Declarar que los personajes no me pertenecen, son de propiedad de S. Meyer, pero la historia es mía.

Siento si hay alguna falta de ortografía.

Las frases entre comillas "" son pensamientos.

Historia llena de líos pero sobre todo amor en donde encontraremos a una Bella luchadora y un Edward protector que tendrá que ocultar el gran secreto de ambos…

Chapter 2:

— A ver ¡¿Dónde está la mamá cumpleañera que yo la vea?— chilló esa voz tan conocida.

Mi madre comenzó a reírse y yo solo pude girarme y mirarla con cara de pocos amigos, lo que provocó que riera más. Me volví a mirar a la persona que acababa de aparecer por mi puerta.

— Hola Alice — dije no muy contenta, ella simplemente ignoró mi tono de voz y se agachó a mi pancita.

— Veo que hay mamá no está muy contenta, a pesar de que es su cumpleaños— dijo acariciándome la tripa y a continuación me miro con esos ojitos de perrito, a los que no puedes decir que no a nada — No te enfades conmigo Bels que hoy es tu día, lo que me recuerda que ¡FELIZ CUMPLEAÑOS! — gritó como una loca a lo que yo solo pude reír y darle un gran abrazo aunque mi tripa nos lo impidió un poco.

— Gracias Alice y por cierto ¿Qué haces aquí? ¿Y Rose? — pregunte cuando nos separábamos un poco nerviosa.

— Yo estoy aquí… Pues veras…— comenzó nerviosa, algo no olía bien— no te puedo decir es una sorpresa—

— ¡Alice, te he dicho cientos de veces que odio las sorpresas! — le dije con una mirada de odio y ella sonrió y puso esa carita de corderito.

— Porfi Bella veras como te va a gustar, porfi— comenzó a unir las manos como cuando rezas.

Yo la mire durante un tiempo y a mi madre también que me miraba con cara de saberlo todo.

— ¡Tú sabias y no me has dicho nada! — acuse a mi nada, la cual puso cara de sorprendida y negó con la cabeza — bueno Ali está bien, iremos a donde quieras pero quiero volver pronto— esto hizo que su sonrisa ensanchara y comenzara a dar saltitos.

— Gracias, gracias… No te vas a arrepentir. Rose deja a Alec que nos vamos— salió a flote la Alice madona.

Después de despedirme de Renée y Alec fuimos a la calle donde estaba el BMW rojo de Rosalie. Montamos en el coche pero todo se hizo negro.

— ¡Alice! ¿Qué haces? — le dije al sentir el lazo en mis ojos.

— Yo no hago nada — dijo con voz de pena.

— ¡Hola Bella! He sido yo — dijo la que supuse que sería Rosalie.

— ¡Rose! ¿Por qué? —

— Así es más entretenido y por cierto ¡FELICIDADES!— respondió con total comodidad, dándome un beso en la mejilla.

— ¡Gracias Rose!, pero ¿Podrías quitarme la venda? — Rose no contesto simplemente se comenzó a reír con mas fuerza.

Rose arranco su precioso coche y nos encaminamos a un lugar desconocido.

Treinta minutos después el coche se paró y yo supuse que ya habíamos llegado y que me quitarían la venda de los ojos, pero no, Alice me ayudo a bajar del coche y se reía entre dientes.

—Alice, ¿quieres parar ya? — le dije con frustración.

— De acuerdo ya hemos llegado— me quito la venda de los ojos y al principio no veía nada, pero mis ojos comenzaron a hacerse a la luz y lo que vi me enfado aún más.

— ¡Alice, Rose no me digáis que me habéis traído a un centro comercial por mi cumpleaños! — les chille y ellas rodaron los ojos a la vez.

— Vamos Bels tampoco será para tanto, verás que te va a gustar— dijo Rosalie con alegría en la voz.

Cada una me agarró de un brazo y nos encaminamos hacia dentro del centro comercial.

— Bien, Rose, comenzaremos con el pelo— dijo Alice soltando una risita a lo que yo la mire con cara de horror.

Tras dos horas, en la peluquería, que fueron una tortura, me dejaron mirarme en el espejo para que me pudiera verme y lo que vi me sorprendió.

— Woouu, ¡¿Soy yo? — dije parpadeando varias veces. La verdad es que era una imagen preciosa, me habían cortado un poco el pelo y me lo habían alisado, además, me habían maquillado con colores suaves que apenas se notaba que estaba maquillada. Mientras tanto me fije, también, que a Rosalie le habían maquillado y hecho unos rizos rubios perfectos y a Alice le habían alisado el pelo dejando las puntas hacia fuera.

Como se nos había hecho la hora de comer decidimos comer en el centro comercial, y como yo tenía antojo de pizza fuimos a comer pizza.

— Bueno Ali ya que he hecho todo lo que has querido esta mañana me vais a contar tú y Rose ¿Por qué nos estamos arreglando?, además no voy a celebrar mi cumpleaños, sabéis que no me gusta.

— ¿Qué pasa Bels no podemos darnos un capricho de vez en cuando? — preguntó Rosalie en tono ofendido.

No quise discutir más porque realmente lo estaba pasando bien, así que, después de comer, Alice decidió que nos fuésemos de compras, lo cual fue más que una tortura.

Tras una hora, en la que nos recorrimos todas las tiendas de moda, Alice decidió que lo mejor que me sentaba era un vestido azul oscura de palabra de honor, me llegaba hasta la rodilla.

— Alice, me encanta, ¡Te quiero! — dije con lágrimas en los ojos, malditas hormonas.

— No llores Bels ¡Estas perfecta! — dijo dando saltitos, y con esto me fije en el vestido verde que se había puesto, era de un solo tirante y le cubría medio muslo.

— Si Ali tiene razón, ¡Bels eres una sexi mamá! — me dio un fuerte abrazo y yo no pude estar más roja. — Bien Ali es hora de que volvamos a casa de Bella, ¿no crees? — se lanzaron una mirada de complicidad que yo no supe descifrar.

— ¡Vámonos! — Chilló Alice y con esto nos pusimos rumbo a mi casa.

Tras el corto recorrido a Alice se le notaba un tanto inquieta, pero preferí no darle importancia.

Llegamos a casa "por fin" pensé.

— oye Bella ves tú entrando que nosotras tenemos que coger unas bosas del coche ok? — dijo Rose

— De acuerdo— comencé a caminar acariciando mi pancita, eso lo hacía siempre que estaba nerviosa.

Metí la llave en la cerradura y me adentre en la casa, estaba todo muy oscuro cosas que me extraño, asique decidí ir a encender la luz, pero casi me muero del susto cuando.

— ¡Sorpresa! — Gritaron un grupo de gente que yo conocía y reconocí entre ellos a Alice y Rose.

"¿Pero cómo lo habían hecho?"

GRACIAS POR SEGUIR LA HISTORIA Y ESPERO QUE OS GUSTEN.

Besos CelesL