1 cap : Entrada a un hogar en pena.
Antonio, Ludwig, Francis y Gilbert miraban atentos a la casa, despiden a la mujer que había salido de esta aunque antes de que desapareciera a la lejanía.
-Oigan…vendré entre veces porque debo arreglar algunas cosas que Lovino y Feliciano me dejan siempre así que no se preocupen si me ven-dice la mujer antes de marcharse.
-Si señora, hasta luego-suspiran los cuatro volviendo sus rostros hacia la casa.
Los cuatro jóvenes entran con cuidado y con un poco de miedo, al estar ya en el living, quedan mirando a su alrededor, Antonio mira a un lado fijándose en una nota que había sido escrita por Lovino en ese instante.
-"Así que ustedes son los dueños de nuestra casa" – se leía la nota, al momento de Antonio sentía un frió a su alrededor.
-Pe-pero que es esto?-un poco asustado el español mientras se queda un poco espantado viendo la nota.
-Es una nota, no hace gran cosa…-Dice Ludwig ya recuperando su semblante serio.
-capaz es la señora que esta loca que nos hizo esta broma de mal gusto.-dice Gilbert apoyando a su hermano menor.
Lovino y Feliciano fruncen el ceño a escuchar que habían tratado a su madre como loca, se mueven hacia la meza, Lovino toma el marcador y la hoja y escribe con furia haciendo rechinar el marcador, los cuatro jóvenes quedan espantados al ver como el marcador escribía pero no había nadie en ese lugar, después la hoja se levanta haciendo que los otros la vean, al mismo instante que Feliciano reía, escuchándose su risita en la casa.
-"No traten a mi madre de loca, ella es bien cuerda, cuarteto de idiotas"-una vez que los otros la leen la hoja se arruga arrojándose al basurero.
-jajaja Gilbert en serio hiciste enojar a ese espíritu ~ -dice Francis riendo.
-Ca-cállate no me dan miedo unos simple fantasmas-responde Gilbert frunciendo el seño aun un poco asustado.
-Ne~ oigan me dicen sus nombres?-Antonio comienza a mirar hacia cualquier lado buscando respuesta.
-No te van a hablar Toño~ - le responde Francis, observando a su amigo.
Una hoja vuela alrededor del español, y este al verla trata de tomarla y una risita se escucha a su alrededor, bajo la mirada atenta de Lovino que yacía sentado en la meza haciendo que su presencia se comenzara notarse, haciéndose visible a los cuatro jóvenes.
-"Yo soy el mayor Lovino Vargas y mi hermano menor es Feliciano Vargas, el esta jugando con la hoja y yo estoy sentado en la meza no pueden ser tan ciegos en todo caso" – la nota paro y una figura se comienza a hacer visible, el menor de los vargas se coloca a un lado de su hermano que igual se hacia visible.
-Haber que era verdad lo que decía la mujer!-un poco mas asustado Gilbert mira a ambos jóvenes.
Antonio queda perdido en la mirada del mayor de los Vargas, en sus ojos color café chocolate, se acerca, mientras que Lovino se coloca adelante protegiendo a su hermano menor. Francis se da cuenta de que su amigo hispano quería tocar al espíritu y le pesca del cuello de la camisa para alejarlo.
-Que Francis?, ¡no hagas eso!-Dice Antonio al ser sacado de su trancé de sentir al espíritu.
-Estas loco o que, se nota que no quiere que te acerques a su hermano – le responde Francis mirando a los dos jóvenes espíritus que estaban frente a ellos.
Ludwig a su lado queda parcialmente quieto y se acerca un poco a ambos espíritus, para ver mejor sus estados, y pudo visualizar los ojos ámbar del menor y los ojos chocolates del mayor, al igual como estaban vestidos el menor con una camisa blanca a rayas mientras que el mayor con una camisa negra, ambos de jeans negros. Pero lo que le dio un poco de susto fue ver los cortes que estos tenían por todo el cuerpo.
-Cual de ustedes es Lovino y cual Feliciano?-Ludwig pregunta como si estuviese hablando con personas con cuerpo no con un par de almas.
-Yo soy Lovino…-dice el mayor de los italianos haciendo notar una leve sonrisa, mientras fijaba su mirada en el español.
-Ve~ y yo soy Feliciano~ -sonríe el menor de los italianos, mientras reía, aun escondido detrás de su hermano mayor.
-Oh así se llaman yo soy el awesome Gilbert y el que les pregunto su nombre es mi hermanito Ludwig kesesese -se presenta Gilbert al igual presentando a su hermano ante los fantasmas.
-Ya déjennos tranquilos…debemos hacer algo-Lovino le toma la mano a Feliciano, yéndose al subterráneo. Aunque el mayor quería cortar contacto con ellos.
-Pueden recorren el resto de la casa menos el entretecho y el subterráneo o no van a querer ver a mi hermanito molesto~ -Alcanza a decir como si nada Feliciano antes de que se deje llevar por el mayor.
Los cuatro se miraron los unos a los otros preguntándose de que podría haber en el entretecho y el subterráneo además de algo valioso por los espíritus. Antonio fue el primero en hablar sobre el mayor de los Vargas.
-aaw que lindo ~ como seria si estuviera vivo y fuera mio~ - dijo Antonio, sin percatarse de que sus amigos quedaron perplejos por lo que había dicho.
-Antonio es imposible de que le podamos volver a la vida…-responde Francis trantando de hacer volver al hispano a la realidad-Aunque deberíamos ver las posibilidades.
-Veamos el resto de la casa y escojamos nuestras habitaciones- dice Ludwig mientras miraba la escalera- Hay dos piezas arriba y dos acá abajo hay que revisarlas….
-Si es mejor ver ahora-le sigue Francis- Yo pido la habitación de abajo! – dice como si fuera un niño chico.
-Yo la de arriba! Fusosososo-levanta la mano Antonio- quiero la habitación de arriba ~
-Ya entonces quedaría una arriba y otra abajo- suspira Ludwig mientras mira a su hermano mayor- Bruder no te molesta quedar en la habitación a lado de Antonio..
-No me molesta, pero Antonio esta en la habitación de a lado del entretecho?-dice Gilbert mirando levemente hacia arriba.
-Si yo quedo hay~ -Dice Antonio con una sonrisa radiante- Además desde mi habitación puedo ver el jardín ~ y ahí plantare tomates~
-Ya….entonces mi habitación esta a lado del….-Ludwig queda viendo una puerta que estaba cerca de su habitación – del subterráneo….y junto a Francis- queda un poco asustado al ver que quedaba a su lado cierto francés pervertido.
-mon ami quedas a mi lado~ si te asusta el subterráneo el hermano Francis te va a dar amour para que te olvides-dice Francis colocándole una brazo alrededor del cuello al alemán menor.
-No le vas a dar ni amour ni nada, por lo que veo Lud es capaz de escapar hacia el subterráneo que tener que ir a tu habitación kesesese- Gilbert le responde al francés con el ceño levemente fruncido.
Los cuatro se deciden en ir a las habitaciones, por lo menos estaban todas las piezas totalmente amuebladas, Antonio al entrar a su habitación, esta tenia un notebook, en un escritorio de madera, bien decorado, una cama de dos plazas, un armario de madera de roble y unos pequeños muebles de madera de pino, se fija por la ventana y ve tomates por todo el jardín, suspira girándose y ve la figura de Lovino frente a el, pero este estaba sentado escribiendo en el notebook.
-Que haces en mi habitación? – pregunta Antonio al espíritu que estaba concentrado con unos modelos de vestidos que estaba haciendo.
-Que te importa este es mi habitación…tu eres un metiche acá….-le responde Lovino, girando su rostro hasta toparse con el hispano de ojos verdes.
Quedan ambos mirándose hasta que Lovino reacciona empujándolo hacia la cama, mientras le agarraba el cuello.
-Maledetto bastardo si te veo deambulando por el entretecho date por muerto-Lovino con el ceño levemente fruncido, le dice después al oído-Eres muy idioti, eres lindo y seria una lastima matarte. – se sale de encima y desaparece.
Antonio queda recostado sobre la cama, sin despegar la mirada del techo, con el corazón latiendo demasiado rápido, y un leve sonrojo en el.
-"Me dijo que era lindo"-era lo único que le daba vuelta en la cabeza en ese instante mientras miraba el techo.
Lovino y Feliciano estaban sentados frente a la ventana del entretecho esperando a que su madre viniera a verles, en su visita nocturna que suele hacerles, suspiran mientras se miraban, el mayor le acariciaba la cabeza al menor.
-Feli… vas a terminar tu pintura para mostrársela a mamá? –Lovino sonríe mientras le acaricia la cabeza a su hermano menor.
-Si fratello~ pero dime y tu regalo para mamá por que mañana es su cumpleaños – Le pregunta Feliciano, mientras se levanta para mirar al mayor.
-Será el vestido que estoy haciendo, por que no puedo terminar la colección ya que mis ex-colegas ya saben de mi muerte – suspira Lovino acercándose al vestido.
-Ne~ y que vamos a hacer con esos que están abajo? – se le dibuja una sonrisita juguetona a Feliciano.
-uhm…. Podríamos asustarlos, bene yo ya asuste al español ese tal Antonio….aunque no debí haberle dicho eso…-Lovino se lamenta mirando a su hermano menor.
-Ve~ que le dijiste fratello? – le mira un poco confundido Feliciano.
-Que era lindo….-Lovino se sonroja un poco por acordarse de eso que había dicho minutos antes.
-eh~ fratello te gusto ese chico? – ríe un poco Feliciano mientras ve que mas se sonrojaba el mayor.
-Ca-cállate idiota, jamás va a pasar que me enamore de un idiota como el además nosotros estamos muertos-le contesta Lovino a su pequeño hermano.
Mientras en el primer piso, los cuatro amigos ya estaban preparando la cena, ya cuando terminaron todo se sientan a comer, Ludwig comía tranquilamente mientras que Gilbert y Francis se molestaban, en cuanto a Antonio aun seguía en las nubes con lo que le había dicho Lovino antes. Ludwig se da cuenta todo lo que el español estaba mirando al techo y buscando con la mirada todo sonido que no perteneciese a la meza.
-Antonio? Estas bien? – dice Ludwig haciendo señas para que el español le tomara en cuenta.
-ah si lo estoy por que? – Antonio responde con un tono cantarín, al alemán.
-Parece que Toño esta enamorado ~ -Ríe Gilbert y Francis a la vez.
-Antonio es posible que sepamos de quien se trata? – Pregunta Ludwig con un poco de curiosidad.
-No por que se van a burlar, bueno igual ya como que creo que es muy tarde – Antonio cambia de tema, mientras miraba el reloj.
Mientras los cuatro se miraban escuchan algunos sonidos proveniente del entretecho, y algunas risitas juguetonas, esos sonidos a todos les dio escalofrió no sabían que hacer, hasta que notaron que las risitas bajaban hacia el subterráneo. Ludwig un poco aburrido con eso se levanta, buscando con la mirada la escalera que conducía hacia el subterráneo. Los otros tres le quedan mirando hasta que Ludwig vuelve su mirada hacia los otros.
-Vamos a tener que ir a ver que hay en el subterráneo…-dice Ludwig con una voz en seco y serio.
-uhm…. Estas seguro acuérdate que nos advirtieron y no creo que sea muy bonito…. Primero vallamos a dormir y mañana cuando haya luz nos fijamos – Responde Francis tratando de conservar la calma.
-Lud, Francis tiene razón, no quiero resultar muerto el primer día acá déjanos dormir por lo menos – Se levanta Gilbert tomando una voz de mando.
Ya era demasiado tarde y ellos tranquilamente limpian la loza sucia y se van a sus respectivas habitaciones.
Las horas pasaban y los dos fallecidos hermanos no dejaban de mirar la ventana, hasta que ven la sombra conocida de su madre que portaba algo en sus brazos, el menor se mueve bajando al primer piso y le abre la puerta de la manera mas terrorífica posible, y vuelve a subir dejando a su madre que subiera con sumo cuidado hasta el entretecho, una vez que llega la mujer arriba esta prende la luz y se le notaba que tenia varias manchas de sangre y en sus brazos tenia el cuerpo de un hombre.
-Madre, hiciste lo que te pedimos? – se levanta Lovino desde su lugar, sin dejar de mirar a su familiar.
-Si Lovi… Ese idiota no volverá a molestar más a nuestra familia – Ríe de manera cínica la mujer.
-Se lo merecía, ve~ el tiene la culpa de ser tan prepotente cuando estábamos vivos y teníamos que trabajar para el – ríe Feliciano mientras picaba el cuerpo.
-Mía mamma…Grazie por hacer lo que te pedimos – Sonríe de forma macabra Lovino.
-Es por eso mi bambino, ese idiota fue el maledetto no les dejaba nunca tranquilos y hasta ayer hacia lo mismo con nosotros ~ - sonríe la mujer.
En ese instante Antonio que se levanto medio dormido, nota una luz en la escalera que conducía al entretecho, un poco pensativo queda mirando, hasta que escucha unas risas, se despierta por completo y va a despertar a Gilbert y después se va a despertar a Francis y Ludwig, todos se quedan en el primer piso mirándose con algo de miedo por las risas que provenían del entretecho.
-De que se estarán riendo? – decide romper el silencio Gilbert, aun con un poco de sueño.
-No lo se, pero no creo que sea algo bueno…-declara Ludwig mirando a todos lados.
-oui~ ah verdad Arthur dijo que quería conocer la casa donde estamos ~ - Dice Francis totalmente cambiando de tema.
Los otros tres le quedan mirando un poco indecisos por lo que había dicho el francés y no le daba seguridad de que tuviera que ir el ingles a la casa.
-No vas a traer al cejon para acá o si Francis ~ - Antonio sonríe de manera cínica al saber lo que dijo su amigo.
-Pero toño cosa que tu no quieras que venga es tuyo es solo que quiere conocer la casa – le responde Francis, un poco asustado con el cambio de sonrisa del hispano.
Mientras los cuatros se seguían hablando en el primer piso, en el entretecho seguían las risas, y Feliciano sonríe al igual que Lovino ambos satisfechos con el asesinato que había cometido su madre.
-Madre ~ ya que mañana es tu cumpleaños te vamos a dar estos regalos ~ - dice el menor de los Vargas, mostrando un cuadro.
-Ah…. Verdad te tienes que cambiar de ropa antes de que te pillen con esa que esta ensangrentada – El mayor de los hermanos saca unas ropas para su madre.
-Bene mis pequeño grazie mille a ambos, ahora me cambiare – se dirige a cambiar con cuidado para que no la noten los que residen en la casa.
-Ve~ Fratello y que hacemos con el cuerpo del idiota este y la ropa de mama? – pregunta con una sonrisa en el rostro el menor.
-Vamos a quemarla pero una vez que se allá ido – le responde Lovino al menor.
La mujer vuelve a aparecer en la puerta y sus hijos sonreían al verla con la ropa nueva.
-Y que hago con esta? – pregunta la mujer mirando a ambos.
-Déjala aquí nosotros vamos a hacer algo con el cuerpo y tu ropa, tu solo deshazte del cuchillo… - responde Lovino, con un estado serio, mirando fijamente a su madre.
-Ya, bueno me tengo que ir…. Por que o su padre va a sospechar bene? – le dice la mujer al empezar a bajar.
-Bene, arrivederci mamma – dicen ambos italianos al ver a su madre desaparecer por la escalera.
La mujer llega al primer piso, alcanzando a esconder el cuchillo que portaba, de los cuatro jóvenes que la observaban y esta para pasar desapercibida sonríe de manera amable, ganándose un poco de pánico de los otros.
-Buonasera, perdón por despertarles ~ - Sonríe la mujer al salir por la entrada principal - Arrivederci~
-A- Adiós señora – responden los cuatro jóvenes aun asustados de verla salir desde arriba.
Los cuatro se miraron después que la mujer se fue y volvieron a sus respectivas habitaciones.
Ludwig no podía dormir, escuchando a cada rato los sonidos provenientes del subterráneo hasta que se giro y ve la cara sonriente de un fallecido Feliciano que estaba junto a el, el alemán menor al ver mas de cerca los ojos ámbar apagados del menor se aleja un poco.
-Ve~ estas en mi pieza ~ -dice risueño el italiano menor.
-Q-que aquí dormías? – pregunto un poco asustado el alemán.
-Si, pero entre veces, por que siempre dormía con mi fratello~ - sigue riendo el italiano.
-O-oye te puedo hacer una pregunta? – le mira un poco mas decidido el alemán.
-Si que cosa ~ - Le mira ladeando la cabeza el italiano.
-Como fue que fallecieron? – le mira serio ya teniendo confianza en lo que decía el alemán.
-Eso no te lo puedo responder ~ y no quiero recordar a ese imbecil – contesta en seco Feliciano, ya cambiando su expresión sonriente en una mueca de desprecio, se levanta de la cama y desapareciendo a través de una pared.
-No oye espera….- El alemán no alcanza a terminar de hablar cuando un fuerte estruendo se escucha en el pasillo.
Entre tanto en el segundo piso Antonio suspira aun pensando en el espíritu de ojos café chocolate que era el mayor de los Vargas, mira a su alrededor.
-Estoy en la habitación que alguna vez fue suya….- susurra para si mismo el hispano con una mueca sonriente en su rostro.
-Hace un par de meses….era mía idiota….- le responde una voz que resonó en toda la habitación, era Lovino quien le hablaba.
Antonio se levanta y a los pies de la cama se encontraba un fallecido Lovino Vargas que le miraba serio con los ojos color chocolate apagado, el hispano le observo mientras algo en su interior hacia brillar sus ojos verdes, el mayor de los Vargas le queda mirando y suspira dandose cuenta de que el español no despegaba su vista haciendo que este se sonrojara un poco, aun así se mostraba molesto.
-QUE DEMONIOS MIRAS IDIOTA! – molesto el italiano mayor se cruza de brazos.
-Te miro por que estas en mi habitación – le responde el español con una sonrisa en su rostro.
-Agh…. Saca esa maledetta sonrisa, me enfermas! – frunce el seño el italiano.
-Pero es que estoy feliz que hayas venido a mi habitación ~ - responde nuevamente el español.
-Idiota!... es solo que aquí me acuerdo lo que paso meses atrás! – responde el italiano con un poco de rencor en su mirada.
-Eh~ me lo puedes decir ~ no esta mal decirle tus problemas al "jefe" – dice el español, ganándose una mirada asesina de parte del italiano mayor.
En un arrebato de parte de Lovino empuja a Antonio nuevamente contra el respaldo de la cama, sin dejar de sostenerle el cuello casi ahogando al hispano. El italiano era evidente que se había molestado con lo último que fue como una oferta para confesarse por parte del español.
-Tu crees que te voy a decir lo que me ah molestado que meses?! Ah el echo de que no pudiera cuidar a mi hermano! De que haya preferido quedarse a mi lado mientras yo le pedía a pocas penas que escapara de acá! Sin embargo prefirió morir a mi lado por parte del bastardo! Que los idiotas de los policías no han encontrado!, me da rabia saber que todavía sigue libre!, que no haya podido defender bien mi casa! Ni si quiera puedo hacer que mi padre vuelva a sonreír, mi abuelo se metió en el alcohol gracias a nuestra muerte! Mi madre quiere encontrar la manera de encontrar a ese hombre que le arrebato la vida a mi hermano! – Lovino le apretaba con desesperación el cuello al español, que asustado le miraba, el solo hecho de hacer que el español imaginara la situación que el espíritu decía con sufrimiento, rencor y rabia desbordada por los meses- Sabes que es?! Que tus amigos te hayan olvidado que las competencias de moda y pintura estén felices por nuestra muerte!, esos policías, ESOS POLICIAS! Que los muy bastardos se dieron por vencidos con nuestro caso, ni si quiera han podido sacar nada de la mancha del primer piso! El sufrimiento de Feliciano llorando de rabia mientras me desangro en el suelo, las risas de ese bastardo que seguía clavándome la cuchilla sin control y que no se nada de mi hermano hasta que mi cuerpo ya sin sangre y ya inerte siente su mano en el ultimo intento de hacer que vuelva a sonreírle, como lo solíamos hacer! TODO LO QUE NOS ESFORZAMOS PARA TENER ESTA CASA Y ARREGLARLA A NUESTRA GANA Y QUE TODO SE HAYA IDO EN UNOS MINUTOS!...-seguía ya aprisionando mas el aire que le faltaba al español que escuchaba obligado- No puedes entender ese maledetto sufrimiento….el hecho de cuidar a tu hermano, jurarle todo pero no poder hacer nada…. Quiero regresar a ese mes tan perjudicial…pero no se puede….-suspira, aun molesto, le suelta el cuello al hispano que quedo quieto mirando al espíritu que estaba encima de el.
-Pero habrá alguna forma…-le responde el español, ya recuperando el aliento y tratando de tocar al italiano.
-Si lo hubiera ya lo sabríamos… no es fácil – dice tratando de calmarse el espíritu del italiano.
-Yo te ayudare, mañana va a venir un idiota de Inglaterra que sabe de mucho como hacer "volver el tiempo" –Sonríe carismático el español. – Puedes contar conmigo no pienso dejar solo a alguien como tu.
-Ojala que lo cumplas…- Lovino se acerca, topando su frente y su nariz con la del español – O serás un mentiroso mas en mi lista….
Lovino se levanta y se aleja pasando por una pared, dejando al español con el pecho acelerado con tantas emociones, que había sentido en tan pocos minutos hasta que sale de su transe por un estruendo en el pasillo.
