holaaaa vaya vaya cuanto tiempo he? la verdad me había perdido ya hace un tiempo y la verdad es que tengo que actualizar mas mis historias y realmente estoy en eso pero bueno aquí esta el episodio de hoy, no les haré spoiler del episodio siguiente ewe

Bien recuerden que los personajes no me pertenecen a mi son del creador y sensei Masashi Kishimoto la historia de este fanfic si es mía :3

contendra lemon en los siguientes episodios(en algunos no todos obviamente)

no se olviden de darme su opinión y si de verdad les gusta o no :)

y bueno les dejo el capitulo 2


Rivales por causa de otros.

En una solitaria habitación de la majestuosa mansión de los Hyuuga, Hinata se encontraba dibujando en unos de sus cuadros pues la chica de los ojos perlados no podía conseguir el sueño, no paraba de pensar en lo maravilloso que se convirtió su día en tan solo conocer al rubio de Naruto Uzumaki, el tan solo pensarlo sus mejillas se tornaban rosadas, su corazón se aceleraba y su respiración se volvía más inconsistente.

Después del amigable momento que pasaron ambos en la cafetería, Hinata y Naruto se despidieron mientras que esta le daba el dibujo que había hecho para él, Naruto solo agradeció con una simpática sonrisa mientras veía el dulce sonrojo que se creaba en las mejillas de ella. Desde ese instante Hinata no ha podido dejar de pensar en aquel agradable momento, fue tan extraño pero a la vez una magnifica experiencia.

Contaba con la esperanza de volverlo a ver en la mañana pues eran las 2:00AM y esta no tenía intención de ir a la cama debido al gran día que tuvo, de alguna forma le sirvió de inspiración para crear un espectáculo de magníficos dibujos con tan solo un pincel y unas cuantas pinturas.

La chica con suma paciencia y dedicación por su amor al arte. Reflejaba sus sentimientos en aquella pintura. Poco a poco el dibujo mostraba un hermoso zorro tal cual como el que le había mostrado a Naruto, pero esta vez lo dibujaría acompañado de una magnifica ave Fenix; el Zorro estaría en una montaña mientras observaba aquella ave volar por los cielos con suma elegancia y libertad. Los colores eran sumamente vivos y audaces en esta pintura, era la primera vez en mucho tiempo que Hinata se tomaba por elegir colores tan llamativos, esta decisión se debía un poco a la personalidad que pudo notar en el joven Uzumaki, tan alegre, amigable, divertido y sobretodo un chico con metas propuestas. Algo muy diferente en ella (eso era lo que pensaba de sí misma después de todo).

Las horas pasaban volando, ya eran las 3:30AM y la chica de ojos perlados no se había procurado en siquiera ver su cama, al parecer en sus planes no estaba la idea de irse a dormir después de todo.

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Naruto estaba vuelta y vuelta en su cama hasta llegar a caer al suelo, este se quedó estático un momento en el frio piso de su habitación; giro y procuro ver hacia el techo. Una sonrisa se dibujó en sus labios ‹‹Hinata›› solo ese nombre era el que pensaba una y otra vez, se levantó del incomodo piso de su habitación y se dirigió a su mochila que llevaba para la universidad, abrió este y busco entre papeles y papeles hasta dar con la hoja de papel correcta. Al mirarlo solo pudo pensar en lo gratificante que fue verla dibujar aquel retrato de él. Sus hermosos y grandes ojos perlinos sobre él, su mano tan suave trazando líneas y sombras aunque algunas veces esta podía ser algo torpe debido al nerviosismo de ella, eso le gustaba mucho, el tan solo disfrutar ver a esa mujer… disfrutar de su compañía sin tener que coquetear o presumir, tan solo mostrarse uno mismo.

–Pero que mujer tan interesante…– Susurro mientras seguía observando aquel dibujo. –Espero poder encontrarme contigo una vez más–.

Naruto se dirigió a su cama en busca de conciliar el sueño debía descansar ya que en la mañana tenia trabajo que hacer pero dejando eso a un lado lo que realmente quería era volver a encontrase con esa mujer de cabellos oscuros.

Ya eran las 8:00AM y el Uzumaki ya se encontraba en la ducha, se alisto rápidamente tomando los primeros Jeans negros que vio en su armario una franela blanca y una chaqueta de cuero marrón tomo sus zapatos y se dispuso a bajar las escalares.

–Buenos días Naruto– Dijo su padre Minato animadamente mientras esperaba el desayuno. –¿Por qué tan deprisa? –

Naruto freno antes de ir directamente a la sala para salir de la casa, pero al escuchar a su padre este giro al verle mostrando una risa nerviosa, su hermano Menma ya está bajando las escaleras, saludo con cierta flojera y se sentó al lado de su padre.

–Tengo prisa desayunare algo en el camino– Ya dando los primeros pasos su madre se interpuso y lo obligo a sentarse en la mesa junto a su padre y hermano; para desayunar en familia como lo hacían siempre.

–¿Y bien Narutin por qué tan apurado? – La voz de su hermano llamo la atención.

–No tiene nada que ver contigo– Sonrió ladinamente mientras daba un bocado a su comida.

–Ya que están todos reunidos– Hablo Minato –Recuerden que pronto se acerca el evento de la corporación konaha y es un deber e obligación estar ahí así que no se les ocurra faltar– Miro a sus hijos con un gesto amable pero con cierta cautela sabía perfectamente que ellos no faltarían pero nunca es malo prevenir.

–Si si si eso ya lo sabemos, está en todas las noticias y sin contar que mamá a estado fastidiando toda la semana– Menma tomaba jugo mientras sintió un escalofrió por su cuerpo, tenía una lengua venenosa eso muchos lo sabían pero a su madre no le gustaba esa actitud –Lo siento…– Dijo con el ceño fruncido. Su madre solo sonrió y prosiguió disfrutando el desayuno como todos los demás.

Todos a excepción de uno hablaban animadamente mientras que Naruto solo quería irse para ver si podía encontrase con la morena de ojos perlados

–Naruto ¿Estas escuchando? – pregunto su padre con algo de preocupación

–¿Disculpa qué? –

–¿Vas a ir a la junta de trabajo hoy?–

–¡Ah si! Tranquilo estaré allí seguro– Dijo el menor de los Uzumaki mirando con atención a su padre.

–Creo que será mejor que vaya, después de todo no tengo nada que hacer al terminar los negocios con los Higurashi– Dijo Menma viendo que su hermano no estaba muy concentrado que digamos

–Tonterías estaré allí– Dijo con fastidio el rubio de Naruto.

Naruto termino de desayunar llevo su plato a la cocina y se aventuró a salir por la puerta principal su madre lo llamo, se acercó hasta él para preguntar si todo estaba bien, un si salió de los labios de Naruto, beso la frente de su madre y salió por fin.

Mientras conducía sabía que iba a ser un día largo, la junta de trabajo con su padre iba ser agotador y también algo aburrido aunque aun así siempre daba su mayor esfuerzo y luego estaba ese bendito evento en la cual aborrecía con todo su ser, por más que fuera por asuntos de negocios lo que menos iba la gente era por ese motivo, más bien la gente de poder y con una maravillosa fortuna solo iban alardear, sentirse inferiores y pisotear los que fueran apenas novatos en las industrias o empresas de todo Japón. Ese no era su estilo pero más que eso debía ir pues su padre iba a ser uno de los socios (junto con otros empresarios) de mayor prestigio en la corporacion, se sentía orgulloso de todo el trabajo de su padre... de empezar desde abajo hasta llegar a donde está ahora, es lo que lo motivaba cada día.

Llegando a la universidad se dio cuenta de que aún era demasiado temprano pues todavía no llegaba el profesor ‹‹Vaya suerte que tienes Naruto›› pensó mientras se sentaba en algún lugar del aula de clases. Se percató de que aun Hinata no llegaba ‹‹Hmp al parecer hoy tampoco vendrá tempano›› al pensar aquello mientras soltaba un suspiro salió una dulce sonrisa de los labios de este. Ansiaba poder hablar con ella una vez más.

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Una jovencita de cabellos negros azulinos se encontraba profundamente dormida, se notaba que no había dormido durante varias horas. Los sonidos del tocar de su puerta no lograron despertarla preocupando así a su hermana que al percatarse que la mayor de ambas no abría la dichosa puerta esta se dispuso abrirla. Su sorpresa fue grande al ver que su hermana aun no decidía en levantarse

–Pero que voy hacer contigo…– Suspiro para luego despertar a su hermana con delicadeza. –Hinataaa, vamos despierta ya es tarde–

Hinata solo soltaba simples quejidos y uno que otro decir como "cinco minutos más" esto solo fastidiaba a su hermana menor, adoraba mucho a Hinata la admiraba demasiado, sabía que dentro de unos años en un futuro muy cercano su hermana sería una mujer exitosa y emprendedora; no tenía dudas de ello.

–¡HINATA POR EL AMOR DE DIOS LEVANTATE!– Un fuerte grito de Hanabi hizo que la otra chica se levantara con susto de su cama. Alterada Hinata voltio al ver quien era la causante de despertarla de esa manera, al ver a su hermana menor esta solo soltó un suspiro y luego bostezo. Hanabi era una chica activa y sumamente orgullosa de sí misma a Hinata le agradaba eso pero odiaba cuando se ponía insoportable y sumamente irritante.

–Hanabi por Dios no vuelvas hacer eso…– Limpio las lagañas que tenía en sus ojos perlados y luego frunció el ceño al ver directamente a la menor de las Hyuugas soltar una carcajada.

–Lo siento pero por más que intentara despertarte de lo más amable posible no reaccionabas… Pero en fin, tienes deberes que hacer, en primera debes ir a la universidad, en segunda hoy tenemos que ir a comprar nuestros vestidos de gala para el evento de este Jueves– Hablaba con algo de seriedad mientras que Hinata solo se dedicaba a escuchar y de cierta forma cansarse al saber que hoy sería un día sumamente largo.

–Mmm ¿ese evento es donde papa vera la nueva competencia? – Dijo con suma seriedad – Realmente me desagradan esos tipos de eventos… Los reporteros, fotógrafos, gente rica alardeando incluyendo a nuestro padre… eso no es algo que me guste mucho…– suspiro y su mirada se apagó, su hermana al notarlo solo la animo un "todo estaría bien" salio de sus labios "disfrutaríamos el evento de manera normal" Hinata se levantó de la cama y se dirigio a la ducha para luego alistarse he ir a emprender su camino a la universidad.

Hinata se encontraba a tres cuadras para llegar a su destino su respiración se volvió tensa al ver que pronto tendría que volver a ver al aquel encantador joven.

No quiso ir directamente al salón de clases aún quedaba 20 minutos para que comenzara la clase así que fue a la cafetería en busca de un delicioso café que tanto lo necesitaba –¡Hey Hinata! – Una voz extrovertida logro distraerla para luego buscar el susodicho de aquella voz –Vaya y yo que creía que estarías ya en clases–. Hinata solto una sonrisa al ver a una de sus mejores amigas. –Oh Temari-san, es que necesito un súper café cargado no he tenido buena noche– La rubia le dio una sonrisa para luego pellizcar una de las mejillas de la morena, Hinata solo solto un quejido y luego sobo su ya ahora mejilla colorida –Que mala eres Temari-san– Dijo en forma de puchero al ver a su amiga.

Ambas caminaron juntas mientras tomaban su bien merecido café. Temari estudiaba Ciencias biológicas ya casi estaba a punto de graduarse conocía a Hinata desde hace un buen tiempo y se tenían la suficiente confianza de contarse todo, Hinata a pesar de su timidez podía decirle cualquier cosa a Temari y ella con gusto la apoyaría en todo momento. Las dos hermosas mujeres continuaban hablando animadamente sin percatarse de que ya habían pasado más de los 20 minutos la de ojos perlinos se alteró al darse cuenta que llegaría tarde una vez más a las clases del profesor Hatake, Hinata se disculpó por tener que dejarla sin ninguna explicación y salió deprisa al aula de clases.

Al entrar todo parecía normal, el profesor no había llegado cosa que la tranquilizo bastante, no se percató en las persona que estuvieran en el salón solo se sentó en el mismo asiento de siempre; ese mismo que esta al final en el fondo en una esquina al lado de una enorme ventana.

–Justo a tiempo– Se dijo así misma mientras respiraba profundo y cerraba sus ojos.

–¿Llegando tarde otra vez? – Esa voz le hizo soltar una brillante sonrisa.

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El apuesto rubio de ojos azulados al verla llegar y sentarse sin si quiera verlo lo disgusto un poco pero a la misma vez se alegró de verla... una vez más, con todo el valor del mundo se levantó de su asiento y a escondidas sin que ella se percatara se posó detrás de ella justo después de que Hinata tomara asiento

–¿Llegando tarde otra vez? – Susurro a la altura de su oído con un tono divertido pero con cierta picardía. –Empiezo a creer que ya es una costumbre–

La morena de ojos perlinos se voltio para poder mirar fijamente al Uzumaki, ella estaba sonrojada pero no podía ocultar esa felicidad de verlo una vez más. –N-no f-fue…D-digamos que fue el t-trafico– Tartamudeo nerviosa y soltó las palabras como mejor le salían. Le pareció tan dulce al joven el cómo se ponía con tan solo verlo, para él no se le hacía nada difícil el conquistar a cualquier damisela tenía una sensualidad que derretía a cualquier mujer pero esta vez no tenía que aparentar o coquetear, solo salía las cosas por si solas y eso le gustaba, ella sacaba lo mejor de él y eso le gustaba.

–Quisiera escuchar esa historia ¿te gustaría ir al lugar de ayer y me la cuentas con todos los detalles? – Naruto sonrió y la miro a los ojos fijamente esperando un respuesta –Lo lamento tengo otros planes– Dijo Hinata mientras tomaba un mechon de su cabello y lo coloco detrás de su oreja. –Quizá en otro momento– Naruto se decepciono por un momento pero no se daría por vencido –Por lo menos ¿me darías tu numero celular al menos?– Dijo juguetón, ella no lo pensó dos veces cuando este se lo pregunto. Al intercambiar sus números celulares el profesor ya se encontraba en el aula de clases Naruto solto un bufido ‹‹Justo en este momento ¿en serio kakashi?›› Se disgustó un poco pero no tuvo más remedio que dirigirse a su asiento y escuchar a su muy querido profesor dar la clase.

Las horas pasaban lento, el Uzumaki trataba de estar atento a todo lo que decía su profesor pero era completamente inútil sus pensamientos estaban siendo protagonizados por la Hyuuga, era extraño ni siquiera con la peli rosa de Sakura Haruno se había comportado de esa manera (al menos eso creía), ni tampoco con otras de sus tantas pretendientes, Hinata era un caso especial eso lo sabia el muchacho perfectamente desde aquel día de ayer, ese maravilloso encuentro no saldría de su cabeza en ningún momento. Ya eran las 3:30 PM y faltaban solo 5 tortuosos minutos para que culminara la clase, el joven ya estaba fastidiado de tanta habladuría del profesor Kakashi si no fuera porque realmente lo conoce desde hace años y lo consideraba su segundo padre ya se hubiera largado pero debía admitir que tampoco era la idea... al menos de que Hinata se fuera con él.

"Un buen muchachos ya ha culminado la clase de hoy" alegro al joven de mejillas ralladas; tomo sus cosas y busco con su mirada esa melena azulina que no pasaba desapercibido para él. –Naruto puedes quedarte un segundo necesito hablar contigo– Soltó aquella oración su profesor. Un par de groserías salieron de la boca del Uzumaki pero luego no tuvo más remedio que quedarse junto a él.

–¿Qué sucede? – Dijo el rubio. –Tengo planes que hacer viejo así que habla rápido– Dijo fastidiado mientras se despeinaba su rubio cabello.

–Más respeto jovencito puedo reprobarte si quiero– Regaño al Uzumaki –¿Vas al evento de este jueves no es así?

–Por supuesto, sabes que es muy importante para mi familia– Dijo Naruto seriamente –Tu también debes estar allí Kakashi, eres parte de nuestra familia desde hace años–

–No te preocupes estaré allí…Pero quiero que estés preparado muchacho, este será un gran evento y como amigos hay bastantes también hay enemigos y eso lo debes tener en claro– advirtió Kakashi.

–Lo sé, pero tranquilo viejo todo estará bien– Sonrió el Uzumaki –Vamos te invito un café y luego vamos a comer un delicioso ramen– El hombre albino no pudo quejarse y salieron juntos del aula de clases.

Naruto después de pasar el rato con Kakashi ya se encontraba en la sala de estar de su muy tranquila y cómoda casa, el Uzumaki se hallaba en un mar de pensamientos, estaba muy al pendiente de aquel evento ya que su familia y su muy querido profesor se lo advertían cada vez que podían, se estaba empezando a preocupar mas de lo de debido. El joven tomo su teléfono celular –Tal vez debería llamar a el idiota de Sasuke necesito relajarme un rato– Dijo para sí mismo mientras buscaba el contacto en su teléfono luego recordó que cierta jovencita le había dado su número telefónico ese mismo día ‹‹Tal vez…›› pensó mientras miraba fijamente ‹‹Vamos no eres un miedoso›› el chico se apresuró en enviarle un mensaje de texto con un simple "Me agrado verte hoy" Naruto solo sonrió y esperaba que le respondiera… quizá no en el acto pero quería saber cuál sería su respuesta.

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‹‹Menudo fastidio quiero irme a casa…›› Pensó la chica de cabellos azulinos como la noche, mientras miraba a su hermana menor comprando un par de zapatos para ese dichosos evento, ‹‹Desearía con todas mis fuerzas faltar a esa estúpida fiesta›› suspiro al pensar en aquel pensamiento, se sentía frustrada e inquieta, odiaba esas fiestas lujosas donde tenía que aparentar ser la hija perfecta de su padre ‹‹No creo que le importe si falto…›› una sonrisa melancólica y llena de tristeza adorno sus rosados labios –No te pongas dramática por el amor de Dios Hinata – Dijo su pequeña hermana mientras la miraba seriamente –Todo estará bien ya deja de preocuparte tanto y vamos por el auto para ir nos a casa –.

Ya en camino a su hogar la menor de las hermanas se encontraba hablando animadamente de cómo había sido su día mientras que la otra solo sonreía animadamente mientras conducía –Fue fantástico nunca me imaginé que pasaría algo así – Dijo Hanabi –Me alegro que la hayas pasado muy bien hoy Hanabi – hablo mientras despeinaba el cabello de su hermana menor. Las dos se apoyaban la una a la otra Hinata nunca podría quejarse de su hermana la adoraba tanto que nunca se imaginaria un mundo sin su muy animada hermana. Las chicas llegaron a su respectivo hogar mientras Hanabi se encerraba en su cuarto Hinata fue en busca de sus instrumentos de arte.

Cada vez que podía expresaba sus sentimientos en la pintura, tristeza, alegría, enojo cualquier sentimiento iba a ser revelado en sus muy espectaculares dibujos. Mientras ya estaba a la mitad de su trabajo el sonido de su celular la distrajo completamente, al tomarlo su corazón latió en pulsaciones largas, cada vez más fuertes y más rápidas, un tenue color rosado se asomó por sus mejillas mientras mordía suavemente sus labios un mensaje de texto de aquel joven era el causante de dichos actos.

"Me agrado verte hoy"

Aquello la había asombrado completamente, no sabía cómo responder así que no respondió el mensaje y solo se limitó a sonreír para luego terminar su trabajo.

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El dichoso jueves llego y para algunos este iba a ser un día perfecto pero para otros iba a ser el día más tortuoso de todos.

–¡Narutooooo muévete vamos! Nuestros padres ya están allá y mamá no se ha cansado de llamar– Grito Menma mientras terminaba de acomodarse su corbata.

–¡No me estés jodiendo ya casi termino!– Grito el joven Rubio mientras terminaba de arreglar su cabello.

Naruto bajo rápidamente las escaleras esperando a que su hermano ya se encontrase afuera con el auto ya encendido.

–Pero qué coño… ¿Es en serio imbécil? – Miro a su hermano mientras fumaba un poco de tabaco que había sido un obsequio del abuelo –No me jodas no vayas a estar fumando dentro del auto no seas tú tan cabron– Grito Naruto mientras abría la puerta del auto.

–Relájate no seas estúpido, obviamente no estoy fumando dentro el auto esto a una distancia prudente ok, además ¿no quieres un poco te hace falta? – Dijo Menma mientras se lo ofrecía a su hermano. Naruto solo frunció el ceño y el moreno entendió que mejor ya era hora de que se estuvieran hiendo.

Al llegar una ola de paparazzis los rodeaba completamente los dos hermanos Uzuamkis se presentaron caballerosamente mientras accedían a tomarse unas cuantas fotos y a responder un par de preguntas. Entraron finalmente al susodicho lugar, era realmente indescriptible en el buen sentido, ambos se apresuraron a buscar a sus padres lo más pronto posible antes de que su padre diera el gran y emotivo discurso que estuvo preparando durante día.

–¿Los vez por algún sitio? – Pregunto Naruto.

–No, hay un montón de gente joder– Respondió Menma

Buscaron y buscaron hasta que vieron esa inconfundible cabellera rojiza de su madre un "gracias Dios" salió de sus bocas pero ciertamente un escalofrió los invadió al ver la molestia que se hacía notar en Kushina Uzumaki –¿Dónde… DONDE RAYOS ANDABAN USTEDES DOS SE SUPONIA QUE DEBIAN ESTAR AQUÍ HACE DOS HORAS? – Un regaño que no salio desapercibido para algunas personas invadió el lugar, ambos jóvenes solo se sobaron su cuello mientras miraban a otro sitio –En serio que me hacen enojar ¡Dios Santo! – Culmino la peliroja.

–Ya estamos aquí madre por favor cálmate– Trato de ser lo mas amable y pasivo para no alterar a su madre –Menma y yo tenemos toda la culpa y te lo compensaremos de alguna forma pero este no es el momento– Culmino el rubio.

Menma solo fijo su mirada en su madre y una sonrisa que claramente se entendía como un "lo lamento" fue suficiente para la pelirroja –Se las dejare pasar esta vez– Suspiro la dama.

Las horas pasaban y cada vez era más agobiante estar en ese lugar, el rubio obviamente disimulaba perfectamente su mal humor, se tomaba la situación como algo de costumbre, su modales eran precisos símbolos de una buena educación, su simpatía e incluso su forma de hablar hacia sorprender a unos cuantos funcionarios de grandes empresas.

–Dobe– La voz de Sasuke lo alarmo y giro. Al ver su amigo de la infancia con su típico carácter de seriedad y de niño malo hizo que de cierta forma se sintiera más cómodo.

–Quiero que esto termine de una buena vez– Susurro mientras tomaba una copa de vino y miraba hacia el rededor para que nadie importante los escuchase –Esto no es lo mío definitivamente no– culmino el rubio.

–Cálmate en algún momento tu padre dará el discurso y podrás salir corriendo de aquí–

–Hombre que sea rápido ya no aguanto a estos viejos y su mala costumbre de reírse como lunáticos– Seguía observando alrededor el joven rubio mientras hablaba con el Uchiha.

Ambos seguían criticando el dichoso evento, en algún momento llegaron hablar de esos viejos tiempos en los que había tiempo para perder el tiempo pues ese dicho lo decía muchas veces su profesor Hatake, no era necesario preocuparse por cosas mayores y casi siempre tenían la oportunidad de hacer cualquier locura de aquellas, como las veces que conducían en las madrugadas en carreras ilegales o aquella noche en las vegas donde terminaron completamente borrachos y casi pasaban la noche en prisión, ambos reían al recordar aquellos tiempos y en lo cuanto habían cambiado las cosas al pasar los años.

–Hemos crecido supongo– Dijo el de ojos azabaches. –Ya es hora de madurar–

–Supongo que tienes razón– Una sonrisa nostálgica de asomo en ambos.

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Ya era el momento del discurso motivador del padre de los Uzumakis todos esperaban a la expectativa, Naruto estaba nervioso pero orgulloso la admiración hacia su padre era totalmente radiante. El Señor Namikaze Uzumaki salió a la tarima y rápidamente se dirigió al micrófono que estaba en parte central, su nerviosismo era totalmente notable pero aun así en sus ojos se podía notar aquella determinación, empezó a decir sus primeras palabras a la audiencia, describió sus experiencias laborales y como logro ser la persona que es ahora su agradecimiento fue claramente hacia su familia y a los más allegados a Minato al culminar una ola de aplausos inundo aquel lugar, los nervios habían desaparecido por completo y claramente buscando con su mirada a los integrantes de su familia que claramente pudo notar como estos estaban tan orgullosos de el

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–Impresionante…– susurro con suma alegría mientras aplaudía. La Joven Hyuuga se encontraba admirando aquel hombre que estaba a punto de terminar de decir sus últimas palabras de aquel discurso.

–Qué Hombre tan absurdo– Se escuchó la voz gruesa de uno de los Hyuuga.

–Papa por favor no empieces…–Dijo suavemente y con una mirada de preocupación al hombre se encontraba a su lado.

–No me sermonees Hinata– Miro con el ceño fruncido a su hija mientras ella desviaba su rostro al ver de nuevo al hombre en la tarima.

Al culminar los paparazzis claramente entrevistarían a cada uno de los mayores Jefes de las grandes empresas de todo Japón, algunos claramente mostraron simpatía al señor Minato y dieron sus mejor opiniones otros simplemente dieron unas simples felicitaciones, pero el más intrigante y hasta ahora el que más ha dado de que hablar fueron las declaraciones de Hiashi Hyuuga que claramente fueron totalmente opuestas a las críticas anteriores

–¿Señor Hyuuga que le pareció dicho discurso del nuevo jefe de las empresas Namikaze? – Pregunto un reportero.

–Sin duda alguna fue el discurso más mediocre y sentimental que he oído en mi vida, seguramente la empresa quedara en bancarrota él no cuenta con lo necesario para mantener un compañía todo el esfuerzo del antiguo jefe Jiraiya se era enviado a la ruina– Culmino con una sonrisa de superioridad.

–Esto tiene que ser una broma, padre por favor no puedes decir eso– La voz de aquella mujer no pasó desapercibido para algunos reporteros que ya rápidamente la interrogaban con muchas preguntas.

El señor Hyuuga claramente mostraba más su enojo en indiferencia a la mayor de sus hijas, está claramente le disgustaba pero prefería eso antes de que su padre se portara como todo un grosero. Ella odiaba eso de su padre pues al pasar los años todo lo amable de él había desaparecido.

–¡Vaya así que no le gusto mi discurso colega! – Dijo Minato sin sorpresa alguna –Lamento que no haya sido de su agrado pero por favor no tiene ningún derecho de hablar cosas de las que no debería– Hablo seriamente.

La familia de Uzumaki aún no se encontraba cerca de allí para observar todo el espectáculo que se había formado por las palabras de Hiashi Hyuuga.

–No tengo porque cada quien debe expresar su más sincera opinión– Respondió el mandatario de los Hyuuga.

–Padre…– Susurro Hinata.

–Lo sé, pero también hay muchas formas de expresar las opiniones y sobretodo resaltando el respeto en ellas– Lo miro a los ojos al culminar aquellas palabras.

Los paparazzis no dejaban de tomar fotos y preguntar miles de cosas de las cuales ninguno de los presentes estaban tomando atención, claramente se podía notar la incomodidad de las hijas del Señor Hyuuga que claramente no estaban al favor del comportamiento de su padre,

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–Madre ya deberíamos irnos a casa ya es muy tarde y hay muchas cosas que hacer mañana– Hablo Menma con un tono de voz algo cansado.

Su madre acaricio su mejilla y asintió. Naruto se aproximó a ellos mostrando también su cansancio y sus ganas de irse lo más pronto de allí pero al parecer dudaraian un poco más…

–¡NARUTO DEBEN VEBNIR RAPIDO ES TU PADRE! – La voz de Sasuke los asombro y rápidamente fueron en busca de Minato.

Kushina se encontraba preocupada, mientras que los otros dos Uzuamkis estaban más que furiosos. Sabían que iba a pasar de alguna u otra forma esto pues muchos empresarios suelen ser envidiosos con el trabajo duro de los demás y ellos claramente estarían junto a su padre para defenderlo en todo momento.

Al aparecer ambos Uzumakis se apresuraron al estar cerca de su padre, no respondían a ninguna de las preguntas. Menma se apresuró a ver si su padre estaba bien y este le contesto que sí que solo era una pequeña discusión. Naruto por otro lado observo a su padre por un momento para estar más tranquilo y tomar la situación lo más calmada posible no debía salirse de sus cabales no en esa situación al girar para ver de quien se trataba del susodicho que se atrevió a ofender a su padre su impresión fue casi imposible de esconder, y no era por parte del aquel hombre de mayor edad si no de la susodicha que trataba de calmar a su padre.

–Hinata…eres tu– Fueron las únicas palabras que salieron de la boca del rubio.

La mujer que se encontraba de espaldas hacia él lentamente giraba para ver al dueño de esa voz que perfectamente sabia de quien era, su cuerpo se paralizo y sus ojos se abrieron de par en par al ver aquel hombre frente a ella.

–Naruto…–

‹‹No ahora, no en este instante cuando por fin puedo llegar a ser feliz››

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Continuara.