Saint Seiya y sus personajes no me pertenecen a mi, si no a Kurumada-sama, yo solo hago esto por diversión y sin fines de lucro.
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Cap. 2 Resquicios
Como jefe del departamento de Bomberos del distrito 50, de la ciudad de Chicago, Dohko Chang estaba acostumbrado a todo tipo de catástrofes, por ello no solía sentirse demasiado afectado al ver como un edificio entero se consumía entre las llamas, sin embargo era conciente que no todos los chicos de su escuadrón eran igual, sobre todo los novatos a menos claro que poseyeran el temple de Saga a quien consideraba su sucesor.
Un ejemplo de ello era el recién transferido Milo Stravos, el rubio había causado furor en mas de un sentido a su llegada, no solo entre el personal femenino de la policía, del hospital o en el mismo escuadrón (en realidad el personal femenino de su escuadrón se reducía a dos paramédicos, y a una mujer), si no también en el masculino, tenia un fuerte magnetismo, simpatía y carisma.
El chico tenia cualidades como bombero, eso no podía negarlo era fuerte y audaz pero, y a ese punto deseaba llegar era demasiado impulso y explosivo.
Por esa razón ahora se hallaba de camino al hospital general de Chicago en compañía de otro de sus compañeros, Shura y los heridos del siniestro que acababan de controlar.
El le había prohibido que ingresara hasta que no tuvieran un plan armado, pero el rubio terco se había metido aun en contra de las ordenes de su superior y he ahí las consecuencias.
Realmente no estaba mortalmente herido ni nada, pero ostentaba un feo corte en su brazo derecho que, de no curarse podría infectarse.
Shura (quien veía al rubio como una especie de hermano), se había metido a ayudarle provocando que también saliese herido, (el moreno llevaba una espantosa quemada en la pierna izquierda, razón por la cual debían sostenerlo.
En cuanto llegaron fueron pasados a salas de recuperación por las coquetas enfermeras quienes consientes de los guapos especimenes que eran la mayoría de los bomberos de dicho escuadrón (El que el escuadrón 50 de bomberos, el de policías y el hospital general de Chicago compartiesen calle, ello).
El rubio contrario a su habitual carácter se mantenía callado se sentía culpable por la quemada de Shura, y también era conciente que si su jefe de escuadrón les había acompañado es por que esperaba a que estuviese curado, para darle tremenda reprimenda, la tenia que admitir merecía.
-Tranquilo bicho, no es tan grave como parece-…dijo el moreno tratando de quitarle importancia, sin embargo era notorio que la herida era dolorosa, más que ello molesta ardía como los mil diablos.
La herida del aludido también era molesta sin embargo le preocupaba que la herida del chico de ojos moros fuese peor de lo que se viera…-No, no lo es, es mi culpa debí escuchar al jefe-
-Eso es cierto, pero con lamentarte no solucionas nada además, finalmente funciono de no haber entrado aquellas personas hubiesen muerto-
Y era verdad de haberse tardado unos segundos mas aquella madre y sus pequeñas, hubiesen muerto.
Finalmente la puerta de aquel cuarto se abrió revelando al atractivo doctor que les atendería, provocando una risa divertida en el moreno al ver la mirada estupefacta del rubio ante semejante monumento de doctor, el cual por cierto mantenía su vista en la tabla medica que llevaba en la mano y seguía sin dignarse a verlos.
-Disculpen la tardanza, soy el Dr. Camus *Le Blanc y atenderé sus heridas-…el hombre levanto la vista para ver a sus pacientes topándose con uno al que ya conocía, y un atractivo rubio al cual no conocía.
-Shura-…dijo a modo de saludo al pelinegro, el cual tan solo asintió.
-Y Usted debe ser Milo, ¿No?-
-Si, pero puedo ser quien tu quieras precioso-...dijo con una sonrisa coqueta, lo que provoco la carcajada de Shura, y la irritación en el pelirrojo quien no podía negar que aquel hombre era realmente, muy guapo pero al parecer un idiota.
Así que ignorando aquel comentario se dirigió al moreno cuya quemadura después de revisar catalogo como de primer grado, le curo y receto algunos medicamentos y extendió una incapacidad por una semana y dependiendo de la evolución podría extender por mas tiempo.
-Exageras no es tan grave-…dijo el de cabellos azabaches.
-El medico aquí soy yo, Shura y yo decido lo que es o no grave-…dijo con su calma y fría voz el medico.
El aludido tan solo se encogió de hombros para después salir del cuarto medico dejando solos al medico y al bombero, sin embargo antes de que su cabeza se perdiera por completo agrego con diversión…-Pórtate bien bicho no hagas que nuestro medico se enoje demasiado o podrías resultar aun mas herido-…y con una sonrisa burlona salio del lugar.
Camus el, no se inmuto en lo absoluto mientras que rubio sonreía con diversión ¡Ese Shura!, fijo nuevamente su atención en el medico que le atendería, era realmente atractivo, rayando en lo hermoso por ello le había dicho preciosura aun cuando era conciente que al parecer al doctor no le había hecho la minima gracia, pero no podía evitarlo era conquistador por naturaleza, si Shura lo escuchara diría que se le pegaron las malas costumbres de los gemelos (con quienes compartía residencia), aunque en realidad el siempre ha sido así.
El largo cabello rojo iba recogido en una cola de caballo el color era alucinante jamás había visto una cabello con esa intensidad de rojo, salvo por una persona de su pasado pero el rojo de este hombre era aun mas intenso, la piel blanca y tersa a la vista, lo que parecía a simple vista un buen cuerpo, y sin duda lo que mas llamo su atención sus ojos de un azul oscuro, dos zafiros que asemejaban a la noche.
El pelirrojo se encontraba ahora revisando la herida en el brazo del bombero, era conciente de a mirada examinadora y nada disimulada del bombero sobre el, pero no era eso lo que le "incomodaba", no era el nerviosismo que aquel hombre despertaba en el, jamás nadie había logrado algo así, ni Saga que había sido su ultima pareja.
El solía ser un hombre frío, calmo, no muy dado a las relaciones sociales, era solitario por naturaleza, no negaba que había tenido sus parejas pero no era muy dado tampoco a las relaciones amorosas.
Había escuchado del bombero al cual ahora le desinfectaba el brazo, desde que llego causo sensación, Dita uno de sus colegas (y de las pocas personas que podían considerarse su amigo), no había parado de hablar de el en estos días, decía que era muy guapo, que traía a mas de una y uno del ala, y que vivía con los gemelos, lo cual solo indicaba o que se acostaba con uno de ellos o con los dos, después de todo los gemelos Andreatos no se conocían por ser altruistas precisamente.
A el no le había interesado conocerlo, sin embargo ahora podía comprobar de primera mano que aquel sujeto era en verdad endemoniadamente guapo.
Pero eso a el no tenia por que importarle ¿Verdad?
Una vez que el medico termino de curar el brazo comenzó a darles las indicaciones que tenia que seguir…-Te extenderé una incapacidad por 4 días, deberás venir a revisión para que pueda dictar si tu herida ha mejorado lo suficiente, debes tomar este analgésico-…dijo extendiendo un frasco con píldoras al rubio el cual las tomo no sin rozar "accidentalmente" la mano del pelirrojo, el cual pareció ignorar el hecho o al menos es lo que demostró.
-Gracias Camus, ¿Puedo llamarte así?-
El pelirrojo asintió…-Eso es todo, puedes retirarte-…el rubio se levanto de la camilla donde se hallaba sentado para salir del cuarto, sin embargo antes de girar el pomo de la puerta giro sus turquesas hacia el otro…-¿te gustaría salir a cenar conmigo?-…dijo sin tapujos.
Milo no era del tipo que le gustara andarse con rodeos, cuando alguien le gustaba fuera hombre o mujer (era bisexual), lo invitaba a salir, hasta la fecha nadie se le había negado, así que no estaba acostumbrado a los rechazos.
-No-…contesto de manera calma el medico.
Ya se esperaba algo así, sonrío…-Lo suponía, ¿Puedo preguntar, el por que?-
-No me interesa ser uno mas de tus conquistas-…Dijo sin alterar un poco su voz.
Milo sonrío, así que le habían hablado de el…-¿Pero te gusto no es así?-…una pregunta que sonó mas a afirmación, una pregunta que decidió no contestar.
-De acuerdo, tu también me gustas, mucho y no suelo rendirme con facilidad-…dijo con una de sus mejores sonrisas, y salio del cuarto dejando al medico.
En realidad no sabia como se sentía, así que decidiendo que tampoco lo deseaba averiguar, opto por seguir con sus labores.
Tal y como Milo suponía a las afueras del Hospital le esperaban, Su Jefe, Shura y los Gemelos, y si tal como pensó no se libro del sermón que su Jefe le dio, después les deseo que se recuperaran ya que ante todo eran dos de sus mejores elementos, y sin mas les dejo ir.
-¿Quieres que te llevemos?-…pregunto el mayor de los gemelos al Español.
-Si me hacen el favor, la verdad no creo poder manejar en estas condiciones-
-De acuerdo, yo me llevare tu auto-…dijo el menor de los gemelos, a lo que el moreno agradeció.
Saga llevo en su auto a los dos heridos con quienes bromeo al respecto, después de llevarlos a cenar, ya que en sus condiciones al moreno (quien vivía solo), le costaría cocinarse, se fue con el rubio y su gemelo en el mismo auto.
-Ni modo bicho se nos arruino la diversión, esta noche no podremos "jugar"-
El rubio soltó una carcajada que fascino a los mayores, ¡Como les gustaba ese chico! Y para su mayor fortuna, lo tenían a su disposición.
-Si estoy lastimado, ni modo aunque debo admitir que el proceso de curación no estuvo tan mal-…dijo recordando al medico pelirrojo.
Kanon le miro con diversión, por su parte Saga le miro con curiosidad…-¿Quién te atendió?-…pregunto el menor.
-Un pelirrojo de nombre Camus-
Ante la mención del medico, el menor fijo su vista en su hermano por unos segundos antes de regresar su atención al menor…-Así que Camus, ¿Eh?-
-¿Lo conocen?-
-Digamos que Saga mejor que yo-…dijo el menor.
El rubio miro con curiosidad al gemelo mayor quien después de unos minutos tan solo dijo…-Salimos un tiempo-
-Oh ya veo-
Deseaba saber mas pero algo le decía que los gemelos no le dirían mucho, ya averiguaría mas tan solo una pregunta asaltaba su cabeza ¿Sentiría algo el mayor de los gemelos por el medico?
-Así que atendiste a Milo-…dijo el bello hombre de cabellos azules, el pelirrojo le miro aunque no se sorprendió que a pesar de no conocerle hablara del chico como si le conociese de toda la vida, después de todo así era Afrodita.
-Si-…dijo por toda respuesta.
-¿Y es tan guapo como se dice?-…siguió preguntando, es que el deseaba saber el cotilleo del momento había sido atendido por uno de sus amigos no podía dejarlo pasar.
-Lo es-…contesto otro de los ocupantes de la mesa que no era el pelirrojo, un rubio de exquisita belleza.
Shaka Fontanelli Medico Interno (especialidad que compartía con Camus).
-¿Lo conoces?-
-Aioria me lo presento-…dijo como si nada mientras seguía con su atención en la revista medica que tenia en la manos.
Afrodita le miro con enfado, lo conocía ¿Y no se lo había dicho?, que mal amigo era.
-Malvado, no quieres que lo conozcamos-
-No es eso, es que le conocí a penas ayer-
-No te justifiques pudiste llamarme-
-Afrodita, era tarde a esa hora no deseaba llamar a nadie mucho menos a ti-
El peliceleste le miro aun mas enfadado, provocando la risa del cuarto integrante de la mesa Mu Xiarbas.
A pesar de las diferentes personalidades los 4 médicos habían formado un extraño pero consistente grupo de amigos, los 4 tomaban su descanso para almorzar a la misma hora.
Se reunían en la cafetería del hospital, donde Dita insistía en que estaba el mejor cotilleo cosa que a los otros tres importaba un rábano, pero aceptaban por que no encontraban un mejor lugar.
Afrodita era especialista en lesiones de columna, mientras que Mu por su lado era un respetado cirujano.
Camus era de origen Frances, sus padres habían sido médicos en aquella misma ciudad, pero hablar de ellos no era algo que le gustase muy pocos conocían en verdad su historia personal, de carácter frío, calmo, y bastante antisocial era sin duda una de los mejores médicos, la mayoría de sus pacientes podían decir que eran afortunados al tenerle como medico, sin embargo su carácter nada agradable les hacia muchas veces cambiar de parecer, era muy honesto al decir las cosas, y tenia tan poco tacto que muchos opinaban no tenia corazón.
Mu por su parte era de carácter noble y gentil, les tenia un gran aprecio a sus amigos, y era amable (demasiado para el gusto de sus amigos), su carácter tan calmo hacia que la mayoría le considerase un gran amigo.
Shaka por su parte era un gran medico, y también bastante orgulloso, era de carácter calmo y podría considerarse un poco frío aunque jamás llegaba al extremo de Camus, aunque en arrogancia y prepotencia podían llegar a competir.
Y Finalmente Afrodita el era, la mejor definición que le quedaba era la de excéntrico, con ideas extrañas en la medicina (combinaba la ciencia, con lo experimental, sobre todo si venia del oriente), era bastante parlanchín, y gustaba de estar enterado de la vida de los demás, creía que todos tenían que estar felizmente enamorados y con pareja (detestaba ver a la gente sola), y podía llegar a ser algo cruel, por supuesto pocos conocían esa parte de el.
Cada día se reunían en aquel lugar para hablar de los enredos que sucedían en los tres "lugares de interés" como llamaba Dita al hospital, el cuartel de bomberos, y la estación de policías en la cual trabajaba su pareja.
En realidad solo Dita hablaba los demás se dedicaban a escucharle o de ves en cuando aportaban algo, claro que era muy pero muy de vez en cuando.
-Como sea, vive con los gemelos estoy seguro que esos bastardos ya le pegaron sus malas mañas-…Dita detestaba a los gemelos y para nadie era un secreto aunque la verdadera razón nadie la sabia, ya que a pesar de lo que todos pensaban, Dita guardaba mas secretos de los que cualquiera pudiera imaginar, dolorosos y retorcidos secretos que, el día que salieran a la luz, estaba seguro habría mas de un afectado.
-Con permiso debo retirarme-…dijo sin más el pelirrojo, levantándose y llevando su charola con el la cual coloco en el lugar destinado para las charolas usadas.
Ninguno dijo nada tan solo le vieron irse…-Le gusto-…dijo con una sonrisa el peliceleste.
-¿Cómo puedes saber eso?-…pregunto el pelilila.
-Mi querido Mu recuerda que yo tengo un sexto sentido para esto, pude verlo por sus expresiones que si yo se, no son muchas si no es que son nulas pero sus ojos hablan mas de lo que el cree-
-Como digas, de todos modos no creo que lleguen a nada-…declaro el rubio aun con la atención en su revista…-Camus no es de lo que toma la iniciativa, y el bombero es bastante asediado-…dijo al fin retirando la vista de su revista, dejando ver los bellos ojos azules que poseía.
-Yo también debo irme-…e imitando a pelirrojo dejo la charola en su lugar para desaparecer.
-Lo siento Dita, pero debo dejarte solo tengo una cirugía y debo prepárame-
-Esta bien, mi tiempo también se agoto así que debo irme-…ambos médicos salieron de la cafetería despidiéndose momentos después, para cada uno tomar su rumbo.
Solo entonces se permitió soltar un suspiro al pensar en su amigo rubio…-Aun no lo olvidas, ¿No es así Shaka?-…dijo en un murmullo mas para si.
-Es-espera tengo…tengo una cirugía-…dijo de manera entrecortada, aquellos besos le estaban haciendo perder la cordura.
-Yo también tengo un paciente, pero aun nos quedan unos minutos debemos aprovecharlos-…
Así que con maestría el rubio despojo de los pantalones al otro, quien al saber lo que vendría tan solo alcanzo a morder su labio con fuerza, no deseaba gritar ya que era conciente de donde estaban y que alguien podría descubrirlos, y aquello lo hacia mas excitante todavía.
Era conciente que estaba mal por el simple hecho de que eran amigos y colegas, pero lo peor es que no lo hacían por que estuviesen enamorados o algo por el estilo, de hecho escondían aquel idilio de todos los demás.
Lo hacían por lujuria, por deseo, pero mas que nada por soledad, ya que ninguno de ellos era correspondido por la persona que en verdad amaban.
Unas succiones más del rubio a aquel miembro erecto y no pudo evitar explotar en la boca de su colega, para después sentir que estaba a punto de desplomarse de no ser por que el rubio lo detuvo.
-Eso estuvo…increíble-…musito el cirujano.
-Si lo estuvo, aunque me lo pagaras después, nos vemos-…dijo antes de acomodar sus ropas y limpiarse, para después darle un corto beso en los labios y salir del cuarto donde se guardaban las cosas de limpieza.
Mu permaneció unos minutos mas ahí en lo que se reponía, y arreglaba de modo que nada delatase lo que estuvo haciendo, un suspiro salio de sus labios ese juego con Shaka se estaba haciendo mas peligroso, en verdad tenia un gran cariño hacia el rubio, pero no le amaba y a veces no podía evitar sentirse usado, aun cuando era conciente de que el también utilizaba al rubio.
Afrodita había llegado temprano al departamento que compartía con su pareja, quería hacer una cena y ¿Por qué no? Después de ello dedicarse a hacer el amor de manera desenfrenada.
Había pensado en preparar lasaña, y un poco de pasta después de todo su pareja era Italiano y gustaba mucho de la comida de su país natal.
El ruido del teléfono le distrajo, bajando el fuego a lo que preparaba se dirigió a la sala para tomar el teléfono…-¿Diga?-
-Dita, soy Danilo-
-¿Qué pasa?-
-Solo llamaba para avisarte que nos salio una emergencia, y no podré llegar temprano, lo siento, no me esperes despierto-
-De acuerdo, no te preocupes, adiós-…dijo y colgó sintiéndose furioso y desolado.
¿¡Emergencia!?, que lo creía ¿Idiota?, el sabia que aquello no era mas que una mentira ya que si aquella "emergencia" tenia nombre no era otro que Kanon Andreatos, el amante de su pareja.
Y como siempre que su Italiano se veía con la sabandija aquella, Afrodita buscaba el consuelo en brazos ajenos, unos brazos tan desolados y dolidos como el.
Saco su celular y marco un numero que ya estaba en su memoria…-¿Alde, podemos vernos?-…dijo esperando una contestación que estaba seguro seria afirmativa.
-De acuerdo nos vemos en 10 minutos donde siempre-…y sin mas corto la llamada.
Para cualquiera que conociera su situación era un Idiota, y de hecho el mismo lo creía así, pero no podía evitarlo amaba al estupido Italiano ese aun cuando sabia que el otro le engañaba con el gemelo, cuando lo descubrió se sintió tan furioso que deseo vengarse, no tuvo que buscar mucho en realidad su circulo de conocidos estaba lleno de tipos despechados, dolidos y enredados en líos amorosos mas grandes y enredados que una montaña rusa.
Aldebarán de Souza era bombero, y tenia como pareja a Aioros uno de los capitanes del cuerpo de policía, por el carácter afable de los dos pensarían que llevaban el matrimonio perfecto, pero era lejos de ser así ya que el brasileño sufría el mismo mal que el, su pareja tenia un amante y no era otro que el mayor de los gemelos.
Por ello Dita les detestaba tanto, y aunque sabia que no eran los únicos culpables, eran ellos quienes habían llegado a enredar aun mas aquel lío, la vida de todos ellos Policías, Bomberos y Médicos era una maldita y peligrosa red, llena de sexo, lujuria, amor, deseo, dolor, ira, venganza, y muchas cosas mas.
Solo el conocía todos o casi todos los idilios que ahí había o habían llegado a ser, y por que no el era uno de los participantes, sabia que estaba mal, muy mal pero ya no había marcha atrás, aquello era una porquería y todos los que cayeran en aquel pozo se hundirían con ello, solo esperaba que cuando aquello reventara, aun pudiese haber algo que hacer…
Continuara…
* Le Blanc, si lo se diran ¿De cual se fumo esta?, no, no fume nada (aunque lo parezca por todas las locuras que se me ocurren XD, nah no fumo nada solo estoy jodida de la cabeza, que es diferente), ¿No los padres de Camus eran Chandonne?, entonces por logica ¿No deberia tener el mismo apellido?, si debería pero no lo tiene, y hay una razon, la cual se explicara mas adelante, asi que si, Camus es el hijo de la doctora que salvo a Milo y su madre en la infancia.
Y he aquí mi segundo capitulo, tal como les dije esto seria un enredo, el fic contendria muchas parejas, lemon, lime y demas etc…
Como podran ver ya se dejaron ver algunas de ellas pero un faltan mas XD, surprise, surprise…
Se que diran que los gemelos son uns bastardetes, y de hecho lo son pero no son los unicos, y en verdad no son malos, solo estan dañados (igual que la autora XD), ademas no son los unicos, nadie es santo, aquí no hay victimas, todos son victimarios XD.
Como sea espero les guste, y nos estaremos viendo en el tercer capitulo…saludos
XOXO…shokolatosos o sangrientos como gusten XD.
Umi la vampichita…
