Capítulo 2
9:35 a.m.
JJ abre los ojos lentamente. No puede enfocar la vista. Al observa el vidrio de la camioneta quebrado. Están volcados, pero su vista está borrosa. Era extraño. No podía escuchar ningún ruido. Sentía un olor fuerte, era una mezcla de aceite con combustible. Mira al conductor, la imagen está borrosa, no tiene idea de quien es, pero se ve agitado. Trata de levantarse, pero un fuerte dolor hace que vibre toda su columna vertebral. Cierra los ojos, y siente como se va desvaneciendo. La última imagen fue de su compañero moviendo sus labios, algo decía, pero no lograba escucharlo.
Rossi – JJ! Vamos, pequeña, reacciona!
Rossi intenta llamar, pero el celular no tiene señal, y tampoco funciona el radio. El agente observa alrededor, varios carros volcados, uno con un poste encima, se oyen gritos y pedidos de ayuda. Aún no han llegado los paramédicos. Pero necesita ayuda urgente. Se quita el cinturón y patea su puerta para salir. Algunos moretones y cortes, pero nada grave. Lo que le preocupa es la joven. Recibió un fuerte golpe en la cabeza y tiene un horrible corte en la frente, trata de revisarla, no parecía haber fractura, sin embargo, es un hecho que tenía una contusión cerebral. Sale del auto, y grita por ayuda. En ese momento, como caídos del cielo, llegan los oficiales que iban en la patrulla detrás de ellos.
Oficial – Señor, está bien?!
Rossi – Estoy bien, es mi compañera, creo que tiene una contusión.
Oficial2 – Yo tengo experiencia en primeros auxilios, la revisaré
Rossi deja que entre y haga su trabajo. Observa a su alrededor, hay heridos, muertos, una fuerte explosión se oye. A 300 metros, un auto acaba de explotar.
Oficial – Parece una zona de guerra!
Rossi – Necesito comunicarme con mi gente!
Oficial – Señor, la radio está muerta, así como los celulares, estamos solos... Escuche, iré a ver a los demás accidentados, quédese aquí.
Rossi - JJ herida, sin forma de comunicarse con los demás, no podríamos estar peor
La tos de Emily es seca y dolorosa. Trata de moverse, pero el material encima de ella se lo impide. El polvo es demasiado, no puede ver con claridad y la cabeza está a punto de explotarle. Poco a poco, va arrastrándose. A pesar del dolor de cabeza, no parece tener otras heridas importantes, lo cual es un milagro. Logra sentarse y respira. Poco a poco va recordando que hacían ahí, entonces, con terror, observa a su alrededor.
Emily – Derek! Derek! Contestame!
No hay señales. Emily trata de ponerse de pie, pero entonces siente un fuerte tirón en su pierna. Una herida profunda, por la adrenalina no lo había sentido antes. Es un corte de al menos 7 centímetros, parece ser profunda, pero no puede permitir que eso la detenga, tiene que encontrar a su amigo.
Emily – Derek! Morgan!
En ese momento, ve como parte de la madera y latas empiezan a moverse. Ella se dirige hacia allá, lo más rápido que le permite la pierna. Desesperadamente, mueve el material, por fin, encuentra a su compañero.
Morgan – Ey... cómo te sientes!
Emily – De maravilla, y tu?
Morgan – Esto es el paraíso!
Emily – Puedes moverte?
Morgan intenta levantarse, pero no puede. Prentiss lo revisa, tiene varios cortes y golpes, pero no ve una herida importante. No entiende porqué no puede moverse.
Morgan – Emily, escucha...
Emily – Espera, trataré de...
Morgan – Prentiss!
Ambos se ven a los ojos. En la mirada de Morgan hay un brillo extraño, que su compañera no sabe definir...
Morgan – Emily, no puedo sentir mis piernas...
Emily – Espera, buscaré algo para poder moverte...
Morgan – Prentiss, por favor... Necesito que me pongas atención
La respiración de Morgan era irregular, él sabía que algo no estaba bien con él, por eso, necesitaba que su compañera se enfocara en salir de ahí, al menos, ella podría salvarse.
Morgan – Necesito que salgas y busques ayuda...
Emily – No, no lo haré, no voy a dejarte...
Morgan – Emily, es la única opción que me queda, entiendes? Los policías que venían con nosotros están abajo, búscalos.
Prentiss no sabía que hacer. No podía moverlo, se veía débil, pero no había heridas, así que probablemente tenía hemorragia interna. Él tenía razón, necesitaban ayuda médica urgente. Ella se quitó su chaqueta y lo colocó debajo de su cabeza. Tomó sus manos y lo miró fijamente...
Emily – Escúchame bien, Derek Morgan, te ordeno que me esperes... y que mantengas el ánimo, yo vendré pronto.
Morgan – Si señora, te estaré esperando.
9:48 a.m.
Will está terminando de vestir a su hijo, mientras espera a que su abuela llegue. Las salidas al parque, siempre emocionaba a su bebé. El olor a fresco, el ruido de niños jugando, la frescura y la paz que se vivía eran perfectos para un niño de año y medio. Escucha la puerta, y va a abrirla con Henry en brazos.
Will – Buenos días Sandy, Henry está casi listo. Pasa por favor.
Sandy – Gracias Will, cómo está mi pequeño campeón!
Will – Inquieto, él siente cuando vienes y se poné rebelde!
Sandy – Estás contento por salir con la abuela, no es así, pequeño?!
Will – Ja... Oye, si quieres pon la televisión un rato, mientras termino con Henry
Sandy enciende la televisión y va pasando los canales, pero una imagen de CNN le llama la atención, así que le sube el volumen...
Sandy – Will, dónde está JJ en este momento?
Will – En Los Angeles, me llamó esta mañana, me dijo que ya tenían identificado al sudes, y seguro regresaban hoy mismo.
En ese momento, Sandy dejó caer el control remoto, veía las imágenes, escuchaba, pero aún no podía reaccionar.
Sandy – Wi... Will!
El joven oye el grito de Sandy, así que entra apresuradamente en la sala. Su suegra está pálida, una lágrima se asoma en su mejilla, mientras ella trata desesperadamente por marcar por teléfono.
Will – Sandy, Sandy... por Dios, qué te pasa!
Sandy – Un terremoto... en Los Angeles, mira!
Will sube el volumen y se queda mudo al ver la noticia por televisión.
Un terremoto sacudió hace 15 minutos California, datos preliminares indican que tuvo una magnitud de 6,9° en la escala de Ritcher. En este momento, no hay comunicaciones, ni energía eléctrica. Se tienen noticias de choques múltiples y caos vial en varias carreteras, así como casas y algunos edificios viejos caídos parcial o totalmente. Nuestra unidad área en pocos minutos, sobrevolará la escena del desatre, para presentar las primeras imágenes...
Sandy – Will, JJ no contesta el teléfono...
Will – No me sorprende, se ha caído la señal telefónica en Los Angeles...
Sandy – A quién llamas?
Will – A la única persona que podrá localizarla...
En su guarida, García espera pacientemente la comunicación de sus compañeros. La rutina es simple, les da la información, luego, debe esperar de unos 20 minutos a una hora, mientras ellos atrapan al malo, y luego, le dan la buena noticia de que regresan a casa sin contratiempo, todos completos, sanos y salvos.
García – Oráculo de Quantico, habla si te sientes digno de escuchar la verdad!
Will – García, qué sabes de JJ?
García – Hola, honey. Iban camino a atrapar al sudes, dale tiempo, seguro ya te contesta...
Will – García, no sabes del terremoto?!
García – Un momento... cuál terremoto?!
Oscuridad. Calor. Era lo que Spencer Reid podía sentir en ese momento. No tenía cuanto tiempo había pasado, trato de levantarse, pero le dolía todo el cuerpo. Pasó su mano por la cabeza, sintió algo tibio bajando por detrás de su cabeza, trató de enderezarse, pero le dolía mucho el brazo izquierdo. Cerró los ojos e hizo esfuerzo, por fin, pudo sentarse, con la espalda contra la pared del ascensor. Poco a poco sus ojos fueron acostumbrándose a la poca luz, pudo distinguir, pero con dificultad un cuerpo inmóvil frente a él. Trato de acercarse, y le tomó el pulso, era débil, pero constante. Empezó a revisarlo, al ritmo que su brazo le permitía, su pierna derecha tenía una fractura expuesta, 5 centímetros más abajo de la rodilla, golpes, cortes, su respiración era lenta y lo más importante, aún no reaccionaba. Trató de marcar, pero no había señal.
Hotch – Mmm... Reid?
Reid – Hotch, no te muevas, trata de permanecer quieto...
Hotch – Qué pasó?
Reid – No estoy seguro, pudo ser un temblor o una bomba
Hotch – NO hay forma de comunicarnos con el exterior?
Reid – Me temo que no... AYUDA... POR FAVOR... ESTAMOS ATRAPADOS!
El silencio fue la única respuesta que pudo obtener, la situación era desesperante, a pesar del estrés que empezó a sentir, tenía que permanecer tranquilo, lo importante era sacar a Hotch para que recibiera ayuda médica.
Mientras Reid y Hotch estaban mal heridos, y atrapados en el ascensor, Rossi sostenía la mano de JJ, mientras el oficial, poco a poco iba sacándola del auto. Prentiss, con dificultad, se movía entre maderos y latas viejas, pero su mente estaba junto a su amigo, quien simplemente veía hacia una pequeña hendidura, por donde entraba un pequeño rayo de sol, la cual, le trajo un poco de paz, y así, poco a poco, Derek Morgan fue cerrando los ojos y cayendo en la inconsciencia.
