Capítulo 1
Vrisa se despertó repentinamente jadeando. Respirando profundamente, la joven cerró los ojos al mismo tiempo que colocaba su temblorosa mano sobre su pecho donde su corazón palpitaba frenéticamente.
'Tranquila. Respira, sólo respira' se dijo una y otra vez tratando de calmar la creciente sensación de temor mientras recordaba su pesadilla. Una pequeña sonrisa apareció en sus labios al darse cuenta que había descrito su visión como una pesadilla. No había llamado a una visión del futuro una pesadilla en mucho tiempo. Desde que se había entrenado como una vidente, ella había aprendido a distinguir los sueños comunes de una visión sobre el futuro; sin embargo, estas últimas visiones parecían cada vez más una pesadilla que un mensaje del destino. Ese sentimiento de impotencia, de abandono, ese vacío…
Un escalofrío recorrió la espalda de la druida al recordar esa horrible sensación. 'Todo está bien. Todavía estamos a tiempo' se dijo la druida a sí mismo repitiendo una y otra vez su mantra hasta que su malestar hubo disminuido. Una vez más tranquila, Vrisa se levantó de la cama buscando un pequeño cuenco con agua para beber. Ávidamente la caudilla bebió sin importarle la fría sensación del líquido al deslizarse por su garganta hasta que se hubo asentado en su estómago, permitiéndole relajarse un poco más.
Silenciosamente, la mujer se colocó su capa sobre sus hombros antes de salir de la tienda, encaminándose hacia la pequeña fogata en el centro del campamento, la cual se mantenía encendida durante la noche. Escudriñando brevemente el cielo nocturno, Vrisa se percató que no debía de pasar mucho de la media noche. Tanto el campamento como el bosque se mantenían silenciosos, resonando ocasionalmente el chillido de alguna lechuza.
Esta sería la última noche en estos bosques, mañana el campamento se movería nuevamente. Los vigilantes anunciaban un incremento de patrullas tanto de Camelot como de Mercia en la zona, y lo último que necesitaban era quedar en medio de un conflicto.
Sí, los tiempos estaban cambiando, el Actual y Futuro Rey había comenzado a aceptar su destino y el de Emrys, pero todavía no había habido cambios sobre la política de Camelot con respecto a la magia, y por tanto, tampoco en los demás reinos donde se desconfiaba de todos sus usuarios.
Con un suave suspiro, Vrisa dirigió su vista hacia la fogata, concentrándose en las danzantes llamas. La caudilla vació su mente de todo pensamiento alejando todas sus preocupaciones. Desde que eran jóvenes, los druidas se entrenaban para sentir la magia de la tierra a su alrededor, conectarse con ella. Como vidente, ella estaba mucho más conectada con la magia de la tierra que sus demás compañeros, así que debía saber cómo buscar los signos para poder descifrar los mensajes que le eran enviados a través de sus sueños.
Las profecías en los sueños muchas veces eran crípticas, escenas inconexas que a primera vista no eran claras hasta que sucedía lo anunciado por el destino. Éstas siempre se encontraban en halos de misterio, que muchas veces se traducían como oscuridad. Oscuridad que sólo la luz podía hacer retroceder revelando más de lo que los sueños mostraban.
"Onswápan þá tōwearda genipu" murmuró Vrisa sin despegar su vista de las flamas.
Los ojos de la druida destellaron de color dorado mientras continuaba mirando entre las llamas buscando alguna señal o respuesta sobre sus visiones, pero al igual que en las ocasiones anteriores, el fuego no revelaba nada. Desde el retorno de Emrys a este mundo, las terribles visiones del futuro no se habían detenido, siempre enseñando el mismo mensaje una y otra vez, la misma advertencia: peligro inminente.
'¿Qué está pasando?' se preguntó Vrisa preocupada. Ella no era la única que había visto las futuras calamidades, muchos videntes habían visto varias señales de peligro, pero al final nadie podía definir lo que estaba sucediendo, como si la visión se interrumpiera por completo, dejando un horrible malestar de vacío y pérdida.
La visión era casi siempre la misma: Emrys y el Rey luchaban contra un ejército que ella no podía reconocer. Camelot estaba en llamas, y en el último momento, una espada era blandida en medio de la oscuridad y…la visión se terminaba. Una y otra vez todo terminaba en una espada hendiendo el aire y luego, nada, sólo el vacío. ¿Qué significaba esto? Nadie había sabido interpretar estas señales.
Pero esta noche hubo un cambio significativo. Una voz, que le era completamente desconocida, recitaba unas antiguas líneas: 'Sombras y ruina sobre Albión descienden… dos destinos se enfrentan… traen dolor nunca antes visto… Tres caminos se abren en la búsqueda…'.
Aquellas líneas no le eran extrañas, ella las conocía a la perfección desde que había sido nombrada vidente del clan del Zorro y posteriormente su líder. En cuanta fue nombrada como guía del clan, Vrisa tuvo que aprenderse de memoria la profecía del Actual y Futuro Rey y Emrys. Todo druida crecía escuchando sobre esta profecía y las promesas de un mejor futuro, pero ninguno la conocía al pie de la letra o en su totalidad, ese era un privilegio reservado para los líderes de los clanes, quienes la protegían celosamente.
Día a día, la profecía comenzaba a realizarse, y aunque el prometedor futuro de Albión parecía estar próximo, todavía había muchos retos por delante para lograrlo. La magia no era todavía libre, los reinos no parecían estar cerca de unirse a pesar de que había paz entre ellos, el vínculo entre Emrys y Arturo Pendragon se había debilitado obligando al brujo a marcharse de Camelot, además, todavía estaba la amenaza de la Reina del Aire y las Tinieblas.
'Morgana' pensó amargamente Vrisa sintiendo lástima por la bruja. ¿Estaría ella teniendo las mismas visiones? 'Seguramente lo hace' reflexionó la druida 'Pero ella no las entiende. No tiene entrenamiento como vidente'. Podría verlas, ¿pero qué podría saber ella cuando ella misma era la causa de las visiones?
'¡Qué amargo destino el de ella y su compañero! Venir a este mundo para traer la ruina de todos' pensó Vrisa con compasión. Muchos dicen que nadie escapa al destino, pero quizás, sólo quizás, el camino del destino pudo haber sido diferente para todos los involucrados.
Vrisa continuó reflexionando sobre los destinos de los que hablaba la profecía ignorando completamente su entorno siguiendo con la mirada las llamas. ¿Podría Arturo Pendragon traer la paz y la magia antes de caer ante sus enemigos? ¿Emrys podrá evadir el fatídico destino del Rey? Si los dos hermanos Pendragon están destinados a gobernar, ¿quién tomará el trono al final?
