"El Cuerpo del Deseo"

Todos los personajes de esta historia pertenecen a Rumiko Takahashi.

(Espero que la disfruten)

Narración

-Diálogos

-Pensamientos

Capítulo 2: "Pleitos, Acercamiento y Planes de Amazonas "

Después de cambiar a su forma original y alistarse para la escuela, Ranma bajó hacia el comedor para desayunar. Allí se encontraban Kasumi, el señor Tendo, Genma y Nabiki.

-Buenos días a todos.

-Buenos días, Ranma-kun - Respondió Kasumi.

-Hijo, ¿qué te ocurre? ¿Por qué traes esa cara?- mencionó Genma, después de una minuciosa observación.

-No dormí nada bien, tuve pesadillas - Mientras hablaba, recordaba de nuevo su "puro y casto" sueño con Akane; él sabía que no había sido una pesadilla, sino todo lo contrario. A medida que recordaba a Akane, desnuda y en sus brazos, iba acrecentándose el sonrojo de sus mejillas.

-¡Cuñadito! ¿Por qué esa cara? ¿No será que, en lugar de pesadillas, tuviste algún sueño…agradable? No sé, ¿algo que tenga que ver con otra personita que aún no baja? - Esa Nabiki, no se le escapa nada.

-Eh…si…digo…¡¡no!! ¿Q…qué te pasa Nabiki? ¡Deja de estar molestando! - Rayos, ¿Cómo es que siempre se da cuenta? ¿Acaso será una bruja?

-Tranquilo, no te sulfures. No tiene nada de malo sentir algo por alguien, y más si ese alguien es mi hermanita…- Nabiki adoraba hacer sufrir a Ranma con esos comentarios. Quién sabe, tal vez si se le escapaba algo de información, podría negociar por una buena cantidad para no publicarla en todo Nerima.

-Bueno, en el caso de que estuviera sonrojado por pensar en alguien, ¿quién te dijo que ése alguien debe ser Akane?

-Vamos Ranma, tú sabes tan bien como yo que lo que sientes por ella es más que sólo una amistad…. ¿o me equivoco?

-Pues si, te equivocas. Estás loca si crees que voy a estar interesado en una niña tan poco atractiva como ella…

-Eh, Ranma…

-…Además de que es muy brusca, marimacho, orgullosa…

-Oye Ranma….

-…antipática, presumida, odiosa…

-Ranma…

-…Y por si fuera poco, es tan mala cocinera, que casi muero la última vez que comí uno de sus horribles platillos…

-¡Ranma! - Dijo Nabiki alzando aún más la voz, viendo hacia la entrada y con una expresión de pánico puro.

-Así que soy una antipática, torpe, marimacho y fea, ¿no?

Ranma empezó a sudar frío. Esa voz, que a veces le sonaba como la de un ángel, ahora parecía un llamado seguro a su muerte. Volteó lentamente, para encontrarse con una Akane rodeada de un aura roja, y con una expresión de furia que espantó de sobremanera a todos los presentes.

-A…A…Akane…escucha…yo…es que…

-¡¡CÁLLATEEE!! ¡¡ERES UN CRETINO!! ¡¡TE ODIOOO!!

Y en menos de dos segundos, la mesa estaba estampada en la cabeza del artista marcial, mientras los demás sostenían en alto los platos, tazas y demás enseres.

Akane, sin decir más, se dio la vuelta para dirigirse a la salida.

-¡Akane! ¿Qué no vas a desayunar? - Preguntó la siempre dulce Kasumi.

-¡No gracias, compraré algo en la escuela! - Respondió Akane ya desde afuera, con cierto tono de molestia.

Mientras caminaba hacia la escuela, pensaba en el cretino e insensible de su prometido.

-Ese Ranma, ¿Por qué siempre me tiene que tratar así? ¡Pero claro!, yo siempre preocupándome por él al cocinarle… ¡Es un malagradecido y un estúpido! …..Y yo… yo soy aún más estúpida por quererlo….

De repente, una conocida voz la sacó de sus pensamientos.

-¡Hey Akane! ¡Espérame!

-¡¡Déjame en paz!! ¡¡No me hables!! ¡¡No quiero verte!!

-Escucha Akane, lo que dije en la casa…

-¡No me interesa lo que hayas dicho, sólo déjame sola!

-¡Niña tonta! ¡¡Yo sólo quería pedirte perdón!!

Hubo silencio total. Akane estaba algo sorprendida. Eso de pedir perdón no era algo habitual en Ranma. Después de unos cuantos segundos, ella habló.

-¿Me puedes decir quién eres, y qué hiciste con Ranma?

-Deja las bromas Akane, es en serio.

-¡Lo mismo digo yo! Además te conozco, sé que no lo dices en serio. En un rato seguirás molestando como es tu costumbre…

Akane hablaba, pero Ranma no le prestaba mucha atención; más bien la miraba embelesado, mientras iba recordando poco a poco el sueño de la noche anterior; lentamente sintió su cara arder, y no era precisamente por vergüenza…

-…Además, si tan molesta soy para ti, deberías anular el compromiso e irte con alguna de tus "Bellas Prometidas", o si quieres con todas a la vez…

-Akane… - La interrumpió, mencionando su nombre de manera tierna, pero con un leve toque de sensualidad. Ella dio un respingo al oírlo.

-¿Q…qué quieres Ranma?

-… ¿Te dije lo linda que te ves hoy?

-(Con gotita estilo animé) Ya…ya en serio, ¿dónde tienes escondido a Ranma? - No podía creer que él le dijera algo así.

-¿Por qué no me quieres creer? Es verdad, te ves preciosa…

-P...pero…Ranma…

Él se iba acercando cada vez más a la chica, tratando ya de romper esa barrera que los separaba; la tomó por la cintura y se aproximó a ella. No iba a esperar más por tener a Akane, la necesitaba. Por otro lado, Akane estaba más que sorprendida por la repentina actitud de su prometido, pero no le era nada desagradable. Justamente cuando sus labios estaban a escasos milímetros de unirse, oyeron a lo lejos la campanilla de una bicicleta y una aguda voz femenina...

-¡Nihao airen!

-Ay no, esto no está pasando… - Mencionó Akane con fastidio.

-¡Rayos! - Esta vez fue Ranma el que habló. Rápidamente se separaron, observando a la voluptuosa china que hacía su aparición. Pero antes de que dijeran algo, Ranma ya tenía una bicicleta encima de él.

-Airen, ¿Qué estar haciendo con chica violenta? - Dijo Shampoo demostrando su enfado.

-Ehh… ¿yo? ¡Nada! ¿P…por qué lo preguntas? Dice con una sonrisa nerviosa

-Yo verlos muy cerca… ¿Acaso Ranma gustar Akane?

-¡¡Qué?! ¡Cómo puedes pensar eso! ¿Fijarme yo en esta niña fea? ¡No lo creo!

Otra vez, un aura roja se aproximaba a él.

-¡¿Lo ves Ranma?! ¡¡Siempre es lo mismo contigo!! ¡No cambiarás nunca! ¡Ranma no Bakaaa!

Siguiente escena: un chico de cabello trenzado va volando por los cielos de Nerima, cortesía de Aerolíneas Tendo. Akane volvió a enfurecerse; ese tonto jamás podría quedarse callado. Estaba maldiciéndolo mentalmente, cuando la voz de la joven amazona la interrumpió.

-Chica violenta, decirle a airen que Shampoo ir a verlo en receso, ¿si?

-Yo no tengo por qué decirle nada, si tanto te interesa, ¡díselo tú!

-Está bien. Yo ir a verlo más tarde.

-No me importa, ¡Hagan lo que quieran! - Diciendo esto, se dio la vuelta y continuó su camino. Shampoo no dijo nada más, sólo la observó alejarse mientras ella retomaba su camino también.

--

La mañana pasaba de lo más lenta para Akane, sentía las clases bastante aburridas y monótonas. Para distraerse un poco, miró de reojo a Ranma, y como siempre, estaba durmiendo oculto detrás de su libro de Historia de Japón. Sonrió un poco al recordar el estado en el que se encontraba Ranma cuando llegó al salón: sentado en su banca, con el pelo todo alborotado, lleno de tierra, y con un ojo morado. Le daba algo de gracia verlo así, pero no por eso iba a dejar de estar enfadada con él.

Cuando por fin tocaron el timbre para el receso, Akane salió con sus amigas para dirigirse a la tienda y comprar algo de comer. No se dio cuenta que Ranma ya no estaba en el salón.

Ya estando sentadas debajo de un gran árbol, Yuka y Sayuri le hacían la plática a Akane, pero ella parecía estar en otro mundo.

-Akane, te noto muy distraída, ¿estás bien?

-Sí Sayuri, estoy bien.

-Estás muy rara, ¿estás segura que no tienes nada?

-¡Que si! Sólo pienso en cosas…

-¡Ay que linda! ¡De seguro está pensando en Ranma!

-¡Qué hermoso es el amor! ¿Verdad Akane?

-Por favor, ¡dejen de molestarme! En lo menos que estoy pensando es en Ranma - Qué mentirosa me he vuelto últimamente - Es un cretino que no se merece ni un poco de mi atención. - Bueno, eso de que es un cretino es verdad, pero así lo quiero…

-Vaya, veo que han peleado de nuevo - Mencionó Yuka, un tanto decepcionada, pues ella sabía que Akane amaba a Ranma, sólo que era tan terca y testaruda como para admitirlo. Aunque claro, Ranma lo era aún más.

-Pues sí, y espero no verlo por que me pondré de malas de nuevo…

-A…Akane… ¿De verdad no quieres verme?

Akane sintió un revoloteo de mariposas en el estómago, pues oír esa voz tan cerca era algo sensacional, pero no lo iba a demostrar.

-¿Qué haces aquí Ranma? ¿Por qué escuchas conversaciones ajenas?

-Bueno, es que yo…. quería… este…

-¡¿Qué?!

-…Quería ver si podemos hablar…

-¿Hablar? ¿Sobre qué?

Ranma no dijo nada, sólo miró a las amigas de Akane, dándole a entender que no le iba a decir nada si estaban ellas presentes. Yuka y Sayuri captaron la indirecta, y se levantaron lo más pronto que pudieron. Se despidieron de ellos diciendo que los verían en clases. Ranma se sentó a un lado de Akane, recargándose sobre el árbol.

-Y bien, ¿Qué es lo que querías decirme? Ya estamos a solas.

-Ehh… bueno… quería… quería disculparme de nuevo.

-Mira Ranma, no hace falta. Olvídalo. De todas maneras siempre es lo mismo, me insultas, te golpeo, me pides perdón y yo… pues siempre te perdono. Sólo te diré una cosa: ya me estoy hartando de la misma rutina y…

-¡Yo también! - La interrumpió - Es por eso que te lo digo… Yo… quisiera que nos lleváramos mejor y…

-¿Ah si? - Dijo Akane, sorprendida y emocionada.

-P…pues sí… es que… digo, algún día… tendremos que casarnos y… debemos llevarnos bien desde ahora… ¿no crees?

Akane cayó de su nube súbitamente. Pensaba que Ranma quería que se llevasen mejor por que talvez estaba interesado en ella. ¡Pero no! Sólo era por obligación. En su cara podía reflejarse tristeza y decepción.

-Ah, ya veo… Sólo es por eso…

-Sí... digo… ¡no!...

-¿Ah no? ¿Es que hay alguna otra razón? - Dijo Akane con cierto brillo en sus ojos. Ranma la miró, y no pudo evitar volver a recordar su sueño; otra vez sentía esa necesidad de abrazarla, besarla y hacerla suya. No dijo nada más, sólo comenzó a acercarse más a ella; miró sus finos labios tan apetecibles, incitándolo a probarlos, cosa que quería hacer gustoso, sólo necesitaría una señal de aprobación por parte de Akane, que recibió cuando ella cerró los ojos. Comenzaban a sentir el roce de sus labios cuando…

-¡¡Airen!! ¡¡Qué diablos estar a punto de hacer?!

Otra vez, Shampoo había llegado a interrumpir. Estaba sobre la rama del árbol, y saltó para quedar justo enfrente de ellos dos. Ambos se separaron instantáneamente, completamente sonrojados.

-Shampoo, ¿Qué haces aquí? ¿No ves que estamos en la escuela? - Habló un Ranma totalmente fastidiado. Akane no estaba mejor.

- Eso no importar Ranma. Yo sólo venir para darte ricos panes al vapor.

-Gracias Shampoo, pero ya comí y estoy satisfecho.

-Vamos airen, tú debes comer, pues yo hacerlos con mucho amor…

Shampoo iba acercándose cada vez más a Ranma dispuesta a abrazarlo; éste se ponía cada vez más nervioso, pues sabía que Akane se enfadaría de nuevo y lo golpearía, y Akane… ¡Un momento! Akane ya no estaba. Ranma volteó a todos lados, y la vio dirigiéndose hacia el salón, rodeada con un aura cargada de furia. Era la tercera vez en esa mañana que la hacía enojar, no era para menos.

-¡Akane! ¡Espera!

-Airen dejar ir a chica violenta para que nosotros poder estar solos, ¿si?

-¡Claro que no! ¡Estás loca! ¡Tengo que irme!

-… ¿Por qué tu querer ir con Akane?... Tú amarla, ¿verdad?

-N…n…no es eso es que… de verdad, tengo que irme. ¡Adiós!

Ranma corrió lo más rápido que pudo, pues no podía permitir que Akane se enfadara de nuevo con él, y más si no había sido su culpa.

Shampoo se quedó allí, observando como Ranma escapaba de ella una vez más. Estaba claro que amaba a Akane y no a ella, y eso de verdad dolía.

Al llegar al Neko-Hanten, saludó a su bisabuela como de costumbre, pero Cologne, con todos sus años de experiencia, pudo notar que Shampoo no estaba bien.

-Nietecita, ¿sucede algo? - Dijo, hablando su lengua natal.

-No abuelita, no es nada.

-A mi no me engañas, se trata del prometido, ¿no es así?

-…Bueno, si. Es que ya no se que hacer para que Ranma me quiera, yo sé que ama a Akane y ella a él, y creo que no podré hacer nada para evitarlo…

-Pero hija, ¡él es tu prometido! Y según nuestras leyes, tendrá que casarse contigo, lo quiera o no.

-Si, pero no le veo mucho sentido si él quiere a otra.

Cologne se quedo callada unos segundos, pensando en lo que podría hacer para arreglar esta situación.

-….Shampoo, dime ¿Qué estarías dispuesta a hacer para conseguir a Ranma?

-¡Lo que sea! Haría lo que fuera necesario para tenerlo conmigo.

-¿Estás completamente segura? Por que sólo podrías conseguirlo a costa del dolor ajeno…

-¡No me importa! Yo quiero a Ranma sólo para mí.

-Bien, en ese caso te ayudaré. Ya verás que con el truco que te enseñaré, además de tu inteligencia y sagacidad, Ranma será sólo tuyo, pero deberás sacrificar tu físico por un tiempo.

-¿Sacrificar mi físico? No te entiendo abuela.

-Ya lo verás hija. Talvez no estés de acuerdo al principio, pero créeme que valdrá la pena. Si que la valdrá…

CONTINUARÁ…


¡Hola!

Pues aquí está el segundo capítulo. Lo hice rápido, ya que esta semana he tenido tiempo disponible, y quise aprovecharlo para escribir.

Y, como pudieron ver, entró Shampoo a escena. La verdad es que ¡¡la odio!! Es una buscona y ofrecida, y por eso la quise hacer sufrir un poco (si, soy muy mala, jeje). El problema es que ahora ella hará uso de sus artimañas para quedarse con Ranma, y no le importará nada más que ella misma (Grrrrr!!)

Pero bueno, ya veremos después que es lo que intentará hacer, y que hará nuestra pareja favorita de enamorados.

Para terminar, muchas, pero muchas gracias a: Mrb92, Killina88, Betobatucas y Naoko Tendo por sus reviews; de verdad que me alegró mucho el saber que mi historia ya tiene seguidores (Esta es mi cara de felicidad n.n )

Bueno, eso es todo por hoy. Veré si puedo actualizar en esta misma semana o hasta la otra, por que ya empezaré exámenes (T.T)

Un saludo a todos, y gracias de nuevo.

¨¨XöXö¨¨