Buenos días, tardes o noches!!

Antes que nada gracias a los que leyeron el fic, y mas a las chicas que han dejado reviews… y los que no

¡¡Que les pasa!! Escriban no sean flojos, hagan notar su presencia

¡¡No pasen desapercibidos por el mundo y sus alrededores!!

Ahora aclaro yo pensaba poner el segundo cap en algunos días mas tardes, ¡pero!

Es mi cumpleaños (primero de octubre) y este es mi auto-regalo, junto con la serie de kuroshitsuji y futuramente le videojuego y ova…

Ahora bien, la verdad me saque de onda pensé, y se los juro, que preguntarían por una aclaración de si al decir Ryo me refería a Ryoga o Ryoma, pero no lo hicieron lo que me hace pensar que fue todo muy obvio o ustedes tiene un gran razonamiento…

Me preguntaron quien es Maicol, bueno él es un personaje ajeno a la serie, ósea yo me lo invente para el bien del fic, después se darán cuenta del porque digo esto…

Por ultimo creo que el cap me a quedado un poco mas extraño…

Bueno espero les guste

¡Y dejen reviews!

Ya dije no pasen desapercibidos por el mundo

Escriban digan si les gusta, si no, si le han entendido, si soy un fiasco escribiendo, o que pero ¡¡digan algo!!

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Segunda parte

El tormento de un sueño…

Otra ves el silencio…

Afortunadamente no era incomodo todo lo contrario, ver a su amigo dormir tranquilamente lo relajaba y alegraba de sobremanera.

Supuso que por fin haber llorado tanto había hecho su efecto

Después de todo decían que eso te agotaba… Vaya que tenían razón, o ese era su pensamiento ya que; Poco después de haber llegado nuevamente al baño lo había encontrado completamente dormido sin preocupación algo de ahogarse en la bañera…

Podría haberlo despertado pero… Ryo le había asegurado no haber dormido por barios días…

¿De que servia quitarle un momento de paz?

Con todo lo que había pasado la verdad no había entendido nada…

Recapitulemos un poco…- Mascullo odiando su grave error de no haber hablado con Ryo como dios manda, tras enterarse que su querido mejor amigo no era precisamente esa persona con la que había compartido penas y alegrías.

No, ahora le venia con la nueva de que todo era una mentira, que le había engañado y vaya a saber dios por que razón.

Concéntrate ¡maldita sea!- Maldijo lo mas bajo que le era posible pero aun así su voz había resonado en la habitación incomodando el sueño de su compañero que ahora yacía sobre su mullida cama entre almohadones, delgadas sabanas y gruesos cobertores.

Acomodo más los cobertores sin dejar un solo centímetro de ese cuerpo inconsciente el descubierto… Sonrío en sus adentro, parecía su madre… Si él lo viera seguro se burlaría o diría alguno de sus típicos comentarios sarcásticos, probablemente una broma era más fiable entre las reacciones de su amigo.

Se levanto decidido a no incomodar más a Ryo… Por ahora.

Tomo una almohada, la más alejada de ese cuerpo durmiente y una que otra cobija perfectamente doblada en uno de los cajones superiores del armario. Inspiro aire sorprendiéndose de lo mucho que había necesitado eso, se sentía cansado mas no dormiría, a un debía arreglar varios asuntos.

Salio de la habitación y con cuidado entrecerró la puerta para estar atento de ese chico, no deseaba otro ataque sorpresa… Cierto era… Que Ryo lo asustaba desde lo ocurrido en la cocina.

Tan patético soy… ¿Que no me di cuenta de que mentías?

Arrojo las mantas y almohada al sofá recostándose sobre este sin cuidado alguno tomando nuevamente la almohada entre sus manos y cubriéndose con fuerza el rostro para finalmente gritar con fuerza…

Unos segundos después alejo el contacto de la almohada de su rostro sintiendo la calidez de su aliento traspasado al objeto. Sonrío un poco vaya que necesitaba eso, quizás Ryo no estaba tan demente como en aquella ocasión supuso…

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¡Esto es tonto!- Se quejo mirando a ese pequeño de 13 años pasarle una de sus blancas almohadas sonriendo despreocupadamente mientras se levantaba y encendía su reproductor de música elevando el volumen asta que apenas y le era posible escuchar las risas que provenían del jardín trasero.

Miro a su amigo aun sentado en el suelo mirando incrédulo la almohada, a veces se preguntaba como es que habían logrado entablar una amistad…

Volvió en sus pasos pero ahora atravesando la habitación asta llegar al balcones, las puertas siempre estaba abiertas porque le fascinaba sentir la brisa del océano y el aroma del agua salada inundar su alcoba. Miro seriamente los rostros sonrientes de los adultos en la playa, hay estaban sus padres y algunos des sus allegados en una pequeña "reunión de trabajo", suspiro y sonrío arreglándose un poco el cabello, eso era lo que le gustaba de sus padres… Que siempre había lugar para divertirse y pasarlo con el.

Le era extraño pero aveces sentía un hueco con el simple hecho de que en un momento del día estuviesen tan ocupados que no pudieran darle un "buenos días" o alguna frases como "¿te as divertido hoy?" o simplemente un "hola"… Sabía que era una estupidez, producto de que estaba acostumbrado a su atención y cariño incondicional.

A cualquier otro adolescente le hubiera artado tener todo el día a su padres, impidiéndoles divertirse un rato con sus camaradas, ir a fiestas que finalizaran hasta el alba, o escuchar un disco de música de moda sin que empezaran a gritar alguna tontería como que era música como la llama no es mas que ruido innecesario con gritos de palabras obscenas al viento cada 3 segundos.

Definitivamente era un chico extraño…

¿Me estas escuchando?

Giro nuevamente entrando de nueva a su alcoba y sentándose en el piso frente a su amigo.

Lo siento, no estaba prestando atención… ¿Decías?

¡Que esto es estupido!

Eso ya me lo habías dicho

pues te lo repito esto es estupido… ¿Como puede ayudarme esto?

¿Como lo sabrás si no lo intentas Mai-chan?

¿Chan?- Pregunto completamente confundido — ¿Que significa chan?

—… No lose…- Bajo el rostro, gritándose en sus adentros otra ves estaba diciendo cosas sin sentido. Ni siquiera tenía idea de que significado tenia esa palabra si es que era una palabra…

Como no vas a saber algo que acabas de pronuncias… A mí que se me hace que me acabas de insultar en otro idioma y yo ni encuesta y seguro cuando me vaya te reirás de lo lindo por mi ignorancia… Mira que te conozco bien

Jajajaja me as pillado Mai jajá es que eres tan idiota que jamás comprendes las palabras jajaja- Mintió preocupándose mas por que su risa pareciera normal no quería que su amigo lo viera como un loco por el simple echo de decir cosas que jamás había escuchado de nadie, a un que estaba seguro… Que no era un insulto, sonaba demasiado cariñoso como para serlo. Incluso si era en un idioma tan extraño como el ruso o árabe.

Bastardo…

Pero ya enserio te juro que esto funciona.

¿Alguna ves lo as hecho?

Por algo te lo digo… ¿No crees?- Termino de decir entonando una pequeña risita y una sonrisa cómplice.

No te creo.

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Me arrepiento de no haberte creído hasta ahora…- Se levanto de golpe aventurándose por el oscuro piso asta llegar frente a la puerta mas alejada a la salida, la biblioteca y estudio de Ryo.

Abrió la puerta y se detuvo un segundo acostumbrándose a la mas profunda oscuridad que inundaba el lugar, sabia que las luces no funcionarían además de que no quería dejar la estancia y el cuarto de Ryo privados de la escasa luz que proporcionaban las velas.

Se introdujo en la habitación con cuidado afortunadamente para sus piernas acalambradas y golpeteadas en esa habitación los mueblas tenían una gran separación una de otra. Se acerco alo que identifico como el escritorio y con cuidado de no tocar algo afilado como tijeras u otro instrumento pulso cortante que pudiera estar por hay, abrió los cajones y palmeo la zona asta encontrar lo que buscaba, un cuadernillo y un bolígrafo…

Al regresar a la estancia nuevamente se tumbo en el sofá Estévez sentándose cómodamente y con cuidado comento a escribir sobre las cuadriculadas hojas del cuadernilla asegurándose de que no estuviesen raboneadas con algo importante en ambas caras.

Bueno ahora si… Han pasado muchas cosas rara hoy y más me vale entenderlo todo de una vez…

Arreglo el bolígrafo y con rapidez comenzó a escribir…

"Ryo a confesado no ser lo que yo conocía… Aparentemente es hijo e un hombre japonés (deportista) y una mujer mitad japonesa y francesa (cineasta)… Parece haber destruido gran parte de sus cosas principalmente en su corredor principal y habitación… Se a mostrado de un carácter cambiante y… Peligroso. "

Trago grueso al recordar lo ocurrido pero de inmediato se auto bofeteo, en un intento de aclararse a si mismo que este no era el momento para eso. Aun tenia mucho que asimilar si es que quería ayudar a Ryo, incluso si tenia que meterlo arrastras al loquero pero antes comprender realmente lo que pasaba…

"1- A descrito perfectamente una relación familiar bastante deficiente entre sus supuestos padres biológicos.

2- Parece tener una fobia hacia las pastillas que me es imposible explicar por el momento.

3- Y lo mas importante Eric….

¿Quien es?

Y ¿Que le hizo para que tenga esas reacciones?

¿Podría ser el susodicho esposo de la nana de Ryo?

¿Por qué jamás comento el ser adoptado?

¿Por qué ah ocultado todas estas cosas?

Y mas importante aun…

¿Que a ocurrido para que decida confesarse asta hoy?"

Volvió a suspirar, esta ves irritado… Muchas preguntas y ninguna respuesta… Cuando menos no una fiable al 100%

Tenia que hablar con Ryo nuevamente pero despertarlo seria la mayor estupidez que podría hacer…

Ryo… Eres todo un enigma…

o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o

Entre abrió los parpados maldiciendo por el repentino contacto de la luz con sus ojos, los cuales tallo y entre abrió lentamente para acostumbrarse.

mmh…- Estaba apunto de maldecir nuevamente, pero prefirió callar. Esa no era la forma de comenzar un día.-al diablo he tenido peores despertares…

Su semblante se torno serio mientras sus propias palabras se repetían en su mente como un juego, un juego lleno de burla hacia él. Por su puerto que había tenido peores despertares, días, tardes y noches…

Apretó con fuerza las mantas que aun cubrían la mitad de su cuerpo mientras se sentaba en la comisura de la cama, quizás era una tortura entupida e irracional el recordar las cosas ahora…

Recordar su vida como antes…

Revivir cada segunda de su antigua vida, con cada acción que tomaba o susurro que ocurría a su alrededor.

Pero no podía evitarlo el no gobernada en este universo tan mundano y que tanto asco le producía. Definitivamente si dios existía… No era mas que un niño estupido y caprichoso.

Se levanto con cuidado al sentirse mareado y con un fuerte dolor de cabeza, reviso sus cajones y encontró unos 5 frascos de distintos fármacos, todos con casi las mismas funciones que algún día el agradeció, producirles un merecido y placentero confort en todo su cuerpo libre de cualquier minúscula señal de dolor en sus músculos, tendones o cualquier rincón de su ser. Pero ahora no podía dejar de verlos con miedo…

S-solo… Solo, son pastillas… N-no pasara nada.- Como el primer frasco y lo destapo, temblando sumisamente al escuchar el fuerte sonido producido de la liberación de una tama sumamente apretada.

Tomo entre su mano izquierda 3 de las pastillas del interior del frasco, las observo con detenimiento tan pequeñas y de un color tan blanco… No pasaba nada, no podían lastimarlo, solo eran pastillas… Solo pastillas…

Las acerco a su boca, la cual entre abrió aun temblando, su mano rosada con cuidado sus temblorosos labios, abrió un poco mas la boca permitiendo el contacto de la primera pastilla con su lengua.

—"Eres un buen niño…" Abrió los ojos con sorpresa y horror incontenibles al tiempo de escupía y arrojaba las pastillas de su boca y mano.

Se dejo caer en el suelo abrasando su cuerpo tembloroso, mientras que de sus ojos fuertemente cerrados escurrían algunas lagrimas. Producidas de los recuerdo que en esos momento en su mente revivían…

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¿Que pasa…? ¿Porque tanto miedo?

Q-que haces aquí…- Se maldijo internamente, quería gritarle que no tenia miedo pero su voz sorpresivamente, para si mismo, había sonado demasiado débil sin contar que sentía una debilidad repentina en sus piernas y como su cuerpo comenzaba a tiritar.

Podría verlo moverse con lentitud sonriéndole con burla al ver sus reacciones pues le era obvio que lo notaria…

Cerró los ojos con fuerza siendo su única reacción lógica al tenerlo tan cerca, sintiendo como sus cabellos rubios caían sobre su propia melena negra, uniéndose en un extraño contraste.

-Sal… O le diré a mamá- Nuevamente su palabras salían temblorosas.

Su cuerpo dio un respingo quedando todavía más petrificado sintiendo como esa lengua lamia su cuello y le daba pequeños besos al contorno de cada lamida…

Tembló desesperado sintiendo como el pavor se incrementaba al no poder moverse, al seguir permitiendo esas carisias que el mayor le daba a su pequeño cuerpo.

¿Esa acaso una amenaza?- Lo miro de reojo lleno de burla mientras una risilla como intento de ronroneo se escapaba de su garganta, al tiempo que una de sus manso se introducía por debajo de la ropa del contrario, haciéndolo temblar mi morderse el labio con fuerza ¿Acaso quieres que tu mami se entristezca? Claro que eso en el caso de que te crea…

Ella me creerá…- Se aferraba al fuerte brazo que seguía introduciéndose mas en su ropa acariciándolo con descaro.

Le clavo las uñas entre sus luchas por alejar a Eric de el o cuando esas manso de su cuerpo. No lo entendía ¿Porque lo tocaba de esa forma?

No se suponía que eso era entre mayores mas a un entre mujer y hombre… El no era un tonto como para no saber de sexualidad pero Eric… El no parecía saberlo. No le gustaba que se le acercara, estaba mal, lo sabía sin que nadie tuviera que decírselo… Esa forma en que lo miraba, cuando lo tocaba con supuesto cariño o afecto frente a su madre.

Cuando lo felicitaba no le gustaba como sus manos paseaban lentamente pos su espalda acercándolo a su cuerpo, le producía asco…

Entonces quieres que ella sufra- De tubo su forcejeo por verse liberado de esas manos cuando termino de escuchar la frase completa salir de eso labios casi unidos a su cuello. — ¿Le quitarías la felicidad a tu mami… Ryoga?

Tembló con fuerza mayor al escuchar su nombre siendo pronunciado por esos labios, en ellos sonaba tan asqueroso… Tan repulsivo.

—…- Bajo con lentitud los brazos dejando que las manso de Eric entrasen nuevamente y con mayor libertad bajo sus ropas…

El no quería, que su madre sufriera… No quería verla triste otra ves… Aunque eso significara…

Eso es, eres un buen niño- Cerro los ojos intentando pensar que no esta hay, que no estaba pasando nada, que estaba a une en el parque jugando con su amigos como hacia unos segundos, divirtiéndose y sin preocuparse por nada…

Pero le era imposible esas caricias, besos y lamidas lo regresaban a su realidad sintiéndose asqueroso y su sucio… Odiando a Eric, a su madre, a su padre y… Odiándose a si mismo.

Abrió los ojos de golpe sintiendo como era alzado con gran facilidad y depositada con cuidado sobre algo mullido y acolchonado, su cama…

Déjame divertirme un rato con tigo…- Cerro los ojos con fuerza intentando de alguna forma reprimir las lagrimas que amenazaban con salir en cual quier segundo, mientras su cuerpo era sometido a todo lo que el mayor quería, sin resistencia… Sin quejas… Solo pequeños gemidos que no podía evitar debido al llanto que intentaba sofocar…

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—… Soy un inútil…- Mascullo débilmente.

Pero no podía culparse, aun desconocía tantas cosas… Como podía hallar la salida

¡Una solución!

Si apenas y era consientes de ciertos detalles e información que le intuían por instinto que debía haber más, que aun tenia que indagar y descubrir más de la vida de ese chico…

Vamos no te a mentido asta ahora… Bueno si te a mentido pero ya se soltó parte de la verdad… Se paciente, pronto podrás ayudarlo… - Se mencionaba por cuarta vez.

Pero las preguntas aquí eran:

¿Realmente podría ayudarlo?

¿Tenia esto solución?

Y por supuesto ¿Qué clase de solución podría buscar a un problema que aun no comprende?

¡Que clase de demente y estupido se torturaba de esa forma!

Apenas y conocía al tipo. Porque como dijo todo de el era mentira es decir que era un desconocido ahora, no un amigo… ¡¿Porque tenia que preocuparse por él entonces?! ¡¿Porque sufría en estos momentos por él?!

Por alguien que te mintió y seguro burlo a sus espaldas para que ahora que seguro esta asta el cuello de problemas, venga y le suelte la sopa junto con una salsa de verdades y mentirosas lagrimas, seguro todo era un teatro

¡Una falsedad!

Cuantas personas podrías hacer eso; mentirte toda la vida, vivir como tu mejor amigo compartiendo todo; tristezas, alegrías, etc. Para que a cualquier oportunidad te suelte que todo fue mentira que nada de lo que sabes de él es verdad… Como saber realmente cual es la verdad

Me a estado mintiendo… Eso es obvio. La pregunta mas importante aquí es ¿desde cuando?

Se levanto del sofá, sorprendiéndose de su falta de dolor… Cualquier otro fosa le hubiese producido un daño en su columna tan grave que le costaría un par de maldiciones y una semana de dolores musculares. Pero no este, maldita sea ese chico y su vida forrada de dinero…

CARAJO ¿¡es que no puedo concentrarme ni 5 minutos en un solo tema!?

Se grito pero bien sabía lo que ocurría. Tenía miedo… Desconocía a ese chico o siquiera las causas por las cueles estaba actuando de esa forma. Aun que se lo podría negar a si mismo asta el cansancio… En su inconsciente estaba aterrado, realmente no le hubiera afectado en nada…

De echo no lo izo, no había tenido miedo ni inseguridad cuando Ryo le confeso esas cosas, todo lo contrario escucho atento y en silencio a que continuara, desgarrándose por dentro con cada lagrima que derramaba, jamás lo había visto llorar en su vida y verlo de esa forma era impactante…

A ese tipo que considero el mas seguro de si mismo ¡el orgullo y seguridad encarnados en una misma persona! Había estado ahora llorando amargamente frente a el con los ojos apagados y su cuerpo tiritando…

Hasta esos segundos ningún problema aun estaba dispuesto a ayudarlo, era su amigo y aun que de alguna forma se enfadada por que el su supuesto mejor amigo no le tuviera antes la suficiente confianza para revelarle esas cosas, vamos eso enfadaba a cualquier. Pero también se sentía un poco feliz se lo estaba confesando después de todo bien dice "mejor tarde que nunca".

Pero entonces cual era el problema ahora…

—…- Lentamente elevo sus dedos asta posicionarlos contra su cuello acariciando con cuidado las rojizas marcas que a un persistían en su piel.

— …

Al parecer ya tenía la respuesta a una de sus preguntas… La rentablemente para el no era precisamente la temor respuesta y mucho menos para la pregunta que correspondía. Aun que eso también explicaba el porque había salido casi huyendo de aquel departamento…

Genial… Te tengo mucho miedo… Ryo

Se quedo en silencio por unos segundos meditando lo absurdo y serio que parecía su temor hacia ese chico. Desde luego siempre supo cosas sobre traumas y los repentinos cambios en la conducta de uno asociados con estos mismos traumas.

Más sin embargo jamás se habría imaginado así mismo temiendo por alguien como Ryo… Si él siempre fue extraño a su manera…

Suspiro derrotado preguntándose internamente cuantas veces no lo había hecho ya desde su llegada a ese piso.

Se levanto dejando la libreta y bolígrafo sobre la mesilla frente al sofá justo alado de la cámara de video, miro este último objeto con detenimiento…

Ahora lo recordaba, no había verificado la gravitación… Tampoco era que deseara revivir lo ocurrido, o parte de ellos… Y más aun…

¿Porque me pidió que gravara? - no solo había preguntado… ¿Que propósito tenia esa gravitación?

Giro la cabeza y su vista se poso sobre aquella puerta de madera barnizada del corredor, contrastaba de la oscuridad por el brillo que reflejaba de las velas casi inexistentes.

Aun me oculta cosas- mascullo cansado fijando su vista nuevamente a la cámara.

Un repentino y fuerte sonido le izo girar y mirar aquella puerta otra vez mas que seguro de que de hay había provenido… Debía haberse caído algo, debía ir y verificar que su pensamiento… Asegurarse de que él estuviese bien, pero…

Tenía miedo… Miedo de encontrárselo nuevamente en ese estado, miedo de no poder ayudarlo de que lo atacara, de lastimarlo y lastimarse él mismo…

No podía… No quería, se abrazo así mismo temblando ligeramente debido a la impotencia que lo invadía, por no ser capas de decidir entre ayudarlo o huir de él…

Se estremeció al escuchar los sollozar que esa habitación, estaba sufriendo lo necesitaba…

Camino hacia la puerta sin darse cuenta de cómo sus pies se arrastraban por el poso extrañamente esquivando todos los posibles golpes con los objetos que aun yacían regados por todo el suelo.

Observo la puerta, la perilla dorada… La acaricio con la palma derecha alejándola de imprevisto tras haberla envuelto por completo en su mano.

Cualquiera que hubiera visto esa escena habría de pensar que la puerta se encontrada de alguna forma electrificada, mas no era así…

Miro su mano ¿Por qué se había alejado? ¿No se suponía que ayudaría a Ryo? Porque no giraba la perilla y abría de una ves la puerta…

Cerró los ojos recordando a Ryo… Viéndolo llorar, temblando como un niño asustado… Tenia miedo, y el también.

¡Pero esa su amigo!

Con mentiras y todo aun lo era…

Lo ayudaría aun que lo lastimara, hiriera o terminara muerto, lo ayudaría incluso aun que eso le hiciera mas daño…

Tomo la perilla con fuerza, mas no movió la mano aun miraba la madera

¿Y si lo encontraba como en la cocina?

Sacudió la cabeza… Debía olvidar eso…

Uno… Dos… Tre- No término de contar cuando escuchado nuevamente esa voz...

Basta… N-no… Eric

Tembló, otra ves ese nombre… ¿Porque le temía tanto? ¿Que le había hecho?

Tenía que descubrirlo. Abrió la puerta para aun estaban sus pies plantados en el suelo mirando atónito desde le marco de la puerta, a su amigo en cuclillas en el suelo alfombrado, abrazándose a si mismo con fuerza, arañándose los brazos; produciéndose cortadas que a pesar de no ser muy profundas debían doler con creses, pero parecía no notarlo pues continuaba con sus acciones, tiritando y murmullando cosas que a los oídos de Mai no eran nada entendibles.

Observo la cama completamente desecha, los muebles, lámparas y demás objetos seguían en sus respectivos lugares… Miro el piso, había barios botecillos y pastillas regadas por doquier sin contar unas cuantas gotitas cerca de Ryo que suponía era agua o saliva.

Pastillas.- otra vez las pastillas ¿porque tanto terror a ellas? ¿que había ocurrido para que les temiese? Que pasaba en esa cabeza… Jamás había temido a las pastillas, ¡ni siquiera a las vacunas!

¿Como podía fingir tan bien?

No, no podía fingirlo… Ya sea que realmente las temía o no…

Ni siquiera las leyendas de Holywood podrían fingir tan bien.

¡¿Como alguien podría cambiar tan rápido?!

¿Que es lo que tienes Ryo?

El mencionado levanto la cabeza con lentitud hacia donde provenía la voz de Maicol, dándose cuanta por primera vez de su presencia en la habitación.

Maicol se paralizo mas en la puerta, rígido como una piedra sin poder hablar y apenas consiente de poder respirar…

Esos ojos… Esa mirada suplicante… Si verlo llorar lo había conmocionado, verlo en ese estado… Simplemente no tenía palabras…

Se acerco con cuidado de no sorprenderlo y ganarse algún ataque o algo parecido.

Se arrodillo frente a él acercándose lentamente mientras extendía los brazos en clara señal de abrazarlo, se detendría si el lo quería, con cual quier reacción… Con cualquiera…

Pero se vio a si mismo sorprendido de no tener reacción negativa por parte de Ryo y con cuidado lo abrazo con más fuerza de la necesaria quería que lo sintiera que saliera de su mente, que viera con quien estaba…

Ryo ya no temblaba pero estaba llorando, soltado pequeños gemidos repentinos y algunos espasmos que los acompañaban pero que no podían ser considerados o llamados tiriteos.

Lo ayudaría… No importaba como…

Te lo prometo…- Lo estrecho más fuerte. Preguntándose si lo había escuchado o si aun estaba en su mente, en otro lugar ajeno a el…

Quizás no se había dado cuenta de su llegada…

Quizás no lo sentía abrazándolo…

O no lo reconocía… Talvez veía a ese tal Eric… Tal vez…

o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o

Se estiro con fuerza lastimándose la espalda en el acto, pero poco le importaba, estaba cansado un dolor menos un dolor mas no le importaba mientras pudiese dormí un poco.

Ya eran 10 minutos pasadas las 5 de la madrugada y apenas y abría dormido 20 minutos cuando mucho, Ryo ya se encontraba nuevamente en su cama durmiendo como si nada hubiera ocurrido hacia algunas horas.

Lo observo por unos segundos teniendo un gran deseo de arrojarle agua fría en el rostro. Sabia que era mala idea pero las ansias de una jugarreta no desaparecían…

Detuvo sus pensamientos, mintiendo la vibración en el bolsillo trasero de su pantalón de mezclilla, saco con rapidez de este su celular con testando la llamada sin siquiera detenerse a observar o verificar quien le llamaba a tales horas…

¿Si?- vaya forma de contestar se menciono a si mismo, acariciándose las sienes que ya comenzaban dolerle mas y mas al igual que los ojos, seguro ya tenia ojeras o cuando menos estaban hinchados por la falta de sueño…

¡¿Maicol donde estas?!

Estoy en casa de un amigo…

¿Amigo? ¿Que clase de amigo te invita a su casa a estas horas?

Tengo amigos raros…

Dirás amigAs

No yo te dije amigOs si tu quieres irte por otros lados as lo que quieres pero a mi no me retuerces las palabras hermanita.- Mascullo odiaba tanto hablar con su hermana siempre era lo mismo, utilizaba cuanta palabra soltaba en su contra…

¿A que hora regresas? claro si es que placeas hacerlo o piensas quedarte todo el rato con tu "amigo", digo no es que me importe tanto con quien te lo montes hermano, pero si quisiera saber donde tengo que recoger tu cuerpo…

—… Ya no me esperes, puede que me tarde un rato… Deja la llave donde siempre.

Como quieras…

Colgó y guardo nuevamente el pequeño móvil en su bolsillo.

Se sentó en la cama cubriendo mejor los hombros de su amigo con las cobijas al tiempo que se daba cuenta de algo…

Saco nuevamente el celular y con maestría y rapidez escribió; "No preguntes en que y porque pero… Necesitare tu ayuda" mando el mensaje y guardo nuevamente el aparato, solevanto con cuidado, se dirigió a paso lente y agotado hacia al sala tomando la librea y bolígrafo mientras comenzaba a escribir con mayor lentitud un pequeño mensaje.

Doblo la hoja y se encamino nuevamente hacia la habitación, dejo la hoja sobre la mesilla de noche con dirección ala puerta de tal forma que inevitablemente en algún momento al levantarse la viera.

Salio de la habitación sin cerrar la puerta dejando así que la poca luz que aun alumbraba la sala llegase a la habitación.

Bostezo sonoramente mientras salía por la puerta principal llevándose consigo la libreta donde había tomado apuntes, y con ganas de llevarse también la cámara mas la dejo hay ¿para que llevársela? Cerro la puerta con sumo cuidado de no hacer ruido que alertara a Ryoga y lo despertase, no es que huyera, pero ya ambos habían pasado una noche demasiado pesada como para que también ahuyentaran el sueño del otro.

Volveré más tarde- Menciono como si realmente fueran a contestarle, e imaginando en su mente un sonoro

"¡Claro Mai!" antes de cerrar por completo la puerta…

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¡Oye RYO!-grito con fuerza, llamando la atención del joven pelinegro sentado sobre las piedras mas bajas de un peñasco justo sobre las que producían el quiebre de las olas y la reducían a suave y blanca espuma…

Corría cuanto podían darle sus piernas, jamás se había acostumbrado a correr sobre un suelo tan irregular como lo era la arena de la playa sin contar con que esta se hundía a cada paso que daba.

¿Que ocurre Mai?

¿Porque te huiste? Pensé que te divertían las fiestas.

—… No se, no quiero estar hay.- Susurro lanzando algunas piedras contra el agua del mas, mientras recibía la brisa marina golpeándole el rostro y agitándole el cabello y las gotas de agua salada que con el quiebre de olas salpicaba con ligeres su cuerpo.

Como quieres Ryo, peor yo que tu me vendría buscando una mejor escusa para cuando tu madre venga a buscarte…- Se acerco con cuidado al peñasco sentándose unas rocas mas arriba de Ryo, observando el paisaje que el otro miraba con tanta devoción…

Era hermoso, el vasto mas manchado de un rojo y anaranjado producto del atardecer, el cielo y el horizonte uniéndose en un baño de diferentes tonalidades claras y oscuras, el quedo sonido de las aves surcando el cielo en camino a su refugios por la aproximada noche, y el sonido de las aguas acercase y alejarse una y otra ves, tantas veces como se impactaban contra las rocas cerca de sus lugares…

vaya te as callado un buen rato, jamás pensé que tuvieras esa capacidad… Mai- Se burlo soltando una pequeña risa que fue acallada de golpe con una patada ligeramente fuerte contra su cabeza.

¡Cállate! Y mira quien lo dice jamás pensé que fueras alguien cursi que se toma muy en serio el observar el ocaso.

Bueno no es ser cursi… Pero me gusta verlo, extrañamente siento que lo e visto más veces de las que recuerdo…- Giro su vista hacia su amigo quien bostezada con aburrimiento inconcebible Siquiera finge que escuchas- Mascullo irritado levantándose y saltando de piedra en piedra asta caer sobre la irregulas arena.

OK lo tomare en cuenta para la próxima vez que te pongas cursi. Jajaja

Corrieron a la par llegando enfoco tiempo hasta la gran casona que se alzaba cerca de las orillas de una de las más bellas zonas costeras, que se daba a denotar que era privaba por la escasa cantidad de casas a los alrededores al igual que la gente en la costa, muchos chicos de sus edades algunos unos amos mayores o varios mas menores jugueteaban en el agua compitiendo por ver quien era el mejor nadador o simplemente empapando a otros que ya se encontraban mas que mojados…

Algunas chicas charlaban en pequeños grupos de 5 o 6, cuchichiando entre ellas cada ves con mayor rapidez al verlos acercarse, no era secreto de nadie en ese lugar la popularidad de ambos niños éntralas chicas ya sean menores o mayores que ellos.

¿Donde estabas, amor?- Pregunto con algo de curiosidad muy ajena a la preocupación una mujer de quizás 28 años, de larga y suelta cabellera rubia— ¿No te a gustado la fiesta?- Esta ves si sonaba preocupada después de todo

la fiesta era en honor a su pequeño, nada en especial ningún cumpleaños o celebración por algún logro... Simplemente una fiesta para él…

Solo quería estar un rato solo- Confeso. No mentía pero tampoco decía toda la verdad, en la cual incluía el hecho de no soportar a esos chicos y chicas presunciosos que solo se le acercaban por la cantidad de dinero y cosas que poseían sus padres… Bueno no lo conseguí porque Mai llego a interrumpir

Que ahora me culpas por arruinarte tu momento de sensibilidad… ¡Pues perdona me la vida! ¡No vuelvo a comete tal falda!

La mujer río realmente contenta de que esos dos se llevaran tan bien siempre era los mismo peleaban y discutían sin cesar pero eran tan unidos que parecían hermanos de sangre.

Bueno Maicol gracias por haberlo encontrado, y se que Ryoga esta feliz de tener te como amigo

¡Eh! ¡¡Pero si yo jamás he dicho tal tontería!!

Bueno los dejo, quiero que se diviertan…

Se quedaron un rato solos sonriendo realmente les había gustado ese viaje, asta que descubrieron que no estarían solos en la playa sino que toda esa parvada de haber carroñeras estarían a su lado…

¡Oye! Ryoga ¿quieres jugar?- Gritaron un grupo algo alejado de chicos, uno de ellos el mas alto sostenía entre sus brazos un balón blanco

No- Mascullo sin mas alejándose de hay

Que le pasa

Es un pesado

Mocoso estupido…

Ryoga a un habiendo escuchado esos comentarios no les había tomado el mas mínimo caso caminado aun con tranquilidad siendo seguido por Maicol quien por el contrario estaba a apunto de salir corriendo hacia donde se encontraban esos chicos y hacerles suplicar entre llantos y gritos perdón por haber llamado de esa forma a su amigo

¡Que se creen esa bola de estupidos!

Cállate Mai

¡Que! ¡Y en sima me callas a mí!

No me interesa lo que esos diga o dejen de decir…

Pero jamás te dicen nada malo, siempre te invitan a jugar con ellos, te tratan bien y… - Se detuvo al tiempo que Ryoga lo hacia y giraba en sus paso mirándolo con seriedad con esos ojos claros que a causa del atardecer que denotaban con una tonalidad rojiza, asiendo estremeces al otro y cautivándolo al mismo tiempo.

Pero a ti te dejan de lado… ¿Es que no lo as notado? Ellos solo me llaman a mi, jamás te nombran, sin importar cuando tiempo pases cerca de ellos, nunca te miran o llaman…- Fundió el seño irritándose posprimera por las acciones de esos tipos por primera ves desde su estadía, desde ya hacia mas de dos semanas en ese lugar.

¿Y eso que?- Le pregunto con el mismo tono serio, adelantándose en sus paso hacia una de las pintas mas solitarias de la playa, será del farol Sabes que ami no me importa.

Pero a mi si-Sentencio acercándosele con rapidez y haciéndolo girar para verlo, mirándole con burla y orgullo, dándolo a denotar mas con una sonrisa ladeada Eres mi amigo no es verdad?- Ironizo sin dejar de clavarle la mirada Si ellos no quieren estar con tigo tampoco estarán con migo.

—… ¿Me pregunto porque no eres como ellos?

¿Uhm?- Se miraron con curiosidad uno en el otro, sentándose por fin en la fría arena, observando de repente su alrededor que yacía oscurecido en su totalidad- a que te refieres?

Bueno tienes dinero y cosas costosas, podrías tener cuanto quieras con un simple chasquido de dedos… Y aun así te comportar como si no tuvieras nada importante, siempre prefieres estar con cualquier otra persona ecepto los que son de tu clase socia… Exceptuando a tus padres claro. Pero incluso a tus primos y tíos los detestas.

No es que los deteste… Esta bien si los detesto- Confeso suspirando al ver como Maicol lo miraba entre incrédulo y cómplice No se muy bien porque… Supongo que es porque son superficiales y piensan que el dinero es mejor que las personas, o que estas se califican por la cantidad de cosas que tengan… Eso es absurdo.

Miro as u compañero esperando alguna interrupción de su parte y al no recibirla continuo esta vez mirando como sus pies se abrían pasó entre la arena bajo de ellos con sus movimientos circulineos.

Tú por el contrario eres diferente, jamás te importo que tuviera dinero o no…

Ah… ¿Por eso fingiste?

Pensé, que te habías dado cuanta tras conocer a mis padres –Dijo realmente extrañado por al pregunta de su amigo. — No me digas que no lo notaste

Bueno al principio eso pensé, luego llego a mí la idea de que quizás lo decías porque considerabas que algunos tenían más dinero todavía que tú…

— …

— …

—… Eres un idiota…

Como que idiota ¡idiota!

o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o

Las horas trascurrían con lentitud, todo en la habitación estaba en completo silencio y calma, y solo era escuchando el quedo sonido de las manecillas del reloj colgado en una de las paredes forradas de una ligera tonalidad naranja, los jóvenes yacían recostado sobre la misma cama ambos dándose la espalda e intentando dormir sin excito alguno.

¿Ryo estas dormido…?- Mascullo bajamente al tiempo que giraba para ver la espalda del otro, moviéndose por su pausada respiración. — ¿Ryo?

¿Que quieres ahora?

—… Lo que dijiste… ¿Es cierto?

¿El que?- Pregunto algo confundido dándose también la vuelta y mirándolo con ojos tan despiertos como los del contrario.

Que prefieres mi compañía aun que no tenga tantas cosas o dinero como tú o los otros.

Si…- Contesto sencillamente cerrando los ojos una y otra vez mientras que un pequeño bostezo se escapaba de su boca.— Mai…

¿Uhm?- Apenas y se produjo de su garganta un sonido el anterior bostezo de Ryo le había producido una increíble flojera incluso para mantener los ojos abiertos y pensar que hacia unos segundos ninguno de los dos podía dormir…

No… Nada

Dime

Te… ¿Molesta si enciendo la luz?- Pregunto bajamente levantándose lo suficiente para quedar sentado pero aun recostado sobre las almohadas de la cama.

¿Te asusta la oscuridad?

—…Algo…

No hay de que temer… No existen los monstruos.- Mascullo acomodándose entre las sabanas y almohadas, mientras un bostezo realmente sonoro escapada de su garganta aun tras sus esfuerzos por retenerlo.

— …

Enciéndela si quieres- Respondió tras le silencio y clara preocupación en el rostro de su amigo, que importaba dormir por una ves con la luz encendida? Ni que el mundo se fuera acabar por ello.

—… Gracias.-Se levanto y casi corrió asta el interruptor el cual presiono sin dudarlo.

La habitación se elimino de inmediato, Mai murmullo bajo las sabanas algo parecido a que la luz era demasiado fuerte, por el contrario Ryo sonrío corriendo nuevamente asta la cama para cubrirse con las sabanas y dormir un poco.

Buenas noches Mai

Ahh! Buenas Ryo- Se escucho que decía bajo las sabanas acompañado de mas bostezos y quejas de no poder acomodarse en la cama, pero jamás quejándose de la luz otra ves o pidiéndole que la apagara.

Realmente… Gracias- Musito lentamente cayendo por fin en el suelo que Morfeo le regalaba.

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Abrió lo ojos desorientado, llevándose unos segundos en caer en cuenta de que estaba en su pieza.

Esto se esta haciendo rutina- mascullo tañándose los ojos sin cuidado, al darse cuenta de que cada ves que despertaba aparecía en otro sitio…

Se levanto con cuidado aun permanecía en completa oscuridad y le constada demasiado acostumbrar su visión a la penumbra, palmeo la mesilla de noche pateando alrededor de esta asta dar con lo que buscaba un banquillo.

Se subió a el acomodando con cuidado el fusible semi-suelto de la lámpara de techo, consiguiendo alumbrar todo cuando en la oscuridad se encontraba.

Sorpresivamente sitúo como su cuerpo era impulsado fuera del banco en un fuerte golpe, cayendo por suerte sobre la cama.

Abrió los ojos los cuales había serrado como única reacción ante el empujón, sintiéndose extrañamente rodeado de calor… Y unos gruesos brazos rodeándole la cintura, mismos brazos y manso que con agilidad subían y aprisionaban sus manos con tanta fuerza que sentía las uñas cortas hundiéndose en sus muñecas cortándole o siquiera marcándole irremediablemente.

Parpadeo varias veces lamentando la luz que caía de golpe contra sus pupilas, desenfocando en una mayor escala su campo de visión.

Los ojos comenzaban a arderle por lo cual intentaba mantenerlos entrecerrados lo suficiente para acoplarse a la segadora luz y enfocar a quienquiera que lo mantuviera en esa situación…

Pero no podía reconocerlo apenas notaba una mata de cabello de destellazo color rubio que a su parecer visual solo empeoraban su situación, el rostro le era imposible identificarlo estaba ensombrecido por la posición en la que se encontraban…

Quien…- Fue callándolo de golpe, sorpresivamente siendo besado…— ¡Ahg!

Intentaba zafarse pero con cada movimiento y forcejeo de su parte, solo recibía un agarre mas fuerte contra sus muñecas, mientras pateaba intentaban ganar espacio entre ambos y de alguna forma poder escaparse de esa situación, solo conseguía lo contrario.

Sus labios fueron liberados, pero no podía hablar… Se sentía mareado, sofocado… La visión cada ves estaba mas borrosa y la luz nuevamente no estaba ayudando… Movía los labios con fuerza pero los sonidos no hacían acto de presencia en el lugar, sentía como si tuviese una venda cubriéndole la boca, impidiéndole pedir ayuda…

Sentía como lo lamían recorriendo desde las mejillas, barbilla, hasta el cuello. Mordiendo de ante mano el lóbulo de su oreja derecha y gran parte de la extensión de su cuello y pecho, agitándolo y haciéndole experimentar un asqueo y miedo incontenible.

Comenzó a patear de nuevo, esta ves mas desesperado, consiguiendo únicamente permitirle a su agresor el suficiente espacio para posicionarse entre sus piernas, evitándole casi cualquier movimiento de resistencia que le favoreciera en un escape.

Giro su rostro completamente sonrojado mas por ira que nerviosismo, la impotentita lo enfurecía por completo, ni siquiera era capar de moverse ya no sentía fuerza en su brazos o piernas pero eso no evitaba la sensaciones de profundo asco que recorría toda su piel…

Entre abrió nuevamente los ojos mordiéndose el labio con fuerza intentando producirse tanto dolor para ser capas de gritar cuando menos, pero dejo sus acciones al percatar un pequeño bulto a su lado… Bajo todas las frazadas se movía como un pequeño animalillo que respiraba con gran dificultad, las sabanas se alzaban cada cierto tiempo en un repentino espasmo y gimoteo, que cada ves le parecía con mayor fuerza…

—…- Ladeo el rostro lo suficiente para ver como el hombre sobre el, que por su confección y fuerza estaba más que seguro de que de un hombre se trataba

Se había detenido… Miraba al pequeño bulto como si fuese lo mas impresionante del mundo, giro su cabeza ahora hacia las sabanas, abriendo lo ojos con mas sorpresa al ver unos pequeños ojillos de un color tan claros como los suyos pero hinchados, rojos y aun empapados por la lagrimas… Mirándolo, suplicándole con la mirada…

Se miraron por tiempo que no le fue posible determinar, esos ojos lo hipnotizaban y destrozaban al mismo tiempo; tantra tristeza y confusión en una misma mirada.

Estiro con cuidado uno de sus brazos sin sorprenderse o detenerse a observar que podía sentirlo nuevamente y más aun podía moverlo con algo de libertad… Pero el pequeño bulto templaba con cada centímetro que se acercaba, pero no despegaba la mirada, aun bajo tantas sabanas en su pequeña cueva improvisada.

Pero justo antes de conseguir tocarlo, que de alguna forma lo consolara con una simple caricia en la mejilla, un fuerte dolor lo inundo…

Otra fuerte ráfaga de dolor se hizo presente esta ves en su estomago, en su mejilla nuevamente, en el pecho y la mejilla contraria…

Tosió, escupiendo con fuerza sobre las almohadas y saboreando la sensación el metálico sabor de su propia sangre resbalar y adentrarse por su boca.

Cerro los ojos con tanta fuerza que algunas lagrimas salieron, peor era imposible contenerlas, ya que cada intento de respirar que daba un fuerte dolor le invadía en el estomago y vientre bajo…

Los gimoteos aumentaran con mas volumen que los anteriores, convirtiéndose en un llanto desesperado… Solo podía entre abrir los ojos, viendo con miedo como el hombre perfectamente sentado sobre el, mantenía al pequeño entre sus brazos… 4…5 era imposible ponerle mas edad.

Lo mantenía de espalda pero podía notar su cuerpo desnudo, lleno e moretones rojos algunos ligeros rasguños, el llanto se volvía mas agudo y potente con forme el hombre le acariciaba la espalda con lentitud, recorriendo como si de una grabación en cámara lenta se tratase, cada centímetro de la piel del pequeño… Mordisqueándole sus hombros pequeños…

Acallando sus llantos con besos hambrientos, sentía mas asco mientras veía la escena ante el, como el hombre se detenía como mirándolo mientras acariciaba al pequeño, sonriendo lascivamente ante el claro enojo y repulsión en los ojos del chico bajo su ser…

—… ¡Matte!...- Las palabras de esa infantil y temblorosa voz se repetían una y otra ves en su cabeza esta ves en un idioma entendible para el como si de una traducción se tratase, escuchando como un eco imposible de matar "Basta… Basta…¡Basta..!"

—… Basta…-Susurro el viendo como el mayor no había caso a las suplicar del pequeño y lo acercaba mas a el, besándolo y lamiéndolo por todas partes, saboreando las lagrimas del menor.

Basta… ¡Basta!… ¡¡Basta!!....

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¡¡¡BASTA!!!- Grito con horror sentándose de golpe sobre la cama, respirando irregularmente, sembrando sin poder evitarlo, confundido a mas no poder… — Que… Uhm…

No podía dejar de temblar las escenas de hacia algunos segundo se repetían varias veces en su cabeza, principalmente la mirada del pequeño… Sus palabras… Su llanto…

Toco su rostro… Estaba llorando…

—… ¿Por… Que?...- Recorrió la habitación con la mirada, permanecía en completa oscuridad… Pero aun podía verlo… Sonriéndole burlo desde la esquena del cuarto… Llamándolo en silencio. — Aléjate…

Le sonreía y movía los labios pero las palabras no se escuchaban, solo era sonrisa frívola, arrogante y burlona no desaparecían…

¡Aléjate! ¡¡Aléjate!! ALEJATE

Tomo una de sus almohadas lanzándola contra él, pero solo había logrado derrumbar la lámpara que descansaba sobre la mesilla del rincón, destrozándola con le impacto contra el suelo…

—…- Volvió a rodear su propio cuerpo con su brazos, tomando con más fuerza sus piernas asta colocar sus rodillas lo mas cerca de su rostro que le era posible, arrinconándose mas contra la cabecera de la cama.

Guardaba silencio aun mirando hacia los diversos puntos de la habitación, mientras las lágrimas empalaban su rostro, brazos y rodillas…

Se levanto con lentitud palmeando la pared y algunos mueblas para no tropezar, mientras su mirada se mantenía fija en los alrededores… Verificando que realmente estaba solo… Sus dedos acariciaron el interruptor de la luz, se mantuvo acariciándolo dudando sobre si encender la luz y verlo de nuevo o mantenerse a oscuras y cuando menos no visualizarlo… Pero seria más fácil de atacar, con la luz encendida cuando menos vería su rostro de una buena ves… Sabría a quien le tiene tanto miedo…

Presiono en interruptor, iluminándose la pieza rápidamente con el parpadeo de las lámparas de techo distribuidas perfectamente por todo el techo, miro con cuidado verificando de no dejar un solo rincón libre de observación… Nada… No había nada, mejor dicho nadie…

—…- Se recargo contra la pared, dejándose caer de golpe y tomando la posición que había mantenido en la cama, esta ves sin llanto de por medio.

¿Por qué veía esas cosas? ¿Porque lo escuchaba y sentía?

Aquel definitivamente era un monstruo… Con solo repetir su nombre en su mente temblaba irremediablemente sin comprenderlo solo temiendo de que apareciera de que alguien le dijese que a llegado… Por muy estupido que pareciera le temía a un tipo que ni siquiera conocía, a un tipo cuyo rostro le era imposible ver…

¡No era ese acaso el concepto de monstruo para un niño!

Temerle a algo desconocido, a algo que no puede ver ni comprender del todo, pero que aun así ¿sabe que irrefutablemente lo lastimara?

Con que… Los monstruos… ¿No existen?