que fuese, había lanzado su secreto al aire como si nada. Gruñendo de forma muy similar a un oso, saco el cuchillo que le había prestado Dipper y le susurro "hoja de maple"
Espera le detuvo Dipper, el único que no había sacado el cuchillo, aunque su mano no se alejaba de la empuñadura – Bill ¿Qué quieres? De verdad no tenemos tiempo para tus complicados juegos y ¿Por qué no eres amarillo?
Tsk, tsk – Bill movió un dedo en forma de negación – pero que mal educado eres árbol de pino, he venido a prestarles ayuda y soy recibido de esta forma tan ingrata, incluso con estrella fugaz y hoja de maple amenazándome, mal muy mal.
No soy amarillo – continúo como si nada - porque nadie me ha invocado y no estamos en la mente de nadie. Estoy usando mi poder para comunicarme con ustedes, en su dimensión.
No tenías derecho alguno a descubrirme – le grito Canadá – que seguía muy molesto.
Oh vamos, ¿Qué son los secretos entre amigos? – Le restó importancia Bill – vengo a ayudar, para pagar una deuda con tu hermano gemelo, Los Estados Unidos de América.
Dipper esta vez exclamo en voz alta y Mabel soltó un "esperen, que, que ¡QUÉ!"
A Canadá se le desfiguro el rostro un poquito, esa cosa estaba descubriendo que había personificaciones de naciones como si nada y ¿en qué diablos se había metido su hermano?
Tú - empezó Canadá, con una voz gélida como el hielo - si le hiciste algo a mi hermano…
¡Wau, wau! Espera un poco, levanto las manos Bill – no me amenaces – gruño con su voz más grave y terrible – no he tocado a tu hermano – termino con su voz normal.
En el pequeño silencio que se hizo, Bill cruzo los brazos en su espalda y cerro su ojo. Tu hermano al crear los billetes de un dólar, puso el ojo de la providencia y sin querer hizo una especie de ventana a esta dimensión. No una muy buena, por culpa del lema que hay en billete (12), pero si lo suficientemente buena como para enterarme de muchas cosas. Además, considera que hay dólares en prácticamente todo el mundo – Bill dejo que su pausa para que comprendieran la implicancia de ese hecho, luego abrió su ojo – los demonios tenemos algunas pautas a seguir, siempre pagamos nuestras deudas, sean deudas directas o indirectas.
Bill dejo que sus palabras hicieran efecto antes de continuar.
Yo te saque de los bosques de Ontario y cuando no pudiste vencer a lo que tiene prisionero a tu hermano, te traslade cerca de la ayuda – Bill miro a los mellizos.
No recuerdo que me ataco – replico Canadá.
Decírtelo, seria ayuda directa y la ayuda prestada por tu hermano fue indirecta. Yo por lo tanto, estoy obligado solo a entregar ayuda indirecta – respondió Bill, quien si hubiese tenido boca, estaría mostrando una sonrisa con blancos y muy afilados dientes – por eso elimine de tus recuerdos, de que cosa es, lo que tiene cautivo a tu gemelo.
Ahora, si quieres encontrar a tu hermano - siguió suavemente Bill - basta con seguir esa dirección. Apunto hacia el sur este, con su bastón.
Bien, he cumplido con mi misión, si todo sale bien nos volveremos a ver y si no, pues mala suerte, pero yo me divertiré igual. Recuerden ¡la realidad es una ilusión, el universo es un holograma, compren oro, adiós!
Los colores volvieron y los tres sintieron que despertaban de un sueño.
¿Qué fue todo eso Dipper? – pregunto Mabel.
Maldito sea Bill y sus juegos – refunfuño Dipper.
Ambos, se dieron la vuelta y encararon a Matthew, esperando una explicación.
Canadá suspiro, que caso tenía, los niños ya tenían demasiada información y en todo caso, perecían mejor preparados para lidiar con ciertas cosas que él. O sea, en el ejército nunca te van a enseñar a luchar con demonios mentales, bueno quizás si figurativamente, pero nunca literalmente.
Entonces – empezó Mabel – eras la tierra del jarabe de Maple, del cirque du soleil, de Justin Biber.
Oye, en mi defensa también tengo a Rush – replico Canadá, medio en broma, medio en serio.
Entonces es cierto – corroboro Dipper – eres la representación antropomórfica de un país. ¡Vaya! Y como no se le ocurría que más decir volvió a repetir ¡vaya!
Ambos chicos observaron a Canadá, tratando de imaginarse al mismo tiempo el vasto territorio que eran sus tierras.
Canadá asintió – soy la tierra de los árboles de Maple, de bosques enormes que en otoño parece que se incendian, el lugar donde continente empieza, tan al norte que los hielos son eternos y los animales blancos, el lugar donde el invierno puede ser tan oscuro que crees que no terminara jamás y solo las luces en el cielo te sirven de guía, si yo soy Canadá.
Canadá observo a los chicos, que estaban boqui abiertos. ¿Pasa algo?
¡Hazlo de nuevo! – exclamo Mabel aplaudiendo - me gusto en especial la parte de las luces en el cielo, ¡eran hermosas!
¿Alguna vez te has presentado de esa forma con otro humano? – Le pregunto Dipper con una sonrisita, al ver la cara de confusión de Canadá – las vimos Matthew, perdón Canadá, vimos todo lo que nos relataste.
Nunca me habían dicho eso – murmuro Canadá, algo avergonzado – me he presentado ante algunos humanos de la forma que lo hice con ustedes, más como un juego que por otra cosa, pero nadie nunca… - se calló y vio que los gemelos se miraban, sabiendo que se estaban diciendo cosas con la mirada. Cosas de gemelos, cosas que su hermano y él, en ocasiones también hacían – nunca nadie me dijo que veía lo que les decía.
Dipper lo llama "contaminación por relacionarnos con lo sobrenatural" – le dijo Mabel.
A estas alturas, ya estamos percibiendo cosas que antes no podíamos – le intento explicar Dipper – creo que toda la gente de "Gravity Falls" está un poco "contaminada" si entiendes lo que digo.
Canadá movió la cabeza negando y empezando a investigar los restos del campamento – no, no entiendo nada, creo que es porque cada vez presto menos atención a las antiguas leyendas y solo me enfoco en un futuro, que al parecer, le importa poco o nada, esa clases de cosas. Porque a la gente, cada vez le importa menos.
Eso es un poco triste – murmuro Mabel, también buscando entre los restos, a ver si encontraba alguna cosa – oye y ¿hay más personi no sé qué?, ya sabes más como tú o como tu hermano, que es mi país... Eso sonó raro.
Representación antropomórfica – le aclaro Dipper, que estaba agachado dentro de lo que quedaba de tienda – y esa es una buena pregunta Mabs.
Escuchen – dijo con seriedad Canadá, mientras limpiaba sus lentes y se los volvía a colocar – soy uno de los secretos mejor guardados de mi gobierno y lo mismo ocurre con Estados Unidos, es peligroso que ustedes tengan esta clase de información. No le cuenten a nadie, o puede que algunos sujetos de los servicios más secretos de nuestros respectivos países, les hagan una visita. Y entre menos sepan, mejor ¿Comprenden?
Si, si – le respondió Mabel moviendo una mano, como restando importancia – pero si Estados Unidos se presenta así como tú, algo como: Soy la tierra de la libertad y los burritos – dijo con una voz que pretendía ser grave y moviendo los brazos – ¿veremos lo que declama, como tú?
Los burritos son mexicanos Mabel – corrigió Dipper.
No sé – replico Canadá, que había encontrado un cuchillo de cazador y había decidido guardarlo – como les había dicho, es la primera vez que me dicen que mi discurso tiene esa clase de efecto.
Bien ¿alguien ha encontrado alguna cosa útil? – Pregunto Dipper – porque me da la impresión que si queremos seguir avanzando, debemos desistir de buscar aquí. Personalmente, no he encontrado nada.
Yo solo encontré estos nachos – mostro una bolsa vacía Mabel – y ya me los comí.
Acá no hay nada que nos sea de utilidad, o que revele la identidad de la persona que acampaba – prosiguió Canadá – y ese grembolin, borro cualquier rastro que hubiésemos podido seguir. ¿Creen que es sabio, seguir el consejo del triángulo Bill?
Mabel y Dipper se miraron, había duda en sus caras.
Ese sujeto es pura maldad isocelica – murmuro Mabel.
Creo que nos dirigirá directamente a Estados Unidos, aunque tampoco sería raro que nos haya preparado otra clase de trampa.- reflexiono Dipper. – Siento ser tan vago al respecto, pero la especialidad de Bill es confundirte. Lo único claro del asunto, es que no nos espera nada bueno al final de ese camino.
Canadá suspiro – vamos a seguir el consejo del demonio, al menos por un trayecto. Si no me parece apropiado, entonces… tendremos que regresar mañana, tal vez con más ayuda.
No quiso decir nada en voz alta, pero regresar otro día, no era algo que le pareciese opcional. Sea, lo que fuese que tuviese a su hermano, le estaba haciendo mucho daño. Apenas lo podía sentir. Canadá quería rescatar a su gemelo, urgentemente.
Bien – dijo Dipper, afirmándose la mochila y comprobando sus cuchillos – adelante.
Oye Canadá – se rio Mabel traviesa, cuando apenas habían salido del claro – te han cantado alguna vez esta canción – la chica carraspeo y empezó:
Times have changed (13)
¡No Mabel, por favor no! – Exclamo Canadá – Estados Unidos me tenía vuelto loco con esa canción.
Our kids are getting worse
They won't obey the parents
They just want to fart and curse!
Mabel para, no seas odiosa – le dijo Dipper, pero solo era advertencia sin mucho corazón, le estaba dando risa.
Should we blame the government?
Or blame society?
Or should we blame the images on TV?
No!, blame Canadá!
Dipper se rio y Canadá suspiro resignado.
Blame Canadá!
Mabel estaba tomado aire para las estrofas siguientes, cuando se detuvo de golpe. Frente a ellos, volvían a verse las huellas del ciervo imposible, pero ahora además de las huellas, de tanto en tanto, se agregaba un rastro de sangre, que estaba en la nieve o sobre las ramas.
Los tres avanzaron con cautela, observando sus alrededores, pero no había nada que ver. El bosque lucia tranquilo.
Canadá se inclinó para revisar el rastro, mientras los chicos hacían guardia atentos.
Estas huellas lucen más marcadas, paso hace menos horas por este camino – se sacó un guante, paso su mano desnuda por la sangre – esta fría - tomo un poco de nieve manchado de rojo y se la llevo a la boca – pero se siente el sabor metálico, yo diría que estas huellas son de una a dos horas atrás. No más que eso.
Asco – murmuro Mabel, al ver las acciones de Canadá – Dipper, ¿Qué crees que sea esta criatura?
Dipper metió una mano en los pliegues de su chaqueta - es hora de consultar el diario.
Canadá observo el cielo y vio las ramas quebradas, que iban justo arriba de las huellas, pero además se fijó en que el cielo estaba encapotado. – va a oscurecerse muy pronto y además va a nevar. Las huellas se borraran – murmuro Canadá.
Hay que avanzar – indico Mabel, observando el camino con cierto escalofrió, decidió tener una de sus hachas en la mano.
Buena idea – aprobó Canadá, sacando el rifle y abriendo la marcha. – ¿Dipper que es ese libro? Vi cuando lo guardaste, pero sé que intentabas ocultármelo.
Esto es un diario que encontré el primer día que llegue a "Gravity Falls", durante el verano. No sé quién lo escribió, pero en sus páginas están documentadas varias de las rarezas y criaturas de este pueblo. – Explico Dipper – desconfiaba de ti Canadá, porque sabias que guardabas un secreto, así que no quería ensañarte los míos, por si eras alguien que codiciaba este diario.
Tenía mis razones – respondió Canadá - y entiendo las tuyas.
Dipper asintió – ahora respecto a lo que no concierne, sé que ya estamos de acuerdo, que esta criatura no es un ciervo.
A menos que sea un ciervo carnívoro – dijo Mabel bromeando.
Dipper y Canadá se detuvieron de golpe, ambos relacionando las palabras de Mabel con algo que de lo que tenían una idea vaga.
O no – murmuro Canadá, palideciendo, a la vez que empezaban a venírsele memorias antiguas, memorias de antes que Francia pisara sus tierras, cuando lo mágico aún era importante. Mientras las páginas del diario de Dipper volaban furiosas.
Como fui tan estúpido… ¡Ustedes dos deben regresar ahora! –dijo urgentemente Canadá.
Mabel frunció el ceño, Dipper no le hizo caso, seguía buscando en el diario – creí que había quedado claro que no te dejaríamos ir solo, ¿no te hemos ayudado hasta ahora? ¡Es mi país el que está en problemas…!
Mabel lo sé, - la detuvo Canadá, sabiendo que la chica podía seguir argumentando por un buen rato – pero, yo no logre vencer a esto y soy casi inmortal. Los puse en peligro, Estados Unidos me va a matar, tomen mi celular, marquen cualquier contacto, de preferencia UK o Francia y cuénteles lo que sucede y por favor regresen ¡ahora! – dijo con su voz más imperiosa.
No eres mi papá, ni mi hermano mayor, ni país y… ¡No sabes a lo que te enfrentas! – continuo tozuda Mabel, tratando de que no le afectara la voz autoritaria de Canadá.
O, pero si lo sé – dijo lentamente Canadá.
Wendigo – dijeron al mismo tiempo Canadá y Dipper, que tenía abierta la página del diario, con la entrada de la criatura. El rostro se le había puesto verdoso.
Notas:
(11) No quise ponerle solo "pino" en Chile, además del árbol, se refiere al relleno de algunas empanadas. Como en inglés es "pine tree" lo traduje literalmente.
(12) Los dólares tienen impreso el lema "in god we trust" "En Dios creemos" no es muy útil para un demonio, creo.
(13) Blame Canadá, canción que aparece en la película "South Park" la traducción es "culpen a Canadá" acá, ya saben que pagina: /wach?v=DBpgcZ1zYJs
Se agradecen los comentarios!
