Estaba en la empresa de SHIELD, tenia que presentar un nuevo juego para iPad productivo. Mi compañera Maria Hill contaba libremente sobre nuestra gran aplicación, aunque yo no me sentía demasiado bien, empezaba a marearme, por suerte mi movil sonó justo cuando la reunión terminó.-¿Que quieres Steve?- Le pregunte al otro lado de la línea, -¿Podrías ir a buscarme? Por lo que se ve mi madre esta más gruñona de lo que suele estar.- Me pidió.
-Esta bien, te recojo en quince minutos-.
Justo como le respondí volví a casa para recoger a Steve. -Gracias Nat- Me agradeció. -No es nada- En media hora estuvimos en casa de su madre, entramos en su casa, y vimos que su cuidadora intentaba vendarle la mano pero ella se resistía. -Y se puede ir- Le dije a la Dra Cho, mientras se iba me susurró:-Su cuñada es un ogro- Me dijo con cierto enojo, con lo que yo le respondí: -Ya lo sé-.
-Mamá, ¿Por qué no te dejas vendar la mano?- Pregunto Steve preocupado -No tengo ganas de hacer nada.- Respondió molesta su madre. Nos estuvimos peleando por la salud de Sara, la madre de Steve, hasta que él escuchó un sonido dentro de casa al igual que yo, como si algo se estuviese cayendo, así que nos fuimos al lugar del origen del ruido, y vimos que el techo se había caído. -¿Se puede saber por qué hay un agujero en el techo?- Preguntó el único hombre de la casa, cosa que no recibió respuesta por parte de su madre aunque siguió -Te vas a mudar a nuestra casa- Esa declaración hizo que a las dos se nos abrieran los ojos de golpe. -Pero Steve...- Pero no pudo terminar su frase, ya que él no la dejó -Ni 'Peros' ni 'Peras', vas a mudarte con nosotros. ¿Es que no los ves?- Dijo señalando toda la casa -No puedes vivir en estas condiciones, no es sano y cualquier día el techo te podría caer encima- Le reprochó Steve con tono de protección. -Esta bien...- Dijo la matriarca de los Rogers.
Esa misma tarde lo recogió todo, esa misma noche se mudó oficialmente a nuestra casa.
