Unexpected Feelings
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~ Sumisa ~
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Toc.
Toc.
Toc.
Con los ojos cerrados, y con cierta dificultad, comenzó a percibir el incesante ruido, producto de alguien con cierta prisa, sobre la puerta. Suspiró. Y de todas formas lo ignoró. Estiró las largas sábanas un poco más, y se cubrió hasta pasada la cabeza.
Toc, toc, toc.
Inspiró profundamente.
El suave aroma, claramente a ropa de cama limpia, se impregnó en su nariz, y el calor que desprendía su cama volvió a acogerlo. Qué bien se sentían sus sábanas. Acarició el colchón con los largos dedos y volvió a suspirar. Podría dormir todo el día.
Toc, toc, toc.
No movió ni un músculo.
Toc, toc, toc.
¿Quién…?
−Maldito desgraciado, ¡ábreme, Teme!
La sonrisa que surcó los delgados labios de Itachi se escondió bajo las sábanas. ¿Cómo no se le había ocurrido? Por las mañanas, cuando había entrenamiento para el equipo de Kakashi, Naruto solía pasar por el hogar de los Uchiha para recibir algo de comida, siendo que siempre el mayor le ofrecía algo. Puntual para el desayuno, que esta vez por mero cansancio él no había preparado, el rubio llegaba. Y se preguntó qué haría ahora que no había nada para llenar su estómago antes del arduo trabajo con el de cabello plateado.
−Sé que estás ahí, Sasuke, ¡ábreme desconsiderado!
Itachi deseó que su hermano no tuviera ganas de molestarle y que, con profundo cariño –particularmente hacia él-, abriera la puerta. Pero dudaba tanto que fuera a hacerlo.
El apartamento era pequeño, y el ruido de los nudillos del Uzumaki sobre su puerta parecía ir a causarle una despreciable jaqueca. Despertar de aquella manera era el único mal que no deseaba a nadie, y que estaba seguro el mismo Kakashi, incluso la Haruno, alguna vez había experimentado. Ser parte del equipo siete parecía ser todo un martirio. Tal vez lo era solo a partir de cierto miembro del mismo…
−Teme, ¡sé que me escuchas! ¡Vamos!
Ni un sonido –ninguno a parte del de Naruto, por supuesto- Itachi sospechaba que su hermano le imitaba, cubriéndose bajo las sábanas de su cama. ¿Pero qué le pasaba? Era su visita. Que fuera a abrirle al rubio ese o…
−¡Voy a tirar la puerta abajo! ¡¿Me oíste, Teme?!
Que no tocara su puerta porque iba a partirle la cara.
Casi de un salto, Itachi se puso de pie. Se sintió mareado en un principio, pero la voluntad no desapareció. Suspiró, frustrado, y con los pies desnudos, el torso en la misma condición, y unos delgados pantalones que le permitían congelarse a gusto, echó hacia atrás la puerta de su habitación con la palma de la mano. Estúpido Sasuke. ¡Que por lo menos se hiciera cargo del zorro! Cerró los ojos para intentar despejar el odio. Al abrirlos, saliendo de su habitación con la hostilidad grabada en el rostro, se topó con su hermano; quien parecía tener intenciones de ir por Naruto, también un tanto somnoliento.
Imbécil, le gritó con la mirada.
Y Sasuke solo se fregó el ojo derecho.
−¡Si no me abres la jodida puerta voy a partirte el…!
Con una zancada más, Itachi alcanzó la puerta que Naruto azotaba sin piedad, y la abrió con velocidad, dándose el gusto de cortar el aire con el movimiento. Los ojos azules del rubio se abrieron exagerados tan pronto como dio un paso involuntario dentro, la expresión del mayor le robó una sonrisa nerviosa. Sasuke se mantuvo impasible.
−Etto… Buenos días, chicos.
Dio uno o dos pasos, procurando no darle la espalda a ninguno, y esperó cauteloso el momento en el que Itachi cerraba la puerta nuevamente. Miró a Sasuke, adormilado, y a su hermano, airado. Y sonrió nuevamente.
−Jamás creí que los Uchiha dormirían tan temprano, 'ttebayo. ¿Los ha entretenido algo a noche?
El mayor arqueó una ceja. ¿Entretener? Hasta donde recordaba no había follado con nadie. Ninguno de los dos. Sasuke no movió ni un músculo.
−Parece que estábamos algo cansados− indicó lentamente Itachi.
Naruto comprendió.
−De cualquier forma, ¡es lunes, 'ttebayo! Y tenemos entrenamiento, Teme. Así que cámbiate, ¿si? No vas a presentarte con esos harapos, cariño.
¿Cariño? El resultado que tuvo aquella palabra sobre el cuerpo de Sasuke fue maravilloso a los ojos de Itachi. Sasuke casi permite que la magnífica mueca de indiferencia desaparezca, y que la infinita molestia que le causaba el apodo tomara su rostro. Pero lo disimuló de manera exquisita. Para Itachi bastó.
Sasuke se giró sobre sus talones sin decir ni una palabra.
−Luces algo agobiado, Itachi. ¿Algo perturbó tus sueños, 'ttebayo?
Tú. Únicamente tú.
Se guardó cortésmente las palabras.
−Para nada. No tengo nada que ofrecerte hoy, me temo Naruto. Sasuke no desayunará tampoco –hizo una pausa− Ni yo, de hecho.
El rubio se carcajeó a gusto.
−No te preocupes por eso, ya desayuné. Gracias.
El azabache arqueó ambas cejas, como sorprendido, sin embargo no hizo comentario. Mientras Sasuke terminaba de vestirse, y él mismo se adentraba en su habitación, Naruto contaba los segundos como quien cuenta sus cabellos, lenta y cuidadosamente, asegurándose de no ir a contar uno de más o menos. Entre todas las cosas que el mayor sabía que el Uzumaki hacía, aquella era una que hasta hace unos segundos ignoraba. Maravilloso, una curiosidad más sobre el futuro Hokage. Segundo a segundo, descubría que Naruto podía ser un poco más raro.
Tomó apresurado las prendas para su propio entrenamiento, las mismas que siempre habituaba, y suspiró. Se quitó el pantalón con el que había dormido, y se colocó el otro. Bufó. El solo pensar en que él también debía entrenar le generaba cierta molestia, pues claramente tenía una atípica mañana vaga. No deseaba hacer nada. Y sin embargo debía hacer mucho.
Las desventajas de ser un ninja, pensó, intentando consolarse. Y entonces recordó que bastaba con que le pidiera a alguien de su escuadrón que visitara a la Hokage para poder dormir el resto del día. Y supo que en realidad no era ser un ninja el problema. Sino el hecho de ser un líder de escuadrón.
Habiendo tomado lo necesario -esta vez tan solo una kunai en el pantalón-, se recogió bien el cabello, tan relajado como lo habría hecho de tener unos treinta minutos de más, y observó su reflejo distorsionado en el vidrio. Se quitó un mechón de cabello del rostro.
−¡¿Podemos irnos, Teme?!
Silencio. Itachi salió de su habitación. Y observó la puerta de Sasuke junto a Naruto. Y la misma se entreabrió.
Su hermano caminó directo hacia la puerta sin dirigirles una mirada.
−¡No me ignores, homosexual!
Itachi rió.
Un chillido.
Naruto sintió su espalda crujir en el instante en el que fue azotado contra la pared.
−T-Teme…
¿Testigo de la violencia de su hermano? Para nada. Eso no era ser violento para lo que estaba acostumbrado a ver por parte de Sasuke. Sin siquiera mirar al Uzumaki, había golpeado con la palma de su mano su pecho, echándolo hacia atrás con tal fuerza que su espalda quedó literalmente pegada a la pared. Naruto miraba de un lado a otro agitado, como buscando la manera de huir antes de que el menor volviera a arremeter contra él.
Cuando Sasuke se pasó la mano por el cabello azabache, y continuó avanzando hacia la puerta, Naruto miró a Itachi. E Itachi cerró los ojos con una sonrisa resignada. Y el rubio se echó a reír.
−Vas a tirar tu casa abajo algún día, baka.
−Si lo hago y consigo asesinarte en el proceso todo estará bien.
La puerta se abrió, y Sasuke salió sumamente relajado. Naruto miró con nerviosismo al azabache mayor, y con nueva resignación siguió al de cabello corto. Detrás de él, Itachi cerró la puerta.
−De verdad, Teme, eso fue algo agresivo ¿no crees?
−¿De verdad?−Sasuke soltó una risa.
−¡Por supuesto que sí! Ah, qué frustrante que es estar contigo.
−Llevamos años haciendo equipo.
−Lo sé, pero… no comprendo por qué no te quedaste en el equipo de Hinata, 'ttebayo.
−¿Kurenai-sensei?-inquirió automáticamente Itachi.
−¡Exacto! Esa mujer sí tiene actitud. ¡Habría sido la profesora perfecta para Sasuke! ¿No crees? Algo de poder femenino…
−No estoy seguro.
−¿Por qué, Itachi?
Sasuke y su hermano se observaron. Y el menor casi pudo leer sus pensamientos al instante. E Itachi rió. Entre las cosas que Naruto detestaba, una era aquella. ¿Qué tanto hablaban los Uchiha frente a él? Es decir, bueno, lo hacían frente a él y no a sus espaldas, eso era bueno, pero… ¡eso no quitaba el hecho de que no entendía nada! Los detestaba por tener ese tipo de comunicación interna, que ejercían particularmente estando él cerca. Imbéciles.
A pesar de todo, meditándolo lentamente, lo comprendió. O eso creyó. Y le dio un codazo en el estómago al más pálido.
−¡Teme idiota!
−¿Qué te…?
−Mantiene una relación amorosa con Asuma y…
Sasuke arqueó ambas cejas, y casi automáticamente le golpeó con el reverso del brazo.
−No digas estupideces, Dobe.
−¡Es mayor que tú!
−Yo no…
−¡Es una dama, Teme!
−Naruto…
−¡No! ¿Pero quién te crees? No puedo creer que…
−Naruto,−interrumpió Itachi− Sasuke no tiene intenciones de llegar tan lejos.
El rubio lo pensó, seriamente, y luego, frunciendo los labios, llevó sus ojos azules justo al frente, cruzando los brazos sumamente indignado.
−Es una suerte, 'ttebayo−hizo una pausa− ¿Lo ves, Teme? Ya no sé qué esperar de ti.
−Evita decir estupideces.
−¡Es verdad!
−Estúpido.
−¡No me insultes! Jodido…
No sabía a qué estaba más acostumbrado. A Sasuke y Naruto discutiendo, gritando incoherencias e insultos a diestra y siniestra…
−Oi, esa es Sakura-chan…
O al último hablando y hablando sobre cosas que le eran irrelevantes. Como Sakura, por ejemplo, que caminaba tan solo un poco más adelante que ellos entonces.
−¡Sakura-chan! ¡Buen día!
La de cabellos rosados sonrió al voltearse, extrañamente deslumbrante. Lucía particularmente relajada esa mañana. Solo por eso Itachi se permitió observarla, preguntándose la razón por el repentino contento.
Llevaba las ropas de kunoichi tan gráciles como siempre, y el cabello ligeramente húmedo rozándole los hombros. Despedía un suave y embriagador aroma a cerezos, que a él mismo le pareció sumamente agradable. Las largas piernas, víctimas del entrenamiento shinobi, lucían algo heridas y sin embargo más torneadas y atractivas de lo que recordaba. Ella era más atractiva de lo que recordaba. Tan pronto como sus ojos verdes se encontraron con Sasuke, Itachi percibió el cambio en su postura, en la actitud relajada. Y temió ir a ofenderla de decirle que no se comportara como una estúpida.
−Hola, Naruto−le saludó suavemente al de ojos azules; luego se volvió hacia Sasuke, con un patético sonrojo− Sasuke-kun.
Observaba el mayor el comportamiento de su hermano, curioso, mas Sasuke no hizo nada. Nada excepto sonreír de lado, arrogante. Itachi no pudo evitar regañarse por esperar que el idiota hiciera algo más.
−I-Itachi-san− pareció ella reconocerle al final.
−Sakura-san…−saludó él con cortesía.
Las piernas de la Haruno temblaron.
−Íbamos donde Kakashi. ¿Nos acompañarás, Sakura-chan?
El de cabellos largos sonrió ante la invitación más estúpida que jamás había escuchado.
−Iba hacia allá también −sonrió ella− ¿Nos acompaña hoy tu hermano, Sasuke-kun?
El menor le echó una mirada curiosa, porque de hecho no tenía idea de por qué caminaba junto a ellos o hacia donde se dirigía. Itachi suspiró. Prefería pasar una tarde completa en la oficina de la Hokage a observar el entrenamiento de su hermano, Naruto y Sakura. Es decir, se divertía con sus peleas pero… realmente para todo existía un límite. Oír solo insultos por horas podría ser dañino para su apariencia relajada, prefería pasar de eso.
Se acarició el cabello lentamente.
−De hecho, yo tengo que visitar la oficina de la Hokage.
−Comprendo…−Sakura le observó, asintiendo suavemente.
−La vieja tiene un pésimo humor por las mañanas, compórtate, Itachi−advirtió Naruto con los ojos cerrados, negando con la cabeza.
−¡No hables así de Tsunade-sama!
−Está vieja, es hora de que lo acepte, además…
Sakura golpeó la nuca de Naruto.
−¡Sé respetuoso!
−Auch. ¡Sakura-chan!
Se sobaba la zona herida con insistencia, con el rostro comprimido en una mueca de dolor, y Sasuke sonrió. De entre todas las cosas que también habituaba, olvidó mencionar aquella. Esa pelirrosada lanzando golpes a diestra y siniestra. Abrumador, verla tan menuda y rosada, y luego reparar en las cicatrices que había dejado sobre el cuerpo de Naruto. Se preguntaba como una criatura tan pequeña, con esa apariencia inofensiva, podía causar tanto daño ¡simplemente no podía evitarlo! Le generaba mucha curiosidad. Una cosa era imaginar a Sasuke, su hermano, quebrando huesos con un golpe de nudillos, pero ella… era sumamente extraño.
−Te lo mereces, Naruto.
−Ustedes no soportan una broma, amargos. Itachi, deberíamos trabajar juntos ¿no crees?
Alzó ligeramente una ceja, y esperó atento su propuesta.
−Ya sabes, somos… muy fuertes y…
−¿Por qué no? Ir de misión contigo ha de ser interesante.
El rubio se sonrió. Hizo un suave gesto de ánimo, y le guiñó un ojo convencido de que realmente podía convertir a Itachi Uchiha en su compañero de escuadrón. Es decir, no era tan amargado como Sasuke, y a pesar de que no era tan bonito como Sakura, sería una gran compañía y alguien a quien admirar –no físicamente, claro está-. Aún no soy homosexual, se dijo.
−No hables si no lo has hecho ya, Itachi-san.
−Creo que me repudiarían si me llevara a su compañero.
Naruto lo analizó lentamente.
−¿QUÉ? NO. Llévame contigo Itachi.
−Tal vez se lo comente a la Hokage…
Le miró esperanzado.
−Hoy no− se burló el azabache antes de desviarse del camino que los del equipo siete.
−¡Me conformo con un alguna vez!
A medida que se alejaba sonrió.
−De acuerdo. ¡Nos vemos!
−Hasta… hasta después, Itachi-san.
Mientras avanzaba, llegó a la conclusión de que Haruno no estaba mal…
Pero era demasiado sumisa para el amor.
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¿Reviews?
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Aquí está. Lamento, de verdad, mucho el haberme tomado tanto tiempo, pero los estudios me están agotando y cada vez tengo menos tiempo para escribir. Sea como sea, no tengo intenciones de abandonar ninguno de mis fics, simplemente ténganme paciencia.
Con respecto al capítulo, bueno, tenía intenciones de redactar un poco más, pero si dejaba pasar más tiempo me odiarían, así que espero se conformen con este segundo capítulo. Quise enfocarme en la relación de Sasuke y Naruto, a su vez la opinión de Itachi sobre ésta; y, a pesar de haber sido poco su protagonismo, decidí concluír con la presentación de Sakura y una nueva opinión de Itachi sobre ella.
¿Les gustó? Ojalá que sí.
¡DEJEN REVIEWS
¡GRACIAS POR LEER HASTA EL FINAL!
darkzuryan: Bueno, me alegra mucho encontrar a alguien con mi misma opinión. Odié a Itachi desde el comienzo de la historia, pero una vez que encontré la realidad sobre él no pude sentirme peor. Sin duda, uno de mis personajes preferidos. Con respecto al fic, me alegra que te haya llamado la atención. No estoy segura de que sea una competencia, pero no voy a negarte que los hermanos Uchiha tendrán ciertos desencuentros a partir de la existencia de Sakura. Supongo que irás comprendiendo a medida que se desarrolle. ¡Cuidate!
Honey: ¡Muchísimas gracias! Ojalá te haya gustado el capítulo.
Denisse: ¡Hola! Bueno, algo tarde, te contesto. No intento motivarme tu odio a Sasuke, evitalo, sigue siendo adorable a pesar de todo. No estoy segura de que sea adrede, solamente pasa así. Si te interesa encontrarlo como un personaje bueno, Turn your breath cold, tal vez... Nos leemos.
ImaginaryTrouble: ¡Sí! Finalmente comenzado, escrito y publicado. Sé que vengo prometiéndolo desde hace bastante, así que espero consideres la espera ha valido la pena. Te agradezco mucho tu seguimiento a lo largo de los distintos fics, y sin duda espero que éste nuevo emprendimiento te deje satisfecha. Sí, escribí hace poco otro narusaku y eso, pero llegué a la conclusión de que era hora de conceder tu deseo (? Sin duda, Itachi será un gran protagonista. No tengo intenciones de dejar ninguno de mis fics, a pesar de que me tome demasiado tiempo con cada uno de ellos, por favor no te alarmes. En fin ¡Ojalá te haya gustado! Nos leemos.
SabriNara: Sin duda un nombre muy original. No creo que hayas sido la única persona que esperaba un ItaSaku con fervor, por eso éste no es algo que vaya a dedicarte, tal vez alguno en un futuro lejano... ¡Cuidate!
Tsuki: ¡Gracias! Bueno, a decir verdad, no estoy segura de que sean tan originales, pero te agradezco mucho el que lo creas. Sin duda, los lectores que siguen más de uno de mis fics, son aquellos de los que más me emociona leer, por eso te lo agradezco. Con respecto a Itachi, no cabe ninguna duda de que es uno de los personajes más sacrificados de la historia, aquellos que no lo quieren sencillamente tienen algún tipo de problema. En fin ¡ojalá te haya gustado! Nos leemos :)
