Bueeno, aquí estoy de nuevo, heheh, bueno al parecer unas cuantas personitas les gusto el fic y eso me pone muy contenta, pensé que no tendría éxito .-. Pero bueno, pues se que es mucho sufrimiento esperar y he aquí un nuevo capítulo :3 Bueno, les quería dar gracias a las personas que lo pusieron en favoritos… (Me alagan) U.U… Por cierto en mis capítulos habrá una pequeña recapitulación de lo que paso en el capitulo anterior. (:

Sin más, empezamos…

Disclaimer: Vocaloid y ninguno de sus personajes me pertenecen, porque si fuera así Miku dejaría de arruinar las relaciones de Rin y Len en cada video. T.T

(Capitulo 2)

El peor invierno de mi vida…

(POV Rin)

Me quede atónita. Nunca pensé que esto pasaría, mi madre, la persona que me dio la vida, aun no lo creo, es imposible, o al menos para mí era imposible.

(Flash Back)

-¿Bueno?, Mama te lo juro no quería llegar tarde pero mea signaron como delegada de la clase y me dij…

-¿Es usted la hija de la

señora Lily Kagami?

-Eh, Ah, si, y ¿mi madre? ¿Quién es usted?

-Pues vera, es un poco difícil de explicar.

-¿Que es difícil de explicar? ¿Por qué usted tiene el móvil de mi madre?

-Señorita cálmese, se lo explicaremos pero tiene que guardar silencio.

-O-ok. –Rin guardo silencio…

-Mire señorita Kagami, yo soy el licenciado… tengo el celular de su madre por que sufrió un accidente automovilístico, en el cual desgraciadamente falleció, encontramos en sus pertenencias este móvil, algunos documentos que parecían ser de importancia y una cartera, en la cual tenía registrado este número. Le pedimos de favor si puede venir con un adulto a firmar algunos documentos, y venir a confirmar el cuerpo de la persona ya mencionada.

- S-s-si, iremos cuanto antes. – Dijo Rin con una mirada hacia el vacio, los ojos cristalinos a punto de derramar lágrimas ante el suceso que acaba de escuchar.

-Muchas Gracias. – Dijo el joven y colgó.

(Fin de Flash Back)

Me quede un rato en mi habitación, no sabía qué hacer, si llamarle a mi padre o esperar a que llegara, no sabía que pensar, no lo podía creer, todavía esperaba que mi madre llegara a la casa, comiera y se metiera a su habitación, me puse a reflexionar todas las cosas que le hice y le dije a mi madre, no fui una mala hija, estudiaba, me ocupaba con la mayoría de la casa mientras mi madre no estaba, pero solo en algunas ocasiones, que me desesperaba, cuando ya no podía aguantar más el daño que me hacia junto con mi padre, cuando ya no lo soportaba más, esas eran las únicas ocasiones que le grite y ofendí, no me arrepiento de haberlo hecho, ya que desde la última vez que les grite, todo cambio, los golpes, los regaños, todo disminuyo, y cuando digo todo, es todo, porque con eso se fue la actitud positiva que tenía mi madre antes de que ascendieran de puesto a mi padre, mi padre y mi madre se volvieron alcohólicos, de alguna forma, ahora que lo pienso, puede que haya sido mi culpa, eso me hace sentir a un más deprimida, ¿Qué pasara conmigo? No pienso vivir sola con mi padre y no tengo familiares o al menos que yo sepa, este no es momento para estar pensando en todo esto, necesito hacer algo, y ahora.

Empecé a empacar mis cosas, hasta el más diminuto detalle, en cuanto terminara le llamaría a mi padre, estaré dispuesta a vivir sola, tengo suficiente dinero ahorrado como para pagar 2 meses de renta en algún lugar y tengo la suficiente edad como para poder tener un trabajo de medio tiempo, ya lo he decidido, no pienso vivir más en este lio de problemas.

Termine de empacar todas mis cosas, baje al primer piso agarre el teléfono y justamente empecé a marcar el numero de mi padre, este llego y simplemente con toda su fuerza me agarro y me subió al carro.

-¡Pero qué rayos! Papa que haces.

-Me entere lo de tu madre, debemos ir a la estación de policía. –Dijo con una mirada fría, como si no le hubiese importado que mi madre, su esposa, hubiera muerto.

-S-sí, claro. – Le dije, un poco dudosa, se supone que solo a mi me habían llamado… o tal vez a mi padre también, pero entonces, que caso hubiese tenido que me llamaran.

Me puse el cinturón de seguridad, y nos encaminamos hacia la estación de policías, no tardamos más de 20 minutos, mi padre fue el primero en bajarse del automóvil, yo me quede pensando un poco, no entiendo su reacción, sigo sin comprenderlo, espere a que dejaran de pasar carros del lado del acompañante para poder bajarme, entre a la estación, me perdí en cuanto entre, pero después de 5 minutos de estar dando vueltas por todo el lugar encontré a mi padre, estaba hablando con una de las secretarias así que me acerque un poco.

-Bien señor, ¿me puede dar su nombre y el nombre de la victima?

-Sí, Mi nombre es León, el de mi esposa era Lily Kagami.

-Ok, señor, espérenos un momento iré por las pertenencias y unos cuantos papeleos que tendrá que llenar.

-Sí, yo la espero.

El comportamiento de mi padre era un tanto extraño, parecía apurado y alterado, eso se notaba en su forma de hablar, comúnmente hablaba con menos cortesía y no respondía cuando le decían algo, simplemente asentía o negaba con la cabeza. En cuanto la secretaria se fue no tardo menos de un minuto para que le llamaran.

-¿Bueno?- Dijo mi padre con furia, desgraciadamente no estaba lo suficientemente cerca de el para escuchar lo que decía, pero parecía algo muy importante, así que decidí quedarme de tras de la columna en la que estaba y escuchar.

-Nunca dijiste que tendría que esperar tanto, ni firmar ningún documento.

-A demás, me dijeron que fue un accidente automovilístico, eso no fue lo que te dije que hicieras, pero bueno, ya no la soportaba, te pagare menos de lo ya dicho, me has causado muchos problemas y no quiero "peros". –Colgó.

No lo podía creer, mi padre, ¿fue lo que yo escuche?, imposible, tal vez estoy confundiendo las cosas, ósea, se que se las traía con mi madre, pero no para llegar a cierto punto. Me quede pensando, un intendente que paso barriendo por ahí levanto demasiado polvo, no pude aguantarme las ganas de estornudar, trate de ser lo menos escandalosa posible, pero, desgracia, mi padre me vio, se me quedo viendo con una cara de odio y rencor, en ese momento llegue a una conclusión, tenía que salir de ahí, sabía que él lo había hecho, Salí corriendo lo más rápido que pude, ese lugar era un laberinto, sabía que mi padre no iba a dejar las cosas así, debió haber llamado a algún contacto para que impidiera que se lo dijera a alguien, lo primero que hice fue ir a mi casa, entre a mi habitación, agarre mis maletas, metí un poco de comida y unas cuantas botellas de agua en una bolsa y mientras salía hacia el recibidor metía la bolsa en mi mochila de la escuela, pase por última vez a mi habitación para verificar que no se me olvidaba algo, y por la habitación de mi madre, encontré una foto de ella y yo juntas en su buro, una foto que nunca había visto, la agarre y me la lleve, me concentre en lo que estaba haciendo, mire el reloj, ya tenía casi 15 minutos ahí, tenía que salir y rápido. Me puse mi mochila en la espalda agarre una pequeña maleta y una bolsa de playa, en la que tenía mis cosas.

Salí corriendo a más no poder, y de alguna forma u otra termine en mi escuela, me quede ahí un rato, no sabía qué hacer primero, estaba divagando, había recibido muchas sorpresas este día, eran casi las 11:00 p.m. no sabía a dónde iba a dormir, me dirigí hacia el centro de la ciudad en busca de un hotel mientras encontraba a un departamento, me estaba acercando, llegue a un pequeño parque, me senté un rato a descansar, saque una botella de agua de mi mochila, tome unos cuantos tragos, estaba muy solitario, me dio un poco de escalofríos, revise mi celular eran las 11:43 p.m. pensé en llamarle a Piko, pero siempre apaga su celular en las noches y no sabía donde quedaba su casa, di un pequeño suspiro y me levante, y seguí caminando, sentí que alguien me estaba siguiendo, así que apresure el paso hasta que por fin llegue al centro, estaba muy iluminado, pues era diciembre, no faltaba más de 2 semanas para que fuera 24 de diciembre el día más esperado de los niños, empecé a recordar las navidades de cuando era más pequeña, también vieron recuerdos de mi cumpleaños, estaba tan distraída que no vi que alguien se estaba acercando a mí y cuando me tocaron el hombro inmediatamente agarre su mano la doble y si no hubiese visto la cara de sufrimiento de Len, se hubiese ganado una buena patada en los inmencionables.

-O dios Len, me espantaste, en verdad perdóname, no era mi intención, estaba distraída.- empecé a decirle a Len hablando hasta por los codos, hasta que el me interrumpió.

-Hehe no te preocupes, casi no me dolió, fue mi culpa por agarrarte desprevenida.- Dijo len inclinándose en forma de disculpa.

-Pero…

-Ya en serio, te quería preguntar qué haces aquí con todas esas mochilas a media noche en el centro.- Pregunto Len un poco apenado.

-Hee, como decírtelo, no creo que sea un buen momento, y además tu también ¿qué haces por aquí? - Le dije para cambiar de tema.

-Pues bueno, vivo un poco cerca de aquí, no tenia sueño y salí a caminar y pues supongo que termine aquí.- ¿Y bien, me vas a contar de porque estás aquí?

-Pues…

Le conté lo que sucedió, me escucho atentamente tanto que no creo que sea humano, después de que le conté, me ofreció ir a su casa para poder llamar a Piko desde un teléfono fijo, acepte, entramos a su casa, en cuanto entramos su madre se puso histérica y lo empezó a atosigar con preguntas de sobre donde estaba, que porque tardo tanto entre otras preguntas, eso me dio un poco de risa. Le explico a su madre lo que sucedió y acepto a que hiciera la llamada, saque mi celular para marcar su número fijo y espere a que contestara…

-¿Humh? ¿Quién habla? – Dijo Piko somnoliento, tanto que su cabeza se le iba de un lado.

-Piko, lo siento por despertarte, pero te quería pedir un favor.- Dijo Rin muy apenada, tratando de no tardar mucho en el teléfono.

-Claro, lo que quieras.- Dijo Piko, checando el número del cual Rin le estaba marcando, se empezó a vestirse, sabía que Rin no le llamaría por algo tan simple a media noche.

-Bueno, ¿me podrías venir a recoger a la casa de Len? Por favor.

-Hee, que haces ahí, pero bueno iré por ti, dame la dirección.

-Etto, te explico luego, ahora te doy la dirección.- Rin le dio la dirección de la casa de Len y le dio gracias.

-Gracias señora Kagamine, gracias Len.

-No pasa nada, porque no en lo que esperas en la sala, te acompañare.

-Ah, Gracias, eres muy amable.- Rin le dedico una pequeña sonrisa.

No tardo más de 10 minutos en llegar Piko ya que había agarrado el carro de su padre, se bajo del auto y toco la puerta.

Len abrió la puerta y le dijo que pasara, Piko agradeció y paso, Rin se levanto camino hacia afuera, antes de salir se despidió y volvió a dar las gracias.

-Piko, muchas gracias.- Dijo Rin en cuanto se subieron al auto.

-No pasa nada Rin, sabes que estoy para ti ¿no?- Dijo Piko, mientras manejaba hacia su casa.

-Gracias Piko, eres un gran amigo.

-Bueno, ya estamos llegando.- Dijo Piko, al no escuchar respuesta Piko volteo a ver a Rin y la vio dormida, soltó una pequeña risa.

-Bien, llegamos.- Volvió a ver a Rin seguía dormida.- Piko bajo las cosas de Rin y las puso en su cuarto.

(POV Piko)

Intente despertarla, pero como siempre, fue inútil, no tuve elección, sabía que me causaría problemas y posible dolor pero no la dejaría en el automóvil, si, la tuve que cargar, al momento de cargarla se me hizo más liviana de lo que pensaba, buena era casi imposible no imaginársela al menos un poco más pesada cuando miras como come, pero bueno, teníamos que entrar rápido o nos daría un resfriado, entre a mi cuarto y acosté a Rin en mi cama, me la quede observando, se miraba tan pacifica cuando dormía, sabia cuanto sufría en su casa, pero aun no sé cómo termino fuera de su casa a estas horas, esperare hasta mañana, espero y no sea algo tan grave, bueno, tape a Rin con una colcha y apague la luz, agarre una colcha y una almohada del almacén y me dormí en el sillón.

En la mañana, estaba algo picándome la mejilla, pensé que era mi hermana Haku molestando como siempre, así que sin abrir los ojos le empecé a jalar los cachetes y a despeinar el cabello como comúnmente lo hago, pero me sorprendí al ver que no tenía el cabello largo, si no un poco más arriba de los hombros, me olvide completamente de que Rin estaba en mi casa, abrí los ojos y me encontré con una niña de cabellos hechos nudos, los cachetes inflamados y ojos furiosos, en cuanto mire sus ojos, sabía que no tenia escapatoria, era mi muerte.


Bueno esto es todo, como siempre nunca se como terminar los capitulos .-.

Espero y les aya gustado y en verdad agradezco los comentarios que me dejaron, siendo sincera, nunca pensé que llegarían a verlo ehehe, sus comentarios me animaron a subirlo, pero bueno, buena noticia, (al menos para mi), ya estoy de vacaciones, wiii, espero y poder subir los capítulos más seguidos, aun que por mas que lo intente siempre se me bloquea el cerebro, pero para eso sirve mi queridisima amiga kagamine neko :3

Si quieren que continúe dejen sus reviews, los quiero y gracias por darle una oportunidad a este pequeñísimamentegrande fic ;D

Se despide

Tamikafly