Bueno aquí les dejo el segundo cap y muy pronto el tercero. Aviso que subire cap cada día porque ya he escrito esta historia en un documento que tengo guardado y prácticamente lo tengo casi listo, pero... epa no singnifica que extritamente lo subiré cada día, habrá algunos días que no podré publicar.
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Cap 2
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****Un año después***
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.Reneé ya estaban casados y estaban felices con sus vidas. Los padres de Reneé cumplieron con su palabra dejándola sin dinero en su tarjeta, aunque eso no le importaba a Reneé porque ya se había anticipado y había guardado una gran cantidad de dinero en efectivo en un lugar desconocido hasta para Charlie, y ese dinero serviría para emergencia o para comprar cosas de mucha importancia.
Charlie estaban más que feliz por todo y también estaban ansiado para tener un bebé con su esposa, al igual que ella. Los dos deseaban tener muchos niños, pero no sucedía nada, lo intentaban y lo intentaba, pero nada. Reneé se sentía triste cada vez que le llegaba la menstruación porque sabía que no se había quedado embarazada. Los dos estaban tristes y buscaron la manera de ir a un doctor.
-Cariño, no tengas nervios –le dijo Charlie a Reneé mientras esperaban la respuesta del doctor.
-No puedo evitar estar nerviosa, ¿y si nunca podemos tener un bebé? –pregunta y algunas lágrimas se les escapan de los ojos
Charlie le dio un beso en su frente
-Pues adoptaremos –dijo así de simple-. Adoptaremos a un niño y bueno, lo cuidaremos como si fuera de nosotros
Ella asintió. Su Charlie siempre tenía siempre una solución para sus temores y eso era unas de las cosas que ella adoraba de él.
-Bueno, Sr y Sra. Swan –dice el señor Cullen-. Lamentablemente revisamos sus pruebas y es casi imposible que tenga bebes
Esas palabras lastimaron a los dos padres tanto que se quedaron en Shock sin decir nada. Charlie fue el primero en romper el silencio.
-¿Por qué doctor? ¿Porque es casi imposible? -preguntó él
-Bueno, Sr Swan pues su esposa tiene un problema en su útero que se le hace casi imposible concebir un bebé
Reneé lloro. Ella era el problema, ella era la que no podría hacerle el gran honor a Charlie un bebé en su vientre.
-Mi amor, no llores –le susurraba-. Sabes que no me importa que no puedas concebir un bebé de tu vientre. Tenemos otra opción, podemos adoptar -le animaba.
Entonces ella pensó el lo que había dicho el Dr. Cullen. Él había dicho que le era casi imposible concebir un bebé, casi más no imposible de lograr.
-Dr. Cullen usted dijo que me era casi imposible tener un bebé, ¿o sea que puede haber una manera de que yo tuviera un bebé? –preguntó ella esperanzad a
Él asintió
-Si, pero eso sería un milagro. –admitió-. No les puedo asegurar de que vayan a tener un bebé, pero es posible que pueda ser, aunque, como ya dije, sería un milagro –dijo él doctor Cullen sin prometer nada.
Ella asintió
***Horas después***
Ya estaban en casa y Reneé todavía estaban pensando en lo que había dicho el Dr. Cullen. Ella quería tener ese milagro no importaba si madamas tenía un solo bebé, ella sería feliz cuidándolo con tan solo sentir esa alegría que sentía las madres al tener un bebé.
-Bebé, no te compliques –le susurró Charlie
Ella le salieron unas lágrimas
-¿Sabes Charlie? Quisiera que ese milagro se hiciera ese milagro, no me importaría que tuviéramos un solo hijo. No me importaría si fuera un niño o una niña, aunque tu sabes que yo adoraría tener una niña –ella sonrió un poco-. Sólo quiero ser una madre, estar embarazada, aunque estuviera gorda no me importaría, quisiera sentir las pataditas. Quisiera que... -ella sollozó-. Q-que todo esto que te estoy diciendo se cumpliera.
Él la abrazo mientras ella seguí sollozando
-Yo también quisiera eso -susurró él y miró las estrellas y cerro los ojos suplicando el milagro de poder ser padre.
Lo que él no sabía y Reneé tampoco fue que cuando él pidió ese milagro pasó una estrella fugaz. Y como todos saben al pedir un milagro mientras pasa una estrella fugaz eso significaba que ese milagro que tanto deseaban se iba a cumplir.
***Semanas después***
Reneé está rara, pensó Charlie mientras le veía comer un pote enorme de helado mientras veía una película de terror.
-Quieres? –le ofreció un poco de helado a su marido
Él negó y ella hizo un puchero
-Por favor, come un poco de mi helado –suplicó y sus ojos estaban cristalinos, signo de que iba a llorar
-Ya, ya comeré –y ella le tendió otra vez su cucharilla con helado con una sonrisa
Charlie se comió el helado. Sip, Reneé está muy rara, pensó él y siguieron comiendo helado y viendo la película. Después de esa noche Reneé sentía que algo estaba raro en ella, estaba un poco gorda, bueno, no tanto.
Lo primero que se le vino a la cabeza era porque estaba comiendo mucho y eso tampoco era normal en ella. Después ella revisó el candelario y noto que se suponía que el periodo debía venirle hace cinco días, casi una semana y eso tampoco no era normal, a ella nunca se le atrasaba el periodo.
-¿A caso es posible? –preguntó asombrada mientras se veía su barriga en el espejo.
Charlie estaba en la estación, así que ella tuvo que salir corriendo a una farmacia a por unas pruebas de embarazo. Estaba emocionada, pero no se quería emocionar mucho para luego ilusionarse, pero le era inevitable no emocionarse.
Cuando llegó a la farmacia se acerco a la chica que atendía allí. Le daba pena preguntar, pero tenía que hacerlo
-Buenas tardes, Sra. Johnson podría darme cinco pruebas de embarazo diferentes –dice Reneé un poco avergonzada.
Ella sonrió y le dio lo que pidió.
Reneé había pedido cinco pruebas de embarazo diferentes porque quería estar 100% segura de que estaba embarazada y no ilusionarse y teniendo cinco pruebas lo comprobarían, además de que no sabía que prueba tenía que comprar. Cuando pago salió pegada a correr a la casa de nuevo.
Estaba nerviosa cuando llego a la casa y se encerró en el baño. Hizo lo que tenía que hacer y puso una alarma para saber cuando pasaran los quince minutos.
Luego empezó a pensar. ¿Y si luego estaba embarazada? ¿Qué pasara? Ella estaba segura de que Charlie se pondría feliz por la noticia y ella sería muy, muy, pero muy feliz, más de lo que ya estaba, pero… ¿y si no? Bueno, ella sabía que no podía quedar embarazada, eso era casi imposible.
Sonó la alarma y respiró hondo y tomo una prueba y la vio.
-Positivo –susurró emocionada y tomo otro-. Negativo -se desamino, pero quedaba tres pruebas por ver.
Tomo la tercera y decía positivo, tomo la otra y también decía positivo. Entonces quedaba la última por ver y estaban que se desmayaba allí mismo de los nervios.
Volvió a respirar hondo, cerró los ojos y tomo la prueba en sus manos. Esta era la que decía si sí o no estaba embarazada.
-Bueno –dijo con voz temblorosa y abrió los ojos
Y grito de emoción y empezó a brincar por todos lados.
-¡Estoy embarazada! -grito emocionada y se vio su barriga y empezó a llorar-. Ay, mi dulce bebé.
Paso unas horas para calmar su lloriqueo y luego empezó a planear como decirle a Charlie, no se lo diría a Charlie hoy mismo, quería que fuera en un momento especial, además de que tenía que ir al ginecólogo para ver cuanto tiene el bebé. Muy emocionada empezó hacer su almuerzo que constituía de un emparedado enorme con mayonesa.
Tarareaba mientras limpiaba la casa y entro a la segunda habitación que muy pronto sería la habitación de su bebé. Había una cama y una mesita de noche junto con un closet y con un baño. Era grande y ya ella se estaba imaginando como la decoraría.
-¡Querida ya llegué! –gritó Charlie mientras entraba a la casa y ponía su pistola y su saco en el perchero.
Reneé bajo la escalera muy emocionada
-Hola, mi vida –le dio un besito-. Anda bañarte que yo voy a empezar a preparar la cena.
Él asintió y cuando se fue frunció el ceño. Reneé esta demasiado raro, pensó mientras subía las escaleras, tenía ese brillo en sus ojos que no ha tenido desde la noticia de que no podía quedar embarazada.
Se dio su ducha tranquilo y pensativo por los acontecimientos que han pasado esta semana. Mientras Reneé cocinaba un rico pescado y un postre que se le apetecía comer mientras tarareaba un tono muy alegre porque en verdad estaba muy alegre.
Charlie escuchaba a su esposa tarareando y eso también le pareció extraño, porque nunca Reneé tarareaba mientras cocinaba, la conocía muy bien y de seguro algo estaba pasando, pero él no sabía que. Por el momento decidió ignorarlo y prendió la tele para ver algo al azar.
Reneé estaba pensando en su bebé. Estaba muy ansiosa porque ya creciera y poderlo cuidar y consentir, tenía entendido que tenía que esperar mucho para eso, pero ya quería que el tiempo pasara volando. Ella estaba segura de que sería una niña muy hermosa, tan hermosa como un ángel, quería que tuviera los ojos de su padre porque no quería que tuviera sus ojos, no quería que su bebé tuviera algo de sus abuelos, porque la madre Reneé tenía los ojos azules y Reneé no quería acordarse a sus padres. También quería que tuviera su cabello, la bebé que se estaba imaginando era muy hermosa. Pero, aunque si no fuera niña pues lo adoraría igual.
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Bueno, chicos aquí está el cap 2 y bueno, eeso es todo
Les mando saludos a las dos primeras en comentar que son... mi amada .7334 que siempre comenta en cada unas de mi historias que tengo y pues eso se lo agradezco por comentar en mis historia. Ah y una nueva seguidora GraceVronsky
Mando más sulados a mis seguidores y a los que le gustaron mi nueva historia.
Att- Bearbelly
