CONOCIENDOTE

Primer Beso

Fue sencillo, demasiado sencillo, tanto, que ni siquiera se dio cuenta de cuándo comenzó.

Un día lo odiaba, no deseaba verlo y hasta su voz le sonaba molesta, al otro, lo llamaba por su nombre, se encontraban "ocasionalmente" en los pasillos, bromeaban juntos.

Un día deseaba que hasta Slytherin ganara su partido de Quidditch con tal de verlo perder, de pronto, vitoreaba todas y cada una de sus piruetas, giros y acrobacias en escoba.

Era tan cómoda su compañía que incluso lo buscaba con la mirada al llegar al gran comedor y a los salones de clase.

Tan fácil, agradable, cómoda y sincera… que se preguntó cómo había podido rechazarlo durante tanto tiempo.

Eran tantos los sentimientos que le provocaba, seis emociones y muchas sensaciones más, cada día una nueva aventura.

Y espontáneo, se dio tan natural…

Lily ni siquiera se dio cuenta del momento en que James comenzó a tomarla de la mano:

-Parece que todo está yendo viento en popa eh James – comentó Frank cuando llegaron a la puerta del aula de transformaciones.

-¿De qué hablas? – le preguntó Lily.

-Del avance en su relación por supuesto – dijo viendo a uno y después al otro.

-¿Qué relación? – preguntó Lily mostrando confusión. James sonreía.

-Vamos Lil, es muy obvio – soltó Alice – siempre andan juntos, se sonríen y mandan miradas discretamente directas – Lily se sonrojó – todo el mundo lo sabe, oh sí, hasta caminan tomados de la mano.

Frank y Alice entraron al aula junto con un puñado de sus compañeros. Lily no se movió, seguía un poco choqueada.

-Dime James.

-¿Sí?

-¿Desde cuándo nos tomamos la mano? – ya había controlado su sonrojo y preguntaba sin expresión alguna, James tuvo el presentimiento de que estaba en problemas.

-Como dos o tres días, tal vez cuatro.

-¿Y cuándo pensabas decírmelo? – ahora estaba molesta.

-Venga linda, es tu mano, no sabía que tuvieras algún tipo de desorden disociativo y no tengas sensibilidad en esta parte – respondió James lo más sereno que pudo, por dentro estaba muerto de la risa.

Lily entrecerró los ojos desviando la vista hasta sus manos (efectivamente) unidas, lo soltó rápidamente y entró al aula delante de él.

-Qué pelirroja tan divertida – soltó Sirius que estaba detrás de él y había escuchado toda la plática.

Entraron y tomaron asiento a ambos lados de Lily que se limitó a verlos feo e intentar ignorarlos… terminó con una llamada de atención por parte de la profesora McGonagall por perturbar el orden y silencio de la clase.

/

Oh sí, demasiado fácil.

Pronto la resistencia que ofrecía, más consigo misma que con James, para mantener su mano libre se fue a nadar con Myrtle la llorona y ella, con la cara completamente roja tenía que soportar las miradas indiscretas de todos, completamente todos los habitantes de Hogwarts, alumnos, maestros, fantasmas, mascotas, ¡el calamar gigante (que finalmente dejaba que James volviera a jugar con sus tentáculos)! y Severus, con su mirada triste y resentida.

Cómo extrañaba a su amigo, pero ahora tenía cuatro más.

Cuatro insufribles merodeadores con los que la frase perder el tiempo dejaba de existir. El escurridizo y diminuto Peter, el risueño y mujeriego Sirius, el serio y bromista discreto Remus y el travieso líder nato James. Cada uno especial a su manera y con un rol en específico dentro del grupo:

Escudado, desenfrenado, control y… y James.

Sus nuevos mejores amigos y uno tal vez, y solo tal vez, algo más.

-Lily – la llamó Remus dándole alcance en el pasillo de encantamientos.

-Hola Remus.

-Ehm – el chico se notaba nervioso, Lily creyó ver a alguien ocultándose tras un armadura – Peter me dijo, que Sirius le dijo – intentó recordar cómo iba – que James le dijo… que yo dije, que Sirius dijo, que tu dijiste.

-La versión corta Remus – pidió la pelirroja.

-Qué tú dijiste, que James y tu son novios – soltó rápido intentando no ser bien escuchado – ¿es cierto?

-James te pidió que me preguntaras sí creo que somos novios – adivinó.

-No, no, no, creo que no me escuchaste bien – dijo Remus con una extraña mueca, como si algo le doliera, tomó aire – Peter me dijo, que Sirius le dijo…

-Remus, hemos salido un par de veces – lo cortó rodando los ojos – eso no nos convierte en novios.

-Se toman de la mano – observó él.

-… – Lily dejó salir aire antes de contestar – dile a James que si no deja de hacer eso, le amputaré la mano.

-Qué va, si eres tú quien me da la mano a mí – James salió de detrás de la armadura y la enfrentó con un dedo acusador.

-Claro que no – se defendió la pelirroja.

-Claro que sí – siguió el merodeador – hasta en clase, en pociones se te resbaló la mano junto a la mía, eh, eh, eh – soltó levantando las cejas pícaramente.

-Eso no es cierto – Lily se sonrojó fuertemente – y deja de decir que somos novios.

Se giró y caminó rápidamente antes de que a James se le ocurriera otra de sus brillantes frases que llevaba repitiéndole más de dos años y que, últimamente no le molestaban tanto.

-¿Realmente crees que me corte la mano Lunático? – preguntó con algo de miedo.

-Con las chicas nunca se sabe Cornamenta – Remus palmeó el hombro de su amigo – y Lily Evans es una chica muy, muy especial.

-Hey, cuidado de como hablas de mi chica – espetó James remarcando la penúltima palabra.

/

-Pelirroja, pelirroja – Sirius la alcanzó a la entrada de la torre de Gryffindor – preséntame a tu amiga, preséntame a tu amiga – urgió.

-¿Qué amiga?

-La Hupplefflup con la que hablabas hace un rato – señaló a cualquier lado.

-Sirius ella no es mi amiga – dijo Lily y después llevándose una mano a la cadera – es de tercero y me pidió ayuda para llegar a su aula.

-¿Es de tercero? – parecía ido – ya me imagino cuando esté en sexto… preséntamela, preséntamela.

-Ni siquiera sé cómo se llama.

-Averígualo.

-¿Por qué no buscas a una chica con quién salir en serio y no solo perder el tiempo?

-Es que James te vio primero – dijo cabizbajo, Lily abrió los ojos de sorpresa – vale es broma, yo solo estoy evaluando mis opciones perfecta prefecta pelirroja – y mostró la sonrisa que derretía a todo el sector femenino de Hogwarts, incluyendo a McGonagall.

-Así que pretendes salir con todas las chicas de Hogwarts antes de decidirte por una.

-No con todas, solo con las lindas – Lily lo vio interrogativamente – James nunca me dejo invitarte – explicó sintiendo la pesada mirada – tenía miedo (creo que aún tiene un poco) de que yo te gustara y termináramos juntos y acaramelados.

Se inclinó hasta ella en un pequeño abrazo sin manos y le guiñó el ojo.

-Eres incorregible Sirius.

-En el fondo sé que me amas – repuso él de forma alarmantemente seria.

Lily estuvo a punto de soltar la carcajada, pero decidió seguirle la corriente.

-Lo sé, pero James no nos deja ser felices – dijo intentando sonar triste – ¿Qué podemos hacer Sirius?

El chico se quedó mudo de la impresión, la veía como si fuera una esfinge dictando su acertijo.

-Lily – James llegó de pronto abalanzándose sobre ella en un fuerte abrazo que casi la derriba – conque aquí estabas Canuto, estaba buscándote.

-Suéltame James – se quejó la chica.

-No quiero – la abrazó más fuerte, después se fijó en su amigo que seguía con la boca abierta – ¿por qué Sirius está en su modo idiota?

-Es una larga historia – repuso Lily – suéltame James.

-Cornamenta, amigo, no te preocupes, yo no interferiré en lo absoluto – soltó Sirius haciendo pantomima – lo prometo Jameshermano, los amigos son primero – se acercó a ellos que por reflejó dieron un paso atrás – Lily – puso una mano sobre su hombro y dramáticamente volteó hacia otro lado, se retiró sin voltear atrás.

-¿Y a este que le pasa? – preguntó Lily.

-Está así de melodramático desde que vio una película muggle – respondió James – el diario de algo… me dormí a la mitad.

Se quedaron viendo a los ojos detenidamente unos cuantos segundos.

-¿James?

-¿Sí?

-Suéltame de una buena vez – gruñó Lily.

-¿En serio quieres que te suelte? – le preguntó divertido.

Lily estaba a punto de responderle, cuando se dio cuenta que James se estaba inclinando peligrosamente a ella, muy peligrosamente… eso le trajo el recuerdo de la primera vez que James había intentado besarla, porque sí, el muy idiota había intentado besarla ¡en más de una ocasión!, esa vez ella lo había abofeteado frente a más de veinte personas.

Ela ahí, en ese momento, congelada ante las acciones del chico, sin saber cómo actuar, si empujarlo y entrar altiva a la torre o… su mente no maquinaba bien, la única explicación posible para su comportamiento era que el golpe en la cabeza provocado por su primera vez en escoba estuviera haciendo efecto, y es que ella no podía estar esperando que James la besara, definitivamente no.

Entonces, ¿por qué no se movía?

Los parpados comenzaron a hacérsele pesados viéndose obligada a cerrarlos poco a poco con James cada vez más cerca y concentrado en alguna parte de su rostro.

James eliminó la distancia uniendo sus labios a la mejilla de la chica, sobre la comisura de sus labios. Y con ese casi beso bastó para que Lily se coloreara del mismo color que su cabello.

-Sonrojada te vez linda pelirroja – le dijo en apenas un susurro y se apresuró a entrar en la torre antes de que Lily recuperara su movilidad y decidiera asesinarlo.

Pero al recuperarse del impacto inicial de la acción del chico de gafas redondas, le siguió una serie de consecuencias bastante extrañas en ella: un ligero temblor involuntario en brazos y piernas, una aceleración alarmante en su pecho, un terrible retorcijón en el estómago y respiración irregular, como si hubiera corrido varios cientos de kilómetros.

Con la mano aún temblorosa, tocó el área afectada que resultaba cálida y suave al tacto. Justo en ese preciso momento y siendo las dieciséis horas con cuarenta y tres minutos y veintidós segundos, Lily descubrió lo condenada y estúpidamente enamorada que estaba del idiota de Potter.


Espero que les haya gustado, la historia contara con un capitulo mas XD

Dejen reviews

:D