Disclaimer: Los Personajes de Hetalia no me perteneden al igual que las referencias de series y videojuegos señalados :)
5:55 PM
Faltaban cinco minutos. Una de las cualidades del inglés era su puntualidad, ni un minuto antes ni uno después. A las 6:00 PM estaría al frente del garaje, sin ningún tipo de comentarios. ¿Por qué tanto secretismo innecesario por parte del americano? Empezaba a sospechar que quizás sería su "conejillo de indias" tal como había ocurrido otras veces. Sinceramente, si el videojuego era como lo había planteado la pantalla en la conferencia, lo jugaría solo para patear traseros franceses. Y solo para eso.
Después de la conferencia tomó el té con unos scones, que guardó en un pequeño bolso de cuero con la frase "God save the Queen"*. Su vestimenta había cambiado ligeramente, del traje verde pasó a un chaleco verde sin manga con una camisa blanca, pantalones negros y zapatos del mismo color. No quiso aceptar que tampoco era una buena tenida para jugar en terreno abierto, pero las ropas que trajo consigo eran todas formales. Además, en su bolso estaba un libro de hechicería, de bolsillo. Otras pertenencias eran un termo de bolsillo, con una taza de porcelana y un paquete de té, un libro con la tapa demasiado gastada como para leer el nombre y (por alguna razón) una hamburguesa. No tenía idea de que por qué un objeto tan inútil, según él, estaba en su bolso. La tiraría después o se la daría al norteamericano. Cualquiera fuese la opción, no se la comería.
Una voz lo sacó del estupor. Era el japonés, que estaba con un impecable traje blanco. Traía una katana y una wakizashi consigo. También algunas bolitas de arroz. Con una reverencia saludó a su viejo amigo. El japonés seguía igual de puntual y diligente, como siempre.
-Buenas tardes Inglaterra-san. Ha llegado temprano.
-Pero por supuesto. La puntualidad antes que todo. ¿Caminemos un rato? –Con un movimiento de mano le señaló al japonés la dirección hacia donde debían caminar.
Caminaron un buen trecho, y el techo del garaje estaba parcialmente oculto tras unas ramas. Cuando revisaron su reloj, faltaban 3 minutos. Y no había nadie esperando.
-Creo que hemos llegado demasiado pronto. Habrá que esperar, entonces.
-Como me hagan esperar un minuto más me largo. Tengo "mejores" cosas que hacer.
Al momento se apreciaron dos figuras. Iban gritando y haciendo gestos. Un tenue olor a salsa de tomates impregnó el ambiente. Eran los hermanos Italia, que llegaron juntos. Ambos usaban los mismos trajes que traían en la conferencia, pero portaban una maleta con ellos.
-Ve… nunca pensé que llegaríamos tan temprano, romano…
-Solo vine para acompañarte a TI. No estarás de nuevo con ese macho-patatas. Ni mucho menos comerás de nuevo su comida…
-Pero… si es deliciosa…
A la vez, una figura solitaria apareció. Provenía de detrás del garaje y aunque por un momento poseía un aura amenazante, solo era Rusia. El pesado abrigo no les dejaba ver si portaba algún tipo de arma o comida consigo.
-Uhuhu… pensaba perderme para no venir aquí, pero… de alguna forma u otra siempre termino con ustedes…
Otras dos figuras llegaron. Era Alemania y Prusia, que ahora vestían sus uniformes militares. El prusiano llevaba una espada. Dentro de poco debería hacerle alguna mantención, su aspecto era deprimente, al igual que la vaina que la guardaba. El alemán portaba también una espada, pero mejor cuidada. También llevaban cervezas, por si las dudas. El albino se reía estrepitosamente, mientras el otro le quitaba de manera sutil, la botella que tenía su hermano en la mano. La guardaría para después.
3 minutos faltaban para las 6:00 PM. No llegaban 4 países.
Como si estuviese planificado, el español llegó con su alegría disparada. No llevaba ningún bolso ni accesorio. Para qué traer, era un videojuego, ¿no? Lo único que portaba era una billetera con algunos dólares y su celular. Se dirigió donde Romano y le dio un abrazo "tan fuerte", que parecía que lo iba a dividir en dos. También abrazó al otro hermano, pero Romano le jaló de la camisa.
China llegó saltando desde un árbol cercano. No le dijo a ninguno de los presentes que estuvo esperando durante 30 minutos en una de las ramas de los árboles, meditando. Se encargó de sus barrios chinos cercanos al garaje, y como le sobraba tiempo, decidió descansar cerca de allí. Sus ropas holgadas le daban una apariencia casi infantil. Lejos de eso, nada anormal dejaba ver.
El canadiense llegó cuando faltaba un minuto para las seis. Le acompañaba Kumajirou. Traía una jarra de miel de Maple, por si le daba fatiga. Usaba una chaqueta de un color claro, con pantalones grises y botas de explorador. No se había percatado que muy cerca, lo seguía "cierto francés". Este estaba vestido con su típico traje azul, y el olor de su perfume llegó a las narices de cierto inglés, que hizo un gesto de desagrado.
6 en punto.
De alguna forma, todos los países llegaron inusualmente temprano y sin contratiempos. Algunos, al perderse a propósito, terminaron más temprano en el lugar de destino. Otros portaban armas consigo, había que estar preparado para todo. Otros portaban accesorios totalmente inútiles o difíciles de transportar. Como sea, cuando el reloj del inglés marcó las 6:01 PM, el ambiente se tornó súbitamente pacífico y silencioso y la puerta del garaje se abrió hasta la mitad. Pero el norteamericano no salió a recibirlos.
Sin ningún tipo de invitación, el ruso entró primero. Y de cerca le siguió el resto. El garaje era normal, un mesón apegado a la pared con una gran cantidad de cortes y orificios, materiales almacenados en un rincón, la pared llena de diferentes tipos de herramientas y lo más llamativo, una sierra eléctrica de color amarillo, muy pulida. Las ventanas no estaban al alcance de ninguno de los presentes. Y el americano aún no aparecía.
-Qué falta de respeto, ¿cómo es que tenga tan malos modales? Nunca le enseñé así… -el inglés estaba molesto (valga la novedad) de que el americano no fuera a recibir a sus huéspedes.
El italiano menor jugaba con una de las herramientas, una pesada llave inglesa. El alemán se la quitó de las manos, antes de que causara algún accidente. Por su parte, Romano y España revisaban una silla a medio terminar, abandonada al lado de los materiales. Le quitaron las dos patas, solo por diversión. El nipón examinaba los materiales, algunos pulidos con dedicación y otros demasiado viejos para ser usados.
Rusia sacaba algunas cañerías. Sabía que eso era sabotaje en el mejor sentido, pero si era sabotaje al americano valía la pena. En un segundo, todas las tuberías de PVC y de cobre desaparecieron. Canadá solo miraba cómo el garaje de su hermano era desmantelado.
Francia y Prusia intentaban encender la sierra eléctrica, sin resultados. Casi dividen al inglés sin querer. Al momento, una pequeña discusión, pero quedó rápidamente finalizada porque China encontró un tablero con botones, muy fuera de lugar, detrás de la mesa. Llamó a alguien, e Italia Veneciano se acercó, atraído por el tablero de múltiples colores. Al lado de él, Alemania y Prusia, que decidió dejar al francés y al inglés solos discutiendo, también se acercaron a mirar el tablero.
-Ve… ¿y si jugamos a apretar todos los botones?
-No Italia, eso puede ser peligroso, no tenemos ni idea para lo que ser…
No alcanzó ni siquiera a terminar la frase, cuando el italiano apretó el botón más grande, de color rojo lo más fuerte que pudo. Al instante, la puerta del garaje se cerró de golpe, al igual que las ventanas.
-¡Te dije que no tocaras nada!
-Pero si era llamativo…
-¡Hermano idiota! ¡Como se te ocurre apretar todos los botones!
-Uhuhu… este capitalista estará muerto para mañana…
-Eh… alguien tiene la sensación de… esto… ¿como que nos estamos "hundiendo"? –la voz del español llamó la atención de todos los presentes. Era verdad, el suelo se estaba desvaneciendo.
-¡¿Pero qué?
-Será una caída dura…
-Hermano… ¿por qué siempre estás detrás de todas estas cosas…? –la última voz que se alcanzó a escuchar fue la del canadiense que apretaba a su osito.
El suelo desapareció. No cayó nada que perteneciera al garaje. Los 10 gritos que se escucharon fueron rápidamente apagados por una intensa oscuridad, y antes de recordar qué estaban haciendo, estaban inconcientes.
El frío contacto con el suelo le despertó de golpe. No le dolía nada, a pesar de que el piso era duro y áspero, concreto probablemente. Japón limpió su traje blanco, ahora sucio e intentó localizar a alguien en aquella oscuridad. Sujetó la vaina de su katana. No fue necesario, las lámparas se prendieron de repente, encandilándolo un poco. Estaban los 10 países, concientes, todos con una mirada de confusión o de molestia. Si el americano no tenía una buena excusa para todo ese lío, comenzaría una tercera guerra mundial, de seguro. Una figura en una tarima resaltaba. Con una voz aguda, vociferó:
-Y ahora… ¡están listos para la verdadera experiencia de sus vidas!
Maldito americano, pensó el inglés. Si resultaba ser alguno de sus juegos idiotas, lo ahorcaría, arrastraría y descuartizaría*, esto se estaba convirtiendo en una escena de pésimo gusto. Por alguna razón, la gran mayoría de los presentes tenían la misma idea. Pero antes de decir nada, tenían que esperar a que las luces bajaran de intensidad, su luz era tan poderosa que el americano era una pequeña sombra.
Glosario y notas anexas
*God save the queen: es una canción patriótica del Reino Unido, usada comúnmente como himno nacional por el Reino Unido y sus colonias, como himno real por la corona británica, etc. Nunca ha sido aprobada por el parlamento y se suele cantar una o dos estrofas de la canción. Como dato curioso, versiones de la canción, pero con letras diferentes son el himno nacional de Liechtenstein y Noruega o himno real en Francia, Alemania y Suecia. También fue el segundo single de los Sex Pistols (que causó bastante polémica por su letra), al igual que la banda Queen y Motörhead tienen una canción con este nombre.
*Hangued, Drawn and quartered: "Ahorcado, arrastrado y descuartizado", fue un tipo de ejecución implantado en Inglaterra durante el siglo XIV. Se le practicaba a aquellas personas que fueran acusados de alta traición, donde el acusado era arrastrado por un caballo hasta el lugar de ejecución, donde eran ahorcados y después eran descuartizados. Este tipo de ejecución era masculino solamente, las mujeres acusadas de alta traición eran quemadas en la hoguera. Este tipo de ejecución se volvió obsoleta en 1870.
Segundo capítulo UP!
Tenía este capítulo escrito después del primero, pero decidí dividirlo en dos por… simples razones de orden :D Sé que me estoy dando un poco de vueltas, pero ya para el próximo capítulo saldrá el juego .
En Chile son las fiestas patrias... me encanta septiembre porque se acerca la primavera, pero la paso mal porque sufro de alergia al polen y polen es lo que más hay en el aire actualmente XD (sin contar el aroma a asado). Así que haré esto un poco rápido, estoy en el notebook a escondidas :P
Gracias a clicker-195 por el review :3
